El artículo de hoy aborda la importancia de la relación familia-escuela dentro de la educación inicial del niño o niña, siendo una alianza crucial para la formación y desarrollo integral y académico del estudiante. La colaboración entre la familia y la escuela permite formar una base sólida para el trayecto educativo del estudiante, donde la participación de los padres fomenta a que el estudiante tenga más conciencia sobre su educación.

Beneficios de la Colaboración Familia-Escuela

Fomentar una buena relación entre familia-escuela tiene un impacto directo en el aprendizaje temprano del estudiante, brindando la oportunidad de poder reforzar conceptos educativos en el hogar. Involucrar a la familia dentro del proceso de aprendizaje de su hijo o hija brinda información valiosa sobre los intereses, fortalezas y desarrollo del niño. La colaboración entre familia y escuela permite crear una red de apoyo y cuidado hacia el niño, promoviendo un sentido de pertenencia y comunidad, e inculcando al estudiante seguridad y confianza en su trayecto educativo.

Asimismo, esta relación puede ampliarse más allá de la experiencia individual del niño. La colaboración entre la familia y la escuela es importante para el apoyo y nutrición del bienestar emocional de un niño, ayudando a una mejor comprensión y abordaje de cualquier desafío emocional o conductual que pudiera tener. Finalmente, la relación de ambos pares es fundamental en el desarrollo educativo de un niño.

La Comunicación como Pilar Fundamental

La comunicación es el intercambio de información entre dos o más personas. Esta puede ser verbal, por ejemplo, cuando dos personas conversan, o puede ser no-verbal, como la información que percibimos a través de la expresión en la cara de una persona que gestualmente le hará saber si está enojada o alegre; dentro de la comunicación no verbal, la comunicación física tiene gran importancia: un beso, un apretón de manos, o un abrazo transfieren cantidad de información.

La comunicación en la familia tiene una función más importante que la pura información; es un puente de doble vía que conecta los sentimientos entre padres e hijos. Si la comunicación entre padres e hijos es buena, las relaciones interpersonales y sociales de nuestros hijos serán el pilar fundamental de interacciones positivas. Cuando los padres se comunican efectivamente con sus hijos, les demuestran respeto. Si los padres se comunican bien con sus hijos, es más probable que sus niños estén más dispuestos a hacer lo que se les pide, porque estos niños saben lo que sus padres esperan de ellos, y es más probable que lo puedan cumplir.

Impacto en el Desarrollo y Crianza

La efectividad del tratamiento no solo genera cambios en el desempeño ocupacional de niños, niñas y adolescentes, también permite mejoras en los estilos de crianza y en el manejo conductual y emocional que realizan los adultos. Dentro de las acciones que se llevan a cabo con los adultos, agrega la académica, se enmarcan procesos psicoeducativos sobre las patologías o dificultades de sus hijos e hijas, orientación en herramientas parentales, estilos de crianza, manejo conductual, contención emocional y orientación en el proceso de manejo de los usuarios dependiendo del ciclo vital en el que se encuentren, generando herramientas puntuales para cambios efectivos en base a las necesidades de cada uno de los niños, niñas y adolescentes.

La directora Henríquez advierte sobre la importancia del abordaje integral a nivel contextual de los usuarios, lo que no tan solo involucra la perspectiva biopsicosocial del niño, niña o adolescente y el trabajo conjunto con su apoderado, sino que también el establecimiento escolar cumple un rol fundamental como el segundo ambiente socializador más importante posterior a su familia. Es por esto que acciones de comunicación, coordinación y trabajo conjunto con docentes son fundamentales en el proceso de apoyo de los usuarios.

Paternidad Activa: Un Rol en Evolución

¿Cómo definirías la paternidad activa? La paternidad activa tiene que ver con la participación de los padres en todas las tareas de cuidado. Los hombres tienen la capacidad de participar de todas éstas, excepto en la lactancia materna, de modo que nos parece muy importante promover desde las campañas y las políticas públicas, que los hombres se involucren en otras tareas que no han realizado tradicionalmente. Por ejemplo, un aspecto muy importante para el desarrollo infantil es leer historias, cuestión que hacen mayoritariamente las madres.

Algunos estudios longitudinales indican que cuando el papá está involucrado con una presencia de calidad, el impacto ocurre en varias áreas, por ejemplo: en el ingreso familiar, en el desarrollo socioemocional, en la salud mental. Que el papá esté involucrado ayuda a que niños y niñas crezcan con actitudes más igualitarias en términos de género. Por ejemplo, cuando ven al papá involucrado en la crianza o en las tareas domésticas, los niños participan más en ese tipo de tareas domésticas y además tienen actitudes menos machistas.

Las políticas de América Latina son muy materno centradas, es decir, depositan en las madres la responsabilidad principal del cuidado de los hijos. Por otra parte, es necesario que el Estado tenga mayor voluntad política para avanzar en la corresponsabilidad entre hombres y mujeres y, en ese sentido, se necesitan políticas públicas específicas para que los hombres se puedan involucrar más. Por ejemplo, un posnatal masculino más largo. En Chile tenemos un posnatal de 5 días solamente para padres con contrato de trabajo. En cambio, en los países que tienen posnatales masculinos largos, se ha visto cómo ese tiempo permite que los hombres se involucren en el cuidado, establezcan un vínculo y mejores interacciones con sus hijos. También se necesitan políticas de balance de trabajo y familia, políticas más estructurales como la igualdad salarial y tener una muy buena red de jardines infantiles.

La paternidad también la podemos trabajar con las madres. Es importante entender que la paternidad se da en relaciones de género, y hay muchos estudios en el mundo que muestran que si la mamá tiene actitudes que favorecen la paternidad de los hombres, ellos se van a involucrar más. Toda la tradición jurídica, social y cultural señala que después de una separación los hijos quedan con la madre. Eso hoy día está totalmente en cuestión, especialmente en familias donde el padre y la madre trabajan remuneradamente. Lo interesante que estamos viendo hoy día es que muchas familias de padres separados están teniendo un arreglo cercano a la tuición compartida.

Consejos para Padres Involucrados

¿Qué sugieres a los papás para que sean afectivos, involucrados y cariñosos? La primera cuestión es el tema de la voluntad. A los padres ayudarlos a entender que su presencia es importante en todos los momentos de desarrollo de los hijos. También necesitamos una mayor oferta de servicios, hay muy poca oferta de espacios de encuentros, de reflexión donde los hombres puedan conversar y aprender de estas cosas en un lenguaje masculino. Esto es algo que ocurre en todos los países y está muy estudiado: los hombres no sienten que los servicios de familia, de apoyo a la familia o de habilidades parentales, no los sienten como propios.

Vemos a hombres que están muy involucrados al inicio y que después se van distanciando por cuestiones laborales, culturales o porque ocurre una separación. Muchas veces tener una mala relación entre madre y padre puede afectar el ejercicio de la paternidad. También hay padres a quienes les cuesta la primera etapa de la paternidad. En cualquier caso los hombres se debieran involucrar desde muy temprano, ya desde el embarazo para ir construyendo una relación de cariño y cuidado desde el nacimiento.

Los estudios indican que una paternidad activa entrega múltiples beneficios para niños y niñas ya que estos se desarrollan más sanos y mejor.

La Dra. Estefan indica que padre y madre son irremplazables. “Sus roles y enseñanzas son fundamentales e insustituibles.

Por otro lado, es importante no confundir el rol de padre con el de un amigo. “El ser padre incluye afecto, disponibilidad, confianza, respeto mutuo, cercanía, cualidades importantes en una amistad. Sin embargo, para un desarrollo sano, los niños necesitan límites, disciplina y conductas fijadas por los padres, siempre acompañados con amor. Es primordial ir desarrollando una relación de confianza y respeto mutuo, propia de un vínculo sano entre padres e hijos. Las conversaciones deberían darse con un trato cercano y con una escucha activa y abierta acerca de las inquietudes e intereses de los hijos”, indica la Dra.

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