La enuresis y la encopresis son trastornos de eliminación que se manifiestan como la emisión involuntaria de orina o heces, respectivamente, en momentos y contextos no acordes al nivel de desarrollo del niño. Son motivos frecuentes de consulta en psicología infantil. Pueden tener un fuerte impacto emocional tanto en los niños como en sus familias, afectando la autoestima, la vida escolar y las relaciones interpersonales.
¿Qué es la Encopresis Infantil?
Por su parte, la encopresis infantil se refiere a la evacuación repetida de heces en lugares inapropiados, como la ropa interior o el piso, en niños mayores de cuatro años, sin que exista una causa médica que lo explique. Se dice que hay encopresis cuando estos episodios se repiten varias veces a la semana, durante un periodo mayor a tres meses en niños mayores de 4 años. Esta conducta debe repetirse al menos una vez al mes durante tres meses y puede ser voluntaria o involuntaria.
Tipos de Encopresis
- Encopresis primaria: el niño nunca ha adquirido el control de esfínteres.
- Encopresis secundaria: el niño había logrado el control intestinal y, por diversos motivos, vuelve a presentar incontinencia.
- Encopresis retentiva: asociada a estreñimiento crónico. El niño retiene las heces, lo que genera acumulación y, eventualmente, evacuación por rebalse.
- Encopresis no retentiva: no está relacionada con estreñimiento.
Causas de la Encopresis
Las investigaciones señalan que tanto la enuresis como la encopresis tienen una etiología multifactorial, donde convergen factores biológicos, psicológicos y sociales. Puede tener causas que no se deben a una enfermedad subyacente, por ejemplo, inmadurez del sistema nervioso, estornudos, constipación, incontinencia debido a la falta de control de esfínteres o incontinencia debido a la mala interpretación de las señales del cuerpo.
Diagnóstico de la Encopresis
El abordaje de un niño con encopresis exige en primer lugar determinar su origen. La mayor parte de los niños que consultan por una encopresis tendrán un cuadro de origen funcional retentivo, el cual puede ser tratado a nivel primario de atención.
Anamnesis
La anamnesis debe incluir: edad de inicio del cuadro, si hubo control esfinteriano previo, características de hábitos defecatorios (frecuencia, cantidad, consistencia, tamaño, forma de las deposiciones), dolor al defecar o dolor abdominal recurrente, hábitos alimenticios, síntomas urinarios o enuresis, consumo de medicamentos u otros, antecedentes mórbidos, antecedentes relevantes de la historia del desarrollo, historia familiar, factores psicosociales, presencia de sintomatología en el área de la salud mental, historia de cirugías previas.
Examen Físico
El examen físico debe incluir: antropometría, examen abdominal (masa abdominal o distensión abdominal), examen y tacto rectal (fisuras anales, tono esfinteriano, masa rectal palpable), además de un examen neurológico completo. Cuidar de hacer un tacto rectal con el niño tranquilo, explicarle que se le va a hacer y mantener la presencia y el apoyo de la madre en todo momento.
Laboratorio e Imágenes
Se deben realizar orina completa y urocultivo. Radiografía de abdomen simple para confirmar presencia y extensión de deposiciones en el intestino. Luego de una anamnesis más dirigida pueden realizarse otro tipo de evaluaciones (serología celiaca, TSH, etc.).
Tratamiento de la Encopresis Infantil
El abordaje de los trastornos de eliminación no puede centrarse exclusivamente en el síntoma. Por ello, es fundamental considerar el contexto de vida del niño: su historia emocional, familiar, social y escolar. Entender cómo influyen estos factores permite al profesional identificar elementos que sostienen o agravan el cuadro, y diseñar estrategias de acompañamiento más eficaces, sensibles y ajustadas a la realidad de cada caso.
“Como psicólogos, debemos trabajar tanto con el niño como con su familia. El tratamiento debe contemplar un enfoque interdisciplinario, que combine elementos psicoeducativos, emocionales, conductuales y, en algunos casos, médicos. El acompañamiento debe adaptarse a la edad del niño, su nivel de desarrollo, las características del entorno familiar y la presencia de posibles factores estresores o comórbidos.
Tipos de Tratamiento
- Encopresis retentiva: desimpactación fecal cuando es necesario, educación, prevención de la recaída y seguimiento periódico.
- Encopresis no retentiva: el manejo inicial por el médico general debe orientarse a ayudar a los padres a comprender que no existe ninguna enfermedad orgánica de base y a aceptar que sus hijos sean referidos a una unidad de salud mental.
En cuanto al tratamiento de las Disfunciones Pélvicas en Niños, el tratamiento es NO INVASIVO y se realiza todo el tiempo con el apoyo del biofeedback de modo que el niño/a puede realizar el entrenamiento muscular mientras recibe retroalimentación con entretenidos gráficos y juegos que le motivan a realizar los ejercicios correctamente. Los niños reciben educación constante sobre distintos hábitos diarios que alteran la función intestinal, horarios y/o turnos específicos para sentarse al WC, así como posiciones adecuadas para defecar y orinar.
Prevalencia de la Encopresis
La literatura internacional sugiere que la encopresis afecta al 3% de los niños a los 4 años de edad, prevalencia que disminuye a 1,6% a los 10 años. La prevalencia de encopresis es de 1 a 3% en niños en edad escolar. Aproximadamente en el 80% existen antecedentes de constipación. La tasa de encopresis por edad es de 2.8% a los 4 años de edad, 1.9% a los 6 años y 1.6% entre los 10 y 11 años, siendo 3 a 5 veces más frecuente en niños que en niñas. En la encopresis es más frecuente la de tipo secundaria en un 60% de los casos (al contrario de lo que ocurre con la enuresis) y de éstas la más común es la encopresis retentiva.
| Edad | Prevalencia de Encopresis |
|---|---|
| 4 años | 3% |
| 6 años | 1.9% |
| 10-11 años | 1.6% |
Seguimiento
Es importante realizar un seguimiento por especialista según tipo de encopresis (salud mental, pediatría).

