Un nuevo proyecto de retiro de los fondos previsionales por parte de los trabajadores desde las Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP), las entidades privadas a cargo de la gestión de la jubilación, se vota este martes en el Congreso Nacional de Chile.
La iniciativa -la séptima de este tipo explotada durante la crisis económica por la pandemia de la covid-, es rechazada por el Gobierno de izquierdas del presidente Gabriel Boric, que ha advertido sus efectos negativos en el frágil control de la inflación y en el mercado cambiario.
En su etapa de diputado, Boric votó a favor de los primeros cuatro retiros, de los cuales solo tres vieron la luz verde. Ahora, el Ejecutivo pretende que la discusión política se concentre en el avance de su reforma previsional, que no ha logrado avanzar debido a las profundas diferencias con la oposición.
El Proceso Legislativo del Retiro de Fondos
La iniciativa para autorizar un nuevo giro de dinero desde las cuentas individuales de la pensión comenzó este martes en la comisión de Constitución de la Cámara de Diputados de Chile, que rechazó la idea de legislar por cuatro votos a favor y nueve en contra.
El proyecto fue enviado a la sala de la Cámara Baja con un informe negativo. Si los diputados revierten este revés y votan a favor, pasarán el proyecto al Senado.
Una vez terminado el año de impedimento de la discusión en el Congreso, la Cámara de Diputados recibió cinco proyectos de retiros desde las AFP. La comisión de Constitución acordó fusionar todas las mociones por su similitud.
Los tiempos del debate todavía no están completamente definidos más allá de la votación de la comisión del 27 de agosto, donde se rechazó la idea de legislar y se envió un informe negativo no vinculante al hemiciclo de los diputados. Si el retiro de fondos es aprobado por la mayoría de la sala, avanzará a un nuevo trámite en el Senado. Una nueva negativa volvería a poner en pausa la discusión por un año más.
Retiros Anteriores Durante la Pandemia
Durante la crisis sanitaria por el coronavirus surgieron múltiples iniciativas para ayudar a las personas más afectadas por la paralización de la actividad económica.
Una de ellas -que fue impulsada principalmente desde los sectores de oposición a la segunda Administración de Sebastián Piñera (2018-2022), de la derecha tradicional- fueron los retiros del 10% fondos desde las cuentas individuales de las AFP.
Los parlamentarios de centroizquierda e izquierda -en su mayoría férreos opositores al sistema previsional de capitalización individual que rige en el país- respaldaron la política a pesar del rechazo del entonces oficialismo y de las propias administradoras privadas, que alertaron sobre los efectos económicos que generaría el aumento del dinero circulante.
El Congreso Nacional aprobó tres retiros de fondos desde las AFP, en proyectos que terminaron siendo respaldados por el Gobierno de Piñera en medio de una presión ciudadana que aún mantenía los últimos estertores del estallido social de 2019. Los legisladores rechazaron otras tres iniciativas. El último portazo a esta medida fue en junio de 2023, lo que dejó al proyecto archivado y con un impedimento para su discusión durante un año.
La Presión Política y el Nuevo Proyecto
En sus primeros años, los retiros de fondos lograron un respaldo ciudadano contundente e hicieron que sus impulsores lograran una alta popularidad.
Una vez finalizada la crisis sanitaria y luego de que la economía lograra una cierta estabilidad, algunos parlamentarios insistieron con autorizar nuevos giros por la precaria situación financiera que afectaba a los sectores medios. Algunos de los proyectos fueron tramitados en pleno período electoral, por lo que sus autores recibieron críticas y acusaciones de “populismo” por parte de sus opositores.
El nuevo proyecto de séptimo retiro fue presentado por el diputado independiente Enrique Lee en medio de la discusión por la propuesta de reforma previsional impulsada por el Ejecutivo. La bancada de diputados del Partido por la Democracia (PPD), de la centroizquierda oficialista, anunció que respaldaría un nuevo giro de fondos de pensiones si es que el cambio al sistema no prosperaba.
A esta presión se sumaron los proyectos de retiros que algunos diputados independientes ya tenían preparados ante el fin de la veda legislativa.
El presidente de la comisión de Constitución, el diputado Miguel Ángel Calisto, militante del partido centrista Demócratas, ha defendido la tramitación del proyecto a horas de su resolución. “Ha ido aumentando el respaldo a esta iniciativa por parte de varios parlamentarios, yo creo que principalmente porque el Gobierno ha estado muy ausente de la discusión, además porque nadie vislumbra con certeza cual es el acuerdo que ha llegado el Senado con el Gobierno respecto a la reforma previsional”, dijo.
Advertencias del Gobierno Sobre la Inflación
El pasado 30 de julio, el ministro de Hacienda, Mario Marcel, asistió a la comisión de Constitución para reafirmar su postura contraria a los proyectos de retiros de fondos.
La autoridad advirtió a los diputados que una nueva inyección de dinero circulante en el mercado provocaría que la inflación, que actualmente ronda en un 4%, suba a dos dígitos, lo que complicaría aún más la situación de las familias afectadas con el alza de los servicios básicos.
Al igual que el primer retiro, las personas podrán retirar sus ahorros para pensión, estableciendo un mínimo de 35 UF ($1 millón) y un máximo de 150 UF ($4,3 millones). Los afiliados activos del sistema de AFP podrán solicitar el retiro de montos desde sus cuentas individuales de AFP durante un año.
Tras varias jornadas de debate, y un acuerdo final con los parlamentarios, se determinó que el pago se realizará en dos cuotas, la primera de ellas en un máximo de hasta 10 días hábiles de publicada la nueva normativa en el Diario Oficial. “Quiero agradecer a todos los parlamentarios que hicieron posible despachar este proyecto, de manera rápida y expedita, lo que permitirá a muchos chilenos puedan aliviar su actual situación económica producida por el Covid-19.
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