Conseguir un aumento de sueldo es una meta común, pero alcanzarla requiere estrategia y preparación. Muchos desean un aumento, pero pocos saben cómo pedirlo efectivamente. Para ayudarte a navegar este proceso, exploraremos los pasos clave y las estrategias recomendadas por expertos.
1. Evaluación Preliminar: ¿Estás Preparado para Pedir un Aumento?
Antes de solicitar un aumento, es crucial evaluar tu situación actual en la empresa. Considera los siguientes aspectos:
- Antigüedad en la empresa: Lo recomendable es tener al menos un año trabajando en el lugar. Las jefaturas tardan entre ocho a diez meses para calificar tu rendimiento.
- Evaluaciones de desempeño: Las empresas realizan evaluaciones anuales de desempeño, que determinan si el trabajador realiza sus tareas de acuerdo a lo que la organización le pidió al momento de ser contratado. Los resultados positivos son un as bajo la manga para negociar.
- Aporte a la empresa: Analiza si hoy te desempeñas haciendo más funciones de las que tu contrato estipulaba cuando te incorporaron, que incluso pueden pertenecer a otros cargos. Esto podría significar que estás cumpliendo con lo que tus jefes esperan.
- Eficiencia: Otro indicador es cuando te das cuenta que demoras menos tiempo en hacer tus funciones. Eso refleja que tus competencias han subido de nivel y podrías ser más caro para el mercado.
- Acuerdos previos: Finalmente, existen casos donde los trabajadores se incorporan a las empresas con un previo acuerdo de negociación en un plazo estipulado. Si ingresas a un trabajo acordando que evaluarán tu desempeño en seis meses para discutir tu salario, no queda más que cobrar la palabra sin temor y dar lo mejor de ti en ese periodo.
2. Aterrizando Expectativas: Investigación y Contexto Financiero
Es fundamental investigar el mercado laboral y la situación financiera de tu empresa antes de pedir un aumento.
Investigación de Mercado
Lo primero es hacer un estudio de mercado para conocer cuál es la renta ofrecida para tu cargo en otros lugares. "Esto es en función de solicitar un aumento racional y no caer en cifras irreales. En Chile, los incrementos salariales oscilan entre 20% y 30%, aproximadamente".
Ofertas de la Competencia
Si te presentas en tu empresa con una carta oferta de la competencia, siempre es favorable para el trabajador acercarse a solicitar un incremento salarial teniendo la base de una nueva oportunidad laboral, debido a que ésta nos permite observar la condición del mercado. Una oferta externa nos facilita un punto de referencia y agrega valor al momento de negociar.
Si tu jefatura está contenta con tu desempeño, probablemente intentará retenerte. Los empleadores siempre consideran en estos casos que el trabajador no sólo se lleva sus habilidades, también información confidencial de la organización. Si quieren quedarse con tu talento entre sus filas, sabrán que eres importante y es muy probable que estén dispuestos a evaluar tu situación.
No obstante, tiene un particular punto de vista. “No es malo, pero creo que no es una buena estrategia. Básicamente, porque estás buscando razones externas para que te suban el sueldo y estás dejando de lado tu potencial como argumento”.
Situación Financiera de la Empresa
Nada de lo anterior es pertinente si en el proceso identificas que tu empresa está atravesando un mal momento financiero. "Los trabajadores saben cómo van los números, siempre se enteran del crecimiento de la compañía y, si te percatas de que las cifras están mal, puede ser desubicado pedir un aumento", sentencia Sánchez.
3. Evita Comparaciones Directas con Colegas
Cuando tus motivaciones para pedir una mayor retribución no tienen que ver con tu antigüedad, tu eficiencia o la situación actual del mercado, sino con que conversando descubriste que eres el peor pagado entre tus pares, el modus operandi se vuelve más complejo en estilo, pero favorable en argumento.
Cuando ocurre esa incómoda situación, ir al grano con tu jefe es totalmente válido. Pero si no es así, el psicólogo organizacional detalla que “el problema siempre deberá ser abordado dando una connotación positiva a tu trabajo y no desacreditando al de tu colega. Está prohibido, por muy duro que pueda ser para ti, menoscabar a quien está a tu lado”.
La mejor forma de acercarse a tu jefatura es “centrándote en el valor agregado que entregas como profesional, demostrando de qué forma tus logros se ven reflejados en beneficio directo de la empresa”. El objetivo es saber venderse: “Si tu rubro tiene que ver con el área comercial, por ejemplo, apóyate en lo que realmente importa: expone tus números azules”.
4. Preparación para la Reunión: Cita, Métodos y Modales
Armate de confianza y toca la puerta de la oficina de tus superiores con total seguridad en ti mismo. Aquí, la manera de abordar la situación dependerá de cómo es la organización para la que trabajas.
En el caso de las empresas millennials, donde existe una horizontalidad evidente en el trato, lo primero es alertar a la persona a cargo de manera muy sutil. Podrías pedirle a través de un correo, o una pequeña conversación, que se tomen un café. Los norteamericanos usualmente le preguntan a las jefaturas si tienen tiempo para un desayuno o un almuerzo porque tienen cosas importantes que conversar.
Al reunirse fuera de la oficina los distractores disminuyen y la atención estará puesta en tu requerimiento. Si tu superior no puede salir, la oficina también es un buen lugar: "Lo mejor es partir hablando de temas cotidianos, para que baje las defensas. Luego, dale contexto. Después de eso, recién anda al punto y plantea tu solicitud pensando en que estás exponiéndote como una presentación de Powerpoint".
En el caso de los jefes más tradicionales, que ya agrupamos en las empresas donde la jerarquía es evidente, la forma es radicalmente distinta: “Lo ideal es ir con mucho respeto. Trátalo de usted, explícale tus motivaciones y pídele hablar de tu desempeño a través de una reunión formal. Cuando esa reunión tenga fecha y hora, aborda entonces la situación de tu remuneración explicando con hechos por qué eres bueno para la empresa. Sé cuadrado y háblale de resultados que te hagan merecer el aumento”.
Negociar es un arte, por tanto las palabras y formas de expresar una solicitud de aumento de sueldo deben estar estratégicamente planificadas y planteadas. No se trata de caer en discursos que puedan desembocar en un conflicto con nuestros superiores, al contrario: hay que ser cautos al momento de emitir nuestra opinión sobre el aporte que hacemos. Además, la escucha activa por parte de la persona es fundamental al momento de conversar estos temas que a todos los chilenos nos incomodan”.
Lo que nunca se tiene que decir es que la plata no te alcanza. Esa es una variable que no es de control ni interés de la organización”.
5. Adapta tu Discurso al Tipo de Jefe
Para hacer más específico tu discurso, es importante saber a qué tipo de jefe te enfrentas. Para saberlo, él utiliza un test llamado “Disc”, que sirve para conocer la personalidad de las jefaturas clasificándolas en cuatro colores.
- Jefes azules: se caracterizan por su capacidad técnica, estratégica y las altas exigencias para obtener calidad en los resultados. Con ellos, "lo ideal es exponerles harto detalle y evidencia que los ayude a saber por qué merecemos nuestro una mayor paga".
- Jefes rojos: son líderes altamente competitivos y están orientados a la obtención de resultados. Con este tipo de jefaturas "lo mejor es ir al grano, ser concreto y no darle tantas vueltas".
- Jefes amarillos: buscan inspirar. Su fuerte es la comunicación, las relaciones humanas y la creatividad. En su caso no hay problema en acercarse con confianza para tener conversaciones más distendidas y honestas.
- Jefes verdes: estos tienden a crear lazos de confianza y lealtad tanto con su equipo como con quienes están por sobre su autoridad. La manera correcta de abordarlos sería exponiendo de manera ordenada los antecedentes, pero sin hacerlos sentir que toda la responsabilidad del aumento recae en ellos.
6. No Estás Pidiendo un Favor
Más allá de los honorarios, “en Chile hay una cultura que obliga a los trabajadores a creer que cosas como irse a la hora no corresponden. Cuando se es puntual al retirarse, surgen los comentarios típicos, como el de las ‘zapatillas de clavos’, pero lo único cierto es que se está haciendo lo establecido por contrato, que indica una hora de entrada y una hora de salida”.
Esta manera de ver las cosas, manifiesta, podría hacer sentir a las personas que al pedir una mejora salarial "tienen que aceptar la oferta que les hagan, aún cuando no sea lo que esperan. Generalmente aceptan cualquier cosa y no se atreven a continuar la negociación porque piensan que les están haciendo un favor. Y no, recuerda siempre que negociar con tu empleador no es un favor, es lo que corresponde".
7. Preparación para la Negativa
Es muy probable que no acepten tu requerimiento tras el primer intento. Aprovecha la instancia, pide que te expliquen claramente por qué no se puede subir tu sueldo, solicita un feedback, fija metas y a la vez un plazo para volver a dialogar. De esta manera, en la segunda negociación, tus posibilidades de obtener un ‘sí’ incrementarán”.
Sobre el feedback, resalta que “uno siempre va preparado pensando en sus buenas acciones, todos creen que trabajan de maravilla, pero en esa circunstancia podrías enfrentarte a que te demuestren que cometes algunos errores. Esto no debe desmotivarte, sino inspirarte a desarrollar aún mejor tus funciones”.
8. Evalúa tu Permanencia
Si no obtenemos el incremento al segundo intento, podríamos experimentar frustración y ganas de retirarnos de ese trabajo. Pero también está el caso de “que te den el aumento y termines desmotivado a los tres meses, cuando veas que aún con el dinero en tus bolsillos, tu trabajo ya no te apasiona, no te satisface. Entonces deberías comenzar a cuestionar si estás conforme con tu empleo”.
Cuando tu trabajo ya no te estimula, puede ser peligroso seguir en él porque no le tomarás el peso a las responsabilidades. Eso afecta a la empresa y a tu estado emocional. Cuando sientes un desapego, cuando pierdes la sensibilidad (positiva o negativa) y sólo te entregas al día a día, tienes que pensar en cambiar de aire".
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