Destrezas, habilidades, actitudes y aptitudes que conforman a un candidato o trabajador en nuestra empresa, constituyen lo que conocemos como competencias laborales. Hoy más que nunca podemos afirmar que, de hecho y en consonancia con lo que anuncian los expertos, estamos viviendo la que se denomina “cuarta revolución industrial”.

El mundo laboral se encuentra, naturalmente, en constante cambio y movimiento. Una clara muestra de esto, fue el viraje profundo hacia la digitalización de empresas y la ya mencionada “explosión” del fenómeno del teletrabajo o home office.

¿Qué son las Competencias Laborales?

Las competencias laborales se pueden también explicar, entendiendo que estas marcan como distinción la manera en la cual una persona ejecuta una labor específica. Por ejemplo, podríamos encontrar fácilmente un buen puñado de 20 o 50 candidatos para convertirse en programadores de nuestra empresa en solo un par de horas. Por su parte, las competencias laborales, son aquellos conocimientos que garantizan a que una persona ejecute sus labores en manera exitosa. Es decir el “cómo”. Se trata de la forma en la que los comportamientos de un empleado generan más y mejores resultados.

Habilidades vs. Competencias

A menudo y, erróneamente, existe una tendencia a interpretar estos conceptos como intercambiables. Las habilidades son destrezas o conocimientos específicas y necesarios para realizar un trabajo puntual. Estas se clasifican en dos grupos: habilidades duras y habilidades blandas. Las habilidades duras suelen ser técnicas, propias de una disciplina (por ejemplo: uso de planillas de cálculo para contabilidad).

Tipos de Competencias Laborales

Las competencias laborales se pueden clasificar en diferentes tipos, cada uno crucial para el desempeño en el entorno laboral:

  • Competencias técnicas: Son aquellas que hacen al uso eficaz de los sistemas, herramientas o mecanismos.
  • Competencias de liderazgo: Se trata de las cualidades que conforman la capacidad y disposición para la conducción de grupos.
  • Competencias blandas: Se refieren a habilidades de comportamiento y actitud, como la comunicación, el trabajo en equipo, la resolución de problemas o el pensamiento crítico.
  • Competencias transversales: Son aquellas que se pueden aplicar en diferentes áreas de trabajo, como la flexibilidad, la iniciativa o la orientación al logro.

Ejemplos de Competencias Laborales Clave

A la hora de buscar un empleo, habrás notado que los reclutadores de las compañías demandan ciertos requisitos referidos a las competencias del candidato. A continuación, algunos ejemplos de competencias laborales valiosas:

  1. Adaptación al cambio: Aquellos trabajadores que sean capaces de adaptarse a los diferentes contextos y sean flexibles ante los diferentes escenarios que se presenten, serán muy valorados por las compañías.
  2. Proactividad: Impulso, curiosidad, ambición. Cualquier definición es válida para definir a aquel o aquella candidata que no se conforme con el status-quo. Que no tenga miedo a tomar riesgos, hacer preguntas e intentar cosas nuevas.
  3. Responsabilidad: Todas las empresas hoy buscan trabajadores que asuman la responsabilidad de sus funciones de su trabajo. Esta competencia es importante en todos los ámbitos y los reclutadores pondrán especial atención en la misma.
  4. Liderazgo: Hoy son cada vez más las empresas que buscan líderes para su crecimiento, dejando atrás el concepto de jefe. El liderazgo es muy valorado en los candidatos ya que permite influir en las personas que conforman un equipo de trabajo y guiarlas hacia un objetivo en común.
  5. Toma de decisiones: En un mundo en crisis es crucial que nuestros trabajadores, sobre todo managers, sepan cuándo, dónde y cómo elegir qué camino seguir. La responsabilidad también es requerida para la toma de decisiones.
  6. Innovación: Los candidatos que buscan constantemente formas de innovar, crear y hacer de manera diferente las tareas que se le presenten en el día a día de su trabajo, serán muy valorados por las compañías. Cuestionar procesos, metas y dinámicas de grupo, entre otras cosas, fomenta la innovación.
  7. Autonomía: Una persona que sea capaz de actuar de manera autónoma e independiente en su puesto de trabajo será muy bien vista por los reclutadores de las empresas.
  8. Asertividad: La asertividad es la capacidad que tiene una persona de expresar sus ideas y defender sus derechos de forma consciente y honesta. Se le relaciona con el asertividad, es decir, que somos personas capaces de expresar nuestras ideas y puntos de vista en calma y siendo siempre respetuosas.
  9. Aprendizaje continuo: Las empresas buscan candidatos con una mentalidad abierta y dispuesta a aprender constantemente. El trabajo y la manera de trabajar están evolucionando a pasos agigantados. Por esta razón es importante estar siempre adaptándose a los cambios y tener un aprendizaje continuo.
  10. Resiliencia: Se trata de no solamente poder lidiar con la frustración y las negativas de la vida en general y del trabajo, sino de poder rápidamente volver al ruedo. Debemos apuntar a que nuestros trabajadores cuenten con la capacidad intrínseca y de recursos.
  11. Comunicación efectiva: Hoy en día es esencial poder confiar en otros trabajadores, respetar sus tiempos y contar con una comunicación clara y concisa.

La Importancia de la Adaptación y el Aprendizaje Continuo

Para poder adoptar nuevas formas de trabajo ya sea presencial o remota. Parece una obviedad pero no lo es. Ya no se trata de poder utilizar una plataforma de video llamadas o un tablero de organización interna. Sino de encontrar personas que puedan gestionar su tiempo y desempeño laboral en manera 100% remota. En un contexto social de crisis, optimizar recursos es clave, y uno de estos recursos es el tiempo. Esto es crucial al trabajar en manera remota. Al trabajar desde casa, es fácil tentarse a enfocarse en tareas que no son estrictamente laborales. Esto sucede por no estar en contacto con los compañeros, no asistir a reuniones o por no salir de casa. Por eso, es imprescindible tener un compromiso con la organización y con las tareas de trabajo.

Para ellos se pueden realizar diversas prácticas como, solicitar tiempo para hacer un curso o mentoría dentro de la empresa. También puedes buscar nueva formas de realizar tareas, incorporar nuevos hábitos o incluso aprender de nuestros compañeros.

¿Cómo Incluir Estas Habilidades en tu Currículum?

Si estás buscando trabajo, tal vez ya sepas exactamente lo que quieres y el tipo de empleo que buscas, aunque también es posible que no lo tengas aún claro. Esto supone un problema, porque para venderte a un empleador potencial a través de tu curriculum vitae tendrás que saber qué competencias y habilidades son útiles para el trabajo deseado. Afortunadamente, en el texto de la vacante ya encontrarás puntos de partida para elegir aquellas competencias y habilidades que son relevantes para el puesto. No obstante, también puedes indicar las más importantes en el perfil personal, en la parte superior de tu currículum.

Es esencial entender que la sección de habilidades ha experimentado cambios significativos en los últimos tiempos. Ha dejado de ser un elemento secundario en el currículum para convertirse en una herramienta clave que puede ayudarte a acceder al trabajo de tus sueños. Por lo tanto, resulta valioso comprender cómo abordar esta sección y qué elementos debes incluir en ella.

Como anticipo, es importante destacar que la sección de habilidades debe adaptarse a cada puesto de trabajo al que apliques e incluso a cada oferta específica a la que envíes tu currículum. La razón es que las habilidades necesarias varían según el tipo de trabajo. Por ejemplo, las habilidades requeridas para ser un administrativo de oficina son distintas de las necesarias para un rol de atención al cliente. Incluso dentro de la categoría de administrativo de oficina, las habilidades pueden diferir entre empresas financieras, despachos de abogados y empresas comerciales.

La buena noticia es que, como mencionamos anteriormente, gran parte de las habilidades necesarias para un puesto suelen estar detalladas en la descripción de la oferta de trabajo. Por lo tanto, siempre es una buena idea incorporarlas en tu currículum si cumples con ellas.

Habilidades Duras vs. Habilidades Blandas en el Currículum

Frente a la descripción vaga y difusa que acabamos de ver respecto a lo que son habilidades y competencias, ha surgido una nueva tendencia dentro del mercado laboral que tiende a distinguir entre las habilidades duras y las habilidades blandas.

  • Habilidades duras (Hard Skills): Podríamos decir que estas son aquellas habilidades que la persona puede obtener mediante una capacitación al uso. Son habilidades que se pueden cuantificar y que generalmente vamos a aprender a través de nuestra formación académica o de nuestra propia experiencia laboral, por lo que resultan fundamentales para el desempeño de numerosos puestos de trabajo.
  • Habilidades blandas (Soft Skills): A diferencia de las habilidades duras cuando hablamos de las habilidades blandas nos referimos a aquellas que son inherentes a la persona. Aunque es cierto que se pueden entrenar, generalmente no se desarrollan a través de la formación convencional, sino más bien mediante la experiencia o son innatas en la propia personalidad del trabajador.

De todo lo que hemos comentado, seguramente ya tengas algunas nociones sobre cuáles son las diferencias entre las habilidades duras y las habilidades blandas. Por enfocar un poco la cuestión, podríamos afirmar que nos habilidades duras son aquellas que resultan imprescindibles para ejecutar adecuadamente un trabajo, por estar basadas principalmente en la formación académica o en la experiencia laboral, que permita al usuario desarrollar el mismo de forma adecuada. A fin de cuentas, un trabajador no va a poder desempeñar ciertos puestos y no posee las habilidades básicas duras para su desempeño.

Respecto a las habilidades blandas, podemos definir estas como complementarias a las dudas y que con su presencia ayudan al trabajador, ofrecer un perfil más centrado dentro de lo que el empleador pueda necesitar.

Ejemplos de Habilidades Duras para Diferentes Trabajos

Cómo hemos mencionado ya las habilidades duras o hard skills, están directamente relacionadas con el puesto de trabajo, al cual vayamos a postularnos. En consecuencia, estos serían algunos ejemplos de habilidades para currículum en función del cargo o el sector en el cual queramos trabajar.

  • Programación:
    • Estructuras de datos y algoritmos
    • Control de versiones
    • Dominio de lenguajes de codificación como Python, Java o C++
    • Pruebas y depuración
  • Marketing:
    • Publicidad programática
    • Analítica de redes sociales
    • Análisis de competencia
  • Área financiera:
    • Contabilidad
    • Planificación contable
    • Análisis de negocios
    • Valoración de activos
    • Matemáticas financieras

Las habilidades blandas mejor valoradas. Ejemplos en un CV

Al igual que ocurre con las habilidades duras, a la hora de decidir qué habilidades blandas debemos incluir en nuestro currículum será fundamental que analicemos tanto el puesto de trabajo que nos queremos presentar como el texto de la oferta, a fin de identificar exactamente cuáles son las más convenientes. Además, resultará interesante apostar por aquellas que, dentro de las incluidas, sean más complejas de encontrar o más útiles para el puesto. Como ejemplo, estas serían algunas de esas habilidades destacadas más habituales y que sirven también como ejemplos de habilidades para currículum.

  • Liderazgo
  • Empatía
  • Paciencia
  • Resilencia
  • Pensamiento crítico
  • Capacidad de escucha
  • Trabajo en equipo
  • Creatividad
  • Adaptabilidad
  • Gestión del tiempo
  • Compromiso con la calidad

Diferentes Categorías de Habilidades

Hay muchas habilidades diferentes. También dominarás muchas habilidades diferentes. Sin embargo, un currículum no tiene más de 2 a 4 por defecto y por lo tanto, tendrás que eliminarlo. Para facilitar la elección de lo importante, puedes utilizar la siguiente división en categorías:

  • Habilidades Sociales: En resumen: ¿cómo te las arreglas en tus situaciones sociales? A menudo, esta categoría se resume con demasiada facilidad como: ¿qué tan bien trabajas con los demás? Por supuesto, esto puede ser importante en una función, pero hay más cosas que entran en esta categoría. Por nombrar algunos ejemplos:
    • Hablar frente a un grupo
    • Capacidad para escuchar bien
    • Dirigir a otros
    • Ser capaz de explicar claramente ciertos temas
    • Toma de decisiones en grupo
    • Comunicación efectiva
    • Autocontrol emocional
  • Habilidades Conceptuales: ¿Eres bueno analizando, descubriendo conexiones entre diferentes problemas o encontrando soluciones creativas a los problemas? Todas estas son habilidades que se consideran habilidades conceptuales. Por nombrar algunos ejemplos:
    • Pensamiento analítico
    • Visión estratégica
    • Pensamiento sistémico
    • Toma de decisiones estratégicas
    • Innovación
  • Habilidades Técnicas: Ser capaz de diseñar un coche, montar una mesa o poner una puerta de entrada, todos estos son ejemplos de habilidades técnicas. Realmente no solo necesitas este tipo de habilidades en profesiones técnicas. Las habilidades informáticas, por ejemplo, también entran en esta categoría. Imagina como ejemplo, en poder trabajar con Microsoft Office o poder programar con HTML.
  • Habilidades Políticas: El término 'política' puede crear cierta confusión. Sin embargo, no tiene nada que ver con los partidos políticos o la Cámara de Representantes. En este caso, se trata de qué tan hábil eres para fortalecer tu propia posición o la posición de una empresa. Esta categoría muestra cierta superposición con las habilidades sociales. Esto puede incluir, por ejemplo:
    • Encontrar partidarios
    • Puedes motivar a otros
    • Buenas habilidades de red
    • Diplomacia

Cómo Desarrollar tus Competencias Laborales

El primer paso es conocer tus competencias actuales y determinar en cuáles necesitas mejorar. Piensa en tus logros laborales, tus habilidades naturales y lo que te apasiona hacer. También considera áreas donde te has sentido menos seguro o competente. Una vez que sepas qué competencias quieres fortalecer, busca formas de adquirir esas habilidades.

  • Aprendizaje en el trabajo: Pide más responsabilidades en tu trabajo actual que te permitan practicar competencias clave.
  • Mentores y coaching: Trabajar con un mentor o coach experimentado es una excelente forma de desarrollar competencias.
  • Práctica: Una de las mejores maneras de mejorar tus competencias es practicándolas.

Indicadores Clave y Evaluación Periódica

Los indicadores clave son fundamentales para poder realizar una observación concienzuda acerca de la performance de los empleados. Además, son importantes aliados para poder retener el talento de nuestra empresa y disminuir la rotación de personal. Reservar tiempo para estar cara a cara, aunque sea a través de video llamada, es una excelente iniciativa para evaluar no solo las habilidades interpersonales sino también para poder entender de primera mano cuáles son las competencias de nuestro empleado o empleada y poder dar feedback al respecto.

Conclusión

En definitiva, las competencias laborales, ya sean duras, blandas o transversales, son fundamentales para el éxito profesional. Por ello, es importante identificarlas, desarrollarlas y actualizarlas constantemente.

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