El ajuste económico implementado por el presidente Javier Milei en Argentina ha generado un fuerte impacto en la sociedad, especialmente en los sectores más vulnerables. Más de 15 millones y medio de personas en Argentina (poco menos de 4,5 millones de hogares) viven en condiciones de pobreza, según la última cifra oficial del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina. Aproximadamente un tercio de estas personas está bajo pobreza extrema (indigencia).

El diagnóstico del presidente Javier Milei se centra en la necesidad urgente de reformas económicas en Argentina con el objetivo de lograr un equilibrio fiscal, reducir el tamaño del Estado y controlar la inflación. Su enfoque libertario se centra en reducir drásticamente el gasto público, privatizar empresas estatales, limitar o eliminar directamente el Banco Central y desregular sectores clave. Desde esta mirada, el Estado ha sido el principal responsable de la crisis económica, y su estrategia busca disminuir su tamaño, permitiendo mayor libertad al sector privado y reduciendo la carga fiscal.

Las reformas apuntan a una irrenunciable y prioritaria estabilización monetaria basada en el equilibrio fiscal, seguida de la reducción del tamaño del Estado y la desregulación de la actividad económica con el fin de generar condiciones para que el sector privado se transforme en el motor del crecimiento. Según la Asociación Argentina de Presupuesto y Administración Financiera, el gasto ejecutado en términos reales a septiembre de 2024 cayó en 29.7%.

Impacto en el Gasto Social

Dos grandes partidas, Prestaciones a la Seguridad Social y Transferencias Corrientes, representan aproximadamente el 39% y 35% del gasto acumulado hasta septiembre del corriente año. Las prestaciones a la seguridad social han caído en términos reales en 22,3%, aunque esta caída se ha desacelerado en los últimos meses, debido a un cambio en el cálculo de las jubilaciones y la incorporación de un bono de 70 mil pesos argentinos a partir de septiembre, el cual en el proyecto de presupuesto para el 2025 se estima dejar fijo en valor nominal de forma de que decaiga en términos reales por efecto de la inflación).

En forma paralela, dentro de las transferencias corrientes, dos rubros importantes como son las transferencias al sector privado (programas sociales en la órbita la secretaría de educación, ministerio de capital humano y secretaría de energía) y transferencias al sector público (provincias y universidades), sufren bruscas reducciones del orden del 25,4% y 40% interanual real. La única partida de transferencias sociales que aumenta en términos reales es la Asignación Universal por Hijo (AUH) que acumula un aumento del 27% en lo que va del año.

Situación del Mercado Laboral

El mercado laboral en Argentina atraviesa un momento difícil, caracterizado por la estabilidad en la tasa de desempleo, que se situó en 7,6% en el segundo trimestre de 2024, pero con un aumento preocupante del trabajo precario. La contracción económica, especialmente en sectores como la construcción y la industria, ha empeorado la situación, con una pérdida significativa de empleos registrados.

La paralización de la obra pública, junto a la reducción de aranceles a la importación en productos de consumo masivo como forma de combate a la inflación y la conjunción de cepo cambio y restricciones a la importación de insumos para la industria local no generan un buen panorama en el sector privado. El 16% de los ocupados está buscando un segundo empleo, lo que refleja el deterioro del poder adquisitivo de los salarios frente a las altas tasas de inflación registradas en los últimos doce meses.

Mientras que los precios al consumidor registran una interanual a julio 2024 de 263%, los salarios de los trabajadores informales apenas si crecen 179%, los de los trabajadores privados formales, 235% y los de los trabajadores públicos 170%. Frente a un sector público en retirada y un mercado laboral estancado durante el primer semestre 2024, no sorprende el dato del aumento de la pobreza e indigencia.

Si las tasas de indigencia y pobreza son 13,6% y 52% respectivamente en el total de la población, se empinan al 27,3% y 67% en el segmento 0-17 años, y llegan a ser 38,6% y 76% en Gran Resistencia (Provincia de Chaco).

Desafíos y Riesgos

Frente a este panorama el gobierno enfrenta importantes riesgos y desafíos. El perpetuar el ajuste fiscal a costa de “dejar” licuar el gasto no es una estrategia sostenible en el mediano plazo. Pudo ser una estrategia razonable, en un contexto que para las nuevas autoridades no era claro dónde estaba la holgura, pero debiera haber sido revertida tan pronto como se hubiera contado con mejores datos.

Unas de las consecuencias de la descentralización de la educación en Argentina fue el deterioro sistemático de algunos sistemas locales. No es una condición fácil de resolver, dado que esta descentralización está establecida por Constitución al delegar como responsabilidad de las provincias la educación básica y media. Por ello es necesario que toda inversión en desarrollo temprano (más allá de programas de alimentación, que hay que mantener) debe estar acompañada de una inversión fuerte con mecanismos de control que garanticen su buen uso.

Las cifras de abandono escolar en Argentina son alarmantes : al año 2022 sólo 60% de los alumnos de 17 años no están atrasados en sus estudios, 15% están atrasados un año, 6% dos años y 15% han abandonado la educación. La tasa de abandono está en torno al 35% en algunas provincias del país (Misiones y Santiago del Estero). A ello se suma la guerra contra las universidades nacionales, un frente que ha abierto el mismo presidente.

Las transferencias a las Universidades Nacionales se redujeron 30% respecto al año anterior, recayendo este ajuste sobre salarios (tanto de docentes como de no docentes). Las reformas de Milei han sido aplaudidas por los mercados financieros debido a la reducción del riesgo-país. Es lógico, los tenedores de papeles de deuda buscan asegurar la cobrabilidad de sus acreencias.

El desafío para la democracia argentina es equilibrar estas medidas de austeridad requeridas para la estabilización macroeconómica, con la necesidad de mantener la cohesión social, la protección a los más vulnerables y la generación de institucionalidad que permita al país retornar a su senda de crecimiento, la cual necesita insoslayablemente de acumular capital humano. Para ello, y tal como lo refrendó la elección de los galardonados por el Nobel de Economía recientemente otorgado, la instauración de instituciones sólidas que puedan ser compartidas, no sólo por partidarios sino por la sociedad en su conjunto, es fundamental.

El gobierno del presidente Milei enfrenta el reto de gestionar el descontento social tanto de aquellos que se vieron oprimidos en el pasado reciente, como de aquellos que hoy sufren la crisis del ajuste.

Ejemplos de Sueldos y Reclamos

Este miércoles las y los trabajadores estatales del Ministerio de Desarrollo Social de Tucumán, nucleados en ATE, realizaron un paro en reclamo por mejoras en el salario y contra la precarización. Los trabajadores realizaron un corte sobre la avenida Benjamín Aráoz a la altura de la Dirección de Infancia, Adolescencia y Familia (Dinayf). El reclamo de los trabajadores, que realizaron asambleas en diferentes reparticiones, es por un aumento salarial acorde a la canasta familiar.

También se reclama por medidas contra la precarización como el pase a planta permanente, la recategorización y el reconocimiento de otros ítems. La situación de inestabilidad laboral, señalan, llega en algunos cosas a años con contratos. De acuerdo a lo informado, no se obtuvo ninguna respuesta favorable por parte de la ministra Lorena Málaga ni el gobernador Osvaldo Jaldo. La actitud del gobierno provincial está en sintonía con el "congelamiento de la planta estatal" que impulsó la ministra Batakis para implementar el ajuste que pide el FMI. En los últimos días, otros trabajadores estatales visibilizaron sus reclamos, como los integrantes del Ballet provincial, y otros se encuentran en paro, como en el Plan Enia.

El Informe oficial, que será tomado en cuenta en las discusiones salariales que están reuniendo a empresarios y sindicalistas, marca que la franja salarial que más trabajadores registra es la de entre 801 y 1.200 pesos mensuales. Y que por encima de 2.500 pesos hubo 760.000 empleados, el 14,3% del total. Así, el sector agropecuario, con más de 300.000 asalariados registrados, no solo tiene el sueldo promedio más bajo -963 pesos ($166.000)-, sino que 8 de cada 10 trabajadores ganó menos de 1.200 pesos.

Le siguió la construcción, donde a pesar de las mejoras salariales, todavía el 66,9% de los 368.000 trabajadores ganó menos de 1.200 pesos. También el sector de comercio muestra un alto porcentaje de empleados -63,1%- con sueldos inferiores a los 1.200 pesos. Y en la misma situación está el grueso de los empleados vinculados a la enseñanza y salud privados. En cambio, la industria, la minería y algunos rubros de servicios aparecen como los sectores donde más de la mitad de los trabajadores empleados ganan más de 1.200 pesos. Esto obedece en gran medida a que emplean sectores más calificados.

TAG: #Sueldo

Lea también: