Una entrevista laboral es sinónimo de nerviosismo y ansiedad, pero con la ayuda de este artículo podrás adquirir diferentes herramientas para vencerlos y preparar una entrevista exitosa. En una entrevista es cuando el postulante tendrá la posibilidad de mostrar sus verdaderas habilidades profesionales y destrezas, más allá de lo que hayan puesto en sus resúmenes curriculares.
Quienes se encuentran en la búsqueda de empleo, deben saber cómo abordar ese primer encuentro con el representante de la empresa. Tu currículum ha impresionado en tu futura empresa, tienes una entrevista y tienes que bordarla para conseguir el trabajo. Las entrevistas pueden ser bastante intimidantes pero, al final, el éxito depende de estar bien preparado, ser agradable y sentirse confiado.
Preparación antes de la entrevista
Una vez que sabes que vas a tener una entrevista, debes prepararte. Antes de la entrevista, es vital que realices una investigación profunda sobre la empresa en cuestión a la que estás postulando. Averigua detalles sobre su misión, visión, valores y productos o servicios que ofrecen.
Primero, los postulantes deben buscar información sobre la empresa a la que están postulando. Al saber qué productos y servicios vende la empresa, el mercado en el que compite y su estrategia comercial, estás demostrando tu interés en el trabajo y la compañía. En estos días donde la retención de talento es un reto para las organizaciones, contar con colaboradores interesados y comprometidos es un plus invaluable para los empleadores.
Conocimiento profundo de la empresa
Has iniciado el proceso de investigación con una solicitud personalizada, ahora es el momento de subir la apuesta: averigua la misión, hitos y logros de la empresa. Los canales de redes sociales son mucho más que una lectura obligada para conocer los perfiles de la industria, la competencia y la persona con la que te vas a entrevistar. Cuanto más sepas, con más autoridad y seguridad te sentirás.
Preparación personal
Además, prepararse incluye conocer claramente tus fortalezas, habilidades profesionales, debilidades e incluso ensayar lo que se expondrá. También puedes preparar una lista de razones que justifiquen por qué eres un buen candidato. Es muy probable que te encuentres con preguntas comunes durante la entrevista. Preparar respuestas claras y concisas te ayudará a transmitir confianza y profesionalismo durante la entrevista.
Practica, practica, practica. Como cualquier cosa en la vida, la práctica hace al maestro. Por eso lo ideal es que puedas ensayar tu discurso varias veces. Una técnica que te recomendamos es la siguiente: primero ubícate frente a un espejo y visualiza que estás en el lugar de la entrevista.
Posteriormente, elabora un discurso que incluya tus habilidades y cualidades. Constrúyelo a partir de tu CV y ejemplos donde puedas exponer cómo a lo largo de tu carrera has logrado poner en práctica tus conocimientos. Repite este ejercicio un par de veces hasta que te sientas seguro y confiado.
Código de vestimenta
Después de investigar sobre la compañía, seguramente encontrarás qué tan formal puede ser. Usa la información que recolectaste sumada a la descripción del rol de trabajo al cual aplicaste para determinar qué vestimenta es la más apropiada para la entrevista de trabajo. La ropa para la entrevista debe parecer profesional, ser cómoda y hacer que te sientas con confianza. Averigua cómo es la cultura de la empresa y cómo se viste la gente antes de decidir lo que vas a llevar puesto (piensa en un traje si es un banco, en algo profesional informal si es una agencia de publicidad, etc.).
Y recuerda que si nunca llevas traje y quieres llevar uno a la entrevista, practica antes llevando uno (de lo contrario, podrías acabar pareciendo y sintiéndote incómodo). No olvides hacer que tus zapatos estén relucientes y asegúrate de que no te hacen ampollas antes de salir por la puerta.
Planifica tu llegada
¿Sabes hacia dónde tienes que ir? Suena obvio, pero es vital que sepas hacia dónde vas y no en el sentido retórico de la pregunta. Literalmente te recomendamos que el día anterior planees tu viaje hacia la entrevista de trabajo. Si vas retrasado no tengas miedo de hacer una llamada con antelación y avisar a tu entrevistador.
Durante la entrevista
Quienes tienen claro cómo enfrentar una entrevista de trabajo, saben que durante la misma, no solo transmite lo que se dice, sino también la forma cómo se dice. Por esto, durante una entrevista de trabajo, es esencial que muestres tu personalidad auténtica y transmitas entusiasmo por la oportunidad de formar parte de la empresa.
Manejo de los nervios
Inevitablemente, el día de la entrevista de trabajo sentirás algo de nervios, pero recuerda que no es un interrogatorio personal, sino una conversación profesional. De hecho, si logras canalizarlos de la forma adecuada, podrán ayudarte a sacar lo mejor de ti. Investiga ejercicios de respiración, oxigenar el cerebro te ayuda a pensar con claridad y rapidez.
La primera impresión
Desde el primer momento que entras a la sala de entrevista debes mostrarte confiado y seguro. Una muestra de esto es el contacto visual. Puede ser difícil, pero el truco está en mantener el cuerpo relajado y evitar parecer cerrado y distante. Las técnicas de respiración serán útiles aquí.
Un estudio realizado por Albert Mehrabian, profesor emérito en psicología, propuso que la importancia relativa del lenguaje corporal al transmitir un mensaje es del 55%, en comparación con el 38% de tono de voz y el 7% del uso verbal de palabras. En teoría, esto presenta cuán importante es el lenguaje corporal al momento de estar en una entrevista.
Respondiendo las preguntas
Es hora de poner a prueba toda la preparación y esfuerzos que hiciste para llegar hasta este punto. Conseguir una entrevista de trabajo no siempre es fácil. Si ya llegaste a este punto, disfruta de la experiencia. Es un momento en el cual puedes contarle a otras personas qué sabes hacer y cómo lo sabes hacer. Responder con ejemplos sobre cómo resolviste problemas o sacaste adelante proyectos en tus pasadas experiencias laborales es una estrategia muy efectiva.
Una vez en el momento de la entrevista, es relevante hacer notar que puedes hacerte cargo del puesto ofrecido. Por ello, intenta mencionar tus puntos fuertes y algunos de los cargos ejercidos en los que haya realizado funciones similares. Busca un equilibrio entre el tú y el nosotros, el trabajo en equipo se valora igual que la iniciativa personal.
Por último, si no tuviste una experiencia positiva con tu antiguo empleador, sé sincero y rápido. La mejor manera de abordar este tema, si es puesto en la mesa, es desde el positivismo. Cuéntales qué aprendiste de esa experiencia y cómo la sorteaste.
Preguntas difíciles y pruebas de ingenio
En ocasiones, los entrevistadores pueden plantear “preguntas trampa” para evaluar tu capacidad de reacción y cómo manejas el estrés. Si te enfrentas a una pregunta inesperada o desafiante, tómate un momento para respirar y pensar antes de responder. No tengas miedo de solicitar aclaraciones si no entiendes bien la pregunta.
¿Por qué no me habla sobre sus debilidades? Así es como puedes sumar puntos con preguntas complicadas como esta: escoge una debilidad y conviértela elegantemente en una fortaleza relacionada con el trabajo. «Soy un poco impaciente, pero es simplemente porque a mí me gusta terminar los proyectos a tiempo y no interrumpir el flujo de trabajo de todo el equipo». La clave es ser honesto y no responder nunca: «No tengo debilidades».
Si fueras un utensilio de cocina, ¿cuál serías y por qué? Estas preguntas no surgen siempre, pero si lo hacen, trata de estar relajado y confiado cuando respondas. Son para probar tu capacidad de pensamiento crítico y cómo reaccionas sobre la marcha. Asegúrate de resaltar tu personalidad con tu respuesta y haz que tus respuestas sean tan interesantes y divertidas como sea posible (sin que sean inadecuadas, por supuesto). Y ¿qué utensilio de cocina entonces? Considera una respuesta como esta: «Soy un abrelatas». Aunque no es el primer utensilio de cocina que nos viene a la cabeza, puede ser crucial para cada plato de la comida.
Sé honesto
Los espacios o desviaciones en tu currículum no son motivo para ponerte nervioso. Después de todo, tienes una entrevista, así que claramente les gustó tu perfil y quieren conocerte mejor. Sé honesto y explica qué es lo que has aprendido durante ese tiempo ausente (cualquiera que sea la razón) y la forma en que te beneficiará para el puesto que estás solicitando; incluso un período de desempleo se puede convertir en una ventaja si se utiliza ese tiempo para desarrollarse de alguna manera y se busca trabajo de una forma activa.
Qué evitar durante la entrevista
No te retrases, seas grosero ni hables mal de tus antiguos jefes o compañeros de trabajo. Mentir, contar demasiado, hacer bromas inapropiadas o dominar la conversación son también buenas maneras de causar una mala impresión. Comer un bocadillo con cebolla o un pan con semillas antes de la entrevista también podría tener el mismo efecto. Si llegas a tiempo, tienes un aspecto impecable y das la impresión de ser agradable y sociable, tendrás garantizado un buen comienzo.
Preguntas del candidato
Algunas personas desperdician importantes oportunidades laborales porque únicamente se preparan para las respuestas que deben dar en una entrevista de trabajo, pero no para hacer preguntas. El final de la entrevista es el momento indicado para que hagas algunas preguntas. Pueden ser sobre el trabajo en sí, tus compañeros, jefes o empresa.
Siempre (siempre) ten una pregunta preparada. Las preguntas son fáciles de preparar así que no dejes pasar la oportunidad de mostrar tus aptitudes de pensamiento crítico con joyas como «¿Qué está en contra de mi contratación?». Si hay alguna duda o vacilación, esta es tu oportunidad para aclarar algo sobre el trabajo que se ofrece y proporcionar más información acerca de ti.
En realidad, haz que sea una pregunta ingeniosa. Introduce la pregunta con un poco de información personal y mata dos pájaros de un tiro elegantemente: «Enseño programación a niños en un campamento de verano. ¿Me permitiría mi puesto participar en proyectos que hagan algo por la comunidad?».
Después de la entrevista
Usualmente, se espera una respuesta un par de semanas después de la entrevista, pero todo depende del proceso y la cantidad de candidatos que aplicaron a la oferta de trabajo. Si puedes, habla con tu reclutador o primer contacto sobre cuándo puedes esperar una noticia.
Seguimiento profesional
Por último, pero no menos importante, haz siempre un seguimiento con un correo electrónico o incluso una tarjeta manuscrita agradeciendo la oportunidad al entrevistador. Es una buena oportunidad para mencionar rápidamente, una vez más, por qué serías adecuado para el puesto y lo mucho que te gustó conocerlos a todos. Que sea breve, agradable y amable, y recuerda enviarlo dentro de las veinticuatro horas siguientes a la entrevista.
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