El currículum vitae es tu carta de presentación a la hora de buscar trabajo, por lo mismo, es muy importante confeccionarlo adecuadamente y hacer que despierte el interés de quien recluta. Para esto te puede servir recuperar frases de la oferta para mostrar que cumples con los requisitos.
Estructura de un currículum vitae
Debes considerar que este debe ser ordenado y fácil de leer, ya que un reclutador se demora sólo 30 segundos en evaluar si un currículum tiene potencial. Así, tal cual: 30 segundos. El acceso rápido y claro a la información es esencial para la postulación en un trabajo, ya que quién analiza el CV debe comprender rápidamente lo que está en tu CV.
1. Información de contacto y resumen laboral
En el nombre, al inicio de la página, se debe especificar bien los títulos que posee, sin mencionar la casa de estudios ni años. Luego, se debe escribir un perfil resumido, de unas pocas pero precisas líneas, en el que quede claramente establecido tus años de experiencia, rubros en los que has ejercido, funciones y tareas principales.
2. Experiencia Laboral
Aquí debes señalar tus experiencias pasadas, ordenadas de la más reciente a la más antigua. Luego, destacas tu experiencia laboral, indicando: lugar de trabajo, meses y años. ¿Qué datos debes agregar? Cuando hables de tus funciones, escríbelas en tercera persona y descríbelas con un verbo (Por ejemplo: realizar, ejecutar, revisar, etc.). Agrega entre 2 y 6 funciones, con una extensión máxima de 2 líneas.
Es en esta misma línea, puedes empezar a agregar otros cursos y/o seminarios que hayas realizado o asistido.
3. Educación Formal
En esta parte debes indicar tu educación formal: básica, media, técnica profesional, profesional y/o universitaria, según corresponda. ¿Qué más puedes destacar aquí? Aquí debes destacar tus diplomas, cursos, ayudantías, nivel de informática, qué programas manejas e idiomas extranjeros, precisando el nivel y estadías en el extranjero.
4. Habilidades
Por último, pero no menos importante, debes destacar las habilidades que te ayudarán a potenciar tu perfil.
- Habilidades blandas o soft skills: Son esas competencias socioemocionales que aprendes en tu vida diaria y que permiten integrarte en el ambiente laboral. Por ejemplo: Adaptación al cambio, liderazgo, creatividad, resolución de conflictos, etc.
Recuerda que los reclutadores buscan características, competencias y conocimientos específicos. ¿Cuáles son las palabras que debes usar? Destaca tus habilidades blandas o soft skills, aquellas que te hacen ser un buen candidato para formar parte de un equipo. ¿Te consideras alguien que sabe resolver problemas? ¿Te adaptas bien a los cambios? ¿O eres de los que propone soluciones?
Dónde mencionar los certificados y cursos obtenidos
También debes determinar esto por aplicación. La regla general es colocar la información más relevante lo más arriba posible en el currículum. Un empleador debe poder ver rápidamente que eres un candidato adecuado. ¿Es tu experiencia laboral o educación menos relevante que los certificados que has obtenido o los cursos que has seguido? ¡Entonces siéntete libre de ponerlo! En ese caso, deseas compensar la falta de experiencia laboral relevante con el conocimiento más relevante adquirido durante un curso.
Si has completado cursos relevantes, puedes ser más atractivo como candidato porque tienes más conocimiento y participación en un tema en particular. Esta puede ser la razón por la que el reclutador de la empresa te elija para una entrevista de trabajo. Por supuesto, siempre serás invitado más rápido si presentas una solicitud con un currículum relevante y bueno.
Si quieres mencionar un curso o varios en tu currículum, depende en primer lugar de la cantidad de cursos que quieras mencionar. Si hay muchos o largos cursos o si deseas poner énfasis en ellos, puedes hacer un encabezado aparte. Si un curso (nuevo) es muy similar a una educación o estudio que ya has realizado, no es necesario que lo menciones.
Información importante sobre el curso:
- El nombre del curso.
- El nombre del instituto.
- La duración y si se ha obtenido un certificado.
A continuación se muestra un ejemplo de cómo puedes enumerar un curso en orden cronológico, de modo que el último curso (reciente) esté en la parte superior.
2018 - Formación básica Agile & Scrum (Agile Srum Group) (Diploma: Sí)
2017 - Microsoft Excel Advanced (LOI) (Diploma/Certificado: Sí)
Si deseas poner más énfasis en tu curso, puedes hacerlo agregando una descripción. Explica por qué seguiste el curso y qué aprendiste, por ejemplo.
¿Qué cursos se ven bien en tu currículum?
Por supuesto que esto depende de tu aplicación, pero la relevancia siempre es importante. Básicamente, los siguientes cursos siempre son buenos para mencionar:
- Cursos detallados relevantes para tu campo. Por ejemplo, ¿destacas como programador en un determinado lenguaje de programación gracias a un curso? ¡Eso es súper valioso!
- Cursos relevantes para el desempeño de tu nuevo cargo. ¿Trabajas como cocinero o mesero y has seguido un curso de respuesta a emergencias? Eso es relevante para todos los empleadores del sector.
- Cursos de idiomas. ¡Hablar un idioma extra suele ser útil! Ciertamente, nuestros países vecinos con los que se realiza una gran cantidad de comercio. ¿Hablas bien alemán, inglés, francés o algún otro idioma gracias a un curso? ¡Asegúrate de ponerlo en tu currículum!
¿Prefieres no mencionar cursos?
En general, es bueno enumerar los cursos en el currículum. Sin embargo, también hay algunas razones para no mencionarlos. Las principales razones para no mencionarlo son:
- El curso no es de ninguna manera relevante, esto puede indicar que no ha investigado a fondo la vacante. Si un curso no tiene una interfaz con la función prevista, es mejor omitirlo.
- El curso está seriamente anticuado; ¿Tomaste un curso de mecanografía? ¿Eres bueno con MS-DOS? Eso ya no es tan relevante hoy. Mencionar cursos que ya no son relevantes puede jugar en tu contra; parece que no te mueves con los tiempos.
- El curso es demasiado personal; algunos cursos los realizaste más por interés personal y solo generarán preguntas de un empleador. De antemano, pregúntate si un curso es relevante para un reclutador.
Cómo presentar tus conocimientos de idiomas en tu CV
Tú sabes que los conocimientos de idiomas, especialmente de inglés, son importantes para tu carrera, y has invertido en mejorar tu dominio del idioma. Entonces, ¿cuál es la mejor forma de presentar tus conocimientos de idiomas en tu currículum?
Por qué es importante certificarlos
La primera cosa que tienes que entender es lo importante que es certificar tus conocimientos de idiomas con un test estandarizado. Certificar tus conocimientos ayuda a eliminar cualquier duda acerca de tu nivel de idiomas, dudas que, de otro modo, podrían poner tu currículum en el montón de «rechazados». La certificación hace que te diferencies de otros solicitantes y aumenta la visibilidad de tu currículum.
A los efectos de tu currículum, lo primero que tienes que considerar es la rigurosidad académica del test. Un test de poca calidad no evaluará correctamente tus conocimientos y ponerlo en tu currículum no te hará parecer un candidato serio. Por esta razón, tiene sentido ceñirse a test desarrollados por organizaciones internacionales que cuenten con expertos en evaluación lingüística.
Otra consideración importante es, por supuesto, el aspecto práctico: costo y comodidad. Los test certificados más importantes cuestan más de 170 euros por sesión y solo se pueden hacer en fechas específicas.
Cómo presentar tus certificados de idiomas en un currículum
Una vez que tengas la certificación de tus conocimientos de idiomas, tienes que presentar la puntuación obtenida en un formato que sea fácil de comprender. Recomiendo que incluyas el nombre del test, tu puntuación y un descriptor del nivel (p. ej., intermedio), por si se da el caso de que alguna empresa no esté familiarizada con el sistema de calificación de cada examen. Esto deja claro que has certificado tus conocimientos y es más fácil para la empresa comprender los resultados.
Según este consejo, la sección de conocimiento de idiomas de tu currículum tendría este aspecto:
- Francés: DELF B2 (Usuario independiente)
- Inglés: EFSET 60 (Intermedio alto)
- Japonés: JLPT N4 (capacidad para entender el japonés básico)
¿Qué pasa sino tienes certificación?
Podrías encontrarte en la situación de no poseer ninguna certificación de idiomas. Esto suele pasar concretamente con otros idiomas que no sean el inglés, para los que no hay test de nivel de buena calidad y gratuitos. En este caso, tu mejor opción es hacer referencia a alguna de las escalas de clasificación desarrolladas por organismos gubernamentales y hacer una autoevaluación. En Europa, la escala de clasificación normalizada es el MCER y en los Estados Unidos hay dos escalas: la del ACTFL y la ILR. Para la mayor parte de los idiomas puedes encontrar herramientas de autoevaluación y escalas de clasificación normalizadas, presentadas normalmente como listas de destrezas.
Usa las herramientas de autoevaluación para determinar tu nivel en cada uno de los idiomas que hablas. Asegúrate de incluir también un descriptor de nivel. Por ejemplo:
- Alemán: MCER B2 (Intermedio alto)
Aunque estas escalas de clasificación no son tan conocidas entre las empresas y las autoevaluaciones no causan tan buena impresión como los test normalizados, tu currículum tendrá un aspecto más serio que si usas descriptores de nivel genéricos, como «avanzado» o «conversación».
Incluir otras experiencias relevantes con el idioma
Si tienes alguna experiencia significativa trabajando con algún idioma extranjero o estudiándolo, inclúyela en tu currículum, además de tu certificación. Por ejemplo:
- 5 años de experiencia trabajando con clientes de habla inglesa
- 1 año de inmersión lingüística en escuela secundaria en Japón.
Demostrar que has usado un idioma en contexto siempre impresiona a una futura empresa.
Cuándo no incluir los conocimientos de idiomas en tu currículum
Hay veces en las que tiene sentido omitir en tu currículum tus conocimientos de idiomas.
- Nivel básico: por lo general, no tiene sentido incluir conocimientos de idiomas cuando tienes un nivel básico. No podrás trabajar de forma eficaz con esos idiomas, e incluirlos en tu currículum te hará parecer menos serio. Puedes hacer una excepción si tienes un interés personal por aprender muchos idiomas y lo incluyes en la sección de «Aficiones» o «Intereses personales» en lugar de en la sección de «Idiomas» de tu currículum.
- Puestos de muy alto nivel: en los puestos más altos de las organizaciones internacionales, el dominio del inglés se da por hecho. En este caso, es superfluo poner tus conocimientos de inglés en el currículum.
Sé sincero
Cuando escribes tu currículum, es importante que muestres tu mejor perfil y que no te dé miedo exponer tus logros. Debido a esto, la gente a veces se ve tentada a exagerar sus conocimientos. Sin embargo, no decir la verdad acerca de tus conocimientos de idiomas puede dañarte en el ámbito profesional. Aunque puedas conseguir una entrevista con afirmaciones falsas, el responsable de recursos humanos se dará cuenta en la entrevista o se descubrirá el primer día de tu nuevo trabajo, y es poco probable que conserves el trabajo después.
Si te preocupa que tus conocimientos de idiomas no sean lo suficientemente buenos, invierte en formación de idiomas o prueba algunos de los muchos recursos gratuitos que hay en línea.
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