Cuando culmina una etapa, dicen que se debe hacer un balance de los logros y desaciertos. No es fácil plasmar en estas líneas la cantidad de sentimientos y recuerdos que atraviesan por mi mente, sin embargo, como en toda partida, es necesario mirar atrás, rescatar lo bueno, olvidar lo malo y corregir los errores cometidos. Me hubiera gustado que las circunstancias fueran otras, pero, la vida es así, se gana y se pierde.
Respecto de lo laboral, me despido satisfecho de lo realizado en términos humanos, porque siempre he estado convencido que para ser buen profesional, primero se debe ser buena persona, ya que, lo laboral se aprende tarde o temprano, y todo lo relacionado con trabajo tiene solución, pero los valores se forman desde que comenzamos a tener conciencia, luego se practican y en la adultez se fortalecen día a día.
El Valor de la Lealtad
Un valor sin el cual nos quedamos solos y que debemos vivir nosotros antes que nadie es la lealtad. La lealtad es una virtud que desarrolla nuestra conciencia desde muy pequeños y, cuando somos adultos, no se adquiere por arte de magia. La lealtad es un corresponder, una obligación que se tiene con los demás. Es un compromiso a defender lo que creemos y en quien creemos. La lealtad es un valor, pues quien es traidor se queda solo. Cuando somos leales, logramos llevar la amistad y cualquier otra relación a su etapa más profunda.
Todos podemos tener un amigo superficial, o trabajar en un lugar simplemente porque nos pagan. La lealtad es una llave que nos permite tener auténtico éxito cuando nos relacionamos. La lealtad es un valor que no es fácil de encontrar. Es, por supuesto, más común aquella persona que al saber que puede obtener algo de nosotros se nos acerque, nos sonría y cuando dejamos de serle útil nos abandona sin más trámite. Es frecuente saber que alguien frecuenta un grupo contrario porque le da más beneficios. La lealtad es esencial en la amistad. Los conocidos se hacen amigos a través de la lealtad mutua. En toda relación se adquiere un deber respecto a las personas.
Consejos para Mantener la Amistad Después de la Partida
Los despidos masivos derivados de la crisis económica están poniendo a prueba muchas amistades forjadas en los sitios de trabajo. ¿Pueden sobrevivir cuando alguien se va? Aquí algunos consejos para que la partida no sea el fin de una amistad:
Para el que se Queda
- No se sienta culpable: Es normal que uno sienta un poco de culpa, dice Katherine Muller, sicóloga del Centro Médico Montefiore de Nueva York. Pero uno no debe olvidar que no tuvo papel alguno en la decisión, señaló.
- Escuche lo que le dicen: No se moleste si su amigo habla pestes de la empresa, dijo Yager. Es común que alguien diga "no me gustaba trabajar aquí". Sea comprensivo con su amigo, sin hablar mal de la empresa, acotó Muller.
- Sea comprensivo: No se queje mucho de lo que le pasó durante el día, que al menos usted tiene trabajo, expresó Timothy Keiningham, coautor de "Why Loyalty Matters" (Por qué la lealtad es importante). Pásele a su amigo cualquier dato que tenga con una posibilidad de trabajo, asesórelo, estimúlelo y bríndele su apoyo.
- Haga nuevas amistades en el trabajo: Si se siente mal al perder a sus colegas, trate de hacer nuevas amistades, recomienda Muller. Invite a alguien a comer, o a una caminata.
Para el que se Fue
- No se enoje con los que no fueron despedidos: No diga cosas hirientes, como "trabajaba más que tú y me despidieron, mientras tú sigues allí", recalcó Yager.
- Desahóguese, pero sin exagerar: Sus amigos lo comprenderán, pero no se queje en voz alta de la compañía y de otros empleados, señaló Sias.
- Manténgase en contacto: Si sobrevive la amistad, tendrá la sensación de que no perdió su tiempo, de que algo le ha quedado por más que ya no recibe un sueldo, dijo Sias.
- Consígase nuevos amigos: Renueve su círculo de amistades, recomienda Muller. Lo ideal es conservar los viejos amigos de la oficina y hacerse nuevos amigos.
Para Ambos
- Véanse de vez en cuando: Cuando trabajaban juntos, se veían todo el tiempo. Ahora que no lo hacen, deben esforzarse por verse de tanto en tanto, indicó Sias.
- Enfóquense en las cosas que tienen en común: Las amistades que sobreviven son las que trascienden la esfera laboral, afirmó Sias. "Tal vez haya amistad entre las familias, pueden verse los fines de semana, hablar de cosas que no tienen nada que ver con el trabajo".
- No fuerce las amistades: Algunas amistades no sobrevivirán, advirtió Yager.
Por ejemplo, Rivchun dice que se mantiene en contacto con una compañera que también fue despedida. A las dos les gustan los museos y los pequeños mercados. Dice que el tiempo que pasan juntas ahora parece más genuino que cuando se encontraban en el baño para hablar sin ser escuchadas.
TAG: #Trabajo

