Aprender a respetar a los demás y tolerar las diferencias que podamos tener es una parte importante del aprendizaje de los niños, y qué mejor que enseñarles a través del juego. Tolerancia y respeto son dos conceptos o valores que se encuentran muy relacionados entre sí, que con el paso del tiempo adquirieron mayor importancia social y que es completamente recomendable inculcarlos en los pequeños, desde temprana edad.

Para esto último, la realización de juegos y dinámicas de grupo es una excelente alternativa, ya que se trata de una forma entretenida de aprender a respetar a los demás, al entorno y también a uno mismo. Las dinámicas son una excelente estrategia para desarrollar diversos temas y lograr diferentes propósitos en muchos ámbitos, incluida la educación. Son múltiples las bondades que ofrecen como estrategias a aplicar en el aula.

No hay nada más serio que un juego: no existe otra actividad humana que esté tan estructurada y que tenga tantas reglas, contenidos, procedimientos, objetivos, límites de tiempo e incentivos como un juego. De hecho, la única manera de que funcione es que todos sus participantes “se lo tomen en serio”, comprendan y respeten las instrucciones y procedimientos, piensen y discutan sobre un tema y no hagan trampa. Así, jugar no sólo fomenta la unión de lo cognitivo con lo emocional, sino que necesita de esa unidad como condición de posibilidad.

Los cursos se han vuelto mucho más diversos, tanto por el nivel de conocimientos previos como por los niveles sociales, culturales, étnicos y/o generacionales de los cuales provienen sus integrantes. Las dinámicas permiten atender y considerar los diferentes estilos de aprendizajes dado ese escenario. Jugar es un método que se adapta a las diferencias entre los participantes, especialmente a sus diferencias de ritmos y estilos de aprendizaje.

Ejemplos de actividades para fomentar el respeto y la tolerancia

  • Respeto y tolerancia a la diversidad: Se puede encargar a cada niño una suerte de investigación sobre las tradiciones y las costumbres típicas de un país. La idea es que esta información sea contada luego a los compañeros. El objetivo es que los niños aprendan sobre otras culturas, para que entiendan, conozcan y acepten otros valores.
  • Conocimiento de las virtudes de los compañeros: Otro juego consiste en formar un círculo y escribir en un papel las principales cualidades y características del compañero que está a la izquierda. Luego, todos los papeles se guardan en una bolsa y cada uno lee un papel al azar, tratando de adivinar a qué niño hace referencia. La idea es que al dar a conocer las virtudes y cualidades de los otros compañeros empezarán a respetarse a sí mismos.
  • Respeto por la naturaleza: Finalmente, hay un juego que apunta a que los pequeños aprendan el respeto por la naturaleza.

10 dinámicas grupales para nutrir la convivencia escolar

Las dinámicas grupales favorecen la convivencia escolar e inciden en las habilidades sociales del individuo. Presentamos a continuación algunas de estas dinámicas que podrían llevarse a cabo en una institución educativa.

  1. El supermercado: Permite desarrollar la atención. Cada participante recibe el nombre de un producto. Se sientan en una ronda de sillas dejando una vacía. El animador cuenta una historia graciosa sobre un supermercado en la que mencionará distintos productos. El niño nombrado debe correr a sentarse en la silla vacía. Cuando se dice la palabra “supermercado” todos cambian de lugar.
  2. Las banderas: Fomenta el trabajo en equipos. Se divide a los participantes en dos equipos. A cada uno se le asigna un espacio amplio y con límites bien definidos, y se les entrega una bandera. Se debe robar la bandera del equipo contrario y proteger la propia. Quien entre en el espacio del contrario puede ser atrapado y queda fuera del juego.
  3. La red: Todos los participantes, menos uno, se ubican en uno de los extremos de un espacio previamente delimitado. En el medio se coloca un niño que intentará capturar a quienes pretenden llegar al otro lado. Si los atrapa, deberán unirse a él y formar una red que seguirá atrapando quienes intenten pasar al otro extremo. Gana el último en ser capturado.
  4. El pitador: Pretende agilizar los sentidos. Un jugador se ubica en el centro de un círculo muy amplio con los ojos vendados y un silbato colgado de la cintura. Los participantes, partiendo de cualquier punto del borde del círculo, se acercarán en silencio para tocar el silbato. Quien sea tocado por el jugador del centro queda eliminado.
  5. Fútbol revisión: Favorece la atención y la revisión de los conocimientos. Se juega igual que en fútbol, pero cuando se cobra una jugada se hace una pregunta sobre los temas estudiados al equipo en cuestión. Si contesta bien el punto es para ellos, pero si no, será para el equipo contrario.
  6. Cazar al ruidoso: Desarrolla la confianza. Los participantes se ubican en un espacio delimitado del que no podrán salir. Todos tendrán los ojos vendados menos uno, quien asumirá el rol de “el ruidoso”. Se desplazará lentamente haciendo distintos ruidos y todos intentarán atraparlo. Quien lo logre pasará a ocupar ese rol.
  7. La búsqueda del tesoro: Favorece la interacción. Se reparte a los integrantes fotocopias de una ficha encabezada por “Trata de encontrar a alguien que…” donde se enumeran aspectos como “que hable otro idioma”, “que le guste caminar descalzo”, etc. Deben caminar por la habitación hasta encontrar a la persona y escribir su nombre. Luego, se hace una puesta en común.
  8. El cumplido: Propicia un buen clima en el aula. Se escriben los nombres de los alumnos en papeles y se les introduce en una bolsa. Cada estudiante toma uno, y en una hoja elaborarán un detalle para el compañero cuyo nombre estaba en el papelito. Pueden hacer listas de las cualidades que lo caracterizan, dibujos, escribir poesías o lo que se les ocurra.
  9. Aprendiendo a resolver conflictos: Se explica a los participantes qué es un conflicto, y se les pide que individualmente escriban las consecuencias de resolver un conflicto de forma correcta, agresiva o pasiva. En grupos de 4 o 5 discutirán sobre la mejor forma de resolverlo y luego se hará una puesta en común.
  10. La tienda mágica: Permite conocer y apreciar los valores del otro. El organizador refiere que hay una tienda donde ese día todos los que entren pueden tomar lo que deseen sin pagarlo, pero no se puede comprar cosas materiales. Cada uno debe decir al grupo lo que comprará, y se anotarán en la pizarra las compras más repetidas o más originales. Se reflexiona sobre la escala de valores.

Las personas tienen una inteligencia analítica y una práctica, la primera permite reflexionar lógica y teóricamente y la segunda, ejecutar acciones y tomar decisiones intuitivamente. Además, existe el pensamiento convergente y el divergente, el primero sintetiza la solución a un problema y el otro, imagina diferentes ideas y posibilidades. Los enfoques tradicionales de formación consideran sólo la inteligencia analítica y el pensamiento convergente, mientras que el aprendizaje a través de juegos y simulaciones toma en cuenta también la inteligencia práctica y el pensamiento divergente. Los juegos y dinámicas requieren ejecutar acciones prácticas así como idear nuevas formas de resolver un desafío, además de plantear espacios de metacognición y apuntar a un consenso en ciertos puntos.

Con este afán y enfocados en la mejora de la convivencia escolar, compartimos este recurso compuesto por 10 entretenidas dinámicas. La convivencia escolar incide directamente en el desarrollo de las competencias personales y sociales de niños y jóvenes, las cuales serán luego transferidas a otros contextos. De esta forma, la escuela forma ciudadanos conscientes de su compromiso con la comunidad a la que pertenecen y son capaces de mantener interacciones positivas.

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