¿Te imaginas recorriendo las increíbles ciudades y parques nacionales de uno de los países más desarrollados del mundo? Canadá se destaca como un destino atractivo para aquellos que buscan nuevas perspectivas laborales y una experiencia enriquecedora en un entorno multicultural.

Cada vez más chilenos buscan países para emigrar desde Chile con mejores oportunidades laborales, calidad de vida y estabilidad. Canadá es conocido por su sistema educativo de alta calidad y excelencia académica. Pero eso no es todo, el gobierno tiene diversos programas para facilitar la residencia permanente a los estudiantes que quieren emigrar a Canadá que completen sus estudios superiores en el país.

Oportunidades para Jóvenes Profesionales y Estudiantes

Canadá brinda a jóvenes de entre 18 y 35 años la posibilidad de trabajar temporalmente en su territorio a través del Programa de Experiencia Internacional (IEC). Este programa está disponible para más de 30 países de Europa, Asia, Oceanía y América, gracias a los diferentes acuerdos bilaterales de movilidad juvenil alcanzados.

El IEC ofrece tres categorías de permisos de trabajo:

  • Visa de Vacaciones de Trabajo (Working Holiday Visa): Esta es la opción más popular para jóvenes de 18 a 35 años. Les permite obtener un permiso de trabajo válido por un año en Canadá. Los visados se asignan de forma aleatoria entre los solicitantes hasta que se llenen los cupos disponibles. Con este permiso, los jóvenes pueden trabajar en cualquier parte de Canadá para la mayoría de los empleadores sin necesidad de contar con una oferta de trabajo previa.
  • Profesionales Jóvenes (Young Professionals): Otra alternativa del programa IEC es la categoría de Profesionales Jóvenes, dirigida a individuos de 18 a 35 años. La diferencia principal con la Working Holiday Visa es que en este caso se requiere tener una oferta de trabajo antes de ingresar a Canadá y se debe trabajar con el mismo empleador durante toda la estancia. Esta opción permite a los ciudadanos de diferentes países adquirir valiosa experiencia laboral internacional trabajando para una empresa canadiense.
  • Cooperativa Internacional (International Co-Op): El programa International Co-Op está diseñado para estudiantes mayoritariamente universitarios de países que deseen realizar prácticas en empresas canadienses para ganar experiencia internacional en su campo de estudio. Para que puedas ser elegido, es necesario estar inscrito en una institución universitaria fuera de Canadá, tener una oferta de trabajo relacionada con los estudios y trabajar para el mismo empleador durante la estancia en Canadá.

Requisitos para la Visa de Estudiante

Si deseas estudiar en Canadá por más de seis meses, necesitarás solicitar una visa de estudiante, también conocida como study permit. Para obtenerla, debes contar con una carta de aceptación oficial emitida por una institución educativa designada por el Gobierno de Canadá (Designated Learning Institution). Es obligatorio contratar un seguro médico internacional y completar correctamente el formulario de solicitud en línea.

Uno de los primeros pasos es certificar tu nivel de inglés. Del mismo modo, debes informarte sobre el clima de la región al que te mudarás. Además, el sistema de salud varía según la provincia, y aunque algunas ofrecen cobertura parcial para estudiantes internacionales, lo más común es contratar un seguro privado desde el primer día. Por último, integrarte a la comunidad estudiantil y participar en actividades extracurriculares enriquecerá tu experiencia.

Certifica el nivel del idioma con el examen IELTS Academic con un puntaje mínimo de 5.5 o el que exija la institución educativa. Puedes aplicar a cursos de inglés y francés sin importar el nivel que tengas, sin embargo, éstos no te van a permitir trabajar durante tu estancia.

Salarios en Canadá: Un Panorama General

En Canadá, los salarios se determinan teniendo en cuenta varios elementos, tal como sucede en otras naciones. Entre estos elementos, se destacan el nivel de habilidad y conocimientos, la trayectoria laboral, la ubicación geográfica, y otros aspectos similares. Teniendo en cuenta esto, el salario medio en Canadá se sitúa en torno a los 60 000€ al año (87.516 CAD), es decir 5000 euros al mes, si hacemos el cálculo suponiendo 12 pagas anuales.

Canadá no tiene nada que envidiar a los puntos anteriores, se sabe que el promedio de su salario mínimo suele rondar los 1.300 EUROS (€) al mes y un salario de pago medio, suele estar por los 3.000 EUROS (€), algo que equivaldría a unos 3.300 $ (USD) o unos $ 2.580.900 (CLP) al mes.

Costo de Vida en Canadá

Es importante destacar que el costo de vida varía de una región a otra en Canadá. Las ciudades más grandes como Toronto, Vancouver y Calgary tienden a tener un costo de vida más alto en términos de vivienda y otros gastos, lo que a menudo se refleja en salarios más altos para compensar. Por otro lado, las áreas rurales o menos pobladas pueden tener un costo de vida más bajo.

¿Por qué Trabajar en Canadá?

Aquí te dejamos siete motivos que hacen de este país un destino atractivo para quienes buscan nuevas oportunidades laborales y una vida de calidad excepcional:

  1. Calidad de Vida Sobresaliente: Canadá es ampliamente reconocida como uno de los mejores países para vivir en el mundo.
  2. Educación de Primera Clase: Canadá cuenta con uno de los sistemas educativos más destacados a nivel global.
  3. Diversidad Cultural: Canadá es conocido por su rica diversidad cultural.
  4. Ingresos Competitivos: Canadá ofrece uno de los salarios mínimos más altos del mundo. En 2023, el salario mínimo se establece en 15.55 dólares canadienses por hora, lo que atrae a muchos extranjeros en busca de mejores oportunidades laborales.
  5. Política de Inmigración Accesible: Canadá es conocido por su política de inmigración inclusiva. Los inmigrantes son valorados y considerados como fuente de riqueza y cultura para el país.
  6. Búsqueda Continua de Talento Global: Canadá tiene una política de inmigración abierta y busca constantemente atraer nuevos residentes permanentes.

Realidades del Mercado Laboral Canadiense

Como en muchos países del occidente “desarrollado,” en Canadá, la mayoría de quienes trabajan para empleadores privados, sean grandes, medianas o pequeñas empresas, ganan sueldos bajos, alrededor del salario mínimo o muy poco por encima de este, a veces incluso menos del mínimo establecido por la Ley.

La realidad es muy otra, es el sector público el que en Canadá es fundamental para la economía, y este involucra entre otras, el área de la salud, la asistencia social y el 90 por ciento, o más, de la educación en todos sus niveles (a través del gobierno federal, provincial y local) que provee empleo a más o menos el 40 por ciento de la fuerza laboral del país, y en provincias como la nuestra, Nova Scotia, a más del 50 por ciento.

No debemos olvidar que más del 70 por ciento del sector público está aún sindicalizado y tiene sueldos decentes. En el sector privado sólo en algunas áreas productivas, principalmente de energía que recibe importante subsidios del estado, o de la construcción en el campo de la ingeniería mecánica, de las telecomunicaciones, de la industria forestal y de la administrativa ejecutiva, encontramos sueldos competentes, teniendo en cuenta que en el sector privado hay sólo un 16 por ciento de sindicalización.

Las primeras legislaciones del salario mínimo se introdujeron en Canadá a partir de la segunda década del siglo 20, con el objeto de proteger a mujeres y niños de la sobre explotación que sufrían. Aunque la legislación era limitada en cuanto a su protección a personas explotadas, tuvo igual una fuerte oposición de parte de los sectores empresariales e incluso de los economistas de aquellos tiempos.

No fue sino hasta que terminó la Segunda Guerra Mundial que Canadá, como otros países centrales, adoptó o amplió su Estado de Bienestar Social; y esto, no lo hizo por su filosofía humanitaria sino más bien por temor a la expansión del comunismo y socialismo fortalecidos posterior a la guerra. El contrato social en Canadá se basó en un Estado de Bienestar (E.B.S) Keynesiano en el que el estado juega un papel protector social y a la vez garantiza una gran parte de las inversiones privadas. Uno de los aspectos de este proyecto del E.B.S.

Desde 1979 la industria manufacturera en Canadá ha perdido 2 millones de trabajos, lo que sin duda ha sido muy destructivo para la clase trabajadora pues estos eran trabajos mejor pagados y fueron remplazados por trabajos en servicios pagados al salario mínimo, lo que ha disminuido además el valor del empleo.

En un reporte publicado el 29 de noviembre del 2017, por Canada Press, la principales ocupaciones para hombres en Canadá son conductor de vehículos de carga en diferentes servicios, vendedor en el comercio minorista y mayorista, y más atrás ocupaciones en edificios comerciales y de viviendas como limpiadores, porteros, conserjes y encargados.

La vida en las ciudades canadienses se ha encarecido, especialmente en Toronto y Vancouver, y debido principalmente a la especulación inmobiliaria, actividad que se ha hecho vital para la economía canadiense, y debido a una inflación oficial que está por debajo de la real, que ha tenido como consecuencia altísimos costos de vivienda y rentas, lo que a su vez ha incrementado el nivel de dificultad de subsistencia de un creciente número de habitantes particularmente en ambas ciudades.

No sólo los retirados sufren esta situación, también la sufren quienes trabajan y ganan sueldos bajos, por esta razón el gobierno provincial de Ontario, donde se encuentra la ciudad de Toronto, impuso un aumento del salario mínimo de $ 11,40 a 14 dólares por hora a partir de enero del 2018, salario que volverá a subir a $ 15 por hora a partir de enero del 2019.

Hay que aclarar que el salario mínimo lo establecen los gobiernos provinciales en Canadá, por lo que varía de provincia en provincia. Esta determinación del gobierno de Ontario, que parece muy razonable, ha desatado una verdadera histeria en el sector empresarial privado.

Las opiniones de los grandes bancos y sus “análisis” sobre la economía, el trabajo y otros asuntos pertinentes, recibieron increíble cobertura en la prensa de todo tipo, tuvieron incluso más prioridad que las opiniones del gobierno, la academia y por supuesto los sindicatos.

El reporte del TD Bank, uno de los grandes bancos canadienses, respecto del aumento del salario mínimo en la provincia de Ontario fue que podría costarle a la provincia 90.000 puestos de trabajo, no tanto por despidos sino porque enlentecería el crecimiento económico. El reporte del Bank of Canada (Banco Central de Canadá) aunque un poquito menos insidioso estableció que para el próximo año este aumento le costaría a Canadá 60.000 trabajos.

Una de las corporaciones que causó escándalo por el aumento del salario mínimo fue Tim Hortons, la más importante cadena de comida ligera canadiense, y que incluye restaurantes que operan con la franquicias de Tim Hortons, quienes amenazaron eliminar no sólo los descansos pagados a sus trabajadores y trabajadoras sino también cualquier pequeño beneficios. Tim Hortons subsiste gracias al trabajo mayoritariamente de mujeres de todas las edades.

Empresarios y comerciantes privados, y sus representantes políticos, están acostumbrados a que se gobierne para ellos, para sus intereses, han atacado cualquier intento de aumentar el salario mínimo y esperaban amplio respaldo del público pero esta vez no les resultó. En general los y las canadienses han solidarizado con sus trabajadoras y han apoyado el aumento decretado por el gobierno provincial de Ontario.

Como en casi todo el mundo occidental, en Canadá se alardea mucho de que vivimos en sociedades placenteras, felices y democráticas, es que las agencias de los ricos y sus instituciones nos bombardean con su propaganda a diario. Según ellos hemos cruzado la modernidad y estamos más allá del bien y del mal de la lucha de clases, pero tan pronto como se plantea una reivindicación básica al salario como el aumento del salario mínimo todos a escandalizar, demostrando que a pesar de que ha pasado el tiempo y del supuesto avance civilizatorio, los ricos y sus aspirantes continúan manteniendo la misma actitud antisocial respecto a quienes les trabajan que tenían en el siglo 18 y 19, pagar lo mínimo o pagar nada es su meta y su ambición no tiene límites.

Los dueños de la riqueza y del poder en Canadá cuentan, como lo han hecho por más de un siglo, con que el gobierno federal continúe trayendo inmigrantes y trabajadores temporales (que en ambos casos sumaron más de 300.000 cada uno el año pasado) para asegurarse mano de obra en abundancia y obediencia social. Sin duda para la mayoría de estos extranjeros salirse de sus países puede ser una solución, pues en el tercer mundo reina la opresión, la pobreza, la falta de confort y hasta la guerra.

Pero es completamente falso que escasee la mano de obra en este país, no faltan ni especialistas ni profesionales, muchos especialistas y profesionales canadienses, educados en Canadá emigran a otras partes buscando empleo porque en esencia no lo han encontrado aquí. La inmigración continúa por otras razones, incluso para asegurar mano de obra barata a empresarios privados que gracias a la llegada de miles de inmigrantes permanentes o temporales logran mantener ambos bajo salario y sindicalización en el sector privado.

La lucha por un salario decente y beneficios en el sector privado se entiende en el contexto de la lucha de clases, donde el 10 por ciento de los más acomodados son dueños del 50 por ciento de la riqueza del país y donde existe un 30 por ciento que seguramente están muchos de los que ganan alrededor del salario mínimo y al que sólo le corresponde el 1 por ciento de la riqueza.

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