El significado del trabajo se refiere a la importancia, el valor y el sentido que las personas que son parte de una sociedad le atribuyen al trabajo en sus vidas. En las últimas décadas el significado del trabajo en Chile ha experimentado transformaciones significativas, impulsados principalmente por los cambios sociales, económicos y tecnológicos.
En su artículo, Dominique Meda nos hace un repaso histórico de cómo la concepción del trabajo ha ido evolucionando a través de los tiempos y de las distintas sociedades, así como también se fue convirtiendo en la base de lo que ella denomina el orden social. Meda distingue en este proceso histórico tres enfoques o puntos de partida.
Evolución Histórica del Concepto de Trabajo
Para las sociedades pre-capitalistas el trabajo como tal ni siquiera era concebido, pues aquel concepto no se relacionaba a lo penoso de la labor como en la actualidad, siendo esta última un fin más que un medio. Es por ello que las sociedades aún no se estructurarían por él.
Por otro lado, en la cultura de la antigua Grecia, no se habla del trabajo aún, sino que de actividades, las cuales jerarquizaban las sociedades desde la dependencia de estas en relación a otros sujetos. Es así como los esclavos, artesanos o mendigos se encontraban en el fondo del escalafón debido a su esencia "imitadora", ligadas a la servidumbre, en desmedro de las labores "libres" y creativas que eran especialmente bien vistas.
En la edad media el concepto no cambiaría mucho, pero se generó una gran dicotomía frente a la gran influencia bíblica en él. Pues el trabajo aparecía también como esencia divina en proverbios que señalaban que "Dios descansó al séptimo día" o "Adán, trabajarás con el sudor de tu frente". Sin embargo la interpretación de estas frases fue más ligada al ataque contra el ocio (castigado por la Biblia debido a que la pereza se alejaba de la oración), más que por la fuerza penosa de la labor.
Meda señala que el concepto actual de trabajo (como factor de producción), comienza a forjarse a inicios del siglo XVIII desde diferentes puntos de vistas. Se concibe el trabajo como una unidad de medida donde se ven comparables las diferentes mercancías, siendo su esencia el tiempo, además de mercantil y extraíble de la persona que ayuda a categorizar las cosas que pueden ser adquiridas. Fue así como el trabajo se convirtió el fundamento del orden y del lazo social, corriente llamada smithiana.
Para Smith, el trabajo es sinónimo de sacrificio y esfuerzo, idea que Marx desaprobaba. Para el filósofo alemán, la mirada del trabajo no era un sacrificio como tal, sino que le permitía al hombre desarrollar su libertad creadora, además de ligar al concepto a una actividad propiamente de él, humanizando su significado.
Concepto Actual del Trabajo
Tras la evolución histórica, Dominique Meda señala el actual concepto del trabajo en la sociedad, como factor de producción, como esencia del hombre y como sistema de distribución de los ingresos, de los derechos y de las protecciones. Sin embargo, señala, que las contradicciones entre estas definiciones solo ayudan a que no logremos entender una definición simple del trabajo.
Para la Comisión Europea, el trabajo es "toda acción realizada". Definición amplia pero muy poco específica, pues el amar también cabe en esa concepción. Otras acepciones hicieron hincapié en la nobleza del concepto, dándole una valía y reafirmando la utilidad de ciertas actividades, por ejemplo la de dueña de casa, pero siguen siendo definiciones muy abiertas y carentes de generalidad. Esto último generaría para Meda un arma de doble filo pues se corre el riesgo que estas actividades se economizaran, llevándolas a la remuneración.
Es así como la profesora francesa de la Universidad Paris-Dauphine define el trabajo comenzando desde su concepto más amplio, la actividad humana. El trabajo es una actividad humana, coordinada, remunerada, que consiste en poner en forma una capacidad o a algo dado para el uso de otros, de manera autónoma o bajo la dirección de otro a cambio de una contraparte monetaria.
El Significado del Trabajo en Chile
En las últimas décadas el significado del trabajo en Chile ha estado moldeado por dos grandes corrientes culturales predominantes: la patronal y la neoliberal.
La cultura patronal, heredada del régimen de haciendas del siglo XIX vigente en el país, concibe el trabajo como una actividad eminentemente productiva, donde los valores del esfuerzo, la lealtad y la obediencia eran fundamentales. Por otro lado, la cultura neoliberal, que surgió principalmente en las últimas cinco décadas, posicionó el trabajo como una actividad necesaria para que las empresas se mantuvieran competitivas, y de esta forma pudieran sobrevivir en el tiempo.
El trabajo, junto con la educación, se instaura, de manera real o imaginaria, como medio de integración y movilidad social de las personas. Tanto la cultura patronal como la neoliberal comparten la noción de que el trabajo implica un fuerte sacrificio personal y una pérdida de la propia individualidad.
Ante esta situación, comienza a surgir una corriente cultural del trabajo más humanista, que comienza a enfatizar la importancia de la calidad de vida laboral, el bienestar emocional y la satisfacción personal en el trabajo. Esta corriente reconoce la necesidad de encontrar un sentido y propósito en el trabajo, así como de establecer relaciones saludables y equitativas en el ámbito laboral.
La corriente humanista ha llevado también a un mayor reconocimiento de la importancia de la conciliación entre el trabajo y la vida personal, así como de la necesidad de promover el bienestar integral de los trabajadores. Se ha comenzado a valorar la diversidad, la autonomía y el equilibrio en el trabajo, buscando generar ambientes laborales más inclusivos y saludables.
Si bien esta nueva lógica y concepto del trabajo surge de una visión renovada que las empresas comienzan a desarrollar hacia los trabajadores, ha sido impulsada significativamente por un cambio en el equilibrio de poder entre empleadores y empleados, especialmente para aquellos profesionales con formación y competencias altamente demandadas en el mercado laboral.
Un reflejo de esta nueva corriente más humanista en torno al significado del trabajo es lo que revela el Estudio Zoom al Trabajo de la consultora Visión Humana. Si bien la cultura patronal y neoliberal siguen siendo predominantes en la construcción del significado del trabajo en Chile, en los últimos años ha emergido una corriente más humanista que busca promover una visión más equilibrada y centrada en las personas. Esta nueva perspectiva reconoce la relevancia de considerar factores como el bienestar emocional, la satisfacción personal y la conciliación entre el trabajo y la vida privada.
Importancia y Aporte del Trabajo
Finalmente en su escrito destaca la importancia y el aporte del trabajo en las personas, y en sus relaciones con la sociedad, pues impone una estructura temporal de vida, crea contactos sociales fuera del círculo familiar, brinda objetivos que sobrepasan las propias ambiciones, define una identidad social y obliga a la acción. Es trabajando que se adquiere los medios para vivir, pero también el trabajo es el lugar principal donde se pueden mostrar las capacidades personales, darles utilidad y participar en las construcciones de nuevas realizaciones. Esa es su importancia.
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