El Día de la Madre es una fecha especial para reconocer y celebrar el rol fundamental que las madres tienen en la vida de sus hijos. Es una oportunidad para fortalecer el vínculo, crear recuerdos inolvidables y expresar el cariño y la admiración que sentimos por ellas.
La Importancia del Vínculo Madre-Hijo
Conversamos con la sicóloga, terapeuta familiar y miembro del Instituto Chileno de Terapia Familiar, Alejandra Aspillaga, sobre la importancia de las mamás en la vida de niños y niñas. Naturalmente es un rol fundamental y tremendamente esencial.
Yo veo, en lo más práctico, cuando uno se cae y dice “mamá”, viene de tan adentro: la mamá es todo lo que somos y lo que llegamos a ser. Los primeros roces, los primeros olores, las primeras voces que escuchamos vienen de la mamá, nos formamos ahí adentro y esto continúa. Y, en las personas que han sido adoptadas también, está toda la etapa uterina que queda en nuestros registros más internos, pero en nuestras primeras experiencias y las más primarias está el contacto con la mamá donde que es con quien nos formamos. Es la persona que está más cerca para acompañarnos a través de toda la trayectoria vital.
¿Cómo Trabajar el Vínculo Madre-Hijo?
Lo que necesita esa guagua al principio es sobre todo cobijo, calor, protección, es súper primario en el fondo. Eso posibilita que ese vínculo sea rico, que sea agradable que sea poco mediado por normas de terceros, de cómo tendría que ser, porque está llamado a ser algo bien instintivo que nace de la posibilidad de pegarse con otro, de estar cerca, de vincularse muy estrechamente.
En niños más grandes, es mucho más desafiante porque no tenemos lo que al principio, que es como oler, amamantar, cobijar, pero se da en la medida en que puedas vincularte lo más libre posible para poder abrazar, para poder contener, para poder acompañar, para poder estar cerca, para poder consolar si tiene miedo, si tiene pena.
“La disponibilidad es una palabra que es bien clave, que no es fácil porque suena muy bonito puesto así, pero una mujer está también expuesta a una serie de demandas, de desafíos, de trabajar, a veces traer el sustento económico, estar disponible para más de un hijo. Cuando una guagüita nace, y en esto lo compartimos con los primates y todos los mamíferos, lo único que necesita es un cuerpo calentito que cobije, que nutra, que le alimente, que lo apapache, que lo limpie.
Cuando eso está cubierto el cerebro va regulándose en cómo hacer frente al estrés, cómo hacer frente a las demandas, etc. Lo otro se va dando por añadidura. Es decir, cómo vamos acompañando a ese niño o niña en las experiencias que va teniendo con el mundo que lo rodea.
Es súper importante para las mamás acompañarse por otras mujeres que han sido o son mamás. Y ahí hay que hacer tribu, recurrir a las propias mamás, o a las amigas o a las compañeras de trabajo. Te vas dando cuenta que todo lo que te a ti te pasa le pasa a la del lado también.
Cuando conversamos con otro, cuando también vamos a nuestras propias ayudas, a nuestra propia terapia, a nuestras propias mamás si nos acompañan, a las propias amigas; vamos poniendo como en un saber común, qué es lo mejor, qué es lo que al otro le ha resultado, qué es lo que compartimos las mamás cuando las cosas no nos resultan, los miedos, los dolores. Porque, claro, cuando somos mamás, nos abrimos a los amores más grandes, pero también a los dolores más grandes.
Lo primero es este abrazo global, universal. Sí, porque es una de las pegas más linda y más difícil por lejos. Es como este cariño y esta admiración. Un reconocimiento, un abrazo grande. Yo creo que hagamos redes, nos acompañemos porque es lo que más puede ayudar. Que reciban todo el cariño de los hijos y las que están pasando por momentos difíciles con ellos.
Ideas para Celebrar el Día de la Madre con Niños
Los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a ser protegidos, queridos y cuidados. A vivir en familia, a que se les lleve a un control de salud, a recibir educación, a tener su propia cultura e idioma.
- Manualidades: Crear tarjetas, dibujos o regalos hechos a mano.
- Cocinar juntos: Preparar el desayuno o un postre especial.
- Actividades al aire libre: Ir de paseo, jugar en el parque o hacer un picnic.
- Tiempo de calidad: Leer un libro, ver una película o simplemente charlar.
- Expresar gratitud: Escribir una carta o decir palabras de agradecimiento.

