Desvincular a un empleado de la empresa es un proceso tedioso y complicado que debe ser correctamente gestionado por el Departamento de RRHH, a fin de evitar complicaciones legales y conflictos personales. Es una decisión que debe ser tomada de forma irremediable si se considera que es lo mejor para la organización. Hay que considerar que el empleado desvinculado se va a encontrar afrontando un momento incierto y, en algunos casos, inesperado.

Recomendaciones para Despedir a un Empleado

Algunas de las recomendaciones para despedir a un empleado son considerar el marco legal, dejar muy en claros los motivos, mantener la confidencialidad, escuchar al empleado, facilitar los trámites y evitar las discusiones.

Notificación del Despido

El primer paso para formalizar un despido es notificarlo al empleado por escrito. En este punto no pueden existir vaguedades ni vacilaciones, haciendo referencias aisladas a bajos rendimientos o comportamientos inapropiados. Lo más recomendable es preparar con anterioridad el mensaje. No se trata de dar un discurso políticamente correcto, pero no es necesario excederse con la retórica. No es necesario postergar lo impostergable. La reunión debe ir directo al grano desde el primer momento.

Confidencialidad y Testigos

En la mayoría de las ocasiones, la decisión de despedir a un trabajador no se toma de la noche a la mañana. Durante este proceso de deliberación, los únicos que deben manejar esta información son las personas destinadas a tomar la decisión. También son necesarios los testigos en caso de que el empleado se rehúse a firmar la renuncia, alegando que no ha sido notificado con la debida formalidad que exige la ley.

Comunicación y Apoyo al Empleado

Después de comunicar el despido, la primera reacción del empleado será la de formular una serie de preguntas. Siempre y cuando el empleado no tome una actitud ofensiva, hay que permitirle el momento de desahogo. Asegúrate de que la empresa le facilite todos estos procesos. De ser posible, mantén una buena relación con esta persona.

Obligaciones del Empleador

El empleador o empleadora debe cumplir con la obligación de registrar en el sitio web de la Dirección del Trabajo (DT) el término del contrato de trabajo de sus ex trabajadores o trabajadoras, lo que aplica a la totalidad de las causales contempladas en el Código del Trabajo.

Si estás de acuerdo con la información de tu finiquito y tu empleador ha cumplido con lo mencionado, el documento deberá ser firmado por el trabajador, y el empleador o sus representantes. Revisa más información. Deberás asistir junto a tu empleador a una oficina de la Inspección del Trabajo, o en su reemplazo con su representante, quien debe contar con un poder simple. Si el trámite lo realizaste en una oficina de la Inspección del Trabajo debes solicitar presencialmente la copia del finiquito. En el caso de las notarías debes consultar directamente si guardan una copia del finiquito de trabajo.

Despido por Necesidades de la Empresa

La legislación chilena, contempla el despido por “necesidades de la empresa” como una de las causales de término de contrato, regulada específicamente en el Código del Trabajo. Esta causal permite a los empleadores desvincular a un trabajador cuando existen motivos serios y objetivos, derivados de cambios en la situación de la empresa, que hagan necesario reducir o modificar su plantilla.

¿Qué Significa el Despido por Necesidades de la Empresa?

El despido por necesidades de la empresa está regulado en el artículo 161 del Código del Trabajo chileno y establece que un empleador puede poner término al contrato de un trabajador debido a circunstancias externas o necesidades de la empresa, establecimiento o servicio que obliguen a realizar modificaciones en la dotación de personal. La ley especifica una serie de escenarios en los cuales puede aplicarse esta causal, aunque siempre requerirá un análisis detallado para determinar si el contexto particular justifica el despido.

  • Cuando la empresa atraviesa problemas económicos graves. La falta de liquidez, el endeudamiento significativo o las pérdidas sostenidas que pongan en riesgo la continuidad del negocio pueden ser razones válidas.
  • La necesidad de reducir o reorganizar el personal debido a una reestructuración organizativa es otra situación válida. Esto puede ocurrir cuando la empresa decide fusionar departamentos, automatizar procesos o implementar cambios en la estructura organizacional para aumentar la eficiencia.
  • El cierre de ciertas áreas o la discontinuación de ciertas actividades también puede ser una causal de despido por necesidades de la empresa. Esto ocurre cuando la empresa deja de operar en un área específica o decide no continuar con ciertos servicios debido a cambios en su estrategia de negocio.
  • La incorporación de nuevas tecnologías puede transformar la necesidad de algunos puestos de trabajo, por ejemplo, si la automatización de un proceso reduce la necesidad de contar con personal operativo.
  • Factores como crisis económicas nacionales, cambios en el precio de materias primas, fluctuaciones en el valor de la moneda, o nuevas regulaciones gubernamentales pueden también justificar el despido.

Requisitos Legales para Aplicar la Causal

Para aplicar correctamente esta causal, el empleador debe cumplir con ciertos requisitos legales. De lo contrario, el despido puede ser considerado injustificado, y el trabajador podría reclamar ante la justicia.

  1. Comunicación escrita: La ley exige que el empleador notifique el despido por escrito al trabajador, explicando claramente las causas que motivan la desvinculación. Esta carta debe contener una descripción detallada de las razones específicas que justifican el despido, de modo que el trabajador pueda entender el contexto y los motivos de la decisión.
  2. Notificación anticipada: El empleador debe notificar el despido con un mínimo de 30 días de anticipación. Si no se cumple este plazo, la empresa debe pagar la indemnización sustitutiva de aviso previo, que equivale a un mes de sueldo, además de las otras indemnizaciones legales.
  3. Pago de indemnización por años de servicio: El trabajador tiene derecho a una indemnización por años de servicio, la cual equivale a 30 días de remuneración por cada año trabajado, con un tope de 11 años. Este pago es obligatorio, salvo que exista alguna excepción legal específica o que el trabajador renuncie voluntariamente a ella.
  4. Documentación de la situación empresarial: Es fundamental que la empresa documente adecuadamente la situación que motivó el despido. Esto incluye informes financieros, reportes de productividad, estudios de mercado, o cualquier otra información que respalde la existencia de necesidades empresariales.

Derechos del Trabajador Ante un Despido por Necesidades de la Empresa

Ante un despido por necesidades de la empresa, el trabajador tiene derecho a ciertas protecciones y beneficios. Estos derechos buscan asegurar que el despido sea llevado a cabo de manera justa y que el trabajador pueda afrontar la situación de manera digna. Entre los derechos más relevantes están:

  1. Derecho a indemnización: como se mencionó, el trabajador tiene derecho a la indemnización por años de servicio y a la indemnización sustitutiva de aviso previo en caso de no cumplir el aviso de 30 días. Este derecho es irrenunciable y debe ser respetado por el empleador.
  2. Acceso a seguro de cesantía: en caso de despido, el trabajador puede acceder al seguro de cesantía, que provee un ingreso temporal mientras busca un nuevo empleo. Este seguro es particularmente importante cuando el despido obedece a causas externas al trabajador, como necesidades de la empresa, ya que permite mitigar el impacto económico de la desvinculación.
  3. Posibilidad de impugnar el despido: el trabajador tiene el derecho de impugnar el despido si considera que no se ajusta a las razones justificadas por la ley. En este caso, puede presentar una demanda por despido injustificado ante un tribunal laboral, el cual evaluará la legitimidad de la causal invocada y revisará si existieron elementos suficientes para desvincular al trabajador.
  4. Derecho a conocer las pruebas de la empresa: si el despido es impugnado y llega a juicio, el empleador debe presentar pruebas concretas y detalladas de la situación que motivó el despido.

Interpretación de los Tribunales

La interpretación de los tribunales en Chile ha sido clave para definir los límites y alcances de la causal de necesidades de la empresa. La jurisprudencia ha reforzado la importancia de que el despido se fundamente en hechos objetivos y verificables. Algunos criterios que los tribunales han adoptado incluyen:

  1. Análisis de la proporcionalidad: Los jueces tienden a evaluar si el despido fue una medida proporcional en relación con la situación de la empresa. Esto significa que el empleador debe demostrar que la desvinculación era realmente necesaria y que no existían alternativas menos drásticas.
  2. Exigencia de documentación: La jurisprudencia ha sido clara en que el empleador debe aportar pruebas contundentes sobre la situación que justifica el despido. En muchos casos, los tribunales han declarado improcedente el despido cuando la empresa no ha sido capaz de presentar pruebas sólidas, como informes financieros o estudios de mercado.
  3. Evaluación de alternativas menos gravosas: Los jueces también analizan si la empresa exploró alternativas menos perjudiciales antes de recurrir al despido. Si el tribunal determina que el despido fue injustificado, el empleador estará obligado a pagar una indemnización adicional al trabajador. Esta indemnización adicional puede variar dependiendo de la antigüedad del trabajador y de la gravedad de la infracción cometida por el empleador.

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