Muchos pensamos que negociar las condiciones de nuestro salario consiste en pedir más dinero cuando en realidad se trata de hacer una reflexión entre lo que ofreces a la compañía y lo que recibes de ella. Si el resultado de esta operación resulta negativo, significa que es el momento de negociar un aumento de salario. Cuando llegamos a esta conclusión, es importante articular bien nuestro discurso, informarnos de las condiciones generales del sector y defender el aumento de la manera más objetiva posible.
Por mucho que estemos convencidos de merecer este aumento, lo más normal es que esta conversación nos genere tensión y estrés. Por eso, hoy te contamos las claves que debes conocer para tener éxito en el proceso de negociación.
1. Infórmate de las Condiciones Salariales de Perfiles y Sectores Profesionales Similares
Está claro que el puesto que ocupas o el sector laboral en el que desarrollas tu profesión no tiene por qué definir la posibilidad de conseguir un aumento, pero las tendencias del mercado, sin duda influyen. Es imprescindible que las tengas en cuenta a la hora de solicitarlo y utilices esta información como un argumento más en tu petición.
Como norma general, los perfiles estratégicos son los que tienen mayor probabilidad de conseguir un aumento de sueldo. Este es el caso de los profesionales que trabajan en los departamentos de Operaciones, Marketing, Finanzas o Ventas o aquellos perfiles altamente demandados por el mercado como pueden ser los técnicos e ingenieros.
2. Encuentra el Momento y el Lugar Ideal para Abordar el Tema
La mayoría de las empresas tienen procedimientos muy claros para revisar los sueldos de los empleados, definiendo un espacio para que los propios trabajadores planteen ese aumento al director de su departamento. No puedes abordarlo en el pasillo, ni comentárselo aprovechando una reunión o un descanso. Para que esta conversación sea un éxito tienes que elegir el momento adecuado para hacerlo.
Lo mejor es que busques un contexto formal para desarrollar esta conversación. Puedes aprovechar una situación que ya venga dada, como una evaluación personal o bien, organizar una reunión ad-hoc con tu responsable para tratar el tema en cuestión.
3. Valora en Qué Momento se Encuentra la Empresa
Es muy importante que analices el contexto económico en el que se encuentra la compañía para que puedas negociar las condicionas con fundamento. Recuerda que tus expectativas deben ser coherentes con los resultados y la situación de la empresa.
Así la empresa no esté pasando por una buena situación, no implica que no puedas pedir una mejora de las condiciones. En este sentido, buscar alternativas al incremento económico como una remuneración en especie o bonus especiales por el buen rendimiento, puede ser una buena opción.
4. Comunica Adecuadamente los Logros Que Has Conseguido Dentro de la Empresa
¿Por qué crees que te mereces un aumento de sueldo? Recopila todos los éxitos y objetivos que hayas alcanzado como profesional. Este será el mejor argumento que tengas a tu alcance para conseguir tu meta.
Es importante encontrar un equilibrio a la hora de exponer los hitos alcanzados y que puedas transmitir de manera realista y objetiva el esfuerzo que te ha costado conseguirlos.
Además de realzar tus logros, es muy positivo que trates el tema de manera constructiva. Comenta la satisfacción que significa para ti ir alcanzando todas esas metas y así evitarás reducir la conversación a una simple cuestión monetaria.
5. Evita Mencionar el Sueldo o las Condiciones de los Compañeros
Ten en cuenta que pedir un aumento de sueldo es algo personal y que se mide en base a tus resultados laborales. Por eso es clave que evites hablar de la situación económica de tus otros compañeros.
Lo mejor, como comentábamos anteriormente, es que consultes estudios de remuneración del mercado para puestos similares al tuyo. Estos te darán una visión global de la situación y podrás hacer una comparación veraz y objetiva. Además, estos datos darán aún más peso y consistencia a tu discurso, demostrando que has analizado la situación y que el aumento que solicitas es coherente y razonable.
6. Ten en Cuenta Otros Beneficios Que Pueden Mejorar Tu Paquete Salarial
Cada vez más se están incluyendo beneficios que complementan el salario fijo y variable. Se trata de mejoras sustanciales que van más allá del dinero y que enriquecen tu paquete salarial. Las más comunes son:
- La llamada retribución flexible, como los tickets restaurante, una guardería en el centro de trabajo o acceso a formación especializada entre otros.
- Seguros médicos o de vida.
- Coche de empresa.
- Servicios relacionados con la salud y el bienestar, como frutas o bebidas gratuitas, descuentos parciales en gimnasios, una mayor flexibilidad horaria o la posibilidad de trabajar desde casa.
Todos estos elementos extra pueden servir para complementar tu salario. Averigua qué ofrece tu empresa y tenlo en cuenta a la hora de renegociar tus condiciones.
Consideraciones Adicionales para una Negociación Exitosa
Después de varios días de preparación, llega el momento de pedir formalmente un aumento de sueldo. Con tal de evitar al mínimo las probabilidades de que todo salga mal: ¿Qué se debe tener en cuenta al momento de pedir un aumento? ¿cómo hay que negociar un salario? El sueldo, como tal, se establece mediante un acuerdo entre empleado y empleador, donde se retribuye el trabajo del primero mediante una cierta cantidad de dinero. En este sentido, desde Vertical Hunter recomiendan elegir el momento apropiado, en lo posible mediante una reunión presencial con el jefe directo.
Recuerda que tus expectativas deben ser coherentes con los resultados y la situación de la empresa. Así la empresa no esté pasando por una buena situación, no implica que no puedas pedir una mejora de las condiciones. En este sentido, buscar alternativas al incremento económico como una remuneración en especie o bonus especiales por el buen rendimiento, puede ser una buena opción.
Para conseguir el ascenso la vía más rápida es, a menudo, postular para un puesto de mayor responsabilidad. Si es así, apunta claramente a aquel al que quieres acceder y por qué tienes claro que ese es tu lugar después de un tiempo en la empresa. En cuanto a la retribución, si te piden números debes conocerlos, de ahí la preparación a la que hacíamos referencia. Demuestra que tus habilidades son las que está demandando actualmente el mercado y que eres un valor para la empresa. Retener el talento es uno de los mayores desafíos de las empresas actualmente.
Un profesional dedicado tiene un alto rendimiento, completa tareas y entrega trabajos a tiempo y con buena calidad. Según un informe de Gallup, solo el 13% de las personas están comprometidas con su trabajo, y los principales motivos de renuncia están relacionados con la falta de motivación.
Reconocer y recompensar a los trabajadores es clave para motivarlos a dar lo mejor en su trabajo. Esto puede realizarse a través de feedbacks positivos, ascensos, bonos u otros incentivos. Las capacitaciones muestran que la empresa se preocupa por el crecimiento profesional de sus empleados, mejorando sus habilidades y motivación. Una cultura colaborativa y en equipo hace que los trabajadores se sientan un sentido de pertenencia y compromiso con el equipo.
Para establecer el sueldo de un colaborador en particular, previamente tienes que determinar las funciones del puesto a cubrir. Ten presente que cada cargo requiere de un grado de preparación y experiencia, lo que determinará el valor del salario a percibir. A la hora de fijar los salarios debes prestar mucha atención al crecimiento y capacidad competitiva de la empresa.
Debes considerar algunos consejos antes de realizar el pago de sueldos, como establecer planes de incentivos que te permitan premiar a los mejores trabajadores. Así, estarás permanentemente estimulando a tus trabajadores y evitarás las fugas de talento.

