En Chile, el sistema de pensiones basado en las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) ha sido objeto de intenso debate y movilización social. La controversia se centra en la percepción de que este modelo, implementado durante la dictadura de Augusto Pinochet en 1981, ha fracasado en garantizar pensiones dignas para la mayoría de la población, generando desigualdad, descontento social y pensiones de miseria.
El sistema de AFP reemplazó el modelo de reparto solidario existente hasta 1980 por uno de capitalización individual, donde cada trabajador aporta a una cuenta personal administrada por empresas privadas. La “promesa” era que este mecanismo garantizaría pensiones superiores a las obtenidas con el sistema solidario. Sin embargo, décadas después, las pensiones resultantes han sido significativamente más bajas de lo esperado, con montos que en muchos casos no llegan a ¾ del salario mínimo, una completa estafa del sistema capitalista chileno hacia las y los trabajadores.
Ineficiencia y Bajas Pensiones
Después de 35 años, las AFP han demostrado ser instituciones ineficientes, caras e incapaces de pagar pensiones dignas. El promedio de las pensiones que pagan las AFP es inferior a $200 mil.
Según datos de la Superintendencia de Pensiones, la mitad de quienes recibieron su primera pensión autofinanciada de vejez en septiembre de 2023 alcanzaron un monto inferior a $89.771. Por otra parte, si observamos a quienes cotizaron entre 35 y 40 años, vemos que el 50% alcanzó un monto menor a $285.600.
La crisis previsional es también una crisis para la reproducción de la vida. Es imposible subsistir con los montos de las pensiones que paga el sistema privado de AFP, por lo cual este termina siendo totalmente dependiente de gasto público para incrementar el monto de las pensiones.
Foco en el Mercado de Capitales
Como lo han reconocido los dueños y defensores de las AFP, éstas nacieron para desarrollar el “mercado de capitales” y no como un sistema previsional.
Limitaciones de las Reformas Dentro del Sistema Actual
Cualquier modificación en el marco de este sistema no mejora las pensiones de los actuales y futuros pensionados.
Dependencia del Ahorro Individual y Rentabilidad
La estrategia de las AFP de pagar mejores pensiones se funda en dos ejes: mayor ahorro y altas rentabilidades de los ahorros de los trabajadores. Dada las características del empleo chileno, resulta difícil que la gente pueda ahorrar más y, todos los analistas serios, señalan que en los próximos años las rentabilidades caerán considerablemente, dada la contracción económica mundial.
Naturaleza de las AFP como Sociedades Anónimas (S.A.)
Es inadmisible que las AFP sean S.A.
Al mes de septiembre de 2023, el sistema de AFP conformado por apenas 7 empresas acumuló ganancias por más de $349 mil millones, logrando un incremento de un 11,4% en comparación a los resultados obtenidos a septiembre del año anterior. En definitiva, mientras los fondos de pensiones pierden, las AFP ganan.
Propuesta de un Sistema de Seguridad Social
Se propone un Sistema de Seguridad Social de reparto, público, financiado tripartitamente y que sea solidario. Esto significa que los aportes que harían mensualmente los trabajadores activos, más los empleadores y el Estado servirían para pagar las pensiones de los pasivos. Así funcionan la mayoría de los países modernos.
Actualmente 150 países tienen sistemas de reparto. De esos, sólo 30 han incorporado un componente de capitalización y solo 9 tienen uno similar al de Chile. Los países que tienen sistemas de reparto, por mencionar algunos son: EE.UU, Canadá, Japón, Alemania, Inglaterra, Francia, Italia y toda Europa.
Críticas a los Sistemas de Reparto y la Realidad Internacional
Las AFP dicen que los sistemas de reparto están quebrados. Nada más falso. No pueden decir qué país ha quebrado. No existen. Es solo demagogia y propaganda, parecida a la que usaron el año 1981 cuando nos expropiaron nuestras cajas de previsión, como la Caja Bancaria que además de excelentes pensiones, daba otras prestaciones de primer nivel: Salud y Vivienda.
Los sistemas de reparto, funcionan básicamente recibiendo las cotizaciones mensuales y las destinan a pagar pensiones. No especulan con los ahorros. Cuando hay excedentes aumentan el Fondo de Reservas para eventualidades y otra parte se invierte en lo que hoy se denomina “rentabilidad social”.
Cambios Demográficos y Sostenibilidad
Se usa como argumento para cuestionar los sistemas de reparto los cambios demográficos. Actualmente los chilenos tenemos una relación de 5 activos por un pasivo. Una relación muy favorable para cambiar este sistema por uno de reparto.
Recién en 35 años más, siempre y cuando se mantengan constantes las características demográficas de Chile, habrá que ajustar prestaciones, pues llegaremos, según datos del INE, a una relación de 2,3 activos por un pasivo y, por tanto, en ese momento -no ahora-, debatiremos si aumentamos nuestras cotizaciones o modificamos la edad de jubilación.
La Falsa Acusación de Expropiación
Se ha dicho que queremos “expropiar” los ahorros que cada uno de ustedes tiene en su cuenta individual. Falso. Cada trabajador pasa con lo ahorrado en su cuenta personal al nuevo sistema. No hay expropiación como la hubo en 1981.
Otro argumento inexacto esgrimido para descalificar, es que los sistemas de reparto subsidian a los que nunca han cotizado. En Chile más del 50% de los trabajadores gana menos de $400 mil mensuales. Los que somos parte del sistema financiero, estamos por encima de ese promedio. Sin embargo, más del 60% de los trabajadores tiene en sus cuentas individuales de la AFP, menos de $60 millones, con lo cual su pensión al final será inferior a los $300 mil. Por cierto hay un sector que ha logrado acumular un ahorro superior a los $100 millones, que son la minoría.
La Importancia de la Seguridad Social como Derecho Fundamental
Las pensiones forman parte de la Seguridad Social, la cual comprende muchas prestaciones; pensión de vejez, invalidez, sobrevivencia; y también, prestaciones en salud. La Seguridad Social está concebida como Derecho Fundamental, es decir como un Derecho Humano esencial, que debe ser garantizado.
Solo nos damos cuenta de este derecho cuando perdemos el empleo o cuando llegamos a viejos. Por eso es importante luchar ahora.
Reforma Previsional y el Acuerdo Gobierno-Derecha
El gobierno de Gabriel Boric del Frente Amplio, Partido Comunista y Socialismo Democrático, alcanzó un acuerdo con la derecha tradicional para avanzar en una reforma previsional que mantiene elementos del sistema de capitalización individual que incrementa la Pensión Garantizada Universal (PGU) de 214,000 a 250,000 pesos y propone que los empleadores contribuyan con un 8.5% al sistema de pensiones.
Además, se introduce un beneficio por tiempo cotizado y se mantiene la existencia de las AFP y seguirán siendo las únicas encargadas de administrar los fondos de pensiones de todas y todos los trabajadores: es decir, estas últimas se fortalecen. Este sector empresarial fue el que más celebró el acuerdo.
La Lucha por No Más AFP Sigue Vigente
La influencia del movimiento social iniciado en el estallido social (2019-2020) sigue presente. Las demandas de un sistema público y solidario continúan siendo un eje del debate, pese a la resistencia de sectores empresariales y políticos.
Quienes nos proponemos terminar con este sistema de AFP, vemos que no se debe retroceder en esta demanda y que la miseria que hoy ofrece la PGU es parchar un sistema que ha demostrado que no sirve.
Por otro lado, confiar en una ley corta desde el ejecutivo es no ver que este ya tomó postura a favor de este sistema de AFP, vendiendo la ilusión de regular a través de una supuesta mayor competencia.
Terminar con esto implica retomar el camino de la movilización, por un sistema tripartito, solidario y que asegure una pensión mínima igual a la canasta familiar, que las decisiones estén en manos de los trabajadores y usuarios.
Análisis de la Reforma Previsional Aprobada en el Senado
Las dimensiones y los efectos en la práctica del hito marcado esta semana con la aprobación de la mayor transformación al sistema de AFP desde su creación en 1981 aún están por calibrarse.
Si bien los especialistas coinciden en que reducir la hegemonía de las AFP en el engranaje del sistema tiene un carácter emblemático para la coalición de gobierno, también apuntan a que la propuesta original del oficialismo en la campaña, que apuntaba a terminar con las AFP y una cotización extra de 6% completamente a reparto, estuvo en las antípodas de lo aprobado esta semana.
“Proponemos la creación de un sistema sin AFP que permita aumentar las pensiones de los actuales y futuros jubilados, y que materialice el derecho a la seguridad social”, contenía la propuesta del programa de Apruebo Dignidad de 2021.
Ganancias y Pérdidas para las AFP con la Reforma
Si se piensa el punto de partida de esta reforma y el punto de llegada, para mí las administradoras son ganadoras netas. Hay que pensar que el principio fundante de esta reforma era ni un peso más para la AFP. Ese es el origen. De hecho, las propuestas de reforma de Sebastián Piñera y Michelle Bachelet buscaban eso. Aquí la industria estuvo bajo amenaza y si bien hay cambios en la organización industrial, que les pueden generar algún tipo de perjuicio, hay ganancia neta en el sentido de que la industria se mantiene.
La iniciativa considera un aumento de 4,5 puntos, en nueve años, para cotización individual y un 1,5% transitorio que, terminada la garantía (30 años), también serán administradas por las AFP u otros entes gestores.
Administrarán, en el mediano plazo, 4,5 puntos de cotización hasta llegar a 6 puntos. Cada punto son US$ 900 millones anuales, es decir, US$ 5.400 millones. Un mayor volumen de negocios podría beneficiarlos, ya que con la reforma tendrán un premio si rentan más que un benchmark que se establecerá. Y un castigo si están bajo ese benchmark. Con todo, las AFP no reciben más ingresos por el alza de cotización, ya que su comisión es un porcentaje del salario, no de los aportes previsionales.
Para los analistas la consolidación del sistema y la validación política a la capitalización individual constituyen una derrota ideológica para el relato “No+AFP” mantenido por sectores de izquierda durante la última década y que influenciaron el discurso oficialista a su llegada al poder. Así lo asumió también José Piñera, el llamado “padre” del sistema: “Larga vida al sistema de capitalización individual”, escribió en su cuenta de X esta semana.
El exsuperintendente de Pensiones Alejandro Ferreiro destaca la consolidación del sistema. “Ganan (las AFP) un horizonte de mayor estabilidad en las reglas del juego y una validación política implícita a través de una reforma que, contando con amplio apoyo transversal, optó por preservar a las AFP, renunciar a la idea de separar la industria, pero que avanza decididamente hacia mayor competencia efectiva y menores comisiones mediante la licitación del stock”, dice Ferreiro, quien añade que, despejados los temas de implementación de la reforma y la evaluación de sus implicancias fiscales efectivas, debiera bajar el riesgo regulatorio de la industria.
“Las AFP también ganan con la liberación del encaje. Lo que era una especie de capital o garantía estructuralmente cautivo, podrá ser retirado (con lo que también ganará el Fisco al gravar con impuesto a la renta la utilidad de dicho retiro). La liberación del encaje del 1% del fondo era necesario para propiciar mayor competencia, pues mantener el encaje habría operado como una barrera de entrada para la licitación de cartera”, explica Ferreiro.
La economista Cecilia Cifuentes calcula que la liberación de fondos para los dueños de las AFP rondaría los US$ 1.600 millones de una sola vez. “Ellos van a tener que pagar impuestos, pero retiran el capital; esto es un tremendo dividendo en el fondo que reciben producto de la reforma”, precisa Cifuentes.
Recuerda que de ahora en adelante el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS) ya no será licitado por las AFP, sino por el Seguro Social, el ente estatal creado por el proyecto. “Ellos hace mucho tiempo que no quieren estar a cargo de esto porque es un ‘cacho’. No conocen mucho este tema porque tiene que ver con salud”, analiza la misma fuente.
Cifuentes coincide y repara que, en la práctica, el SIS ya no opera como un seguro, sino como una “caja”: “Su funcionamiento es un desastre y como estaba operando mal (las AFP) se sacan un problema de encima”.
Sin embargo, los expertos también aterrizan los puntos en contra de la industria que fueron aprobados en el proyecto. Coinciden que existe un debilitamiento de la posición de las AFP, especialmente por la posibilidad de que haya más competencia en la gestión de inversiones -hoy monopolizada por las AFP- debido a la potencial entrada de nuevos actores. Este escenario más competitivo también se ve favorecido por la disminución de las barreras de entrada generada por la disminución del encaje.
“La entrada de nuevos actores junto a la licitación de stock de afiliados espera una mayor competencia que se traducirá también en menores comisiones para los usuarios afectando y menores ganancias para el sistema”, concluye Matías Acevedo.
El proyecto establece una licitación del stock de afiliados, proceso que se efectuará cada dos años y en los cuales se licitará, aleatoriamente, al 10% de los afiliados actuales. El proceso será adjudicado al oferente con la menor comisión, la que deberá mantener por cinco años. Los afiliados podrán desistir o cambiarse de inversor en cualquier momento.
“Las AFP enfrentarán mayor competencia y menores márgenes. No sólo por la licitación de cartera, sino por la previsible entrada de otros actores con estructuras de costos livianas y que, además, podrán subcontratar al IPS (Instituto de Previsión Social) la administración de cuentas a un precio regulado por decreto supremo en base a costos. En un escenario de mayor presión competitiva es previsible un ajuste en la industria, pero más allá de la suerte de actores en particular, el escenario para la administración profesional de fondos no se resiente, sino que puede fortalecerse en un contexto de sana e intensa competencia”, apunta Alejandro Ferreiro.
Si asumimos que ‘seguir existiendo’ no es una ganancia, sino el mínimo esperado, creo que las AFP que compiten por precio son las únicas que ganan algo, ya que se valida su modelo de negocios. Esto, en la medida que no haya un inversor estatal. Pierden porque cada dos años les quitarán el 10% de los afiliados y habían hecho una gran inversión para atraerlos y retenerlos”, afirma Atria.
El ejecutivo no la identifica, pero todas las miradas de la industria apuntan a Uno, la única de las siete AFP existentes que no integra la asociación del sector y que hoy tiene la comisión más baja. Le sigue Modelo, pero esa AFP ya tiene casi el 25% de los afiliados, el tope impuesto para participar en la primera licitación de stock, que se hará efectiva en un plazo de tres años.
Atria prosigue así: “También pierden las que estaban haciendo inversiones más sofisticadas y en activos más complejos y menos líquidos, ya que será difícil traspasarlos debido a las licitaciones, y probablemente las lleve a dejar de hacer esas inversiones. También las que invertían mucho en asesoría, servicio, experiencia, tecnología, ciberseguridad... ya que ahora la competencia será sólo por precio. Esto probablemente obligará a todas a bajar al mínimo los estándares, para bajar costos y poder competir, sobre todo participando el IPS como administrador de cuentas”.
El proyecto también autoriza al IPS a prestar servicios de administración de cuentas, hoy a cargo de las AFP, lo que ha sido cuestionado por sectores de oposición por la eficiencia y capacidad con que pueda ejercer esa función y la posibilidad de operar bajo los costos y subsidiado por el Estado. “Tengo mis dudas que una institución que nunca ha hecho ese trabajo, lo haga bien en esto. Sin embargo, si el IPS funciona bien puede provocar un remezón en la gestión de cuentas de la industria.
Paula Benavides, directora del centro de estudios Espacio Público, cree que las AFP enfrentarán un escenario de ajustes, pero prefiere concentrar su análisis en lo que ganarán los afiliados con la reforma.
“La licitación del stock de afiliados introducirá mayor competencia, especialmente respecto de las AFP antiguas que no han participado de la actual licitación. A su vez, se permitirá la entrada de nuevos actores y esto se facilitará al estar facultado el IPS a prestar a las AFP funciones de soporte, en el caso que alguna administradora quisiera subcontratarlo. Así, los afiliados accederán a menores comisiones”, afirma Benavides, quien estima que la rebaja del encaje posibilitará la disminución de las barreras de entrada en el marco de la licitación de stock.
Asimismo, se aumentan los requisitos de capital mínimo para constituir una AFP a 50.000 UF, y a los accionistas fundadores se les exigirá acreditar que el equipo principal cuenta con experiencia en administración de activos por cuenta de terceros. Todos estos cambios debieran contribuir a menores comisiones y mayor rentabilidad para los afiliados, en un contexto mucho más competitivo y mejor regulado para las AFP”, concluye.
Las críticas de esta semana de uno de los negociadores clave de la oposición a la industria de las AFP, el presidente de RN, Rodrigo Galilea, también revela la baja en el sostén político del que habían gozado las administradoras durante décadas, destacan los expertos. Galilea criticó la postura de la Asociación de las AFP ante la aprobación de la reforma previsional y también su actuación en el pasado.
Esto, en el contexto en que la industria de las AFP estimó que el proyecto de pensiones tiene “medidas que debilitarán las pensiones de los trabajadores de hoy y del futuro”.
“Leí detenidamente la declaración de la Asociación de AFP, que me parece que nuevamente equivoca los planteamientos y además no se hace cargo de su propia historia”, dijo en T13 Radio esta semana el parlamentario, quien recordó cuando en 2018 la AFP Planvital, sin nombrarla, triplicó su comisión mensual. “¿Y usted cree que le pidió el consentimiento expreso a los cotizantes de eso? No. Simplemente lo hizo. ¿La Asociación de AFP reclamó algo por lo que había pasado, que encarecía el costo de los cotizantes de esa AFP? No dijo nada”, comentó el senador opositor.
Un asesor de gobierno destaca las palabras del RN: “Es la primera vez que escucho a un dirigente de derecha de peso hablarles así a las AFP. Las AFP terminan más debilitadas porque ya no tienen el mismo poder en la derecha que antes”, señala.
Guillermo Larraín, economista y exsuperintendente de Pensiones, pide también a las AFP sacar lecciones. “Espero que las AFP saquen lecciones de todo lo que ha pasado, espero que miren críticamente los últimos años. Por ejemplo, la estatización del sistema nunca tuvo votos en el Parlamento, aunque sí hubo apoyo político en la calle. El mejor antídoto contra eso no es oponerse a reformas que usen parte de las cotizaciones para cosas distintas de la capitalización individual, sino que el sistema funcione bien (...) También espero que las AFP valoren que la discusión sobre costos sea conducida de una manera racional. Yo mismo tengo algunas dudas sobre aspectos de la licitación de stocks, pero espero que eso lo discutamos como seres racionales, con argumentos técnicos. Al sistema le conviene que este tema mejore. Finalmente, espero que las AFP se comprometan activamente en la discusión del nuevo régimen de inversión y en la transición hacia fondos generacionales.
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