En una entrevista es cuando el postulante tendrá la posibilidad de mostrar sus verdaderas habilidades profesionales y destrezas, más allá de lo que hayan puesto en sus resúmenes curriculares.
Preparación antes de la entrevista
Una vez que sabes que vas a tener una entrevista, debes prepararte. Primero, los postulantes deben buscar información sobre la empresa a la que están postulando. Si no es el primer contacto que tienes con el reclutador y ya puedes conocer de la empresa para la cual estás postulando, es fundamental investigar a fondo sobre ella, el tipo de negocio a la que se dedica, perfil base del puesto al que se está aplicando, cultura organizacional, equipo directivo, entre otros.
Esta preparación no solo demuestra interés genuino por la compañía, sino que también permite al candidato alinear sus respuestas con los valores y objetivos de la organización y al cargo al que se postula. Además, prepararse incluye conocer claramente tus fortalezas, habilidades profesionales, debilidades e incluso ensayar lo que se expondrá. También puedes preparar una lista de razones que justifiquen por qué eres un buen candidato.
Es muy probable que te encuentres con preguntas comunes durante la entrevista. Preparar respuestas claras y concisas te ayudará a transmitir confianza y profesionalismo durante la entrevista. En tanto, al mencionar tus debilidades, lo mejor es enfrentar la situación con sinceridad, pero evitando ser demasiado autocrítico.
La importancia de la imagen y el lenguaje
Quienes tienen claro cómo enfrentar una entrevista de trabajo, saben que durante la misma, no solo transmite lo que se dice, sino también la forma cómo se dice. La primera impresión es crucial y esto incluye la apariencia personal y el lenguaje utilizado. En entrevistas presenciales, vestirse adecuadamente para el entorno laboral deseado refuerza la imagen de responsabilidad y respeto hacia la empresa. En las entrevistas en línea, la vestimenta también juega un rol importante.
El lenguaje corporal juega un papel crucial en la comunicación no verbal. En el caso de entrevistas en línea, el lenguaje corporal también es relevante. Acá y a pesar de estar frente a una cámara, mantener una buena postura y mirar siempre a la cámara cuando se responde es equivalente a hacer contacto visual en persona.
Como recomendaciones se debe evitar el cruzar los brazos, mantener una mala postura, eludir el contacto visual con el entrevistador, jugar con objetos presentes en el entorno, moverse en demasía, gesticular en exceso y generar interrupciones constantes al entrevistador.
Preguntas frecuentes y cómo abordarlas
Es recomendable prepararse para preguntas habituales en una entrevista, da lo mismo en la modalidad que sea: telefónica, on line o presencial , siempre están las preguntas típicas cómo “Háblame de ti”, “¿Cuáles son tus fortalezas y debilidades?”, “¿Por qué estás buscando cambiar de trabajo?”, “¿Qué te hizo postular a esta oferta de empleo?” o “¿Cuál es tu experiencia laboral relacionada al cargo que postulas?”. Practicar estas respuestas con antelación permite al candidato articular mejor sus ideas y evitar pausas incómodas, debes considerar tener un guión aprendido. Estar preparado para este tipo de preguntas evita que el candidato parezca inseguro o poco preparado.
En ocasiones, los entrevistadores pueden plantear “preguntas trampa” para evaluar tu capacidad de reacción y cómo manejas el estrés. Si te enfrentas a una pregunta inesperada o desafiante, tómate un momento para respirar y pensar antes de responder. No tengas miedo de solicitar aclaraciones si no entiendes bien la pregunta.
Durante una entrevista de trabajo, es esencial que muestres tu personalidad auténtica y transmitas entusiasmo por la oportunidad de formar parte de la empresa. Por esto, cuando confirmes una entrevista de trabajo es clave que llegues a la hora estipulada, vistiendo de manera apropiada a la ocasión y actuando de manera amable y cercana con las personas que te reciban en el lugar.
Actitud y profesionalismo durante la entrevista
La puntualidad es una señal de respeto por el tiempo del entrevistador y un indicador de responsabilidad. Llegar a tiempo a una entrevista presencial muestra profesionalismo y compromiso. Para una entrevista en línea, la puntualidad es igual de importante.
Una vez en el momento de la entrevista, es relevante hacer notar que puedes hacerte cargo del puesto ofrecido. Por ello, intenta mencionar tus puntos fuertes y algunos de los cargos ejercidos en los que haya realizado funciones similares. A menos que te lo pregunten explícitamente, nunca hables mal de tus trabajos anteriores, aunque hayas tenido alguna mala experiencia.
El nerviosismo es natural, pero manejarlo adecuadamente es clave para proyectar confianza. Respirar profundamente y concentrarse en la conversación, en lugar de en el resultado, puede ayudar a calmar los nervios. Mantener una actitud positiva, incluso ante preguntas difíciles o inesperadas, demuestra madurez y capacidad para manejar situaciones de estrés.
El entorno en las entrevistas online
En una entrevista en línea, el entorno es parte de la impresión que el candidato proyecta. Asegurarse de que el fondo sea neutral y ordenado, que no haya ruido de fondo, interrupciones y que la iluminación sea adecuada son aspectos técnicos que, aunque puedan parecer triviales, pueden influir en la percepción del reclutador.
Preguntas del candidato y seguimiento post-entrevista
Algunas personas desperdician importantes oportunidades laborales porque únicamente se preparan para las respuestas que deben dar en una entrevista de trabajo, pero no para hacer preguntas. Hacer preguntas pertinentes a la postulación, al final de la entrevista es una excelente manera de mostrar interés en la posición y en la empresa. Preguntas bien formuladas sobre la cultura organizacional, las expectativas del puesto o los próximos pasos en el proceso de selección pueden reflejar un nivel de compromiso con la oportunidad. Hacer preguntas denota curiosidad y seriedad, lo que muchos reclutadores consideran una señal positiva.
Después de la entrevista, cualquiera sea su tipo, es recomendable entregar un agradecimiento al entrevistador y preocuparse por saber los próximos pasos del proceso y sus plazos para realizar el respectivo seguimiento. Estos gestos demuestran cortesía y refuerza el interés por el puesto.
Conclusión
Cualquiera sea el formato de entrevista, el éxito radica en la preparación, la profesionalidad y la actitud del candidato. Al seguir estos consejos, se pueden maximizar las posibilidades de causar una impresión positiva y avanzar en el proceso de selección. Recuerda que el éxito laboral no se trata solo de tener las habilidades adecuadas, sino también de cómo las presentas y te comunicas con los demás. Prepárate, muestra tu valía y confía en ti mismo, enfrenta cada oportunidad laboral con pasión y determinación.
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