Tomar la decisión de estudiar una carrera que para algunas personas “define el futuro” no es una tarea sencilla, y en algunos casos se elige contra el tiempo; en el último año escolar o incluso meses o semanas antes de postular. Por lo mismo, no siempre hay seguridad respecto de la decisión y se va viendo en la marcha si era o no lo que pensábamos.

Hay quienes lo tienen muy claro desde el colegio o liceo, pero no siempre es el caso y si llega a pasar que no fuese lo que se imaginaba se puede entrar en un estado de frustración y desmotivación importante. Por otro lado, puede ocurrir que se postule a algo sin muchas expectativas y que termine siendo una carrera que nos agrade y resulte cómoda.

La presión respecto de qué carrera elegir es importante y se va haciendo más intensa a medida que se acerca el momento de dar la prueba de acceso a la educación superior. La familia a veces influye en las decisiones personales, lo que podría llevar a no considerar los gustos o deseos personales por temor a defraudar o incluso a que se resistan a financiar la carrera.

También puede ocurrir que no nos sintamos aptos/as para alguna profesión en particular, o que no tengamos claridad de nuestra habilidades para elegir algo relacionado a ello. Es decir, por una parte el definir qué estudiar tiene implícitos factores tanto personales como del entorno. Requerimos de cierto grado de autoconocimiento y también apoyo de personas significativas, con el fin de dar espacio a esta elección sin presiones ni influencias que generen dudas respecto de ello.

El factor económico es otro de los motivos por los que muchas veces no se elige la carrera más anhelada, ya que se teme no lograr una buena remuneración o también a encontrar dificultades para conseguir trabajo luego de egresar. También puede ocurrir que inicialmente pensemos que una carrera es la mejor opción y estudiando nos damos cuenta de que realmente no es de nuestro agrado, ya sea por los contenidos, el ambiente, el campo laboral, etc.

La carrera no siempre define el área laboral que desempeñemos: Si bien los estudios abren puertas al mundo del trabajo, no necesariamente lo que estudies definirá el área en la que te desempeñes. Muchas veces nos cerramos a pensar que el campo laboral de una carrera es acotado, sin embargo, investigar respecto de ello puede permitirnos comprender lo que estamos estudiando desde otra perspectiva.

Por ejemplo, podrías estar estudiando psicología clínica y no querer ejercer como tal. En este caso, luego de estudiar puedes optar a otros campos como el laboral, escolar, deportivo, el área de investigación, trabajo administrativo, etc. Entonces respecto de ello, no haría falta un cambio de carrera si esas otras áreas te parecieran atractivas.

Opciones si no te gusta tu carrera

Puedes decidir cambiarte de carrera: Es esperable un gran temor al darnos cuenta de que lo que elegimos no era lo que esperábamos o darnos cuenta que no nos gusta. En estos casos, plantear un cambio no es una opción descabellada, ya que debemos pensar que lo que estudiemos nos abrirá puertas dentro de un área relacionada a lo que elegimos, y si no nos agrada proyectarnos en ello puede resultar desmotivante y gatillar problemas de salud mental.

Darse un tiempo sabático: A veces el apresurarnos a elegir nos lleva a tomar una decisión poco acertada o no relacionada a lo que realmente deseamos. En el caso de que esto ocurra, y que tampoco tengamos claridad de lo que queremos hacer, una opción es darse un año de reflexión e investigación respecto de lo que nos gustaría elegir.

En este periodo puedes visitar universidades, revisar las mallas, asistir de oyente a algunas clases, buscar material, etc. Lo importante de esto, es comprender que hay alternativas y que se debe poner atención al momento en que sentimos que la carrera no es lo que esperábamos, ya que puede repercutir de forma importante en tu salud mental y tu futuro.

Ser tu propio jefe

Muchas personas sueñan con tener un negocio propio para ser tu propio jefe, pero esto conlleva grandes responsabilidades. Cuando se quiere comenzar un negocio desde cero, puede que sea exitoso o no, ya que al principio de todo negocio las cosas no pueden fluir como se desea. Para ser tu propio jefe tienes que ser responsable, tener dedicación, investigación, paciencia, cumplimiento, pasión y esfuerzo.

La principal razón del por qué muchos desean ser tu propio jefe es la libertad de tomar decisiones y escoger las horas de trabajo. Se siente gratificante cuando se pueden tomar las decisiones que uno desea, hacer indicaciones o tomar el riesgo en algunas cosas. Al no tener que pedir permiso a nadie ni dar explicaciones en nada, significa mucho para una persona.

Esto va acompañado del tipo de personalidad que tiene la persona, ya que se sienten más seguros cuando están dirigiendo. Ser tu propio jefe te permite eliminar la necesidad de calentar una silla por las horas requeridas y cumplir el horario estricto. Algo que importa mucho es el ambiente de trabajo y el equipo de trabajo, si puedes tenerlo. Tu personalidad cuenta mucho para ser tu propio jefe.

Tú eliges el lugar donde deseas empezar tu negocio, no importa donde sea. Sin embargo, no todo es perfecto cuando eres tu propio jefe, ya que algunos factores como la salud, la industria del trabajo y los clientes pueden intervenir en las horas que tengas libres.

Ser tu propio jefe no quiere decir que puedes faltar a compromisos, ya que tu palabra es el activo más poderoso. Normalmente, esos compromisos son con los vendedores, actividades de negocios y los aliados, ya que ellos pasarían a ser tus jefes. Los empleados son en alguna forma tus jefes, al tener tu negocio eres el líder, pero el liderazgo implica algunos sacrificios.

Si tú, sales temprano, tus empleados también salen temprano, y si das poco, tus empleados también te darán poco. Como tú eres el jefe, todo sale de tu presupuesto, no del de los empleados. Esto significa algunos beneficios como bonos, salud médica y viajes pagados por ti.

  • La ventaja más atractiva de trabajar por tu cuenta es la flexibilidad del cuándo y dónde realizar las labores.
  • Trabajar para uno mismo necesita mucha determinación y voluntad para sobreponerse a los obstáculos que van a aparecer.
  • Eres el único que realmente puede hacer la diferencia al iniciar tu propio negocio, el éxito de tu emprendimiento será mérito únicamente propio.

Beneficios laborales flexibles

En un mundo laboral en constante cambio, la flexibilidad se ha convertido en un factor clave para atraer, retener y motivar talento. ¿Por qué ha ocurrido este cambio en la mentalidad de los colaboradores hacia un mundo laboral más flexible?

  1. En los últimos 30 años el contexto laboral ha evolucionado rápidamente y hoy tanto con el apogeo del internet y el mundo online, la rapidez del día a día y el involucramiento cada vez más potente de la mujer en el mundo del trabajo: los colaboradores han ido dejando claro cuales son sus preferencias en cuanto a su cotidianidad en espacio laboral.
  2. Hoy por hoy, en todo tipo de empresas hay todo tipo de personas, hombres, mujeres, jóvenes, recién egresados, personas con más de 30 años en la empresa, etc y cada generación dentro de una empresa tiene prioridades distintas.
  3. Ya es un hecho que las empresas que ofrecen beneficios flexibles experimentan una mayor retención de talento.
  4. Expertos del mundo de los beneficios empresariales ya han dejado muy claro que entregar beneficios rígidos pueden llegar a ser costoso y estos pueden ser subutilizados.
  5. La tecnología ha facilitado la implementación de programas de beneficios flexibles.
  6. Las empresas que ofrecen beneficios personalizados mejoran su reputación y son percibidas como empleadores de elección.
  7. Empresas en Chile que han adoptado esquemas de beneficios flexibles reportan incrementos en la productividad y en el índice de satisfacción de sus equipos.
  8. Aunque no lo creas, la flexibilidad laboral tiene un impacto directo en la salud y el bienestar de los colaboradores.

El mercado laboral actual exige innovación en todos los niveles, incluyendo cómo las empresas cuidan de sus equipos. Adaptarse a la flexibilidad no es opcional; es esencial para sobrevivir y destacar en un entorno competitivo. Las organizaciones que no implementan políticas de flexibilidad corren el riesgo de perder talento valioso y de quedar rezagadas frente a sus competidores.

Razones para estudiar arquitectura

Muchas veces, los estudiantes piensan que hay que tener un talento especial para dibujar, altas calificaciones en matemáticas, o incluso manejar de antemano algunos programas de arquitectura. Y una vez que ya están adentro, muchos estudiantes se ven abrumados por la gran cantidad de tareas y desafíos que tienen por delante.

A pesar de que el 'camino' para convertirse en arquitecto varía de un país a otro, la carrera generalmente dura entre 5 y 7 años. Tomando en cuenta estas cifras, no es particularmente alentador descubrir que el arquitecto promedio no encuentra tantos espacios de trabajo como los médicos y los abogados, o que 1 de cada 4 estudiantes de arquitectura en el Reino Unido se encuentra bajo tratamiento por problemas de salud mental.

Estos son temas que la arquitectura tiene que trabajar como industria. Sin embargo, más allá de estos problemas, todavía existen muchas razones para enamorarse de la arquitectura y convertirse en arquitecto.

  1. Architects are able to unleash their creativity. Por supuesto, el diseño de edificios es en sí mismo un proceso creativo satisfactorio; pero incluye todo un estilo de vida que puede manifestarse más allá de nuestro trabajo.
  2. Los arquitectos pueden ver (concretamente) los frutos de su trabajo. Tal vez la mayor ventaja de ser arquitecto es que el trabajo de toda una vida puede permanecer después de dejar este mundo.
  3. Architects do not get bored in university. Los arquitectos no se aburren en la universidad. Estudiar arquitectura es difícil pero también es muy entretenido por todo lo que debes hacer.
  4. Architects are often specialists at everything. Los arquitectos suelen ser especialistas en todo. Como ya mencionamos, lo que hace a la Arquitectura un tema de estudio tan emocionante es la amplia gama de aprendizaje e investigaciones que debes llevar a cabo de forma regular, y esto se extiende más allá de la universidad.
  5. Los arquitectos aprenden a defender sus opiniones. Por cada persona existe un set de edificios que encuentran simplemente "bellos".
  6. Architects can manage stress... and lots of it. Los arquitectos pueden manejar el estrés... y mucho! Los problemas de salud mental plagan las escuelas de arquitectura por muchas razones que no se pueden determinar con toda claridad.
  7. Los arquitectos son capaces de hacer lo que les gusta por el resto de su vida. Como dice el refrán: "Elige un trabajo que te gusta y nunca más tendrás que trabajar un día en tu vida".
  8. Architects are held in high esteem. Los arquitectos son muy valorados. Gracias a su origen como "la madre de las artes" y su desarrollo posterior como una profesión influyente, la arquitectura ha logrado el reconocimiento casi universal como una actividad noble.
  9. Los arquitectos pueden mejorar la vida de muchas personas. La arquitectura moderna, tal como la conocemos hoy, surgió en un período de agitación social en el siglo 20.

La arquitectura siempre quiere ayudar a la gente y cuando lo hace es una sensación muy satisfactoria. Por desgracia, los arquitectos son los mayores críticos de la arquitectura y con frecuencia hay un mayor enfoque cuando la arquitectura no funciona, en lugar de cuando si lo hace.

No debemos olvidar las pequeñas astillas de éxito: la mujer de edad avanzada que se siente cómoda en su departamento de retiro; el hijo que está sumamente agradecido con los arquitectos que rediseñaron la casa en ruinas de su madre en un barrio humilde, o el humilde empleado de oficina que se entretiene con los rascacielos de aspecto interesante que pueblan su trayecto diario. La arquitectura es importante y la capacidad de impactar en alguna parte integral de la vida de una persona es una razón para ser arquitecto.

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