El Trabajo Social se ha desarrollado a través de diversos métodos, evolucionando con el tiempo y adaptándose a las necesidades de la sociedad. Este artículo explora la definición y la evolución del trabajo social de caso, grupo y comunidad, destacando su importancia y su relación con la teoría y la práctica.
Concepto de Método
El término "método" implica un procedimiento para alcanzar un fin específico, un conjunto de operaciones ordenadas para obtener un resultado. Según Natalio Kisnerman, un método es una guía teórica y racional para estudiar un fenómeno, generalizar y profundizar el conocimiento, demostrar conexiones sistémicas, comprobarlo en la práctica y transformar el punto de partida.
Los métodos varían según el objeto, el objetivo y la perspectiva. Sin embargo, todos comparten la característica esencial de ser un medio o instrumento subordinado a los fines y valores. La importancia del método radica en su capacidad para proporcionar un instrumento indispensable para el desarrollo técnico y científico de la práctica social. Permite abordar problemas de estudio y/o acción con racionalidad y eficacia, garantizando un tratamiento adecuado y maximizando los recursos. Un método bien aplicado asegura el éxito en la investigación y la acción.
El método debe ser tanto un medio para conocer como para transformar, ya que los problemas abordados son cognoscitivos y prácticos, implícitamente relacionados con la teoría y la práctica. El método como instrumento es ciego si no se le ilumina con el aporte de la teoría ni se determinan previamente los objetivos que se pretende lograr.
Concepto de Metodología
La metodología se entiende como el estudio de los métodos de conocimiento y procedimiento, considerados en sí mismos. También puede entenderse como la ciencia o teoría sobre los métodos para el conocimiento científico de la realidad y para la transformación de la misma.
Evolución Histórica de los Métodos
En el Trabajo Social, una forma científica se desarrolla con los aportes teóricos de Mary Richmond en el Trabajo social de caso ("casework"). Hacia los años 30, el enfoque tradicional defendía la existencia de tres métodos: trabajo social de casos, trabajo social de grupos y trabajo social de comunidad.
Más tarde, en los años 60-70, se produce una etapa de reconceptualización y reformulación de los enfoques tradicionales, perfeccionando los métodos. Se plantea un enfoque más dialéctico, sistémico y ecológico, que considera al individuo, grupo y comunidad como niveles de análisis e intervención, más que objetos de métodos diferentes.
Por lo tanto, el método en trabajo social se entiende como un conjunto ordenado de principios y procedimientos, y no puede ser otro que el método científico. El método científico es un procedimiento de actuación general seguido en el conocimiento científico, que consta de etapas o fases. Se puede definir como un sistema de cuestiones o problemas sobre la realidad social, anticipando soluciones contrastadas con la realidad.
El método científico se concreta en métodos específicos para operativizar el trabajo. En la práctica del Trabajo Social, constituye un modo de intervención apoyado en conocimientos científicos y valores, para la solución de problemas personales, familiares, grupales y comunitarios.
Método apoyado en conocimientos
A) Método clínico: En un primer momento y durante un período de tiempo importante imperó el método clínico, determinado por el modelo médico (diagnosis y tratamiento), dicho modelo presenta las siguientes características:
- Estudio de la situación.
- Diagnóstico.
- Tratamiento (carácter asistencial, orientado a paliar los efectos).
Se ponía el énfasis en el tratamiento, iniciándose en el trabajo social de casos y se amplió paulatinamente a los grupos y a la comunidad. A partir de este momento se consideran tres métodos fundamentales en el trabajo social: caso individual, grupo y comunidad (enfoque tradicional), según la dimensión de la realidad social en la que el profesional aplicase su saber.
B) Método básico: El método básico a partir de las críticas efectuadas al método clínico. Estas críticas son entre otras:
- Se centra en paliar los efectos, no en conocer y actuar sobre las causas que generan los problemas (sobre todo las estructuras).
- Hace hincapié en la transformación de la realidad social de forma global, al entender que los problemas a los que hace frente el trabajador social están determinados por condiciones estructurales en su mayor parte.
- Pretende superar la división establecida entre los métodos más tradicionales. ( ideado raíz de la reconceptualización).
Es por tanto que el método básico se centra en conocer para transformar, tomando como fases metodológicas el estudio e interpretación de los datos, el plan de trabajo, la ejecución y evaluación.
Método apoyado en valores
La puesta en marcha del método en Trabajo Social, lleva aparejado una relación e interacción entre usuario y trabajador social, la cual ha de estar fundamentada en una relación cálida y comunicativa, o lo que es lo mismo, en una relación de apoyo. Según Mathilde Du Ranquet de ese tratamiento nace un sistema de valores de los que el trabajador social es más o menos consciente, por lo que puede existir conflicto entre los valores adoptados por un modelo de tratamiento, los valores personales del trabajador social y los valores del sistema social en el que vive.
Por tanto, los valores son referencias que nos guían en nuestra elección entre diversas acciones, tenemos que enfrentarnos a la posibilidad de conflictos no sólo entre culturas diferentes o entre personas de una misma cultura, sino también, y sobre todo, en nosotros mismos. El conflicto de valores más importante es, sin ninguna duda, aquel que somos nosotros personalmente el teatro y el argumento.
Intervención Social: Versus Teoría y Práctica
En primer lugar destacamos la diferenciación entre método y teoría, su unión y simbiosis, y a su vez la relación de ambos con la práctica “la teoría hace referencia a las condiciones objetivas de la práctica, a partir de sucesos o hechos concretos. Y el método permite aprehender esos sucesos o hechos en la práctica surgiendo de la teoría; es como ella, una generalidad abstracto formal, que se hace real y concreta en la práctica, de la que vuelve, mediante la sistematización, a ser teoría. Tal como afirma de Robertis toda discusión metodológica sea consecuencia de una discusión teórica, o que conduzca a ella”. Así la metodología permite delimitar y estudiar las maneras de actuar, la forma de proceder según un determinado orden y con arreglo a ciertos principios. A lo largo de la evolución de la disciplina ha habido diversos intentos de hallar un método idóneo para el trabajo social: Métodos clásicos, método básico o método integrado, modelos de práctica profesional.
La Intervención no puede considerarse solamente como una puesta en marcha de actividades o la aplicación de técnicas e instrumentos de manera arbitraria, es un proceso de implicación y de acción planificada en base a un método científico que lleva aparejado una serie de fases debidamente ordenadas. En la Intervención social se pone a prueba la capacidad profesional para vincular los conocimientos teóricos a la práctica, tomando en cuenta las necesidades y el punto de vista de los usuarios, y las posibilidades y limitaciones que ofrece la institución a la acción profesional.
Se tiene que lograr la articulación entre los intereses y necesidades de la población con la labor profesional, que canaliza los programas institucionales frente a las necesidades de los usuarios. En su acción, el trabajador social utiliza diferentes formas de intervención en función de los objetivos de cambio perseguidos y del tipo de intervención escogido. La decisión de adoptar una determinada alternativa de acción tiene que concretarse organizando la forma cómo se va a llevar a cabo, definiendo claramente el qué, el cómo, el con quién, el dónde y el cuándo de la acción a desarrollar.
Las intervenciones están en relación con la concepción teórica que tengamos en relación una serie de paradigmas teórico filosóficos que cristalizan en distintos modelos de intervención práctica. En trabajo social se ha desarrollado una variada gama de modelos de intervención que señalan rutas y guías para lograr ejecutar las acciones. Dejar constancia que no existe el modelo ni la receta que garantice el éxito de la acción; cada situación exige un análisis particular y desarrollo de alternativas para enfrentarla.
El conocimiento global del campo de acción consiste en recoger información acerca del usuario, su situación, el contexto global, las instituciones y organismos sociales (incluyendo el organismo empleador del trabajador social). En el análisis de la situación, los conocimientos, numerosos y variados, adquieren toda su significación en la práctica de los trabajadores sociales. La luz que aportan los diferentes conocimientos permiten que se tornen significativos los datos recogidos y que puedan reubicarse en un conjunto.
De este modo, el trabajo social ha de utilizar los conocimientos que aportan la psicología, la sociología, la economía, etc. a fin de comprender y delimitar la realidad social en la que actúa. La intervención social es un proceso de actuación sobre la realidad social que tiene como finalidad lograr un desarrollo, cambio o mejora de situaciones, colectivos, grupos o individuos que presenten algún tipo de problema o necesidad para facilitar su integración social o su participación activa en el sistema social a nivel personal, económico-laboral y/o político.
Definir el análisis de la realidad significa poner límites, referirlo a un marco conceptual concreto. De modo genérico, se considera como la fase del proceso de intervención social en la que se realiza una investigación sobre el problema en el que se pretende actuar. El análisis de la realidad es un paso más del proceso de intervención social que tiene como finalidad ofrecer a los agentes sociales los procedimientos y las técnicas de investigación necesarias para que puedan definir sus objetivos y orientar su intervención de acuerdo con las necesidades sociales y las circunstancias del proceso de intervención.
El análisis de la realidad como estudio de necesidades, además de la descripción y de la clasificación exige procesos heurísticos de comparación entre distintas variables y contextos, entre la situación actual y la meta u objetivos a alcanzar, o bien, la comparación con indicadores específicos. La intervención requiere una nueva representación o conceptualización de la realidad, ya que en su acción la transforma, y lo que en un inicio era de una manera determinada, por el efecto de la intervención cambia, y necesita ser conocido en sus nuevas condiciones.
Se trata aquí de elaborar, a partir de los elementos recogidos en el análisis de la situación, una síntesis y una interpretación de los datos, de formular hipótesis de trabajo. La evaluación es una síntesis explicativa, el trabajador social relaciona los diferentes elementos que ha encontrado, tanto en el plano particular como en el plano general, se dedica especialmente a sacar a luz las interrelaciones entre los diversos factores (materiales, afectivos, sociales, físicos, intelectuales, de relación) y a comprenderlos en su dinámica.
Se describirán, así, las fuerzas internas y externas sobre las cuales podrá apoyarse la intervención, lo mismo que los puntos más débiles o menos dinámicos. La elaboración desemboca en la elaboración de un proyecto de intervención.
En la necesaria sistematización del trabajo a realizar por los trabajadores sociales, la recogida de la información y su orden ocupa un lugar fundamental dado que en la realidad de la acción no se desarrollar un proyecto solo, sino que a la vez nos podemos ver trabajando con varias familias, además de con un grupo y con varias asociaciones en un barrio.
Esto se traduce en que obligatoriamente se debe tener un manejo en instrumentos para recoger información, y este manejo necesariamente pasa por conocer cómo se elabora a nivel teórico, qué finalidad tienen, qué modelos existen, en qué momento usarlos, etc.
Conceptualización
Los paradigmas, teorías y modelos se construyen en el marco de las ciencias mediante la aplicación del método científico, existiendo una interrelación ya que los paradigmas (proporcionan una visión general sobre la realidad) contienen las teorías (los conocimientos parciales acerca de la realidad) y los modelos (formas concretas de verificar las teorías) al ser representaciones de una parte de la realidad social.
Paradigmas
Las ciencias avanzan mediante la construcción de paradigmas, los cuales contienen las ideas, las imágenes amplias sobre la realidad o de la propia ciencia.
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