El aumento sostenido del salario mínimo interprofesional (SMI) se ha convertido en una tendencia global que, lejos de provocar los efectos negativos que preveía la ortodoxia económica, está generando mejoras en la calidad de vida y en la equidad salarial.

Aumento del Salario Mínimo en España

El gobierno español anunció un aumento del salario mínimo del 8% en 2017, tal y como exigía la oposición socialista, y prevé reducir el desempleo, uno de los más altos de la Eurozona, al 12,8% en 2019.

En virtud del decreto aprobado, pasará de 764 euros a 825 euros mensuales, a razón de doce pagas.

Igualmente, el gobierno de Mariano Rajoy decidió aumentar un 8% el salario mínimo en 2017, lo que supone el mayor incremento en 30 años, según el PSOE.

Según un comunicado, el gobierno "prevé la creación de casi dos millones de empleos en el periodo 2016-2019".

"La proyección que realizamos es que acabaremos con una tasa del paro del 12,8%" de la población activa a finales de 2019, dijo a la prensa el ministro de Economía, Luis de Guindos, al finalizar el consejo de ministros.

Tendencia Global de Aumento del SMI

Los datos recientes muestran que países como España, México, Alemania y varias naciones de Europa del Este han incrementado de forma notable sus salarios mínimos en los últimos años. Estas alzas han sido impulsadas, en gran parte, por el impacto inflacionario derivado de la pandemia y la crisis energética global.

La experiencia española es una de las más llamativas: desde 2018, el SMI ha subido un 61%, mientras que la inflación en el mismo período fue de un 19%. En paralelo, la tasa de desempleo ha disminuido y el empleo ha crecido ligeramente. Este patrón se repite en otros países europeos, como Lituania, donde el salario mínimo aumentó un 160%, o en Montenegro y Albania, donde las subidas han superado el 100%.

A pesar de las advertencias de la economía neoclásica, que durante décadas sostuvo que subir el salario mínimo destruiría empleos y aumentaría la inflación, la evidencia reciente apunta en otra dirección. “Los modelos convencionales han fallado, sobreestimando lo negativo y subestimando lo positivo”, explicó Juan Carlos Moreno Brid, profesor de la Universidad Nacional Autónoma de México, en declaraciones a El País.

Otro ejemplo contundente es el de México, donde el salario mínimo más que se duplicó durante la presidencia de Andrés Manuel López Obrador.

Más allá de Europa y América Latina, el fenómeno también se ha visto en Estados Unidos, donde algunos estados como California han elevado de forma significativa sus salarios mínimos.

Michael Reich, profesor de la Universidad de Berkeley, señaló a El País que estas alzas han mejorado el nivel de vida de millones de trabajadores mal remunerados sin afectar negativamente la creación de empleo ni generar inflación relevante.

Nuevas investigaciones también sugieren que las subidas del SMI tienen efectos colaterales positivos a nivel macroeconómico. Entre ellos, el impulso al consumo interno, ya que las personas con menores ingresos suelen destinar una mayor proporción de sus recursos al gasto, fortaleciendo así la demanda agregada.

Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), entre 2021 y 2022 el 57% de los países del mundo incrementaron su salario mínimo nominal, y entre 2022 y 2023 lo hicieron el 59%.

Este cambio de enfoque se ha visto respaldado por la concesión del Premio Nobel de Economía a David Card en 2021 por sus estudios que desafiaron la visión convencional sobre los efectos negativos del SMI.

Salario Mínimo en Otros Países

En distintos países de Europa, el sueldo mínimo supera los mil euros, lo cual equivale a unos 933 mil pesos chilenos.

Sin embargo, en Ginebra, Suiza, desde este sábado el sueldo mínimo será de 3.700 euros mensuales, casi tres millones y medio de pesos chilenos.

El cantón suizo de Ginebra, una de las ciudades más caras del mundo, aplicará a partir de mañana sábado una norma que obliga a los empleadores a pagar un salario mínimo de 23 francos ($19.582 pesos chilenos) por hora, lo que equivale a unos 3.700 euros mensuales ($3.450.206 millones de pesos chilenos) y supone el salario mínimo más alto del planeta.

Este salario mínimo, no tan alto en una ciudad donde arrendar un departamento normal, raramente baja de los 2.000 euros al mes (un millón ochocientos mil pesos) y no existe seguridad social, por lo que cada persona debe tener un seguro de sanidad privado, que por ejemplo, para un hombre de mediana edad, supera los 500 euros mensuales (casi 500 mil pesos) por prestaciones básicas.

En un país de tradición liberal como Suiza, sólo Ginebra y otros dos cantones de los 26 que forman el país tienen un salario mínimo, y los propios ginebrinos habían rechazado fijar uno en anteriores referéndum (2011 y 2014).

El cambio de opinión ha sido asociado por los analistas la situación de crisis creada por la pandemia del Covid-19.

Según el diario francófono “Le Temps”, la crisis económica que se avecina ha llevado a muchos ginebrinos a temer que las condiciones salariales empeoren. La pandemia también les ha hecho valorar muchos trabajos esenciales como los del sector salud.

La ciudad, con una economía muy dependiente del turismo de alta gama asociado a los negocios y a la diplomacia internacional, está siempre en los primeros lugares de las listas de urbes más caras del mundo, compitiendo a menudo con Zúrich, Singapur o Hong Kong.

Hasta ahora, el salario mínimo más alto del mundo eran unos $11.283 pesos chilenos por hora garantizados a los trabajadores australianos, lo que mensualmente se traduciría en unos dos millones de pesos, cifra que Ginebra superará con creces.

El salario mínimo de la ciudad suiza también contrastará con los de la Unión Europea, donde países vecinos como Italia y Austria no tienen uno e incluso una nación con alto coste de vida como es Luxemburgo lo ha establecido en apenas 2.141 euros mensuales (casi dos millones de pesos chilenos).

El de Irlanda, Países Bajos, Bélgica, Alemania y Francia oscila entre el millón y medio de pesos chilenos, de acuerdo con los datos de Eurostat.

El Salario Mínimo en Chile

En España, así como en Chile, el ajuste del salario mínimo es un tema de gran relevancia económica y social.

A continuación, analizaremos la frecuencia con la que se incrementa el sueldo mínimo, tomando en cuenta factores como el Índice de Precios al Consumidor (IPC) y las demandas de los sindicatos.

Evolución del Salario Mínimo en Chile

La cifra del sueldo mínimo en Chile evolucionó desde los 440.000 pesos (444 dólares) en mayo de 2023 hasta el monto actual, con otras dos fases de incrementos en septiembre de 2023 y julio de 2024, cuando se llegó a los 500.000 prometidos por el Gobierno. El 1 de enero de 2025 el salario ha alcanzado por 510.636 pesos (536 dólares).

¿Cómo se Sube el Sueldo en Chile?

La ley laboral vigente establece que el reajuste al salario mínimo se define de manera automática a partir de la variación del IPC. Para el próximo incremento se considerará la evolución de la inflación registrada entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2024.

Reajuste Salarial: ¿Cuándo se Tramitará?

La normativa señala que durante el mes de abril de 2025 el presidente de la República deberá enviar al Congreso Nacional un proyecto de ley que proponga un nuevo reajuste al monto del ingreso mínimo mensual. La iniciativa debe avanzar en la sede legislativa para estar despachada a inicios del mes de mayo.

Demandas de los Sindicatos

La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la principal organización multisindical de Chile, ha manifestado su postura frente al inminente reajuste salarial. Los representantes sindicales han instalado el concepto de un salario vital para los trabajadores.

De acuerdo a las estimaciones de la CUT, este sueldo mínimo debería alcanzar los 725.000 pesos (768 dólares), una cifra que de acuerdo a los representantes de los trabajadores es óptima para la cobertura de todas las necesidades básicas. El Ejecutivo se ha abierto a revisar esta propuesta.

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