Una entrevista laboral es sinónimo de nerviosismo y ansiedad, pero con la ayuda de este artículo podrás adquirir diferentes herramientas para vencerlos y preparar una entrevista exitosa.
Antes de la Entrevista
Una vez que sabes que vas a tener una entrevista, debes prepararte. Primero, los postulantes deben buscar información sobre la empresa a la que están postulando.
Investigación Previa
Asegúrate de tener información sobre el negocio y tu posible empleador. Al saber qué productos y servicios vende la empresa, el mercado en el que compite y su estrategia comercial, estás demostrando tu interés en el trabajo y la compañía. Si postulas a un cargo operativo, averigua qué proyectos tiene la empresa y qué tipo de trabajo realizan. Si postulas a un cargo de liderazgo, conoce la misión, visión y valores de la empresa, su posición en el mercado y sus desafíos actuales. Sugerencia: conoce sus valores, misión y productos.
En estos días donde la retención de talento es un reto para las organizaciones, contar con colaboradores interesados y comprometidos es un plus invaluable para los empleadores. Conocer con antelación tu interlocutor te dará un parte extra de tranquilidad.
Código de Vestimenta
Después de investigar sobre la compañía, seguramente encontrarás qué tan formal puede ser. Usa la información que recolectaste sumada a la descripción del rol de trabajo al cual aplicaste para determinar qué vestimenta es la más apropiada para la entrevista de trabajo. Para un cargo operativo o técnico: No es necesario ir de traje, pero sí con ropa limpia y adecuada para la ocasión. Para un cargo de liderazgo o administrativo: Viste de acuerdo con el código de vestimenta de la empresa.
Respuestas Listas y Practicadas
La profesional explica que es conveniente “preparar respuestas claras y concisas que destaquen tus habilidades y experiencia”, especiales para momentos como cuando preguntan por tus fortalezas y debilidades o ¿por qué quieres trabajar con nosotros? o ¿por qué deberíamos contratarte? Los entrevistadores quieren ver si has considerado tus metas a corto, mediano y largo plazo. Sugerencia sobre las fortalezas: revisa la descripción del trabajo y elige tres ejemplos de cualidades que el reclutador busca. Sugerencia sobre las debilidades: puedes exponer las medidas que has tomado para intentar corregirlas (cómo cursos de capacitación, por ejemplo). Muestra por qué sería beneficiosa tu contratación para la empresa, lo que te diferencia de otros candidatos y dónde se encuentran tus mayores fortalezas.
También puedes preparar una lista de razones que justifiquen por qué eres un buen candidato. En lo posible, ensayar las respuestas ante amistades o familiares de confianza para conocer la percepción de otras personas y mejorar. También sugiere, “preparar algunas preguntas o dudas acerca del proceso o de las labores a desempeñar.
Practica, Practica, Practica
Como cualquier cosa en la vida, la práctica hace al maestro. Por eso lo ideal es que puedas ensayar tu discurso varias veces. Una técnica que te recomendamos es la siguiente: primero ubícate frente a un espejo y visualiza que estás en el lugar de la entrevista. Posteriormente, elabora un discurso que incluya tus habilidades y cualidades. Constrúyelo a partir de tu CV y ejemplos donde puedas exponer cómo a lo largo de tu carrera has logrado poner en práctica tus conocimientos. Repite este ejercicio un par de veces hasta que te sientas seguro y confiado.
¿Sabes hacia Dónde Tienes que Ir?
Suena obvio, pero es vital que sepas hacia dónde vas y no en el sentido retórico de la pregunta. Literalmente te recomendamos que el día anterior planees tu viaje hacia la entrevista de trabajo. Si vas retrasado no tengas miedo de hacer una llamada con antelación y avisar a tu entrevistador. Buena entrada. La magíster en Administración y Dirección de Recursos Humanos señala que es ideal generar una buena impresión y para ello, es muy recomendable “llegar a tiempo a la entrevista, incluso unos minutos antes. Esto demuestra puntualidad y respeto por el tiempo de la otra persona”.
Durante la Entrevista
En una entrevista es cuando el postulante tendrá la posibilidad de mostrar sus verdaderas habilidades profesionales y destrezas, más allá de lo que hayan puesto en sus resúmenes curriculares.
Lidiando con los Nervios
“Es completamente normal estar nerviosa(o) antes y durante una entrevista, pero trata de mantener la calma y la confianza. Inevitablemente, el día de la entrevista de trabajo sentirás algo de nervios, pero recuerda que no es un interrogatorio personal, sino una conversación profesional. De hecho, si logras canalizarlos de la forma adecuada, podrán ayudarte a sacar lo mejor de ti. Investiga ejercicios de respiración, oxigenar el cerebro te ayuda a pensar con claridad y rapidez.
La Primera Impresión Sí Cuenta
Desde el primer momento que entras a la sala de entrevista debes mostrarte confiado y seguro. Una muestra de esto es el contacto visual. Puede ser difícil, pero el truco está en mantener el cuerpo relajado y evitar parecer cerrado y distante. Comunicar de manera efectiva. Otra de las claves que entrega es mantener contacto visual con la persona que entrevista y sonreir al saludar, si corresponde, aprietar la mano de la persona, de manera firme pero no excesivamente fuerte, “la comunicación efectiva es esencial”, señala Durán y pone énfasis en ser consciente del lenguaje corporal, “el cuerpo también habla por nosotros. Las técnicas de respiración serán útiles aquí. Un estudio realizado por Albert Mehrabian, profesor emérito en psicología, propuso que la importancia relativa del lenguaje corporal al transmitir un mensaje es del 55%, en comparación con el 38% de tono de voz y el 7% del uso verbal de palabras. En teoría, esto presenta cuán importante es el lenguaje corporal al momento de estar en una entrevista.
Contestando las Preguntas
Es hora de poner a prueba toda la preparación y esfuerzos que hiciste para llegar hasta este punto. Conseguir una entrevista de trabajo no siempre es fácil. Si ya llegaste a este punto, disfruta de la experiencia. Es un momento en el cual puedes contarle a otras personas qué sabes hacer y cómo lo sabes hacer. Destacar logros. La jefa de la unidad de Vínculos con Egresados(as) sostiene que es importante hablar de los logros y la experiencia relevante, pero hay que hacerlo con claridad con “ejemplos concretos que demuestren cómo has contribuido en trabajos anteriores”. También resalta la honestidad, “¡jamás, pero jamás mientas! No exageres ni inventes información en tu currículum o durante la entrevista.
Responder con ejemplos sobre cómo resolviste problemas o sacaste adelante proyectos en tus pasadas experiencias laborales es una estrategia muy efectiva. Busca un equilibrio entre el tú y el nosotros, el trabajo en equipo se valora igual que la iniciativa personal. Por último, si no tuviste una experiencia positiva con tu antiguo empleador, sé sincero y rápido. La mejor manera de abordar este tema, si es puesto en la mesa, es desde el positivismo. Cuéntales qué aprendiste de esa experiencia y cómo la sorteaste.
Ninguna Pregunta es Tonta
El final de la entrevista es el momento indicado para que hagas algunas preguntas. Pueden ser sobre el trabajo en sí, tus compañeros, jefes o empresa. Si el reclutador te da la oportunidad de hacer preguntas, aprovéchala. Pregunta sobre el equipo de trabajo, los desafíos del puesto o los próximos pasos del proceso de selección.
Después de la Entrevista
Usualmente, se espera una respuesta un par de semanas después de la entrevista, pero todo depende del proceso y la cantidad de candidatos que aplicaron a la oferta de trabajo. Si puedes, habla con tu reclutador o primer contacto sobre cuándo puedes esperar una noticia.
Una buena despedida. “Al final de la entrevista, agradece a la persona que te entrevistó por su tiempo y expresa interés en la posición o para resolver dudas o consultas posteriores. La profesional cierra señalando que independiente del resultado del encuentro, “todas las entrevistas son una oportunidad para aprender y mejorar.
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