En el contexto actual, es frecuente encontrarse en las salas de clases con estudiantes que presentan algún trastorno del espectro autista (TEA). Estos se encuadran dentro de los trastornos del neurodesarrollo y se caracterizan por las alteraciones relacionadas con la comunicación y la interacción social, así como por presentar intereses fijos y conductas repetitivas. El autismo en un sentido estricto es sólo un conjunto de síntomas que se define por la conducta, por lo tanto no puede ser considerado una “enfermedad”. Puede estar asociado a muy diversos trastornos neurobiológicos y a niveles intelectuales muy variados.

Para poder avanzar hacia una cultura escolar más inclusiva, que responda efectivamente a la diversidad, es necesario, además de potenciar las condiciones que favorecen los procesos educativos en la escuela común, identificar las barreras que existen en el propio sistema educativo para el aprendizaje y participación de todos y de todas. En este sentido, la responsabilidad profesional de los profesores y profesoras es crucial, dado que es necesario que continuamente se doten de herramientas para trabajar con sus estudiantes, tengan las características que tengan.

Estas características de los estudiantes representan un reto para profesores y profesoras, quienes pueden tomar estos consejos para enfrentar mejor este desafío. No obstante, es muy importante contar con que existen diferentes tipos y grados de autismo, por lo que desde el aula siempre hay que evaluar cuáles son las características del o de los alumnos que padezcan este trastorno para así adaptar los métodos a su ritmo de aprendizaje.

A continuación, se detallan cinco estrategias clave para trabajar con niños autistas de 3 años:

5 Consejos prácticos para trabajar con niños con autismo

  1. Proporcionarles una agenda que anticipe todo lo que va a ocurrir en los próximos 45-60 minutos

    Los alumnos con autismo son extremadamente organizados y no son capaces de digerir bien los cambios improvisados en su planificación. Por ello, es recomendable que tengan una agenda perfectamente estructurada, de forma que puedan prepararse y mentalizarse de todo lo que va a ocurrir a continuación. En estos casos, es recomendable que el docente se coordine con la familia para así establecer en conjunto un calendario preciso; de este modo, el alumno podrá predecir las situaciones y controlar su conducta.

  2. Evitar, en la medida de lo posible, estímulos sonoros

    Es posible que tengan hipersensibilidad sensorial y asocien determinados estímulos sonoros como signos estresantes, por lo que cabe la posibilidad de que, en presencia de ciertos sonidos como los ‘listening’ en Inglés o las canciones en asignaturas como Música, se tapen los oídos. Sería recomendable evitar al máximo este tipo de estímulos que pueden ser molestos para ellos.

  3. Establecer un momento ‘de saludo’

    Según relata Víctor Alcolea, terapeuta ocupacional de un centro especializado en Cáceres, se puede aprovechar este momento para practicar con los alumnos funciones declarativas tales como ofrecer o pedir algo, y también normas de cortesía a la hora de saludar a sus compañeros. Uno de los problemas que sufren los niños con autismo es que ven mermadas sus habilidades sociales, por lo que ensayarlas en el aula puede suponer un gran cambio en sus vidas.

  4. Trabajos en mesa repetitivos

    Es de vital importancia que las tareas que realicen en sus pupitres siempre estén estructuradas de la misma forma. Es decir, si durante el horario de clase el alumno se ha acostumbrado a realizar primero tareas de Matemáticas, después de Lengua Castellana y por último de Inglés, es muy importante que siga siempre este orden, ya que alterarlo le va a conducir a sentirse descolocado. Además, deben primar los elementos visuales por encima de los textuales, por lo que está indicado utilizar materiales como pictogramas, puzzles e incluso plastilinas, con las que pueda experimentar sensorialmente.

  5. El docente debe adaptarse al alumno y no al revés

    Con los niños con TEA, el clásico método de enseñanza basado en el ensayo-error no funciona. El docente debe tomar los intereses y las curiosidades del propio alumno como punto de partida para su educación. Es recomendable que el docente se limite a proporcionarle todos los materiales y recursos que necesite para la realización de las tareas, y luego ir retirándoselos poco a poco, nunca bruscamente. Siempre hay que tener en cuenta, como indica el primer consejo, que su adaptabilidad a los cambios es baja.

Además de estas estrategias, es fundamental recordar que:

  • Los niveles o forma de concentración de un estudiante autista son diversos y sus formas de expresarse también.
  • Los niños y niñas autistas pueden presentar dificultades para entender la ironía y debido a su procesamiento cognitivo podrían tomar ciertas indicaciones de manera muy literal.

Como profesora o profesor, estás en contacto directo con este estudiante y puedes hacer una gran diferencia en su desarrollo de autoestima y educación. Te recomendamos probar la estrategia de la "Caja de Calma".

Como una medida para concientizar a la población sobre el Autismo, en marzo del 2023 se promulgó la Nueva Ley TEA, la ley se promulgó para asegurar el derecho a la igualdad de oportunidades y resguardar la inclusión social de los niños, niñas, adolescentes y adultos autistas; eliminar cualquier forma de discriminación; promover un abordaje integral de dichas personas en el ámbito social, de la salud y de la educación, y concientizar a la sociedad sobre esta temática.

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