Probablemente tus responsabilidades laborales merecen un mejor salario del que te están pagando. Si no es así, debes solicitar un aumento y eso significa que debes negociar con la persona que paga tu salario. Pero ¿cómo pedir un aumento de sueldo? ¿Cuánto dinero vale tu trabajo?
"Nadie es despedido por pedir un aumento de sueldo", dijo Pip Jamieson, fundador del sitio para profesionales The Dots.
Claves para Justificar un Aumento de Sueldo
Muchos pensamos que negociar las condiciones de nuestro salario consiste en pedir más dinero cuando en realidad se trata de hacer una reflexión entre lo que ofreces a la compañía y lo que recibes de ella. Si el resultado de esta operación resulta negativo, significa que es el momento de negociar un aumento de salario.
Cuando llegamos a esta conclusión, es importante articular bien nuestro discurso, informarnos de las condiciones generales del sector y defender el aumento de la manera más objetiva posible. Por mucho que estemos convencidos de merecer este aumento, lo más normal es que esta conversación nos genere tensión y estrés.
Por eso, hoy te contamos las claves que debes conocer para tener éxito en el proceso de negociación:
- Infórmate de las Condiciones Salariales de Perfiles y Sectores Profesionales Similares
- Encuentra el Momento y el Lugar Ideal para Abordar el Tema
- Valora en Qué Momento se Encuentra la Empresa
- Comunica Adecuadamente los Logros Que Has Conseguido Dentro de la Empresa
- Evita Mencionar el Sueldo o las Condiciones de los Compañeros
- Ten en Cuenta Otros Beneficios Que Pueden Mejorar tu Paquete Salarial
- La llamada retribución flexible, como los tickets restaurante, una guardería en el centro de trabajo o acceso a formación especializada entre otros.
- Seguros médicos o de vida.
- Coche de empresa.
- Servicios relacionados con la salud y el bienestar, como frutas o bebidas gratuitas, descuentos parciales en gimnasios, una mayor flexibilidad horaria o la posibilidad de trabajar desde casa.
Está claro que el puesto que ocupas o el sector laboral en el que desarrollas tu profesión no tiene por qué definir la posibilidad de conseguir un aumento, pero las tendencias del mercado, sin duda, influyen. Es imprescindible que las tengas en cuenta a la hora de solicitarlo y utilices esta información como un argumento más en tu petición.
Como norma general, los perfiles estratégicos son los que tienen mayor probabilidad de conseguir un aumento de sueldo. Este es el caso de los profesionales que trabajan en los departamentos de Operaciones, Marketing, Finanzas o Ventas o aquellos perfiles altamente demandados por el mercado como pueden ser los técnicos e ingenieros.
La mayoría de las empresas tienen procedimientos muy claros para revisar los sueldos de los empleados, definiendo un espacio para que los propios trabajadores planteen ese aumento al director de su departamento. Para que esta conversación sea un éxito tienes que elegir el momento adecuado para hacerlo.
No puedes abordarlo en el pasillo, ni comentárselo aprovechando una reunión o un descanso. Lo mejor es que busques un contexto formal para desarrollar esta conversación. Puedes aprovechar una situación que ya venga dada, como una evaluación personal o bien, organizar una reunión ad-hoc con tu responsable para tratar el tema en cuestión.
Es muy importante que analices el contexto económico en el que se encuentra la compañía para que puedas negociar las condiciones con fundamento. Recuerda que tus expectativas deben ser coherentes con los resultados y la situación de la empresa.
Así la empresa no esté pasando por una buena situación, no implica que no puedas pedir una mejora de las condiciones. En este sentido, buscar alternativas al incremento económico como una remuneración en especie o bonus especiales por el buen rendimiento, puede ser una buena opción.
¿Por qué crees que te mereces un aumento de sueldo? Recopila todos los éxitos y objetivos que hayas alcanzado como profesional. Este será el mejor argumento que tengas a tu alcance para conseguir tu meta.
Es importante encontrar un equilibrio a la hora de exponer los hitos alcanzados y que puedas transmitir de manera realista y objetiva el esfuerzo que te ha costado conseguirlos. Además de realzar tus logros, es muy positivo que trates el tema de manera constructiva.
Comenta la satisfacción que significa para ti ir alcanzando todas esas metas y así evitarás reducir la conversación a una simple cuestión monetaria.
Ten en cuenta que pedir un aumento de sueldo es algo personal y que se mide en base a tus resultados laborales. Por eso es clave que evites hablar de la situación económica de tus otros compañeros. Lo mejor, como comentábamos anteriormente, es que consultes estudios de remuneración del mercado para puestos similares al tuyo.
Estos te darán una visión global de la situación y podrás hacer una comparación veraz y objetiva. Además, estos datos darán aún más peso y consistencia a tu discurso, demostrando que has analizado la situación y que el aumento que solicitas es coherente y razonable.
Cada vez más se están incluyendo beneficios que complementan el salario fijo y variable. Se trata de mejoras sustanciales que van más allá del dinero y que enriquecen tu paquete salarial.
Las más comunes son:
Todos estos elementos extra pueden servir para complementar tu salario. Averigua qué ofrece tu empresa y tenlo en cuenta a la hora de renegociar tus condiciones.
Preparación para la Negociación
Necesitas evidencia sólida para respaldar tu aumento: objetivos de ventas alcanzados, contratos firmados, objetivos cumplidos. "Trabaja en función de eso", dice Dulcie Shepherd Swanston, autora de It's Not Bloody Rocket Science (No es tan malditamente difícil) y fundadora de la empresa de capacitación empresarial Profitably Engaged.
Es importante elegir el momento adecuado para hablar sobre un aumento de salario. No intentes negociar durante un momento de estrés o cuando tu jefe esté ocupado. Una vez que estés listo para hablar con tu jefe, comienza por comunicar su valor a la empresa. Habla sobre tus logros, habilidades y contribuciones en el trabajo.
Cuando negocies un aumento de salario, se específico acerca de la cantidad de dinero que estás buscando. No tengas miedo de establecer un número concreto. Con estas herramientas, es mucho más probable que la conversación arroje resultados favorables para tus intereses. Es importante escuchar lo que el líder tiene que decir durante la negociación.
Recuerda al negociar que no todo es dinero. Si la empresa argumenta que no tiene el suficiente dinero como para aumentarte el sueldo, igual puedes conseguir otro tipo de compensación: cursos de perfeccionamiento, una promoción interna sin sueldo, unas vacaciones o un recorte de horario son alternativas que no deben dejarse de lado.
Consideraciones Adicionales
Saber el momento ideal para pedir un aumento de salario no viene de repente, así que, es necesario trabajar duro y hacer que valga la pena. Hoy existen diversos métodos que las empresas usan para intentar nivelar sus colaboradores, entendiendo con esto dónde están y adónde pueden ir.
Elige un momento en el que todos estén de buen humor, por ejemplo, después de la finalización (exitosa) de un proyecto. "Tienes que ser inteligente", dice Shepherd. "Demasiada gente comienza un nuevo trabajo y luego quiere un aumento de sueldo. "Un aumento de sueldo premia la lealtad y el tiempo. "Para los empleadores es muy útil tener una estructura.
Como ya mencionamos anteriormente, puede no ser una buena idea pedir un aumento de salario muy pronto, ya sea por el tiempo que llevas en la compañía, por las nuevas funciones o por el último aumento que recibiste. Parte de los argumentos que debes preparar y mantener en una conversación formal con tus líderes, parte de que lo que estás haciendo y conquistando por la empresa, además de tu tiempo de experiencia.
Muestra conocimiento, tienes que saber cuánto vales tú y tus habilidades. La cuestión aquí no es imponer, y si proponer. Lo más indicado para este tipo de negociación es un porcentaje entre el 5% y 20%, esto sería un buen aumento para las dos partes. Simple, si pides más del 20% puedes causar una mala impresión o hasta asustar a la empresa.
Lo recomendable es tener al menos un año trabajando en el lugar; si lo haces antes es un poco mal visto. Las jefaturas tardan entre ocho a diez meses para calificar tu rendimiento. Generalmente, las empresas realizan evaluaciones anuales de desempeño, que determinan si el trabajador realiza sus tareas de acuerdo a lo que la organización le pidió al momento de ser contratado. De tener resultados positivos, detalla, las evaluaciones son también un as bajo la manga para negociar.
Si tu jefatura está contenta con tu desempeño, probablemente intentará retenerte. Si quieren quedarse con tu talento entre sus filas, sabrán que eres importante y es muy probable que estén dispuestos a evaluar tu situación.
Estrategias de Comunicación
Pide una entrevista. La peor idea puede ser abordar al jefe en un pasillo o en un momento de descanso. Trata de mantener la discusión lo más calma y objetiva posible. No mientas o realices amenazas. Construye tu argumento con hechos y evidencias. Evita compararte con tus compañeros. Proporciona a tus superiores una orientación de lo que estás pidiendo. Ten una cantidad en mente.
Por mucho que estemos convencidos de merecer este aumento, lo más normal es que esta conversación nos genere tensión y estrés. "Cuando me hicieron la inevitable pregunta '¿Por qué deberíamos darte un aumento salarial?', me quedé helada", dice. "Las reuniones con la gerencia me ponen muy nerviosa y perdí la capacidad de hablar.
No utilices la intimidación. Quizás estás preparado para dejar el trabajo si no te dan el aumento, pero no tiene sentido que se lo digas a tu jefe. "No lo digas nunca antes de tiempo", dice Southam. Una persona que se voltea las bolsillos vacíosNunca digas que te vas a ir si no tienes un plan para hacerlo.
Negociar es un arte, por tanto las palabras y formas de expresar una solicitud de aumento de sueldo deben estar estratégicamente planificadas y planteadas. No se trata de caer en discursos que puedan desembocar en un conflicto con nuestros superiores, al contrario: hay que ser cautos al momento de emitir nuestra opinión sobre el aporte que hacemos.
Tipos de Jefes y Cómo Abordarlos
Para hacer más específico tu discurso, es importante saber a qué tipo de jefe te enfrentas.
- Jefes azules: Con ellos, lo ideal es exponerles harto detalle y evidencia que los ayude a saber por qué merecemos nuestro una mayor paga.
- Jefes rojos: Lo mejor es ir al grano, ser concreto y no darle tantas vueltas.
- Jefes amarillos: En su caso no hay problema en acercarse con confianza para tener conversaciones más distendidas y honestas.
- Jefes verdes: La manera correcta de abordarlos sería exponiendo de manera ordenada los antecedentes, pero sin hacerlos sentir que toda la responsabilidad del aumento recae en ellos.
Preparación para la Negativa
Ya sea porque tu solicitud no estaba en los planes, porque el presupuesto no alcanza o porque tu jefe considera que no te mereces aún el pago, es muy probable que no acepten tu requerimiento tras el primer intento. Pese a esto, dicha negociación es una buena oportunidad para dejar claras tus intenciones.
Aprovecha la instancia, pide que te expliquen claramente por qué no se puede subir tu sueldo, solicita un feedback, fija metas y a la vez un plazo para volver a dialogar. De esta manera, en la segunda negociación, tus posibilidades de obtener un ‘sí’ incrementarán.
Alternativas y Beneficios Adicionales
"Hay más cosas de las que hablar que solo del salario", dice Jamieson. "Hay otras cosas que afectan tu felicidad en el trabajo: flexibilidad, vacaciones, beneficios.
"Si no quisieron darte más dinero ahora y no creen que ese sea tu valor, pregúnteles qué es lo que aumentará tu valor y qué debes hacer.
Tessa Fyson finalmente consiguió su aumento salarial en Servicio Nacional de Salud y después de varios años se cambió a una carrera en mercadotecnia para una firma de reclutamiento. Lo que sus empleadores ofrecieron no fue lo que había pedido, pero hubo otros beneficios.
Si tu jefe te dice que no, no tiene que ser el final del tema. Pregunta si estaría dispuesto a volver a evaluarlo en seis meses.
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