La incorporación de trabajadores en la propiedad de las empresas no es un tema nuevo, pero normalmente se encuentra circunscrito a altos ejecutivos con cuotas de participación menores a través de planes de acciones. Francisca Álvarez, abogada de servicios laborales de PwC Chile, dijo que “una incorporación de este nivel en la propiedad de una empresa es algo inédito en Chile.
Niveles de Participación de los Trabajadores
Mario Radrigán, director de Centro Internacional de Economía Social y Cooperativa de la Universidad de Santiago de Chile señaló que en otros países la participación de los trabajadores en la propiedad ha tenido más desarrollo que en Chile. “En general la participación de trabajadores en las empresas tiene 3 grandes niveles:
- El más básico es dónde la dinámica de la gestión u organizacional entrega ciertos espacios para la participación de las personas.
- El segundo piso es cuando se entrega o se vincula el desempeño laboral con cierto tipo de incentivos. De acuerdo con el rendimiento individual o colectivo tienen alguna recompensa sobre la remuneración.
- El tercer nivel es en términos de propiedad que es el caso de FrioSur.
Modelo Innovador: El Caso de FrioSur
El presidente de Friosur, José Luis del Río, explicó que “los trabajadores a través de su Cooperativa ingresaron como dueños del 20% de la empresa. Del Río explicó que “250 trabajadores formaron una Cooperativa, a través de la cual suscribieron un aumento de capital por el 20% de la propiedad de Friosur, que irán pagando en 15 años con los dividendos que va a repartir la pesquera. Los trabajadores serán dueños con plenos derechos de ese 20% desde ahora y tendrán un representante en el Directorio de la empresa.
Requisitos y Beneficios de este Modelo
Eduardo Garate del Ministerio de Economía expresó que lo primero que deben hacer las empresas que quieran desarrollar este modelo, es sentarse a conversar con sus trabajadores, plantear esta propuesta, y ver el nivel de compromiso para lograr esta alianza a través de una cooperativa. Garate señaló que “una vez adoptado este acuerdo, se debe formar un comité organizador de la cooperativa para poder iniciar la preparación de los estatutos, y citar a una junta general de socios constitutiva para que los socios aprueben dichos estatutos.
Álvarez señaló que “el beneficio inmediato para los trabajadores es su participación en las utilidades de la empresa, pero ello conlleva además asumir el riesgo en caso de pérdidas.
Castillo dijo que “permitimos a trabajadores vulnerables ser accionistas de una empresa y construirse un futuro, que de otra forma quizás no podrían hacerlo.
Radrigán enfatizó que “este modelo es un pensamiento de avanzada que impacta en las buenas relaciones laborales y vincula el compromiso a los destinos de la empresa. En otros países este modelo lleva varias décadas y ha funcionado. En EE. UU existe la figura de trabajador accionista, pero de manera individual.
Garate señaló que “un proyecto de estas características requiere de un gran nivel de responsabilidad de ambas partes, y presenta aspectos muy positivos, porque se fortalece el lazo y el compromiso entre los trabajadores y la empresa a la cual prestan servicios.
Para Eduardo Castillo, socio y gerente general de Próxima Servicios, el innovador modelo ha sido una experiencia muy positiva y absolutamente recomendable. “Nuestro traspaso de acciones fue una donación de los socios a los trabajadores. En nuestra cooperativa basta con que un trabajador esté 3 meses en la empresa para tener derecho a ser socio de forma absolutamente gratuita.
Castillo señaló que “nuestra empresa tiene como centro de su modelo de negocios ayudar a repartir mejor la torta entre todos los trabajadores, en una industria dónde se dan condiciones particularmente duras, con sueldos mínimos o apenas superiores, pero por sobre todo con falta de proyecciones y de futuro.
AFP y el Sistema de Pensiones en Chile
La indagación de CIPER arroja que esas utilidades se ven engrosadas por las que obtienen de contratos con empresas relacionadas y a otro negocio -monopólico- con empresas coligadas. En 2017, las utilidades netas de las seis Administradoras de Fondos de Pensiones (AFP) que participan del negocio previsional privado en Chile se elevaron por sobre los $347 mil millones. De ese monto, sus controladores y accionistas se repartieron $256 mil millones en dividendos.
Cabe destacar que los controladores de cinco de las seis administradoras de fondos son importantes grupos extranjeros. El grueso de esas millonarias utilidades proviene de las comisiones que se descuentan de la renta imponible de los más de 5,5 millones de trabajadores que cotizan en el sistema de pensiones (los afiliados son más de 10 millones, pero esa es la cantidad que cotiza).
A esas ganancias, se suma otra importante y desconocida bolsa de dinero generada por empresas coligadas a las AFP y que les reportan un monto adicional de utilidades. Cinco de las seis administradoras de fondos que participan del negocio en Chile son propietarias de Previred y cuatro de ellas de la Administradora de Fondos de Cesantía (AFC); mientras que de la propiedad del 30% del Depósito Central de Valores (DCV), participan cinco AFP.
Pero hay también otra vía de ingresos: las ganancias que año a año generan empresas relacionadas a las administradoras -y que son propiedad de sus grupos controladores-, las que prestan distintos servicios por miles de millones a las propias AFP. De las utilidades de esas empresas poco se sabe.
Desde hace más de una década, expertos y académicos han advertido sobre la urgencia de introducirle mayor competencia a la industria de las AFP. ¿La razón? La evidencia más clara de ese escenario de competencia limitada entre las AFP, es que las administradoras obtienen todos los años utilidades sobredimensionadas para sus propietarios, algunos de ellos ubicados en paraísos fiscales.
En este sentido, la principal innovación del proyecto de la administración Piñera, contempla un paquete de medidas “pro-competencia”. ¿Requiere más actores el sistema para fomentar la competencia? Al parecer no.
Hoy las AFP manejan activos (los ahorros de los cotizantes) por casi US$220 mil millones, cifra equivalente a más del 83% del Producto Interno Bruto Nacional. Con esos fondos, las administradoras alimentan a la banca y al sector financiero, al retail, a empresas de servicios básicos y a grandes conglomerados de negocios ligados a los grupos económicos más poderosos del país.
Son muy pocos los afiliados al sistema de AFP que deciden por sí mismos qué administradora de fondos manejará sus ahorros. Así lo indican datos recopilados por la última Comisión Asesora Presidencial de Pensiones (“Comisión Bravo”, 2015). Hay economistas que lo explican del siguiente modo: al pagar en el presente por un bien intangible y complejo -la administración de fondos-, cuyos eventuales beneficios solo podrán ser percibidos en el futuro, los cotizantes actúan por inercia y reaccionan muy poco a incentivos (comisiones más baratas o la promesa de una mayor rentabilidad).
¿Obtuvieron esas administradoras mayor rentabilidad para sus afiliados que el resto de las AFP durante 2017? No. En el Fondo A (el más riesgoso), Provida obtuvo el cuarto lugar en rentabilidad real en esos 12 meses y en el Fondo B ocupó la quinta posición. En el resto de los fondos (C, D y E), esa AFP -la más grande por número de clientes- ni siquiera se instaló en el podio de las tres administradoras más rentables.
Mientras tanto, ni Capital ni Cuprum obtuvieron el primer lugar en rentabilidad en ninguno de los fondos para el mismo periodo.
Como pagar cotizaciones bajo el régimen de contrato es obligatorio, la inercia de los cotizantes resulta más que conveniente para las administradoras de fondos. Piense en un torrentoso río con millones de salmones remontando la corriente. A los actores del sistema les basta ubicar una red de un extremo a otro de ese curso de agua para colectar una fracción de los peces. El mayor o menor número de ejemplares para cada “competidor” dependerá de qué tan bien los pescadores (vendedores) ubiquen la malla, no mucho más.
El diagnóstico es compartido entre expertos y académicos de distintas universidades: las altas utilidades de la industria son el reflejo directo de la pobre competencia entre sus actores. ¿Quiénes son los perjudicados?
La comisión que pagan los trabajadores a las AFP para que administren sus fondos es la vía más importante que alimenta las ganancias de las administradoras, pero no la única. Otro monto proviene del “encaje”, mecanismo que obliga a las administradoras a invertir el 1% de su patrimonio de la misma manera que lo hace con los ahorros de los cotizantes. Una forma de compartir el riesgo y compensar a los afiliados en caso que un fondo se sitúe por debajo de la rentabilidad mínima garantizada.
Pero también, varias AFP son dueñas -y tienen pactos de actuación conjunta- en tres sociedades coligadas que les generan ganancias adicionales: Previred, Inversiones DCV y la Administradora del Fondo de Cesantía.
La tajada mayor de la torta accionaria de Previred -que funciona, al igual que el seguro de cesantía, en condiciones monopólicas- está en manos de Provida, con un 37,87%.
El otro 30% está en manos de Inversiones DCV, controlada por cinco AFP: Capital (23,25%) -su empresa relacionada Sura Seguros de Vida (11,57%) -, Provida (23,14%), Habitat (16,41%), Planvital (13,07%) y Cuprum (8,5%).
En 2017, los ingresos de esa entidad alcanzaron a $29.500 millones, con utilidades por sobre los $3.124 millones.
Además de las tres empresas en las que las AFP tienen acciones (Previred, AFC y la DCV), la mayoría de las administradoras del sistema también realiza negocios con varias empresas en las que no participan directamente, pero que son propiedad de sus controladoras.
Poco o nada se sabe de las utilidades de esas empresas por los servicios complementarios que entregan a las administradoras de fondos. Lo cierto es que año a año las sociedades relacionadas a las administradoras terminan reportándole ingresos adicionales a los conglomerados que controlan las AFP.
En 2017, AFP Cuprum informó utilidades por más de $61 mil millones para su controlador, Principal Financial Group. Principal registra domicilio en Delaware (Estados Unidos), un territorio conocido por su opacidad y por las beneficiosas exenciones tributarias que ofrece a empresas o sociedades que generen renta fuera de esa jurisdicción.
AFP Cuprum reporta vínculos con diez sociedades relacionadas y transacciones comerciales con cuatro de ellas en 2017. Una es Principal Servicios Corporativos Chile, sociedad a la que le pagó más de $4.800 millones por servicios de asesoría en finanzas, recursos humanos, tecnología y procesos, seguridad de la información, responsabilidad social empresarial, jurídicas y auditorías.
En 2017, AFP Capital -del grupo colombiano SURA- tuvo utilidades por más de $64 mil millones y repartió dividendos a sus accionistas por más de $22 mil millones.
Fueron casi $90 mil millones las ganancias que obtuvo Provida -propiedad del gigante estadounidense Metlife y la AFP con la comisión más alta del mercado (1,45%)- en 2017.
En 2017, Provida reportó vínculos con cuatro sociedades relacionadas.
Las utilidades de la AFP Planvital alcanzaron a $2.043 millones en 2017, con un reparto de dividendos por $721 millones.
Planvital informó transacciones con empresas relacionadas por casi mil millones en 2017.
En 2017, Habitat reportó vínculos con 17 sociedades y transacciones con más de diez. Una de ellas es la Caja Los Andes, sociedad a la que la AFP le traspasó $920 millones por “servicios de recaudación, digitación y cotizaciones previsionales” y otros $465 millones por “gastos comunes, pago de pensiones, arriendo de salas y eventos, oficinas, estacionamiento y bodega”.
Tabla: Utilidades y Dividendos de Algunas AFP en 2017
| AFP | Controlador | Utilidades (millones de pesos) | Dividendos (millones de pesos) |
|---|---|---|---|
| Cuprum | Principal Financial Group | $61.000 | N/A |
| Capital | Grupo SURA | $64.000 | $22.000 |
| Provida | Metlife | $90.000 | N/A |
| Planvital | N/A | $2.043 | $721 |
Sueldo Bruto vs. Sueldo Líquido
Si tu empresa está creciendo poco a poco y te planteas contar con trabajadores (o si ya tienes a personas trabajando contigo), este post es para ti. En primer lugar, y como ya venimos diciendo en anteriores posts, el cálculo correcto de los sueldos es importante para la buena gestión de las finanzas de nuestra empresa.
Ahora bien, comprender el funcionamiento de los sueldos y saber calcularlos correctamente es una cosa bien distinta y es aquí donde muchas Pymes cometen errores, porque la empresa no cuenta con un experto que haga estos números.
El sueldo bruto es, en síntesis, el sueldo de los trabajadores antes de los descuentos legales; es decir, el sueldo bruto incluye el sueldo base (la remuneración mensual fija acordada con tus trabajadores en el contrato) y el resto de ingresos generados por su actividad laboral. Imaginemos que cada mes pagas a tu empleado $750.000 por su trabajo.
Como venimos diciendo en anteriores posts saber es poder y por eso te recomendamos tener bien claros estos conceptos. No solo para tu propia tranquilidad sino para que puedas comunicarles las diferencias entre sueldo bruto y líquido a tus trabajadores de forma clara y efectiva. La comunicación es una herramienta fundamental para evitar cualquier malentendido.
La liquidación de sueldo es el documento que empleador y empleado debéis firmar cada mes y que certifica que se realizó el pago del sueldo.
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