"Voy a un bar con los amigos de la pega", "el fin de semana se casa mi jefe y me invitó a su matrimonio" o "no puedo tengo asado de equipo de finanzas", son frases que en el día a día se han vuelto recurrentes y hasta típicas. Esto, debido a que el mundo laboral con el social se ha ido mezclando de a poco generando amistades e incluso relaciones de pareja debido a que pasamos gran parte de nuestro día a día interactuando con estas personas que con el tiempo muchas veces pasan de amigos a colegas.

Por lo mismo, es clave preguntarse: ¿cuáles son las ventajas y desventajas reales de difuminar los límites entre estas esferas?.

Ventajas de las Relaciones en el Trabajo

La confianza, sincronía y amistad entre colegas puede llevar a un intercambio más fluido de ideas y una colaboración más efectiva. La frase: "Los amiguitos de atrás se me separan y se me ponen a trabajar", es algo del colegio, ya que en el trabajo suele pasar completamente lo contrario.

Un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), reveló que el apoyo social en el trabajo está asociado con niveles más bajos de estrés y ansiedad. En pleno 2024, 32% de los encuestados del Estudio Contexto 2024 señaló que para ellos es muy importante tener vida social con compañeros del trabajo fuera del horario de oficina, por lo que nos podemos dar cuenta de que las personas quieren entablar relaciones.

Empresas como Zappos han implementado estrategias exitosas para integrar la vida social y laboral, promoviendo la construcción de relaciones sólidas entre los empleados, lo que por lo general conduce a equipos más cohesionados y eficientes.

  • Mejora el clima laboral, ya que la felicidad de unos termina por traspasarse a su entorno, el cual también se beneficia.
  • Contar con pareja como compañero de trabajo incentiva para asistir con más gusto a los empleos.
  • El sentido de pertenencia aumenta al tener a la pareja en la oficina, ya que se relaciona el progreso de la compañía con el del hogar. El sentimiento de pertenencia también aumenta porque sabemos que en la oficina contamos con un persona cercana que se preocupa especialmente por nosotros.
  • Que nuestra pareja sea a la vez nuestro colega, hace que tenga mucho más comprensión con nuestro trabajo, sobre todo en áreas que demandan estar siempre atentos a contingencias, como médicos y periodistas.
  • Una relación que enfrenta desafío todos los días, habla de una pareja que es capaz de vencer obstáculos y de trabajar por un objetivo común, cosa que puede beneficiar el cumplimiento de metas a nivel laboral.

Desventajas y Riesgos

La integración completa del trabajo y vida social también puede comprometer la privacidad de los empleados, dificultando el establecimiento de espacios personales y tiempos dedicados exclusivamente a la vida personal. Imagínate que tu colega ocupa aspectos de tu vida privada para justificar temas laborales, o decisiones.

  • Tener a nuestra pareja en la oficina expone nuestra privacidad al escrutinio permanente de nuestros compañeros de trabajo.
  • Las discusiones entre parejas dentro de la empresa, suelen generar una tensión en el resto del equipo, que muchas veces significan también el traslado de problemas privados al espacio laboral.
  • Las diferencias en los cargos pueden generar deterioro del clima organizacional, ya que si nuestra pareja ocupa un puesto directivo, cualquier ayuda o beneficio puede producir roces o celos innecesarios.
  • Confundir tiempos y pensar que el espacio que ocupamos con la pareja en el trabajo puede llevar a reducir el espacio de la necesaria vida privada. O a la inversa: ocupar tiempo destinado para el trabajo en esparcimiento con nuestra pareja, cosa que puede impactar directamente en la productividad.

¿Qué Opinan las Empresas?

Al parecer, las empresas no estarían muy de acuerdo con los romances entre sus trabajadores. Según un estudio, el 35% de ellas no permite las relaciones en su interior y el 46% afirma que, a pesar de no haber nada escrito sobre ello, este tipo de relación es mal vista. Sólo el 16% asegura que sí se permiten los amores dentro de la oficina.

Las relaciones de pareja al interior de una empresa suelen ser difíciles de manejar para las empresas y en Chile, según los expertos, su regulación aún parece ser algo tímida y soterrada. Sin embargo, estudios en Estados Unidos, Europa y también en Chile revelan que los romances en el lugar de trabajo son frecuentes. Una encuesta de Cadem publicada la semana pasada reveló que el 24% de los chilenos admitió haber tenido un romance con un colega alguna vez en el trabajo.

En noviembre de 2019 McDonald’s anunció el repentino despido de su presidente ejecutivo y CEO, Steve Easterbrook, por tener una relación amorosa con una empleada, que transgredía las reglas internas que impiden un vínculo de ese tipo al interior de la empresa. El emblemático episodio se une a otra serie de casos de despidos de altos ejecutivos de grandes empresas en Estados Unidos y Europa en los últimos años, en medio del intento de las compañías por minimizar los riesgos de millonarias demandas, inconvenientes laborales internos y conflictos de interés.

El experto recuerda que las empresas en Chile no pueden prohibir taxativamente las relaciones sentimentales entre sus colaboradores, pues la Dirección del Trabajo estableció en 2018 que tal prohibición vulneraría derechos fundamentales como la intimidad y la libertad de trabajo. “La aproximación predominante en Chile es pragmática: se respeta la vida privada mientras se protege el interés corporativo mediante políticas de transparencia, comunicación obligatoria en caso de subordinación directa, y mecanismos para evitar favoritismos o conflictos que podrían comprometer la objetividad en decisiones empresariales críticas", afirma Alfredo Enrione, director del Centro de Gobierno Corporativo y Sociedad del ESE Business School de la Universidad de los Andes.

En Estados Unidos, a su vez, prevalece un enfoque regulatorio más explícito, complementa Alfredo Enrione. “Corporaciones como McDonald’s e Intel establecen prohibiciones directas de relaciones jerárquicas, implementando los denominados love contracts y aplicando sanciones severas por incumplimiento, como demuestran los casos de altos ejecutivos removidos de sus cargos: Steve Easterbrook (McDonald’s), Brian Krzanich (Intel), Bernard Looney (BP)“, se explaya el investigador y asesor de empresas, quien añade que en Europa se enfatiza la protección de la privacidad personal, imposibilitando prohibiciones absolutas. “No obstante, sus empresas igualmente exigen total transparencia y establecen protocolos rigurosos para gestionar posibles conflictos de interés, manteniendo un estándar de gobierno corporativo alineado con principios de equidad y meritocracia", añade el académico.

Muchas de las grandes empresas en Chile, como aquellas que componen el principal indicador bursátil de la Bolsa de Comercio (Ipsa), no hacen público a través de sus códigos de ética o en su página web alguna restricción a vínculos amorosos de sus empleados. Varias de ellas optan por normar de manera más privada e interna este tipo de relaciones en el trabajo, reconoce Héctor Lehuedé, CEO de Razor Consulting.

Lehuedé explica que en grandes empresas en Estados Unidos y otras naciones desarrolladas es común que los trabajadores tengan que firmar una declaración de transparencia de manera que la compañía en la cual trabajan tome decisiones que eviten conflictos de interés. Otras empresas, precisa, piden a ambas parten firmar un acuerdo donde expresan consentimiento voluntario para ser pareja. “Las empresas que tienen este tipo de declaración suelen también tener una política en el sentido de que una pareja no debiera ser el supervisor del otro, y eso implica, a veces, cambiar el supervisor o cambiar a uno de los dos miembros del grupo a otro equipo de trabajo”, añade el especialista.

“Acá tenemos la Ley Karin, que da mucho énfasis a los temas de acoso laboral y acoso sexual. Pero en Estados Unidos las demandas son millonarias. La reflexión de las empresas allá es: ‘Si tú vas a salir con otra persona que trabaja en el mismo lugar, necesito saberlo, que se transparente, y también debo asegurarme de que no sea acoso”, explica Lehuedé.

Sin embargo, admite que en el país hay compañías que regulan e impiden que dos de sus empleados que tienen un vínculo amoroso puedan desempeñarse en el mismo equipo.

Para mitigar estos riesgos, añade Madrid, muchas organizaciones han comenzado a implementar políticas de disclosure obligatorio, que exigen la declaración formal de relaciones entre empleados. “No obstante, su aplicación enfrenta importantes barreras culturales y desafíos relacionados con la privacidad y los límites personales”, complementa el abogado.

Pese a la forma reservada en que tratan este tema, existen algunas grandes empresas que lo explicitan en sus propios códigos de ética. Una de ellas es Cencosud, quien regula las relaciones sentimentales de sus trabajadores en su código de conducta. “Ningún colaborador podrá estar subordinado, directa o indirectamente, a una persona con quien mantenga una relación sentimental. Estas situaciones deben ser informadas a través de la Declaración de Conflictos de Interés y a su jefatura directa”, sostiene la compañía de retail.

La normativa de conducta corporativa de Sigdo Koppers apunta en una línea similar. “Las relaciones personales que puedan afectar la imparcialidad en el trato de colaboradores deben ser informadas a la jefatura correspondiente. Ningún colaborador podrá ser subordinado directo de un familiar o persona con quien mantiene relación sentimental”, sostiene la compañía en su página web.

“No es apropiado mostrar favoritismo o tomar decisiones comerciales basadas en emociones o amistades más que en los mejores intereses de la Compañía", se lee en los estándares de conducta.

Lizama afirma que un despido por mantener una relación amorosa en el mismo lugar de trabajo no puede ser motivo de destitución per se. "Quizás el empleador puede despedir al trabajador, pero por conflictos de intereses surgidos por una relación de parejas en el trabajo.

Estadísticas y Opiniones

Chile es uno de los países de la OCDE que más trabaja, con cerca de 45 horas semanales, y los empleados conviven con sus colegas durante gran parte del día, incluso más que con sus propias familias. Por eso, no es de extrañar que surjan relaciones amorosas dentro de un mismo trabajo.

Una encuesta realizada por la multinacional de Recursos Humanos, Adecco, indica que más de la mitad de los chilenos, el 54,8%, aprueba las relaciones sentimentales en el ámbito laboral; un 25,9% dice que esto no tendría ninguna influencia en el trabajo; un 10,6% dice que estas relaciones deberían prohibirse; y un 8,7% afirma que deberían aceptarse siempre.

Por otra parte, un 37% afirma haber tenido una relación amorosa en el trabajo, lo que podría presentar reacciones, tanto positivas como negativas, por parte de los demás empleados y de sus jefes.

Eliana Heresi, psicóloga de pareja y familia, y académica de la U. Diego Portales, dice que las relaciones de pareja en el mismo espacio laboral, suman complejidades y desafíos a los que tiene cualquier relación de pareja. "En los casos de trabajar en conjunto es necesario enfrentar y conciliar otros desafíos, como mantener la armonía entre el mundo laboral y el afectivo emocional. Ambos ámbitos se pueden entremezclar con facilidad y generar mayor conflictividad en los dos espacios. Esto se puede complicar más si en el trabajo hay diferencias en los roles jerárquicos de la pareja, donde uno tiene una relación de dependencia con el otro, o cuando se genera una dinámica en el trabajo muy distinta a la que se ha logrado en lo privado. Otra de las dificultades que se pueden presentar en las parejas que trabajan juntas es cuando deciden finalizar su relación, lo que hace complicado mantener el vínculo laboral".

De la misma forma, Heresi explica que "si se logra conciliar y acordar una forma adaptativa de relacionarse tanto en la vida privada, como laboral, puede ser una experiencia muy enriquecedora. Cuando las parejas lo logran, pueden formar un equipo de trabajo muy potente y satisfactorio".

Marco Legal

A comienzos de mes, el director ejecutivo de McDonald's, Steve Easterbrook fue despedido de la cadena de comida rápida debido a que había mantenido una relación amorosa en el trabajo, lo que violaba los estándares de conducta comercial. Las políticas de McDonald's prohíben a sus empleados tener citas o relaciones sexuales entre ellos.

En 2017 ocurrió algo similar en Chile. Un trabajador de Jumbo, ubicado en Concepción, fue desvinculado de la empresa por mantener una relación de pareja con su compañera de trabajo. El Juzgado de Letras del Trabajo de esa ciudad condenó al supermercado a pagar más de 9 millones de pesos al afectado.

"En Chile hay un dictamen del año 2018 de la Dirección del Trabajo, el cual sostiene que el empleador no puede prohibir a sus trabajadores mantener una relación amorosa en el trabajo. Es ilegal en la medida en que va en contra del derecho fundamental del trabajador a su intimidad y vulnera la libertad de trabajo", explica Luis Lizama, director del Departamento de Derecho del Trabajo de la U. de Chile.

En última instancia, la integración entre la vida social y el trabajo presenta tanto oportunidades emocionantes como desafíos significativos. La clave radica en encontrar el punto óptimo donde la integración promueva la colaboración y la innovación, sin sacrificar la salud mental ni la privacidad de los trabajadores. ¡Llegó el momento de enfocarse en el clima laboral de tu empresa y prestar atención sobre cómo se manifiestan las relaciones de trabajo entre los distintos miembros de tu equipo!

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