La reforma española está motivada por la percepción de que la legislación laboral española, o su modelo de relaciones laborales, ha generado una falta total de competitividad desde el punto de vista laboral. O sea, los trabajadores españoles reciben mucho más de lo que son capaces de producir: no hay relación entre su costo y su productividad y hay un problema de competitividad.

Ese es el discurso, el relato que acompaña esta reforma. Si ese es el relato los cambios son obvios: por un lado, abaratar el costo del despido (rebajando las indemnizaciones) y aumentar las posibles causales. El tema entonces tiene que ver con el despido, y esa vieja lógica de que mientras más barato sea despedir, más posibilidades hay de contratar.

El gobierno español aprobó una reforma del mercado laboral que prevé principalmente la reducción de las indemnizaciones por despido, de 45 a 33 días de salario por año trabajado, según anunció la ministra de Empleo, Fátima Báñez. "El objetivo del gobierno es luchar contra la falta de trabajo y parar la sangría de desempleo", explicó la ministra.

España registra una tasa de desempleo récord entre los países industrializados de 22,85% de la población activa. El gobierno conservador, investido en diciembre, adoptó un decreto ley pero lo someterá a debate en el Parlamento porque quiere integrar en él eventuales aportaciones de otros grupos políticos, anunció.

Las Reformas Laborales Previas

El gobierno anterior, dirigido por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero, ya había adoptado en julio de 2010 una primera reforma laboral. Esta ya introdujo un nuevo tipo de contrato en el que las indemnizaciones por despido pasaban a 33 días de salario por año trabajado, e incluso 20 en caso de despido por causas económicas.

Pero esta nueva forma de contratación fue poco utilizada y el contrato tradicional, que incluye 45 días de indemnización, seguía siendo el más usual. La nueva reforma lo suprime.

"Se respetarán los derechos adquiridos con anterioridad por los trabajadores", precisó sin embargo la ministra portavoz del gobierno, Soraya Saénz de Santamaría. El objetivo de la nueva reforma es "que se contraten nuevos trabajadores en nuestro país, con especial atención a los jóvenes y los parados de larga duración", agregó.

Impacto y Críticas a la Reforma

Ahora, este enfoque, que apunta a aumentar la flexibilidad en la salida del trabajo, no necesariamente va a tener efectos positivos en el crecimiento del empleo. Se puede decir que la reforma va a ser insuficiente desde dos perspectivas: la neoliberal y la más de izquierda, en la cual yo me reconozco.

Los neoliberales dicen que esta reforma no va a producir resultados porque sigue siendo demasiado moderada. De hecho, desde esta perspectiva, el problema del caso español no es el despido si no la negociación colectiva, que establece costos salariales muy altos por sobre la competitividad.

La otra crítica, desde una perspectiva más de izquierda, es que el problema español es la calificación de su fuerza laboral. En rigor el problema del caso español es que sus trabajadores no son competitivos, porque su sistema educacional parece más de tercer mundo que de primer mundo.

El Papel del Derecho Laboral y la Negociación Colectiva

Claro, es la tesis del derecho y la economía. El derecho termina siendo bastante menos relevante de lo que se suele creer en términos de generación de riqueza. Pero sí es muy importante en la distribución de ésta. Al momento de generar el PIB de un país, el derecho laboral es sustancialmente irrelevante. Al momento de decidir cuál va a ser el nivel de igualdad de la sociedad, el dato del derecho laboral es clave.

Aquí la experiencia española nos vuelve a servir: en la década de los ’80, el gobierno de Felipe Gonzalez creó los contratos precarios, o contratos “basura”, porque se suponía que con esto se iban a crear muchos empleos e iba a disminuir la temporalidad. Bueno, no tuvo ningún efecto. En el caso chileno, también se ha comprado esa idea y se han incorporado normas sobre jornada parcial, sobre teletrabajo, etc. Eso no tiene ninguna importancia en la creación de empleo.

La Huelga General y las Relaciones Laborales

Otra cosa importante: los trabajadores españoles van a una “huelga general”, es decir, van a parar sus faenas en protesta contra las reformas del gobierno. En Chile esto no es posible. Si uno tuviera que buscar el corazón de las relaciones laborales, ese está en la huelga.

Una huelga que no está motivada por mis condiciones laborales si no por la situación general del país, por los cambios legales. O sí son razonables huelgas de solidaridad, porque otros están en problemas, como, por ejemplo, los mineros del norte. En fin, el tema es desvincular la huelga de la negociación colectiva.

Modelos de Relaciones Laborales y la Política

En España, por ejemplo, tenemos un gobierno progresista, como el de Zapatero, que promueve reformas laborales neoliberales. En el fondo hay un desconocimiento total acerca de hacia dónde ir. Creo que en España, como en Chile, los sectores progresistas, por llamarlos de alguna manera, no tienen claro hacia dónde ir con el modelo de relaciones laborales.

Esto, a diferencia del mundo neoliberal, que lo tiene muy claro. Para ellos, por ejemplo, la negociación colectiva es un aumento de costos necesaria e indefectiblemente. Y así, hay un par de axiomas que el mundo neoliberal ha logrado incorporar al debate progresista: tú conversas con políticos de izquierda, socialistas y todo eso, y no tienen claro el tema del trabajo.

Tarea Fundamental y el Futuro del Modelo Laboral

Hay que tener claro el modelo de relaciones laborales que uno quiere y debatirlo. Por ejemplo si traemos a Chile el debate, en el mundo pro-laboral, pro-trabajadores, tú te encuentras con personas que creen que lo mejor sería que todo el mundo se metiera a los sindicatos, el “sindicalismo obligatorio”. A mí eso me parece un error.

Para Chile yo no copiaría ni el modelo italiano, ni el español, ni el argentino. Uno tiene que tener un modelo mucho más complejo y articulado y, sobretodo, mucho más democrático, que es mi opción. Pero eso significa hacer sacrificios.

El decreto -que ha sido rechazado por las organizaciones de trabajadores- permitirá a las empresas despedir a su personal en caso de alegar una mala situación económica. Este tipo de medidas, llamadas despido precedente y que representa un 20% de las causales de desvinculaciones, permitirá reducir el pago por año trabajado desde 45 días exigidos hoy, a 20 días.

Así, las firmas sólo estarán obligadas a pagar 33 días de indemnización en comparación con los 45 que deben cancelar hoy.

La reforma laboral española, que busca hacer más competitivo al país y dar más aire a un sector aproblemado en la economía, incluiría otras modificaciones. Entre éstas, emularían el sistema alemán de reducción de jornada, que permite a las empresas bajar el número de horas de trabajo de sus empleados en tiempos de crisis, evitando despidos.

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