El Congreso chileno ha aprobado con 110 votos a favor y 38 en contra la reforma de pensiones, representando la mayor transformación al sistema implementado en 1981 durante la dictadura de Augusto Pinochet. Este sistema se basaba en la capitalización individual, es decir, en el ahorro obligatorio de los trabajadores manejado por administradoras privadas.
Esta reforma era una de las principales promesas electorales del presidente de izquierdas, Gabriel Boric, quien logra así sacar adelante una reforma menor a la que su Gobierno aspiraba, pero que mejora la situación actual y futura de los pensionados. Tras cuatro décadas, los empleadores volverán a aportar a las pensiones de los trabajadores.
El proyecto del Ejecutivo, que se transformará en ley, no solo ha sido intensamente debatido en esta Administración, que comenzó en marzo de 2022, sino hace al menos 15 años. Gobiernos de distinto signo, como los de Michelle Bachelet y Sebastián Piñera, intentaron reformar el sistema ante la demanda social por los bajos montos de las jubilaciones, pero los presidentes solo lograron mejoras acotadas. El texto propuesto en este período, después de grandes negociaciones, ha sido respaldado por la sala de la Cámara de Diputados, compuesta por 155 congresistas, con el apoyo del oficialismo y de la coalición opositora Chile Vamos, de la derecha tradicional.
“Durante 43 años ha estado gravitando solamente sobre los hombros de los trabajadores el ahorro previsional”, dijo esta mañana la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, militante comunista, cuando arrancaba la votación en el Congreso, con sede en Valparaíso. El ministro de Hacienda, Mario Marcel, socialista, recordó que Chile ha tenido en las últimas décadas un sistema de pensiones asentado solo en un pilar: la capitalización individual.
Principales Cambios Introducidos por la Reforma
Considerada la mayor modificación al sistema previsional desde el retorno a la democracia en Chile, la iniciativa contempla un alza gradual de la cotización: de un 10% que ahorran ahora todos los trabajadores del país, se subirá a un 17%, para estrechar la gran brecha que hoy existe entre lo que ganan mientras están activos y lo que reciben cuando jubilan. De la diferencia -un 8,5%-, un 7% deberá pagarla el empleador. La nueva ley supondrá, además, un incremento de la Pensión Garantizada Universal (PGU), y, entre otros elementos, considera una compensación a las mujeres por las mayores expectativas de vida.
La iniciativa ha llegado negociada al hemiciclo, por lo que era altamente probable que se aprobara. Pese a los distintos énfasis, ya existe el diagnóstico compartido, entre la izquierda y la derecha tradicional, de que el sistema hay que reformarlo. En Chile, por ejemplo, un 72% de las personas recibe pensiones inferiores al salario mínimo, que se ubica en unos 504 dólares mensuales.
El Gobierno no ha conseguido sacar de la ecuación a las Administradoras de Fondos de pensiones, AFP, las empresas privadas que surgieron en los años 80 y que se encargan de realizar inversiones con los aportes de los afiliados para obtener rentabilidad y aumentar el fondo de la pensión. Eliminarlas era lo que se buscaba con el proyecto de ley original. Pero la enmienda permite la incorporación de nuevos actores en esta industria y abre las puertas a una mayor competencia en este negocio.
Carolina Tohá, ministra del Interior, ha asegurado que ya no habrá “este monopolio de la administración de los fondos de las personas por parte de las AFP, porque vamos a tener el seguro social al lado”. Es decir, lo que se establece es un sistema mixto de administración.
Incremento de la Pensión Garantizada Universal (PGU)
El incremento de la PGU operará de la siguiente manera:
- A contar del primer día del sexto mes siguiente al de publicación de esta ley, ascenderá a un valor máximo de 250 mil pesos para las y los beneficiarios de la PGU que, a esa fecha, hayan cumplido o cumplan 82 o más años de edad.
- A contar del primer día del décimo octavo mes siguiente a la publicación de esta ley, respecto de quienes tengan derecho a la PGU y que, a esa fecha, cumplan o hayan cumplido 75 o más años de edad, el monto de la referida prestación ascenderá al valor máximo vigente que tenga la referida pensión para los beneficiarios indicados en el literal anterior.
- A contar del primer día del trigésimo mes siguiente al de la publicación de esta ley, el monto de la PGU para todos sus beneficiarios, ascenderá al valor máximo vigente que tenga la referida pensión.
También se estableció que cada cuatro años, y a más tardar el 31 de marzo del año correspondiente, el Consejo Consultivo Previsional deberá efectuar un análisis de suficiencia del monto de la PGU vigente al mes de febrero de dicho año. En el referido análisis considerará la capacidad de la pensión para cubrir gastos básicos, conforme a la metodología vigente para determinar la línea de la pobreza y otras variables, tales como, el índice de remuneraciones y el crecimiento de la economía.
Reacciones a la Reforma
A pesar de ser aprobada en el Congreso, la reforma fue criticada duramente por algunos diputados de la derecha y de la izquierda. Nathalie Castillo, una legisladora del oficialista Partido Comunista, rechazó que se mantengan las cuentas individuales: “Esperamos que esto cambie y en algún momento avancemos hacia un sistema de seguridad social real, sin miedo a los grupos económicos”. En tanto, Camila Flores, diputada de Renovación Nacional, formación política parte de Chile Vamos, de la derecha tradicional, votó en contra del proyecto por considerar que la iniciativa traerá más desempleo, incertidumbre y presión sobre el mercado laboral.
En la recta final, la comisión también respaldó el aumento de la Pensión Garantizada Universal (PGU) definiendo los tramos de dicha alza y la metodología de ésta. Ahora corresponde que el texto legal sea analizado por la Comisión de Hacienda, en las materias de su competencia, antes de ser sometido a consideración de la Sala del Senado.
Valoración de los Avances
Tras la votación, el presidente de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, senador Juan Antonio Coloma, valoró que "se haya logrado convenir un aumento de la cotización del 6% de la cotización individual. Nos parece que ese es el eje a nuestro juicio de la reforma más relevante y eso supone, por ejemplo, que una persona que hoy día tiene una pensión de 350 mil pesos, bajo un 10% de ahorro, si hubiera ahorrado el 16% serían 560 mil pesos".
El senador valoró el premio a hombres y mujeres que han cotizado muchos años; la decisión de igualar la pensión de un hombre y una mujer a la misma edad y con el mismo ahorro; el mejoramiento de la competencia entre administradoras; y el aumento de la PGU, entre otras medidas.
Por su parte el senador Luciano Cruz-Coke destacó "la confluencia de distintas opiniones y de técnicos, y también la capacidad para ponerse de acuerdo políticamente… la misión que tiene la Comisión de Hacienda es velar precisamente porque todos aquellos aspectos de los que nosotros trabajamos puedan también sustentarse hacia adelante, para que este proyecto cuente con los recursos y la sustentabilidad hacia el futuro para poder mejorar las pensiones".
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