Sabemos que esta época del año es complicada para todos. Prácticamente puedes saborear las vacaciones, pero tienes un millón de cosas que entregar para la universidad o el trabajo.
Equilibrio entre Estudio y Trabajo
Si desea ascender en la escala profesional, a menudo no hay forma de evitar estudiar. Pero especialmente para las personas con un trabajo y una familia, estudiar en persona es muy difícil de realizar. Por lo tanto, cada vez más personas están considerando completar sus estudios en línea. Las ventajas son obvias: gran flexibilidad y un buen equilibrio entre la vida laboral y personal.
En este país, la ruta clásica hacia el trabajo de sus sueños suele ser a través de un aprendizaje o un título. Los llamados cursos de estudio duales, en los que puedes combinar ambos, también se están volviendo cada vez más populares.
Sin embargo, después de algunos años en la profesión, muchos descubren que su potencial aún no se ha agotado. Por ejemplo, la formación continua ofrece una buena oportunidad para ampliar conocimientos y avanzar en su carrera. Pero cada vez más empresas requieren un título para puestos más altos. Si desea trabajar internacionalmente o asumir puestos con responsabilidad gerencial, a menudo no puede evitar una licenciatura o maestría.
Pero la decisión de estudiar es un gran paso. Sin embargo, los estudios clásicos presenciales en una universidad toman mucho tiempo. Con eventos obligatorios, conferencias, trabajo en grupo y exámenes, casi no queda tiempo para un trabajo. Los ingresos habituales se derrumban y el nivel de vida por el que ha trabajado duro en los últimos años ya no se puede mantener. Es comprensible que muy pocos quieran dejar su propio apartamento y volver al caótico piso compartido de estudiantes. ¿Y cómo debería financiarse más el automóvil?
Todas estas cosas deben ser consideradas al decidir si estudiar o no. Pero existe una alternativa que te permite seguir trabajando en el puesto de trabajo y estudiar al mismo tiempo: los estudios en línea.
Estudios en Línea: Una Alternativa Flexible
A diferencia de los estudios presenciales, como sugiere el nombre, (casi) todo el curso se realiza en línea. Todo el contenido del estudio está disponible para usted en Internet y puede acceder a él desde cualquier lugar. Cuando estudias en línea, todo es digital. En la universidad, solo tienes que estar presente para los exámenes al final del semestre. Las ventajas son obvias: eres muy flexible y puedes organizar tus estudios de tal manera que se adapten a tu vida cotidiana. Para que puedas seguir haciendo tu trabajo, seguir teniendo un ingreso regular y tiempo para tu vida privada.
Por supuesto, estudiar en línea tampoco es un paseo por el parque. El contenido se tiene que aprender de la misma forma que en los estudios presenciales y se requiere mucha autodisciplina.
Si está considerando estudiar en línea, primero debe verificar qué se ofrece. Si bien el número de cursos en línea que se ofrecen ha ido creciendo continuamente durante años, está lejos de ser comparable con el de las universidades presenciales.
Aunque los estudios en línea requieren mucha autodisciplina y buena organización de su parte, por supuesto no se quedará solo con el material de aprendizaje. Puede hacer sus preguntas, por ejemplo, en las conferencias web o en el foro. Y, por supuesto, puedes intercambiar ideas con tus compañeros de estudios en cualquier momento.
Como puedes ver, estudiar en línea requiere mucha disciplina. Sin embargo, las condiciones marco intentan darle la mayor flexibilidad y libertad posible.
Consejos Prácticos para Estudiantes Trabajadores
El primer semestre es un ajuste enorme para todos los estudiantes. Primero hay que acostumbrarse a la conducta de aprendizaje, hay que aprender a evaluar la carga de trabajo y se acercan los primeros exámenes y deberes. ¡Es completamente normal sentirse abrumado al principio! No escondas la cabeza en la arena, trata de encontrar la mejor estrategia de aprendizaje para ti y no tengas miedo de pedir consejo si tienes alguna duda. Cada uno tiene su propio ritmo de aprendizaje.
Por lo tanto, las comparaciones con sus compañeros de estudios pueden desencadenar rápidamente el pánico. Pero no lo olvides: cada uno de tus compañeros tiene diferentes horarios de trabajo, conocimientos previos y condiciones de vida.
El aprendizaje suele ser más fácil en un grupo. Pueden ayudarse y motivarse mutuamente cuando las cosas no van tan bien. Por lo tanto, es mejor hacer contactos en el evento introductorio o en las fases presenciales e iniciar la fundación de un grupo de aprendizaje.
Cada uno tiene su propio estilo de aprendizaje. Algunos prefieren estudiar de forma continua durante todo el semestre, mientras que otros aprovechan las últimas semanas antes del examen para estudiar de forma intensiva. De nuevo, no dejes que otros te influencien. Divide las fechas de tus exámenes. A menudo es útil no escribir todos los exámenes en rápida sucesión.
Herramientas y Técnicas de Estudio
Empecemos por el estudio:
- Plantie - mantente enfocado: Es una aplicación con la cual podrás aplicar el método pomodoro. Tendrás un arbolito, el cual estará creciendo mientras realizas tus tareas.
- Study Bunny, Focus Timer: En esta aplicación podrás tener de mascota un pequeño conejo, el cual tendrás que alimentar, cuidar y acompañar. Las cosas se compran con monedas que ganas durante el tiempo que cumplas con tus metas de estudio.
Recomendaciones para el Tiempo Libre
Pero sabemos que no todo en la vida es estudio, por eso te traemos las mejores recomendaciones para poder entretenerse y distraerse de todo el estudio y estrés. ¿Lo mejor de todo? Es que éstas fueron recomendaciones realizadas por los mismos estudiantes.
- Mamma mia!: Esta es una película musical, de romance y comedia, la que te tendrá bailando y gozando las canciones del grupo sueco ABBA.
- Mean Girls (Chicas pesadas): Esta comedia adolescente de 2004, te cuenta la historia de Cady Heron (Lindsay Lohan), una joven que vivió toda su vida juntos a sus padres en las selvas de África y que se verá obligada a llegar a la peor selva de todas, a la selva de la High School.
- Shrek: Esta historia de comedia animada, nos muestra el mundo de los cuentos de hadas. Aquí se encuentra Shrek, un grande y feroz ogro, el cual tendrá que salvar a la princesa Fiona de una torre vigilada por un dragón, con la ayuda de su amigo Burro.
- Megamente: Esta película de comedia infantil, nos cuenta la historia de Megamente, un extraterrestre que llega a la tierra cuando era bebé y se vuelve un supervillano que lucha contra Metro Man, otro extraterrestre que llegó al mismo tiempo que él, y que es un superhéroe.
- Koe no katachi (Una voz silenciosa): Es una película de animación japonesa, que nos cuenta la historia de Shôko Nishimiya, una joven japonesa que tiene problemas auditivos. En su colegio un grupo de estudiantes le hacía bullying, entonces Shôko toma la decisión de cambiarse.
- Cars 2: Esta película de comedia infantil, nos cuenta las grandes aventuras que vivirá Mate, el gran amigo del conocido Rayo McQueen.
- ¡Ay, cuánto me quiero!: Nos cuenta la historia de un niño que es muy egocéntrico, pero no es déspota, lo que hace que la historia sea muy chistosa.
- El niño que enloqueció de amor: Es un libro del autor chileno Eduardo Barrios, que nos cuenta la historia de un niño que se enamora de Angélica, una amiga de su madre.
- Memorias de un amigo imaginario: La historia pasa en un mundo en donde muchos niños tienen amigos imaginarios.
- La Selección: En este libro de la gran autora Kierra Cass, encontraremos la historia de America Singer, una joven que vive en la quinta casta, la de los artistas. America participa en una competencia estilo reality show, donde el premio es poder casarse con el príncipe y futuro rey Maxon Schreave.
Consejos Adicionales para el Éxito Académico
- Estudiar con tiempo: Sí, sabemos que esto puede sonar muy obvio, pero la verdad es que es algo que muchas veces nos puede costar realizar.
- Dormir las horas necesarias: Claro que esto suena como de las cosas básicas que todos sabemos, pero también es de las cosas que la mayoría de los estudiantes no se preocupan de tener en cuenta o simplemente no realizan.
- Busca ayuda: Aquí nadie es SuperMan, entonces créenos cuando te decimos que no tienes que poder con todo al mismo tiempo. Está totalmente bien pedir ayuda, acuérdate que no estás solo y que vas a lograr hacer todo lo que te propongas, pero no tienes por qué estar haciéndolo solo.
- Aquí no se acaba: En el ámbito académico, siempre hay una segunda oportunidad, muchas veces solo se trata de una nota más o menos. Siempre puedes volver a hacer el ramo o recuperar esa nota en la que te fue tan mal, pero recuerda que lo más importante eres tú y tu salud física y mental. Continuamente tendrás ocasiones para volver a intentarlo, pero no te pongas en riesgo para lograr hacer todo.
Esperamos que estos consejos y tips te puedan ayudar mucho, y recuerda que eres una persona bacán y que una nota no define quién eres, ni tu inteligencia, ni tu valor.
Experiencias y Reflexiones de Estudiantes
Tally Arriagada tiene 23 años, actualmente trabaja en Juntos por la Infancia y acaba de entrar a estudiar la carrera de derecho en la Universidad Finis Terrae. Tiene todo un trasfondo. Siempre admiré mucho la abogacía, desde que tengo uso de razón. La admiraba, la admiro mucho, pero nunca lo vi como algo posible, como quien dice “quiero ser astronauta” y que no lo ve como algo posible, como que tienen que pasar miles de cosas para llegar a eso.
Entre los 19 y 20 años Tally estuvo estudiando Administración de Empresas y Marketing, pero no terminó, aunque trabajó en ese rubro y se le daban bien las cosas: “No pude concretar esa carrera. No era algo en lo que me veía, las matemáticas nunca han sido mucho lo mío, en fin, pero llegue a la Fundación, desde Linares, pidiendo un salvavidas y venía con el pensamiento de trabajo y estudio, no estudio y trabajo. Al hablar aquí con mi dupla y contarles que quería retomar mis estudios, me dijeron: ya perfecto, pero tú ¿quieres eso? ¿realmente quieres eso? “Me rompieron mi esquema, a lo que yo estaba acostumbrado. En resumen me dijeron, piensa en grande y dije: listo, ni después, ni en otra vida, es ahora. Ahora voy a estudiar derecho. Cuando tomé la decisión, se me pararon los pelos. Me veo en eso y esto muy seguro, tengo muy poco temor. Todos dicen que la carrera es así y es asa, pero perfecto, yo se a lo que voy.
¿Cómo vas a hacerlo con tus estudios? Gracias a Dios, yo creo en Dios, mi trabajo es demasiado flexible. Yo trabajo con egresados, sin ser trabajador social. Todo mi equipo de trabajo tiene las fichas puestas en mi, con mis estudios. Si un día necesito no trabajar, no voy a trabajar, pero tengo todas las de compatibilizar. Yo le diría que entre mayor eres, mejor entras a estudiar porque mi caso, en especial, si me hubiesen dado la misma opción hace años atrás, no hubiese sido igual, porque la madurez es diferente. Yo estudié una carrera, era más joven, estaba más solo, era más inmaduro, iba por que tenía que ir, no me apasionaba. Tomé la decisión de manera acelerada, impulsiva, por presión social, tal vez, pero esta vez siento que el Tally que soy ahora con 23 años, con la madurez que tengo ahora, está pero perfecto para empezar una carrera como ésta.
Con los chiquillos de aquí me pasó un poco porque ellos son más jóvenes que yo. Me pasó que justo en el trabajo donde estaba antes, mi jefa era abogada y ella entró a los 28 años a estudiar y salió a los 33 y yo la admiraba mucho. ¿Ahora, ahora ya? Por mi sería director de una fundación y como abogado de estas mismas, de fundaciones y de casos sociales que tengan que ver con este mundo. Me veo muy ahí siempre y yo siento que ya esta marchando en esa dirección. Bueno, la persona que me hizo click para tomar la decisión fue mi antigua jefa, ella de verdad es una persona demasiado humilde, a pesar de que era la dueña. Se llama Gina. Siendo bien sincero, realmente, estoy yo y detrás de mi hay mucha gente, me siento demasiado respaldado, con demasiado apoyo y demasiada confianza.
Consejos Adicionales para la Vida Universitaria
Compartir: Entrar a la universidad es una experiencia muy enriquecedora, más allá de lo que puedas aprender en la sala de clases. Además de tus cuadernos, ramos por tomar, metas por cumplir y materias que estudiar, hay vivencias que sin duda serán un aporte para ti a lo largo de los años. Cada minuto de tu vida como estudiante universitario, dentro y fuera del aula, es una oportunidad de aprendizaje profesional y personal, por lo cual debes estar muy atento a las lecciones que esta etapa pondrá frente a tus narices. Sin embargo, cuando estamos recién acostumbrándonos a ser estudiantes de educación superior, surgen muchos miedos e incertidumbre respecto a cómo será tu futuro y un montón de cosas más (créanme que a todos nos pasa) y los que ya desbloqueamos el logro de terminar una carrera, desearíamos que alguien nos hubiera orientado sobre ciertas cosas.
Por lo anterior, acá encontrarás 10 consejos que me hubiera gustado leer antes de entrar a la U:
- Sácale el jugo a tus profesores: Aunque algunos sean más pesados que otros y que por lo general les digamos "el viejo o la vieja de" (aunque a veces ni siquiera tengan tantos años), hay algunos que son simplemente secos. Aprovecha de conversar con ellos, de preguntarles cosas fuera de clases, de consultarles qué deberías mejorar como estudiante y también de aprender lo más que puedas.
- Regálate espacios para ser un universitario fuera de la sala: Me pasó que cuando fui estudiante, me enfoqué demasiado en lograr mi objetivo de terminar la carrera. La verdad es que no me di permiso de hacer muchas cosas, que tal vez habría sido necesario experimentar y que son parte de la vida, de ser joven y también de crecer. El problema es que como dicen las abuelas ya "pasó la vieja" y la oportunidad de vivir ciertas experiencias ya se esfumó frente a mis ojos. Como dicen por ahí, es mejor arrepentirse de lo que hiciste que de lo que te hubiera gustado hacer. Eso sí, no uses este consejo como excusa para comportarte como irresponsable durante todos tus años de carrera, porque no se trata de eso.
- No seas demasiado auto exigente o estricto contigo mismo: Está bien querer superarse o ser bueno en algo, pero la idea es que tampoco te tortures a ti mismo pensando en la décima que te faltó para el 7, en los defectos que le encontraste a tu trabajo después de leerlo 20 veces o que podrías haber estudiado 7 días en vez de 5 para la prueba. No es sano que te presiones demasiado, que te critiques todo el tiempo o que nunca estés conforme con tus resultados. Te aseguro que si hablas con otras personas, serán capaces de enumerar más de 5 aspectos positivos de tu persona.
- Tampoco te relajes demasiado y te tomes los estudios como un juego: La idea tampoco es que vayas a clases a flojear, dormir o "calentar el asiento", porque créeme que en alguna oportunidad te pasará la cuenta. Piensa en todos los esfuerzos asociados a llegar a la universidad, en que puede haber un crédito que algún día tendrás que pagar, en lo que esperas del futuro para tu vida, en lo orgullosos que están tus viejos de ti, pero sobre todo, en aquellos jóvenes que se merecen la oportunidad de estudiar pero que lamentablemente no pueden hacerlo.
- No te dejes absorber por el carrete excesivo: Cuando llegamos a la U, nos deslumbramos ante el mundo "hermoso y desconocido" del carrete universitario (que suele ser mucho más hardcore que los de secundarios) y andas de fiesta todos los días. Lo anterior, aparte de no ser bueno para la salud, te aleja de a poco de tu meta principal que es obtener tu título y no es por ponerme vieja amargada (todos necesitamos fiestear de vez en cuando), pero creo que si lo hacemos muy seguido pierde la "magia".
- Que no te dé miedo preguntar aquello que no entendiste: Muchas veces nos da vergüenza, miedo o flojera preguntar algo que no entendimos en clases, sobre todo porque erróneamente asumimos que si no entendemos alguna materia, tenemos que quedarnos callados para que no nos consideren tontos. Parte de aprender es preguntar, ten en cuenta que los grandes genios de la historia no dejaron de cuestionarse a sí mismos y al aprendizaje obtenido y que claramente un buen profesor estará más que dispuesto a resolver tus dudas y además le quedará claro tu real interés por aprender sobre su clase.
- Echarse un ramo no es el fin del mundo: Cuando reprobamos una materia por primera vez, nos ponemos muy tristes y sentimos que tal vez no somos capaces de seguir adelante con el desafío de una carrera universitaria. Antes de criticarte porque te echaste un ramo, analiza la situación y busca aquella cosa que no hiciste bien y que provocó el resultado negativo (estudiaste poco, no pusiste atención en clases, faltaste demasiado), para que cuando lo hagas por segunda vez puedas salir airoso y botar esta piedra en tu camino.
- Pedir ayuda no te hace menos inteligente: A veces el orgullo, el egoísmo y el afán por ser los mejores nos pasan la cuenta, hasta el punto de querer hacerlo todo solos (incluso los trabajos en grupo). Ten en consideración que parte de la vida es pedir ayuda y que no puedes ser un súper estudiante que "las quiere hacer todas", porque algún día te pasará la cuenta. Todas las personas tenemos habilidades diferentes y si se complementan bien con las de otras personas, los resultados pueden ser de excelencia.
- No te obligues a hacer algo que no quieres para tu vida: Si después de un par de meses o años descubres que no te gusta tu carrera, no te obligues a seguir por miedo a tus papás o por compromiso. Recuerda que parte de la felicidad es hacer aquello que nos gusta y que además deberás ejercer, durante gran parte de tu vida, la profesión que elegiste.
- Si estás estresado, cuenta hasta 10 ¡y respira!: La presión es un elemento que está muy presente en la vida de los estudiantes, más aún en época de exámenes. Por ello, a veces sentimos que no podemos más con el peso del estrés, que nos pone de mal humor e inquietos. Lo mejor cuando esto sucede es parar un ratito y recurrir a tus tiempos libres para hacer cosas que te gustan, conversar con tus viejos o amigos sobre lo que te preocupa y también recordar que antes que estudiante eres una persona, no un robot.

