En nuestro país la cultura lanera está bastante al debe en lo que respecta a conocimientos sobre las razas, cualidades y calidades de cada una de ellas. La clasificación de la lana de oveja se hace teniendo en cuenta varios factores como finura, longitud, resistencia, elasticidad, color, brillo y rendimiento. El largo o longitud y la finura o espesor de la fibra son las principales características que se toman en cuenta comúnmente para escoger un vellón u otro.
Tejido XXL
Para tejidos XXL debemos buscar suavidad, pero más importante aún LARGO DE FIBRA. Como ya sabemos, los artículos que podemos desarrollar con la técnica de tejido xl o tejido con las manos son productos de alto tráfico y todo el mundo quiere tocarlas y abrazarlas. Ahora bien ¿cómo disminuir al máximo la aparición de motas? Todo se trata de escoger el vellón adecuado.
Para tejidos xl lo más importante es el largo de la fibra, a no ser que quieras hacer algún artículo que esté en contacto directo con la piel de una guagua o bebe. Si este no fuera el caso, la recomendación sería adquirir un vellón de raza Corriedale o Ideal. La primera de ellas es la raza más predominante en el mundo por su buena genética para el mercado de la carne ovina que poco a poco fue mejorando sus estándares en cuanto a su lana. Esta raza entrega un vellón con suavidad media pero con un buen largo de fibra. La segunda Raza, Ideal, conocida también como Polwarth, es una mezcla genética de Merino y Lincoln. Tiene 75% de merino y 25% de licoln lo que genera un vellón de fibra larga con una suavidad muy buena.
Fieltro Húmedo
Para fieltro húmedo, primero debemos identificar si deseamos confeccionar vestimenta o artículos decorativos/ornamentales. Para el primer caso, debemos escoger un vellón más fino, ojalá de 20 micras hacia abajo. Esto va a garantizar que los paños que vayamos haciendo, tengan una caída liviana y se asemejen a una tela.
Teñido artesanal del vellón de lana
Conoce el proceso del teñido natural y artesanal del vellón de lana en el nuevo episodio de Tu cultura mi cultura en 13C. En el programa "Tu cultura, mi cultura", el periodista Sandro Medina llegó hasta la localidad de Puente Negro, región de O'Higgins, a 17 km al sureste de San Fernando, y conoció a Delinda Sagal, una mujer que se dedica al teñido artesanal del vellón de lana. Delinda emplea tanto tintes naturales como artificiales en sus procesos de coloración de la lana.
Para el teñido natural del vellón de lana, ella usa elementos que obtiene de su entorno: hojas de eucalipto, cáscaras de nuez, raíces y diversas plantas locales. A esta mezcla le añade vinagre y sal, que actúan como fijadores del color. Lo más sorprendente de su técnica es la precisión con la que maneja los tiempos: de una misma olla de tintura puede obtener varios tonos diferentes, simplemente retirando el vellón en distintos momentos de cocción. En paralelo, también trabaja con tintes artificiales, específicamente anilinas. Antes de teñir, la lana debe estar completamente húmeda para garantizar una absorción del color.
Hilado Tradicional
En la Cultura Mapuche, el concepto de lo sagrado, místico y religioso, está muy arraigado en sus vidas y costumbres y esta leyenda que inicia esta nota está vinculada al aprendizaje de la técnica de hilar. En el proceso del hilado lo primero que se debe hacer es obtener la lana. Si ésta proviene de la esquila hay que separarla del cuero, pero si proviene de animales silvestres la tejedora igualmente recibe el cuero entero del animal, sacrificado durante la caza, pero en este caso se entierra el cuero en un lugar húmedo durante varios días, para que la epidermis entre en un proceso de descomposición, lo cual permite que al desenterrarlo al tomar el mechón de lana se desprende con facilidad del cuero. Este conocimiento era habitual y se practicó desde Mendoza hasta Perú.
La tejedora toma entre sus manos una guedeja y trata de alinear las fibras en forma uniforme, luego las va colocando en una bolsa o sobre un paño o sobre su delantal. Una vez finalizada esta tarea toma un huso o kulíu en mapudungu, de una longitud variable entre 25 a 45 cm.; este kulíu lleva fijada en su parte inferior una tortera o chinkud en lengua mapuche, luego enrolla los vellones en su muñeca izquierda sujetándolo entre el pulgar y el índice y con la mano derecha tira de la punta para emparejar las fibras, fabricando una mecha del grosor que desea, la que luego ata al huso y con la mano le da un movimiento rotatorio en sentido de las agujas del reloj, como haciendo girar una perinola; con la diferencia que el huso gira en el aire.
Cuando el ovillo es muy grande lo deja y comienza otro, para lo cual puede usar otro huso con tortera o quitar ésta, para colocarla en otro palillo. El huso con la tortera también se le denomina rueca pero este último término es preferible no usarlo, ya que se tiende a confundir con la rueca de pedal que trajeron desde Europa los españoles. Una vez que se tienen varios hilos ovillados, viene la etapa de “torcer” ya que los hilos obtenidos corresponden a un hilo de una hebra o “cabo” y para que la lana tenga resistencia y elasticidad, al menos debe tener dos hilos o “cabos”, para esta etapa la tejedora ata al huso dos hilos de una hebra y los hace girar en sentido contrario a las agujas del reloj, logrando un hilo de dos cabos.
Fieltro Agujado
Durante el mes de abril de 2025, el Edificio de la Cultura de Bulnes fue el escenario del curso de fieltro agujado, una instancia formativa que reunió a personas de diversas edades interesadas en las técnicas textiles y el trabajo manual con lana. La actividad se enmarcó en el Plan de Gestión financiado por el Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras, Convocatoria 2025, del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio. A través de una combinación de exposiciones teóricas y ejercicios prácticos, se abordaron los orígenes de esta técnica, sus principales usos y su vínculo con el patrimonio cultural regional. Con cupos limitados, inscripción online y materiales incluidos, el curso priorizó la participación de habitantes de Bulnes.
El fieltro agujado -conocido internacionalmente como needle felting- es una técnica artesanal que utiliza vellón de lana y agujas especiales con púas. Al pinchar repetidamente la lana con estas agujas, las fibras se entrelazan y compactan, permitiendo modelar volúmenes sin necesidad de costura ni calor.
| Raza | Características del Vellón | Uso Recomendado |
|---|---|---|
| Corriedale | Suavidad media, buen largo de fibra | Tejidos XXL |
| Ideal (Polwarth) | Fibra larga, muy buena suavidad (75% Merino, 25% Lincoln) | Tejidos XXL |
| Merino | Fibra fina (menor a 20 micras) | Fieltro húmedo para vestimenta |

