Texturas, colores, geometría y belleza son elementos que, sumados a las prestaciones que brinda este recurso, es lo que ofrecen los pisos de madera. El uso de la madera en nuestras edificaciones aporta una calidez y un atractivo estético innegable, tal vez mayor que los de cualquier otro material, siendo elegida para sus proyectos por arquitectos, diseñadores, constructores y clientes.

Mediante la aplicación de tecnologías específicas en su producción, se han logrado llevar a un grado mayor las características propias de la madera, consiguiendo un recurso insuperable en cuanto a aislación térmica y acústica, tal como en durabilidad y resistencia al desgaste y a la humedad.

Duelas de Madera en Pisos y Revestimientos

Los ejemplos de este artículo ofrecen un abanico de opciones y acabados, gracias a la versatilidad del material y el trabajo constante, basado en investigación y renovación, de sus productores.

Masisa, empresa chilena de amplia trayectoria, presenta una nueva categoría de pisos premium, de la mano del fabricante alemán Meister. Entre su catálogo de productos, resalta esta línea de pisos laminados que combina una imagen de madera natural con las mejores prestaciones, como su alta resistencia al agua, llegando a soportar las cuatro horas de contacto con el elemento. La línea de pisos “Lindura”, por su parte, se puede encontrar en diversas terminaciones de nogal y roble, y en sus diferentes tonalidades. Con la mezcla de fibras finas de madera, componentes minerales y otros aditivos naturales, presentan una gran resistencia al desgaste y al agua, tolerando hasta 24 horas.

La empresa chilena Schwarz-Haus, dedicada al procesamiento de madera y trabajos de carpintería, avalada por más de 50 años de trabajo en madera, despliega soluciones para pisos, revestimientos y carpinterías en madera. Como señala la bisnieta de su creador, diseñadora y figura fundamental en la empresa, trabajan, principalmente, con eucaliptos y maderas nativas del sur de Chile. Desde su sede en Santiago y su fábrica ubicada en Quilpué, controlan cada detalle del proceso productivo, desde la obtención de la materia prima, el proceso de estabilización y hasta el dimensionado y manufactura de cada producto.

Francisco Briones es el cofundador de esta empresa chilena que trabaja con maderas nativas como el raulí, ulmo, roble y lenga, las cuales son secadas al aire y reaprovechadas con una filosofía de aprovechamiento del material y cuidado por el medio ambiente. Otros de sus productos son las tablas para alimentación, combinando maderas para lograr diferentes efectos de texturas y color, y trabajadas en vertical. El leitmotiv, en ambos casos, es compartir materiales de distinto origen en un solo objeto: “Unir para crear y acompañar momentos”.

Este material es apreciado por la calidez que aporta a la construcción. La madera utilizada por Ignisterra proviene de bosques sustentables validados desde 2009, por la certificadora internacional FSC. Es cuidadosamente seleccionada y secada en cámara. Comercializa los materiales en un mix de anchos, para romper con la simetría del ancho único y así aprovechar el corte de los árboles, garantizando una explotación responsable de los bosques. Con este mismo criterio, que mezcla reaprovechamiento con características estéticas, Ignisterra ofrece su línea de pisos y revestimientos de duelas, que son listones de madera que se sumergen en el vino para su envejecimiento o crianza.

Innovación en Diseño: Parquet y Mosaicos

La empresa italiana de mosaicos de vidrio, Bisazza, se asoció con el diseñador holandés Edward van Vliet con el fin de crear un diseño para pisos de parquet, a base de formas hexagonales. Se trató de tres diseños diferentes, cada uno de ellos en varios esquemas de color. “Elegí específicamente el hexágono como base para mis diseños porque proporciona efectos tridimensionales desde todos los ángulos. Basándose en esta forma primigenia desarrolla patrones similares a estrellas o flores. Inspirados en el arte espirográfico y en la rosa de los vientos de los antiguos mapas de navegación, se utilizó el grabado en láser como técnica para sus estrellas grabadas y colores vibrantes, los cuales combinaron para generar patrones visualmente únicos.

El fabricante italiano, situado en la región del Véneto, aplica a sus diseños de parquets materiales de alta calidad y una precisión en la artesanía. Se controla cada fase del proceso, comenzando por los propios bosques hasta la manufactura y ensamble final. Azalea es uno de los últimos productos y el más complejo de los que presenta la marca. Con formas geométricas que remiten a una flor, la madera se combina con inserciones de mármol que aportan un brillo y una luz muy particular. El diseñador puede optar por tres maderas diversas en función del efecto deseado: nogal americano, nogal europeo o roble. Los bordes de los pétalos pueden ser resaltados con latón, madera de wengé o mármol, para un efecto visual diferente.

Duelas en la Vinificación: Alternativas a las Barricas

Dentro de las normas del trabajo enológico se permite la utilización de distintos “formatos” de la madera de roble para que, en el proceso de vinificación, esta tradicional bebida alcohólica adquiera ciertos aromas y sabores que la caracterizan. El enólogo Juan Pablo Cintolesi, ingeniero agrónomo de la Pontificia Universidad Católica de Chile detalla que la legislación vigente permite ocupar el roble en muchas formas. “En el contexto enológico, es decir, en la gente que trabaja en la industria: operadores que se visten de overol hasta el dueño, pasando por el enólogo se habla de madera de barricas y de maderas alternativas de roble. Esta alternativa abarca, al menos, diez tipos.

Por mencionar algunos: el polvo de roble, la viruta de roble, el chip de roble, el cubito de roble, el dominó, el listón, la duela. Esta última es la más grande” en tamaño, explica Cintolesi. Pequeños trozos de roble utilizados en cubas, además de duelas, polvos y hasta cubitos de madera se pueden encontrar en los diferentes procesos de fabricación de esta bebida alcohólica. El experto detalla que la utilización de la madera alternativa se ve mayormente en la gama de vinos que son competitivos en precios. En particular, los vinos reserva.

Felipe García, enólogo y country and technical mánager de TN Coopers dedicada a la fabricación de barricas y madera alternativa de roble comenta que existe un código de producción del Organización Internacional del Vino (OIV) que actúa como “margen” en estos casos. “Hay productos (de madera) que se pueden usar para que se siga llamando vino” sin que se trate de colorantes, saborizantes o edulcorantes. Debido al valor de las barricas, los tiempos de producción y sellado del vino se hace poco rentable la opción de que todos pasen por barricas. De ahí, la aparición de la madera alternativa de roble y su utilización en la etapa de vinificación de esta bebida alcohólica.

Tanto es el uso masificado de este formato de madera de roble que el enólogo Alberto Dittborn comenta que “a nivel de tonelería y manejo de maderas se ha aumentado bastante la calidad. Podríamos decir que hay duelas tan buenas que uno podría usarla y reemplazar una barrica”, beneficiando así la utilización de las bodegas. Dittborn explica que lo más común todavía es el uso de la barrica. Sin embargo, con el tiempo, los mismos toneleros que elaboran los barriles, se fueron dando cuenta que había descarte de madera de roble. Es decir, partes del árbol que quedan sin utilizar. “Al haber estos descartes de madera empezaron a producir lo que se llama madera alternativa. Esto lo hacen con el mismo tostado”, dice Dittborn.

En un artículo del portal Vinetur, el sumiller y escritor de vinos, Javier Campo detalla que es de vital importancia en este proceso “el tratado de la madera”. Y agrega que “va a influir de manera importante por su tostado, vaporizado, secado o tamaño y volumen en el resultado final del vino”. Esto, porque no da lo mismo el tipo de corte, madera alternativa y utilización en la etapa de vinificación. “Es asemejar lo que aporta la madera en una barrica: aroma, tostados, humos, chocolates, caramelo, entre otros. También se usa en la microoxigenación”, detalla Dittborn.

Incluso, agrega el enólogo, se puede emplear uno o dos meses antes del embotellado. “También se ocupa para mitigar gustos a verdura. Cuando la fruta se cosecha aún está un poco verde, se suele emplear el polvo de roble para enmascarar ese verdor. Este se ocupa el mismo día de la vendimia en que se cosecha la fruta. El polvo de roble se usa de manera muy temprana, generalmente para variedades de carmenere, que crecieron en un parrón en una zona que no es del todo cálida”, ejemplifica Cintolesi.

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