La tasa de desempleo de Irlanda experimentó fluctuaciones significativas en los últimos años, influenciada por factores tanto internos como externos.

Evolución Reciente del Desempleo en Irlanda

La tasa de desempleo de Irlanda cayó al nivel más bajo en casi nueve años en febrero, otro paso en el camino hacia la recuperación de la peor crisis económica registrada en el país. El desempleo cayó a 6,6% este mes, según informó ayer la Oficina Central de Estadísticas en Dublín. La cifra queda por debajo del 6,7% registrado en el mes anterior y es la más baja desde julio de 2008. El número de trabajadores clasificados como desempleados disminuyó en 2.900 hasta 145.100 durante el mes, lo que equivale a una disminución anual de 36.200.

Como efecto de la crisis, detonada por la explosión de la burbuja inmobiliaria en el país y la crisis financiera de alcance global, la tasa de desempleo alcanzó un máximo de 15,2% en enero de 2012. El descenso general, así como una caída en el desempleo de los jóvenes "es un buen augurio para 2017, a pesar de las preocupaciones que genera el Brexit", indicó Alan McQuaid, economista jefe de Merrion, una firma de valores con sede en Dublín. "El mercado laboral ha mejorado drásticamente en los últimos tres años, lo que refleja el fortalecimiento de la recuperación económica".

Sin embargo, aún quedan cosas por hacer. Conan Mac Coille, analista de Davy Research, indicó en una nota a sus clientes que "la baja participación sugiere que todavía hay debilidad en el mercado laboral" irlandés, agregando que el nivel de empleo sigue estando un 5,6% por debajo de los niveles observados antes de la crisis.

Ante el desafío se manifiesta optimista. "Creemos que el empleo crecerá agudamente durante algún tiempo hasta que el daño de la recesión esté totalmente reparado", indicó Mac Coille, estimando que el desempleo seguirá descendiendo hasta llegar a 6% a mediados del presente ejercicio. Y aunque el think tank irlandés The Economic and Social Research Institute (ESRI) ha pronosticado que el país retornará al pleno empleo, o a una tasa de desempleo de 5%, en el año 2020, los números registrados en los últimos meses sugieren que la meta se podría alcanzar antes de lo esperado.

En cuanto a la participación en la fuerza de trabajo, Mac Coille pone sus apuestas en el retorno de los migrantes, lo que a su vez desaceleraría la caída del desempleo, mientras el empleo sigue creciendo.

Impacto del Brexit y la Pandemia

Fue una de las pocas economías que se benefició de la pandemia del virus Covid-19. Ese inusual dividendo se está desmoronando ahora, en un nuevo golpe a las ya debilitadas perspectivas de crecimiento de Europa. Sede de grandes empresas tecnológicas y farmacéuticas estadounidenses que vieron cómo sus ventas se disparaban durante la pandemia, la pequeña Irlanda registró un crecimiento anual promedio del 10,5% entre 2020 y 2022, mientras que otras economías se contraían bajo el efecto de los cierres de empresas.

Ningún otro país creció tan rápido durante este periodo, aparte de la pequeña Guyana, que disfrutó de un boom petrolero. Para Irlanda, el estirón inducido por el Covid coronó una década en la que la economía del país duplicó su tamaño, mientras que el resto de la eurozona creció un 13%. Ahora ese auge ha seguido su curso. A finales del tercer trimestre, la economía irlandesa era un 4,7% más pequeña que un año antes, el mayor descenso registrado por cualquier país europeo en ese periodo. Según el Instituto de Investigación Económica y Social, principal centro de estudios del país, la economía va camino de sufrir su mayor contracción anual desde 2009.

Tras haber contribuido a mejorar las cifras de crecimiento europeas en la última década, ahora Irlanda las está arrastrando a la baja. Según la agencia estadística de la Unión Europea (UE), la eurozona se contrajo un 0,4% anualizado en los tres meses transcurridos hasta septiembre. Excluyendo a Irlanda, el producto interno bruto de la región se mantuvo estable.

La forma en como se ha invertido la contribución de Irlanda al crecimiento europeo ha sido brusca y repentina. A principios de 2023 la UE esperaba que la economía irlandesa creciera un 5,5% este año. El miércoles dijo que ahora espera que la economía irlandesa se contraiga un 0,9%. En parte como consecuencia de ello, la UE prevé ahora que la economía de la eurozona crezca un 0,6% este año, tras haber pronosticado anteriormente una expansión del 1,1%.

Desafíos y Vulnerabilidades Actuales

Aún no está claro si la ralentización marca una pausa o el final de la racha de crecimiento de Irlanda durante una década. Sin embargo, hay indicios de que el periodo de rápida globalización que comenzó con la caída del comunismo a finales de los 80, y que abrió el camino de Irlanda hacia la prosperidad, ha terminado y de que el mundo está cada vez más fragmentado económicamente.

“La profundización de la fragmentación geoeconómica puede suponer una amenaza para el actual modelo económico de Irlanda y ser perturbadora a corto plazo”, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI) tras su revisión anual de la economía del país.

La reordenación de las cadenas de suministro que se inició en la década de 1990 ha estrechado los lazos entre economías distantes, como Irlanda y China. Al principio, estos lazos proporcionaron a Irlanda una exposición directa al crecimiento meteórico de China. Ahora son una fuente de vulnerabilidad. Un buen ejemplo es la fábrica de preparados para lactantes Wyeth Nutrition de Askeaton, en el oeste de Irlanda, cuyos 491 empleados recibieron el mes pasado la noticia de que las instalaciones cerrarían probablemente a principios de 2026. La planta, propiedad de la empresa alimentaria suiza Nestlé, producía para el mercado chino, donde la competencia se ha intensificado a medida que Beijing pretende impulsar a los proveedores locales mientras el número de bebés disminuye drásticamente.

Neil McGowan, funcionario del sindicato que representa a los trabajadores de la planta de Askeaton, declaró que Nestlé había “puesto todos los huevos en la cesta china... Cuando va bien, es fantástico. Cuando no va bien, estás expuesto”.

El mercado chino es más importante para los exportadores irlandeses que para cualquier otro país de la UE, salvo Alemania. Según la UE, en 2022 el 6,8% de las ventas exteriores de Alemania se destinaron a China, mientras que a la segunda economía mundial correspondió el 6,4% de las exportaciones de Irlanda. Las exportaciones a China representaron el 2,8% de la producción económica total de Alemania durante ese año, y el 2,6% del Producto Interno Bruto (PIB) de Irlanda.

Impacto en las Exportaciones y la Economía

Los economistas irlandeses esperaban que las exportaciones del país se enfriaran este año tras el fuerte crecimiento registrado desde el inicio de la pandemia. En particular, anticipaban que la demanda de las empresas farmacéuticas se debilitara a medida que la economía mundial se reabriera y se necesitaran menos medicamentos para combatir la pandemia.

Todo esto ocurrió, al igual que una inesperada caída de las ventas de semiconductores, algo que los economistas irlandeses creen que puede reflejar la prohibición estadounidense de vender semiconductores a China.

“La cifra negativa del PIB para este año está realmente relacionada con cuestiones específicas de las empresas”, dijo Conor O’Toole, economista del Instituto de Investigación Económica y Social.

Algunas empresas estadounidenses que registran beneficios en Irlanda no fabrican ni venden mucho allí. Muchas empresas farmacéuticas y de equipos médicos encargan a fábricas de China y otros países la fabricación de productos para su venta en Estados Unidos y otros países. Los beneficios, mientras tanto, se registran y tributan a un nivel comparativamente bajo en Irlanda, donde esas empresas son propietarias de sus patentes.

El valor de esas exportaciones atribuidas a Irlanda se disparó durante la pandemia, pasando de 16.800 millones de euros en los tres primeros meses de 2020, equivalentes a unos US$ 18.200 millones, a 46.100 millones de euros en el cuarto trimestre del año pasado, antes de caer bruscamente en los seis primeros meses de este año.

Esto se debió probablemente a un enfriamiento de la demanda tras el repunte de la pandemia. Al Banco Central irlandés también le preocupa que Estados Unidos adopte más medidas proteccionistas contra China.

“Dado el volumen de actividad que se basa en China... es posible que se observe una futura debilidad en las actividades de exportación extraterritoriales en los datos de lo que queda de 2023 y hasta 2024″, escribió el Banco Central en un informe reciente.

Por ahora, las dificultades a las que se enfrentan las empresas tecnológicas y farmacéuticas estadounidenses de Irlanda han tenido un impacto limitado en el resto de la economía del país.

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