La cerámica artesanal es mucho más que una técnica: es una expresión de arte, historia y diseño. Desde su descubrimiento, la cerámica se extendió al mundo y ha evolucionado sobremanera, no solo en los tipos que existen, sino también en las técnicas que se utilizan para darle forma y uso.
Técnicas de Modelado Manual
Modelar y moldear la cerámica con las manos es la más antigua de las técnicas. Esta técnica es la más antigua en cerámica y también la que aprendemos desde la infancia. En la base, se trata de modelar y moldear con las manos. Con el tiempo, se ha ido perfeccionando, y se han ido sumando utensilios en su ejecución, aunque la principal herramienta siguen siendo las manos.
Una de las peculiaridades de esta técnica es que tiene como resultado piezas únicas, que pueden no ser perfectas, pero ahí radica su valor y originalidad. Otra de sus ventajas, sobre todo si estás empezando, es que si no nos gusta el resultado o no nos sale lo que queríamos hacer, lo podemos convertir de nuevo en una bola de barro.
Técnica de Arrollado o Churros
Se trata de elaborar, con la arcilla, churros, o rollos de arcilla de diferente grosor. Para ello, le daremos forma cilíndrica con la palma de la mano. Después, se pueden hacer figuras, uniendo unos con otros. Lo normal es realizar la misma forma varias veces e ir superponiéndola para que gane en altura. Uno de los objetos más sencillos que se pueden crear con esta técnica es un cilindro en forma de vaso, al que habrá que añadir una base redonda. Para unir las piezas, podemos usar algún utensilio, como por ejemplo un palillo.
Técnica de "Pellizco"
Esta técnica se llama así porque es este gesto el que harás con la mano para darle forma a tu pieza. A partir de una bola de barro, haremos un agujero con el dedo en su interior e iremos separando la arcilla con los dedos, "a pellizcos", para dejarla hueca. Podemos hacer así, por ejemplo, un cuenco o una taza, al que terminaremos de darle forma con las manos también. Para la técnica de "pellizco" te puedes ayudar de una esponja húmeda, para ir hidratando la pieza y que sea más fácil de manipular.
Planchas
Para hacer planchas de cerámica necesitaremos un aliado esencial, el rodillo. Esta técnica consiste en crear planchas homogéneas y planas, con formas geométricas diferentes, y que tendrás que trabajar sobre una superficie plana. Una vez que las planchas tienen el grosor deseado, hay que cortarlas. Esta técnica se puede combinar con la de "churros" para hacer la base de nuestro vaso, por ejemplo, que será plana y redonda; o varias planchas rectangulares o cuadradas para hacer una caja, etc.
Al usar esta técnica es importante planificar qué formas y en qué cantidades vamos a necesitar, ya que todas las piezas "deben prepararse al mismo tiempo para facilitar su unión".
Torno de Alfarería
Es una de las piezas más populares en lo que la cerámica respecta pero, a pesar de la impresión que pueda dar cuando vemos a una persona utilizarlo, no es para nada sencillo. Requiere de bastante práctica y los fracasos pueden ser muy comunes al principio, así es que no te desanimes si no te sale a la primera, o la segunda... Lo mejor para aprender a utilizarlo es, como siempre, contar con la ayuda de profesionales que lo dominen y puedan explicarte el paso a paso.
El torno de alfarero es la herramienta que se utiliza para la fabricación de vasijas cerámicas. Está formada por una superficie plana y redonda sobre la que se coloca la arcilla, y que se hace girar sobre un eje central entre 30 y 120 revoluciones por minuto. Pueden ser de tracción humana (activándose con un pedal) o eléctrica. A medida que la plataforma gira, el artesano puede tornear o moldear la pieza, levantando la arcilla y dándole la forma deseada.
Aunque también se trata de una técnica de modelado manual, pues son tus manos las que le darán forma a la pieza, también entra en acción la "máquina", es decir, el torno.
Existen diferentes tipos de tornos:
- Tornos manuales: que se manejan, como su nombre indica, de forma manual a través de la tracción del alfarero/a; y que pueden ser de pedal, que al pisarlo se activa la rotación (pero no se puede controlar la velocidad), o de rueda, que será a través de la cual se active el movimiento mediante las piernas (¡hay que tener mucha maña!).
- Tornos eléctricos: funcionan con electricidad y requieren de menos esfuerzo por parte del artesano/a, ya que no se tiene que ejercer tanta fuerza. La velocidad se puede regular y pueden llegar a tener varios pedales para más precisión. Una de sus principales desventajas, según la misma fuente, es que son bastante ruidosos y que, al ser eléctricos, no son una técnica de cerámica muy sostenible...
Vaciado y Moldes
Es, posiblemente, la técnica menos creativa, puesto que se utilizan moldes para la creación de las piezas (a no ser, claro está, que seas tú quien haga el molde). Esta técnica se utiliza a menudo en fabricación industrial, ya que facilita la elaboración en línea de múltiples piezas iguales. Dichos moldes se rellenan con arcilla líquida que, posteriormente, tiene que solidificar. Suelen ser de yeso, aunque también existen de otros materiales, como por ejemplo la silicona, algo que va a depender del nivel y la profesionalidad del trabajo.
Igual que pueden servir para la elaboración de piezas iguales, el vaciado también puede considerarse todo un arte, ya que la forma del molde se esculpe "en negativo", en el interior de la pieza de yeso, por lo que si es artesanal es una técnica de lo más complicada.
Kurinuki
Por último, mencionaremos esta técnica cerámica japonesa, que consiste en esculpir una sola pieza de arcilla. Nada de cortar, vaciar o usar planchas pegadas a churros. Se podría decir que es como realizar una escultura de arcilla, haciendo uso de los diferentes utensilios de cerámica. Lo que hace la diferencia de esta técnica y también la hace tan especial, es que, debido a la manera de elaborar las piezas, estas son únicas, no existen dos iguales.
Se trata de una técnica antigua y tradicional, muy original y laboriosa, en la que es fundamental elegir bien el trozo de arcilla a moldear, en función de qué pieza queramos crear.
Primeros Pasos para Comenzar a Hacer Cerámica
Si siempre has sentido curiosidad por crear piezas únicas, aquí te contamos los primeros pasos y los materiales que necesitas para adentrarte en este hermoso oficio.
- Primeros pasos: Para empezar, es importante que te familiarices con algunos conceptos básicos de cerámica.
- Paciencia: La cerámica es un oficio que requiere mucha paciencia ya que pueden ocurrir muchas cosas inesperadas el proceso. Ten paciencia, hazlo con calma, recuerda que todo es proceso y que requiere mucha práctica.
- Amasado: Lo primero que debes hacer es amasar bien tu arcilla. Si esta se seca sólo debes ir agregando poco a poco agua (cuidado con no agregar demasiada ya que puede quedar muy lodosa la arcilla). Una arcilla bien amasada es aquella que es fácil de modelar y no tiene burburjas.
- Barbotina: Mezcla de arcilla y agua hasta formar un barro. Esta mezcla es como un «pegamento» para unir partes de una pieza.
- Achurar o rayar: Para unir piezas debes rayar ambas partes a unir y luego aplicar barbotina para mejor adherencia. Esto genera un efecto de belcro que hace que la pieza quede bien unida. Adicional a esto, si estas haciendo, por ejemplo el asa de una taza, después de achurar y aplicar barbotina te recomendamos pegar un mini rollito alrededor del asa e irlo aplastando de hacia el asa y hacia la taza para reforzar la unión.
- Estado de cuero: Estado donde la arcilla está parcialmente seca, pero aún es lo suficientemente suave para hacer algunos ajustes en la forma y hacer hacer diversas acabados decorativo.
- Estado de hueso: Estado donde la arcilla está completamente seca y lista para su primera cocción. En este estado la pieza es extremadamente frágil y se debe manipular con mucho cuidado.
- Bizcocho: Después de la primera quema en el honor la arcilla se convierte en un “bizcocho”. En este estado, la pieza es rígida, y es el momento de pintarla.
- Vidriado: Después de aplicar pintura sobre el bizcocho y realizar la segunda cocción, la pieza se convierte en vidriada. Se llama así ya que el esmalte se vitrifica, formando una capa vidriosa que puede ser brillante o mate, según el tipo de esmalte utilizado.
- Materiales básicos para trabajar
- Arcilla: La arcilla es el material base para hacer cerámica, es importante que al comprar arcilla te fijes que sea de baja temperatura o alta según como vayas a trabajar.
- Set básico de modelado y uslero: Con estas herramientas básicas de modelado podrás cortar, alisar, hacer texturas, y dar forma a tus piezas.
- Superficie de trabajo: Te recomendamos usar una base de MDF Trupán, ya que esta madera absorbe la humedad y evita que la pieza se quede pegada, lo que facilita y hace más cómodo tu trabajo.
- Pinturas: Dentro del mundo de las pinturas cerámicas hay muchos tipos.
- Bajo cubierta: Las pinturas bajo cubierta se aplican sobre la pieza y luego se cubren con un esmalte transparente, de ahí su nombre. Estas pinturas tienen un acabado mate y se utilizan principalmente para ilustrar y decorar. Dentro de esta categoría encontramos los engobes, que ofrecen un acabado saturado y se aplican generalmente en la pieza en estado de cuero; y los pigmentos, que dan un acabado translúcido y se aplican usualmente en la pieza en estado de bizcocho.
- Esmaltes: Los esmaltes son pinturas que se aplican sobre la pieza bizcochada, ideales para cubrir áreas grandes o toda la pieza. Dentro de los esmaltes podemos encontrar una amplia gama de colores y efectos, desde tonos planos con acabados brillantes, satinados o mates hasta acabados especiales con puntos, mezclas de colores y distintos efectos. También están los esmaltes transparentes, que se utilizan para cubrir las pinturas bajo cubierta y pueden tener acabados mate, satinado o brillante.
- Sobre cubierta: Las pinturas sobre cubierta se aplican después de que la pieza ha sido cocida y esmaltada, de ahí su nombre. Estas se utilizan para decorar y dar acabados especiales a la superficie final. Entre ellas están los lustres como madreperla, oro, bronce y plata.
Consejos para tus Creaciones de Cerámica
Son muchas las piezas que se pueden crear con la cerámica para nuestra casa: desde platos o vasos hasta floreros, jarras o vasijas, así como figuras decorativas. Lo mejor de crear tú mismo tus propias piezas es que podrás darle a tu hogar un toque totalmente personal y único, pues no habrá dos piezas iguales. Además, la constancia, la motivación, el esfuerzo, la técnica y el trabajo se verán reflejados en tus obras.
Como en cualquier tipo de actividad o manualidad, necesitarás empezar por planificar qué proyecto quieres hacer y qué necesitarás para llevarlo a cabo. En función de lo que decidas, podrás necesitar unos materiales y utensilios diferentes, pero a modo de resumen, te dejamos, a continuación, una selección de lo que podrás necesitar para tus creaciones cerámicas:
- Arcilla o barro, o cualquier otro tipo de material cerámico (loza, gres, porcelana...). Ten en cuenta que existen arcillas de secado al aire para las cuales no necesitarás contar con un horno cerámico, aunque son más frágiles.
- Esmalte
- Pintura (pintura al óleo, pintura acrílica, aerosoles, esmaltes, marcadores...)
- Cuchillo o puncheta
- Pinceles
- Papel de periódico o plásticos para cubrir también los alrededores de la zona de trabajo
- Tanza
- Rodillo
- Horno cerámico
- Pinza para esmaltado
- Esponja
- Delantal
- Torno alfarero y herramientas para tornear
- Lija
- Laca
No siempre necesitarás contar con todos estos materiales y herramientas. Lo que sí será preciso es que busques un lugar específico en el que realizar tus creaciones sin problemas de espacio o de preocupaciones por el polvo que pueda dejar el trabajo con la cerámica. Asimismo, necesitarás contar con una mesa dedicada exclusivamente a tu trabajo y si tienes la posibilidad, el horno y el torno, a mano.
Cómo Fabricar una Taza o un Plato de Cerámica
No todo el mundo tiene la posibilidad de crear sus propios platos de cerámica en el torno alfarero. En el caso de que quieras realizar una taza o un plato, deberás primero tener claro qué tipo de taza o qué tipo de plato quieres: existen tazas de café, tazones de cereales, tazas con más o menos capacidad, con formas, lisas... Así como diferentes tipos de platos: hondos, llanos, pequeños, cuencos... En función de lo que decidas, existen diferentes técnicas de trabajo:
- La técnica manual. Se basa en el trabajo con las manos y para ello, lo principal será amasar la arcilla para que sea elástica y puedas trabajarla fácilmente (aunque esto es común en prácticamente todas las técnicas cerámicas). Forma una pella y luego con el pulgar ve abriendo el hueco en el centro y subiendo y abriendo para formar o bien tu taza o bien tu plato. Dale el grosor y las dimensiones que precises (no olvides que no debe ser ni demasiado fino ni demasiado grueso). Para las tazas, no te olvides de pegar el asa.
- El torno alfarero. El torno requiere un trabajo constante de manos con agua y arcilla en el que deberás ir «esculpiendo» la forma que quieres que tenga tu taza o plato conforme gira el torno.
- La técnica del churro. La técnica del churro se basa en la creación de diferentes churros de arcilla que se irán pegando sucesivamente dando la forma que se quiera para obtener la pieza deseada. Posteriormente, se une todo con una espátula o con los dedos, tratando de que la pieza quede lo más lisa posible.
Posteriormente, deberás dejar secar tu pieza y hornearla, en caso de que la arcilla requiera cocción. No olvides prestar atención a las instrucciones del fabricante para aplicar el tiempo y la temperatura necesarios. Finalmente, deja que la pieza se enfríe poco a poco antes de sacarla del horno y pintarla...
Cómo se Hace un Jarrón de Cerámica
Si eres un apasionado de la decoración y te gustan las flores, también puedes crear tus propios jarrones, que podrás colocar en alguno de los rincones de tu hogar para darle un poco de vida. Como puedes ver, existen numerosos tipos de jarrones, por lo que en la fase de diseño y planificación, deberás tener claro qué tipo de jarrón quieres crear para así aplicar la técnica que más te convenga.
Por supuesto, puedes recurrir a la técnica del torno, a la manual o la de los churros, pero también existen otras que quizá te puedan interesar:
- La técnica del rodillo consiste en la realización de un jarrón muy sencillo en el que aplastarás la pella de cerámica con el rodillo para dejarlo del grosor que quieras y con esa arcilla podrás modelar tu jarrón, envolviendo algún tipo de objeto (previamente envuelto en periódico para evitar que se quede pegado). Así, con la ayuda de los dedos podrás ir dándole forma. Una vez que la tengas lista, te quedará finalizar la base. Para ello, utilizando un molde que sea del diámetro que necesites, dibújalo con un punzón en la arcilla, recórtalo y pégalo. Así, podrás hacer un jarrón de una manera muy fácil y rápida.
- La técnica del pellizco y del chorizo se parece mucho a la de los churros, con la diferencia de que en este caso se queda el jarrón con la forma de los chorizos, mientras que en la técnica anterior, se alisaba con una espátula o con la ayuda de los dedos.
De nuevo, recuerda que tendrás que cocer tu arcilla, salvo que utilices la de secado al aire.
Cómo se Puede Pintar la Cerámica
La parte de la decoración quizá pueda ser la más vistosa de todas las etapas de creación, ya que en esta podrás darle color a tu pieza para personalizar más aún, si cabe. Como ya hemos comentado, existen diferentes tipos de pinturas, eso sí, ten en cuenta que independientemente de la pintura que escojas, posteriormente deberás darle una capa de barniz o esmalte (acabado mate o brillo) a la pieza para que no salte y mantener así el color durante más tiempo.
¿Qué pasos debes seguir para pintar tus piezas de cerámica?
- Limpia la pieza de cualquier resto de arcilla que haya podido quedar. Para ello, usa una lija suave para evitar deformar la pieza.
- Selecciona los pinceles y colores que quieras utilizar. Recuerda que los pinceles gruesos y planos serán los ideales para una mayor superficie, mientras que los finos, serán los ideales para los detalles.
- Empieza a darle capas a tu creación. Se suele recomendar dar tres capas de pintura, aunque esto puede variar en función de tu gusto o de las indicaciones del fabricante. Trata de pintar en un único sentido para evitar que se noten los brochazos y trata siempre de esperar un tiempo prudencial entre capa y capa para evitar que se queden mal.
- Ayúdate de la cinta de carrocero o de algún tipo de plantilla para realizar una decoración más detallista.
- Finalmente, una vez aplicadas todas las capas, deja secar la pieza durante unas 24 horas e introduce la pieza en el horno siguiendo las instrucciones del fabricante de la pintura.
Con todos estos pasos, podrás obtener piezas únicas. Dicho todo esto, como has podido ver, el proceso de creación y pintura de cualquier pieza de cerámica es el resultado de muchos pasos que requieren de una cierta preparación y planificación y durante el cual no se debe improvisar. Por ello, te recomendamos que practiques mucho para poder lograr hacer todo aquello que quieras con la arcilla.
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