En 1996, durante uno de los gobiernos de la Concertación, se comenzó a discutir la Jornada Escolar Completa (JEC), concretando la versión chilena del modelo español al año siguiente con la ley 19.532. Esta ley nació con la pretensión de "mejorar la calidad de la enseñanza" a través de la ampliación de horarios.

Sin embargo, el desarrollo de actividades complementarias, la diversidad de talleres deportivos y artísticos, y el reforzamiento de contenidos quedó en letra muerta, impactando solo en extender el horario para las comunidades educativas. El resultado final es que Chile tiene un 35% más de horas que el promedio de los países de la OCDE, sin lograr cambios significativos en la ampliación o refuerzo de contenidos. No existió ninguna relación entre Tiempo y Calidad.

El presidente regional de Coquimbo del magisterio, Mario Sánchez, manifestó que “La Jornada Escolar Completa no está hecha con un fin pedagógico, sino que más bien para mantener ocupados a las y los hijos de los trabajadores del país. En el último tiempo, diversas razones han demostrado que la JEC es un fracaso porque la formación que se entrega no tiene que ver con la famosa calidad educativa que se busca.

Para la dirigenta regional de Los Ríos, Celia Hernández Rosas, la JEC sólo ha servido para trabajar contenidos del SIMCE, explicando que “Hay un cansancio tanto para las y los estudiantes como para el profesor.

La jornada escolar completa nació como un programa que pretendía mejorar sustantivamente la calidad de la educación en Chile, gracias a los recursos que fueron destinados a infraestructura y más horas de clases, el resultado no ha sido hasta ahora del todo positivo.

En quienes ha tenido mayor impacto la jornada escolar completa (JEC) son los estudiantes de escasos recursos, ya que cuentan con mejores condiciones físicas para desarrollar sus actividades académicas, sin embargo, la realidad muestra que les está afectando en otras áreas.

Una de las críticas es que no se ha producido una reestructuración del tiempo pedagógico como fue planteado inicialmente, siendo muy leve la promoción y generación de mejoras en las condiciones de los tiempos y de espacios para el desarrollo de interacciones pedagógicas más efectivas que mejoren los aprendizajes.

Gloria Valenzuela Blanco, Psicopedagoga Clínica e integrante de la Sociedad de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y Adolescencia de Chile, SOPNIA, asegura que: “el tiempo se sigue organizando de modo rígido, en las horas extracurriculares se amplían materias básicas y los talleres se definen como actividad adicional que no guardan relación con las asignaturas base, dejando muy pocas actividades de libre elección y espacio en donde poder desarrollar otras actividades de intereses de los estudiantes.

Otro aspecto negativo es que la JEC está afectando a la dinámica familiar, producto que ha aumentado las labores escolares de los estudiantes en el hogar, obligando a los padres a supervisar las tareas y trabajos, dejando en el núcleo familiar menos tiempos para descansar, tiempo libre, fortalecimiento de vínculos y tiempos de ocio.

Por lo cual podemos decir, respecto a los efectos visibles de la JEC, es el agotamiento y desmotivación de los escolares por la excesiva cantidad de tareas y trabajos que deben hacer fuera del horario escolar. Aún cuando es normal ver a los padres ocupados y sin tiempo, esta condición que cada vez lamentablemente es vista en nuestros niños y jóvenes.

Es importante considerar que en la edad escolar es cuando se forjan muchos aspectos de su personalidad, donde el juego y los aprendizajes dinámicos son los mejores momentos para desarrollar diversos tipos de habilidades, mientras podemos tener más evidencias de estudiantes que a muy temprana edad están siendo sometidos a un ritmo de vida acelerada y estresante.

Esto no es menor, si se toma en cuenta que el juego es un componente fundamental en el desarrollo del aprendizaje en los niños, y que quienes se incorporan en juegos dirigidos, crean conciencia, promueven el desarrollo social, desarrollo cognitivo, el lenguaje y estimula sus habilidades motoras.

Luego de implementar la JEC en 1997, cuando se dictó la Ley 19.532 que daba inicio a esta jornada ¿cuál ha sido la mejora en salud mental? ¿Efectivamente se ha generado interacciones pedagógicas más efectivas que desarrollan el aprendizaje del estudiante?

La Fundación Liderazgo Chile, dedicada a abordar temáticas de prevención en salud mental y educación emocional de Chile y Latinoamérica junto con la Federación de Centros de Estudiantes Secundarios (FECES), realizaron recientemente la encuesta de percepción sobre la jornada escolar completa (JEC) ¿Es tan efectiva? ¿Mientras más horas un alumno esté en la sala de clase, más aprende?

Según los alumnos, acortar la jornada escolar completa significaría mejorar la salud mental y la convivencia entre ellos. El 83 % de los estudiantes encontró provechoso acortar la Jornada Escolar Completa, mientras que el 45% respondió que la jornada escolar diariamente debería durar seis horas. Ante la pregunta ¿acortar la jornada ayudaría a un mejor aprendizaje? 73%, señaló que sí. Por otro lado, el 80% respondió que la convivencia entre los estudiantes mejoraría si se acortara la jornada. Otro 91% dijo que de acortar la jornada los niveles de estrés bajarían considerablemente. El 81 % está de acuerdo que la sobrecarga escolar disminuiría acortando la jornada.

En conclusión, de acuerdo a la encuesta acortar la JEC ayudaría a un mejor rendimiento, mejoraría la convivencia entre los estudiantes, bajaría los niveles de estrés y mejoraría la salud mental de las y los estudiantes.

Con el comienzo del año escolar, los profesores nos hemos vuelto a encontrar con la Jornada Escolar Completa (JEC) y junto con ello, el tedio en las salas de clases, sobre todo en las horas que corresponden a la jornada de la tarde, luego de almuerzo. No es una simple opinión, sino que una respuesta fisiológica de nuestro cuerpo, dado que después de comer, la absorción de nutrientes que ocurre durante la digestión es más intensa, traduciéndose en menor atención y sueño.

Fue la ex concertación hace 25 años atrás quienes propusieron la JEC, la cual fue planteada como una forma de fortalecer la enseñanza en los colegios y escuelas, junto al desarrollo de la infraestructura en los establecimientos educacionales.

El ex presidente Eduardo Frei se refirió en un comienzo diciendo que, “Si queremos calidad en nuestra educación, necesitamos más tiempo de nuestros alumnos en clases; más tiempo para que nuestros profesores trabajen en los aspectos pedagógicos y de la reforma curricular; más tiempo para actividades de apoyo al trabajo y recreación de los alumnos.”

El desarrollo e impacto que han tenido las Jornadas Escolares Completas está bastante cuestionado en términos cualitativos. Para la académica de la Universidad de Chile, Zulema Serrano, del Departamento de Estudios Pedagógicos de la Facultad de Filosofía y Humanidades (DEP), “una cosa es la extensión del tiempo, y otra es la calidad del aprovechamiento de éstos”.

Mientras que para Juan Pablo Valenzuela, del Centro de Investigación Avanzada en Educación (CIAE), “no fue acompañada de un incremento de las horas no lectivas para los profesores, para que revisaran y planificaran las clases y trabajos, generarán instancias de trabajo colaborativo y para fortalecer comunidades de aprendizaje”.

El único avance que muchos salen a afirmar, es la creación de nuevas infraestructuras, pero que también cuestionamos. Esto principalmente, porque la creación de una infraestructura que dé respuestas a los nuevos requerimientos actuales en términos de educación, no existe.

Por ejemplo, múltiples estudios dan cuenta de las dificultades pedagógicas que se acarrean en mantener cursos de 40 o más alumnos, ¿No se podría crear la infraestructura necesaria para tener 20 estudiantes por sala?, ¿No ayudaría esto a acabar con el desempleo en profesores?

Para llevar adelante estas políticas, es necesario plantear con urgencia un programa de obras públicas nacional, dirigido por trabajadores de la construcción en coordinación con las comunidades educativas, enfocado en la creación de establecimientos educacionales, con las necesidades que requiera cada establecimiento.

Las jornadas escolares extensas, que se asemejan a verdaderas jornadas laborales, sumada a objetivos pedagógicos de competencia, donde la insatisfacción y la desilusión es algo natural, no puede dar resultados.

Otra batalla crucial que ganar es derribar la actual carrera docente impuesta por Bachelet en plena movilización, de la mano incluso del Partido Comunidta. Esta carrera docente mantiene el negocio de los empresarios de la educación, la explotación y el agobio de las y los profesores.

Uno de los argumentos que suelen dar los apoderados son las dificultades sobre el cuidado de sus hijos e hijas, pero que si quisiéramos responder de inmediato, los profesores y el colegio no deberían ser guarderías de nadie. Es por eso que junto a acabar con la Jornada Escolar Completa, debe discutirse la rebaja de horas de trabajo a 6 horas 5 días a la semana para el conjunto de los trabajadores.

Al mismo tiempo de un sueldo mínimo superior a la línea de la pobreza, de al menos 600 mil pesos, y todos los sueldos reajustables automáticamente de acuerdo a la inflación.

El Mineduc frente al cuestionamiento que ha traído la JEC ha planteado una flexibilización momentánea, la cual deja en manos de los dueños de los establecimientos educacionales. Ninguna de estas medidas se discute con la comunidad educativa para poder implementarse (profesores, auxiliares, apoderados y estudiantes).

La necesidad de que profesores y el conjunto de los trabajadores de la educación, más estudiantes, y apoderados, puedan fortalecer su organización, es un aspecto clave.

Encuesta sobre la Percepción de la Jornada Escolar Completa (JEC)

Pregunta Porcentaje de Estudiantes que Responden Sí
¿Sería provechoso acortar la Jornada Escolar Completa? 83%
¿Acortar la jornada ayudaría a un mejor aprendizaje? 73%
¿Mejoraría la convivencia entre los estudiantes si se acortara la jornada? 80%
¿Bajarían los niveles de estrés si se acortara la jornada? 91%
¿Disminuiría la sobrecarga escolar acortando la jornada? 81%

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