Mucho se habla hoy de que los niños, e incluso algunos adultos, tienen poca tolerancia a la frustración. Se le echa la culpa a los padres por haber “consentido” a sus hijos en todo, y puede que en parte tengan razón, dependiendo de la edad de los niños y sobretodo de la forma de responder de los padres a sus demandas.

¿Qué es la Frustración?

La frustración es la sensación negativa que se suele experimentar cuando no se ven satisfechos los deseos o no se obtiene aquello que se quiere. Se define como "una vivencia emocional ante una situación en la que una expectativa, un deseo, proyecto o una ilusión no se satisface o no se cumple". Para Cloninger (2003), la frustración es la sensación derivada del bloqueo del comportamiento canalizado a una meta, dejando insatisfecha una necesidad.

Características de la Frustración:

  • Dificultad para controlar las emociones
  • Baja capacidad de flexibilidad y adaptabilidad
  • Impulsividad e impaciencia
  • Exigente y demandante
  • Tendencia a pensar de forma muy radical: sólo blanco o negro
  • Respuesta inadecuada
  • Conducta explosiva por medio del llanto y/o rabia

La Paradoja de la Frustración

Sánchez y Yashin (2020) señalan que las personas con baja tolerancia se comportan de tal forma que puedan conseguir su objetivo el cual se plantean de forma inmediata, pero esto a su vez causa que en un futuro siga manteniendo estas creencias irracionales.

Por ende, se puede entender que de una forma irónica el mantener este tipo de exigencias y evitaciones, lo que estamos logrando es acreditar esta cognición. Por lo anterior, las personas con problemas de frustración poseen un gran deseo por tranquilizarse, sin embargo, ese deseo derivará en una falta de control ante la situación.

Es decir, el sujeto con baja tolerancia a la frustración experimenta un cumulo de emociones contradictorias, puesto que desean hacer algo (evitar frustarse), pero en realidad no logran lo que esperaban (no frustrarse), especialmente al autoexigirse aún más.

¿Cómo Identificar una Baja Tolerancia a la Frustración?

Es crucial para los docentes estar alerta durante momentos de evaluación o cambios significativos en la rutina escolar, que pueden ser especialmente estresantes para los estudiantes. Además, es importante prestar atención a cómo los estudiantes interactúan con sus compañeros y responden a los contratiempos cotidianos.

Señales de una baja tolerancia a la frustración son:

  • Irritabilidad o enojo frente a pequeños inconvenientes.
  • Desmotivación rápida ante desafíos.
  • Tendencia a rendirse fácilmente.
  • Expresiones de desesperanza o negatividad recurrente.
  • Dificultades para manejar críticas o retroalimentación constructiva.

Reconocer estos signos es el primer paso para ayudar a los estudiantes a desarrollar mecanismos más efectivos para manejar sus emociones.

Síntomas de la Baja Tolerancia a la Frustración

Las personas que tienen una baja tolerancia a la frustración se caracterizan, según Sánchez y Yashin (2020), por tener actitudes como:

  • Explotar fácilmente cuando las cosas no le resultan tal como esperaba.
  • Hacer muchas preguntas, pero sin estar atento a las respuestas.
  • Comer compulsivamente, a pesar de estar a dieta.
  • Cuando deben esperar: se pasean de un lado a otro, gruñen, se irritan o se molestan.
  • Pensar activamente para desquitarse de los demás.

Mientras que el Cepsim Madrid (sf) destaca que las personas con baja tolerancia a la frustración pueden tener otra sintomatología mayor, la cual dificultaría un correcto desempeño en labores cotidianas. Entre esos síntomas están:

  1. La negación de la realidad o la posibilidad de caer en un autoengaño, puesto que les resulta difícil darse cuenta de que no posee una recompensa inmediata o al no completar un objetivo.
  2. Percibir la realidad de forma distorsionada, tendiendo a ver solo lo negativo de las cosas que le suceden.
  3. No alcanzar a diferenciar los deseos de las necesidades.
  4. Tendencia a controlar absolutamente todos los aspectos de la vida.
  5. Sentir una fuerte ansiedad, tristeza o síntomas depresivos en situaciones cotidianas, tras no conseguir lo que desea.
  6. Presentar un nerviosismo constante en algunas situaciones.
  7. Poseer una baja tolerancia ante la incertidumbre.
  8. Demostrar poca paciencia.
  9. En casos más graves pueden originarse adicciones.

Causas de la Frustración

Según lo afirmado por Kane, S (2019), la frustración puede ser detonada por factores internos, pero también por factores externos al individuo.

Factores Internos:

Al no obtener lo que se quiere, se desata una tremenda decepción y frustración como resultado. Cuando no se obtiene lo que se desea, aun cuando se ha trabajado duro para conseguirlo, puede llegar a desarrollarse la pérdida de confianza en sí mismo, la disminución de la autoestima y aparecer el temor de enfrentar determinadas situaciones sociales.

Factores Externos:

Los factores externos que pueden llegar a desencadenar en frustración, están condicionados por las condiciones que se encuentran fuera del individuo y que pueden ser la fuente de la misma. La frustración detonada por factores externos, puede deberse a lugares o personas que se convierten en un obstáculo para alcanzar las cosas que se desean. Para Kane (2019), la mayor fuente de frustración viene de aquellas cosas que hacen que el individuo pierda tiempo.

Estrategias para Desarrollar la Tolerancia a la Frustración

A continuación, presentamos una serie de estrategias efectivas que se pueden emplear para ayudar a los estudiantes a mejorar su capacidad de manejar situaciones adversas. Estas tácticas no solo fomentan la resiliencia, sino que también enseñan a los estudiantes a enfrentar desafíos de manera constructiva y autónoma, preparándolos para una variedad de escenarios tanto en el ámbito escolar como en la vida cotidiana.

  1. Fallar está permitido: El entorno educativo debe ser un lugar seguro donde los estudiantes se sientan libres de experimentar y fallar.
  2. Técnicas de manejo emocional: Incorporar en el currículo escolar técnicas como la respiración profunda, la meditación o la comunicación asertiva puede equipar a los estudiantes con herramientas prácticas para manejar la frustración.
  3. Autoevaluación y establecimiento de metas personales: Fomentar que los estudiantes realicen autoevaluaciones regulares y establezcan sus propias metas puede ser una herramienta poderosa para desarrollar tolerancia a la frustración.
  4. Trabajo en equipo: Trabajar en equipo enseña a los estudiantes a negociar, compartir y manejar frustraciones en un entorno de apoyo.
  5. Dar el ejemplo: El ejemplo que los adultos podemos proporcionar es poderoso. Mostrar cómo manejar situaciones frustrantes de manera calmada y constructiva puede servir como modelo a seguir para los estudiantes.

¿Cuándo es Necesario el Apoyo Profesional?

En casos donde las dificultades persisten y afectan significativamente la vida del estudiante, puede ser necesario el apoyo de profesionales especializados. Se recomienda buscar ayuda profesional cuando:

  • La frustración interfiere de manera considerable con el rendimiento académico o las relaciones sociales.
  • Hay signos de deterioro emocional o físico significativo.
  • Los comportamientos disruptivos son severos y no mejoran con las intervenciones habituales.

Técnicas para tolerar la frustración

Kane, S (2019), señala que diferentes técnicas han sido recomendadas por profesionales de la salud para mejorar los cuadros de frustración de manera eficiente y muchos de ellos son gratuitos o de bajo costo; mientras que, en casos particulares, lo mejor será acudir a un profesional para recibir las orientaciones más específicas según sea el caso.

Algunas técnicas que puedes llevar adelante para tolerar la frustración son:

  • Practicar ejercicios de respiración y meditación
  • Recibir clases de yoga
  • Realizar ejercicio físico
  • Escoger un pasatiempo
  • Tomar un viaje
  • Acudir a terapia psicológica

Claves para aumentar la tolerancia a la frustración:

  1. Cambia si la frase”¿que quieres?” Por la frase “¿que necesitas?”.
  2. Cambia el atender de manera inmediata sin mediar palabras, por un diálogo pausado, progresivo y lleno de afecto y sentido.
  3. En vez de ver a los niños como nuestros enemigos, veámoslos como personas, en envase pequeño, pero personas con igual dignidad y necesidades que los adultos.

Tratamiento de la BTF

Según el Cepsim Madrid (sf) para tratar la baja tolerancia a la frustración se emplean determinadas técnicas:

  • Aprender a aceptar las situaciones tal como son, entendiendo que hay cosas que no se pueden controlar en la vida.
  • Diferenciar las situaciones que producen ansiedad o frustración.
  • Expresar los sentimientos, las emociones y los pensamientos de forma adecuada.
  • Ejecutar técnicas de relajación a fin de mejorar el control de la ansiedad.
  • Evitar la búsqueda de perfección.

De igual forma, se recomienda tratar de entender el por qué se ha generado la intolerancia a la frustración, por lo que abordar en psicoterapia la historia de vida del paciente, así como los eventos traumáticos que este ha vivido favorece la recuperación de la persona.

Objetivos de Desarrollar Tolerancia a la Frustración

Ser capaz de postergar la satisfacción de los deseos de esperar, de respetar los turnos, de sobreponerse cuando algo no sale como se esperaba sin reaccionar impulsivamente.

¿Por qué es importante que los niños sepan sobreponerse a sus frustraciones?

  • Aprenderá a valorar lo que tiene y será agradecido con lo que se le entrega.
  • Crecerá aprendiendo a convivir en sociedad, compartiendo con otros niños.
  • Será paciente y respetará turnos.
  • Crecerá con buena autoestima porque será capaz de aceptar sus propios errores, viéndolos como oportunidades de aprendizaje.
  • Se relacionará mejor con los demás, ya que no exigirá que actúen como él piensa, será más flexible y tolerante al momento de entender las actitudes y opiniones de los otros.
  • No temerá al fracaso, por lo que no tendrá miedo a emprender proyectos.
  • Desarrollará su capacidad de resiliencia, logrando la capacidad de salir de situaciones adversas de manera fortalecida.

Estrategias para el Manejo de la Frustración

Siempre es necesario una pequeña dosis de frustración, ya que es beneficiosa para el crecimiento emocional. Si el niño(a) tiene el afecto y cariño cuando se equivoque, tendrá la seguridad de contar con otros y aprenderá a manejar la frustración de manera adecuada. Algunas estrategias, son las siguientes:

  • Evitar la gratificación inmediata: Decir "no" cuando sea necesario, siempre explicando el porqué de la situación.
  • Enseñarle a pedir ayuda: Enseñar al niño(a) a encontrar la solución primero, indicándole que lo intente otra vez, cuando el niño(a) no sepa ya que más hacer, hay que decirle que pida ayuda.
  • Enseñar a identificar: Debemos enseñar a los niños pequeños a identificar el sentimiento de frustración cuando aparezca "Pedrito está rabioso porque no ha hecho bien esta resta. Inténtalo con otra, tómate más tiempo".
  • Reforzar acciones apropiadas: Elógielo cuando utilice una estrategia apropiada ante una situación en la que se espera que actúe impulsivamente.
  • Actuar de modelo: Los niños imitan conductas por lo que es importante resolver nuestros conflictos de manera asertiva.
  • Tomar conciencia: Como padres, ser consciente de la baja tolerancia del niño(a) y de las razones específicas que la causan en su caso.
  • Permitir expresar sus emociones: Ayudar a expresar sus sentimientos y explicar las veces necesarias que equivocarse es normal.
  • Aprender a distinguir: Ayudar a distinguir entre sus deseos y necesidades, para que así pueda controlar su impulsividad.
  • Establecer límites y metas: Fijarlas según la edad y habilidaes del niño(a).

Características de las Personas con Baja Tolerancia a la Frustración

Las personas que tienen baja tolerancia a la frustración, suelen encajar en varias o en todas las siguientes características:

  • Son estrictos e intranquilos.
  • Tienen dificultad para controlar sus emociones.
  • No creen en los puntos medios, suelen ser radicales en su forma de pensar.
  • Son poco flexibles.
  • Desarrollan fácilmente depresión y ansiedad.
  • Necesitan satisfacer sus necesidades de forma inmediata. Si no lo logran, pueden llegar a reaccionar con cambios anímicos (tristeza, desesperación e ira).
  • Se desmotivan fácilmente ante los obstáculos.
  • Creen que deben recibir todo lo que quieren.
  • Son chantajistas emocionales cuando no reciben lo que desean.

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