Tiempo atrás, mucho antes de la pandemia, solía existir un chiste popular sobre dejar la chaqueta colgada en la silla de la oficina para engañar al jefe, haciéndole creer que seguías “presente” en el edificio trabajando. Cuando el coronavirus aún no hacía su gran aparición y todo el mundo trabajaba desde la oficina, muchas personas sentían la necesidad de “ser visibles” - una agotadora presión por concurrir al lugar de trabajo para aparecer presentes incluso estando enfermos y menos productivos. ¿Te hace sentido?
El Presentismo en la Era del Teletrabajo
En esta nueva versión, la necesidad de mostrarse siempre disponibles surge a partir de la inseguridad laboral, la mala gestión de los líderes y un calendario de reuniones virtuales infinitas. Según Stephen Bevan, jefe de desarrollo de Recursos humanos del Instituto de Estudios Laborales del Reino Unido, el problema se hace invisible - especialmente durante el teletrabajo.
“Todavía existe un estigma en torno a la salud mental en el trabajo y esto impulsa el ‘presentismo’”, dice Bevan. “Los límites entre el trabajo y el hogar son porosos y los gerentes están luchando para administrar equipos virtuales. Los muros que separaban la vida personal del trabajo han ido cayendo uno a uno debido a la pandemia, y la obsesión por estar siempre presente es más potente hoy que nunca.
“Si todavía eres un jefe que necesita contar cabezas todas las mañanas y ver a tu gente trabajando, definitivamente no eres un líder. Y es que el debate en torno al “presentismo” siempre se ha centrado en la necesidad de que los gerentes confíen en que las trabajadoras y trabajadores serán productivos - incluso aunque no puedan verlos.
Consecuencias y Soluciones
“Hay desafíos que abordar, ya sea sentirse presionado para trabajar más horas en casa o sentirse exhausto”, explica. “Es importante que las empresas cambien el enfoque de estar físicamente presentes a estar emocionalmente presentes, para apoyarse mutuamente.
“Durante la pandemia, las vacaciones de muchas personas se han transformado en ‘vacaciones online’, y he visto gente en línea, respondiendo correos e incluso asistiendo a videollamadas”, cuenta. Y es que uno de los problemas que ha traído la tecnología es la cultura de trabajo siempre activa.
La Importancia de la Confianza y la Flexibilidad
Sarah Moloney, directora general del Reino Unido de estrategia en KWT Global, estuvo de acuerdo con que la industria debe evitar empeorar las cosas. “Nos enfrentamos a nuevas presiones, como estar sentados frente a nuestras pantallas durante más tiempo y asistir a más videollamadas. Si esta es esta una evolución virtual del fenómeno de la ‘chaqueta en el respaldo de la silla’ donde las personas enfatizan demasiado su presencia física y se quedan hasta tarde para mostrar su compromiso, es momento de que las empresas comiencen a demostrar su capacidad de confiar en las personas y permitir mayores grados de autonomía y flexibilidad para todos.
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