Las liquidaciones de sueldo son un aspecto esencial en la relación laboral entre empleador y colaborador. Conocer la diferencia entre el sueldo bruto y el neto es crucial para evitar malentendidos y planificar adecuadamente los presupuestos personales.

¿Qué es el Sueldo Bruto?

El sueldo bruto es el total de dinero que recibe un colaborador antes de realizar cualquier tipo de descuento o deducción legal y otros que puedan aplicarse. Calcular el sueldo bruto implica considerar el sueldo imponible y aplicar los descuentos correspondientes.

¿Cómo se Calcula el Sueldo Líquido?

Es importante no confundir el sueldo líquido con la remuneración total. El cálculo del sueldo líquido comienza con el sueldo bruto del colaborador, al cual se le restan los descuentos correspondientes.

Importancia del Cálculo Correcto

El cálculo del sueldo líquido y bruto es esencial para mantener una relación laboral equitativa y legalmente cumplida.

Contexto Económico y Medidas de Apoyo en 2021

El contexto actual en el que se presenta el proyecto de ley que propone el reajuste del ingreso mínimo mensual, corresponde a una economía que no termina de recuperarse debido a los daños ocasionados por la pandemia producida por el COVID-19. El año pasado, el Producto Interno Bruto se contrajo 5,8%, caída que se extendió a los meses de enero y febrero de este año. Así, según el Informe de Política Monetaria (IPoM) presentado por el Banco Central en marzo de este año, si bien se observa un positivo desempeño reciente de la economía, el mercado laboral aún presenta rezagos importantes respecto del avance que ha mostrado la actividad económica, los cuales constituirán un desafío para este año.

No obstante, a más de un año de iniciada la pandemia por el COVID-19, aún no hemos recuperado los empleos destruidos. Según las últimas cifras de la Encuesta Nacional de Empleo (ENE), para el trimestre móvil de enero-marzo 2021, la cantidad de asalariados del sector privado se encuentra 499 mil empleos por debajo de la misma cifra para el año anterior, lo que, a nivel de empleo total, significa que restan más de 900 mil empleos por recuperar.

Según nuestras estimaciones con los datos del Seguro de Cesantía, es posible constatar que aproximadamente 840 mil trabajadores ganaban, a diciembre de 2020, una remuneración entre 0.9 y 1.25 ingresos mínimos mensuales. De estos trabajadores, alrededor de un 31% son menores de 30 años y se encuentran principalmente en los sectores del comercio (19%), servicios administrativos y de apoyo (13%), construcción (12%), y agricultura y pesca (10%). Adicionalmente, un 67% de ellos se concentran en empresas con menos de 50 trabajadores.

Si consideramos la participación de estos trabajadores según su género, podemos ver que proporcionalmente la cantidad de mujeres que reciben una remuneración entre 0.9 y 1.25 ingresos mínimos mensuales (18%) es mayor a la de los hombres (15%). Durante este último año de pandemia por COVID-19, los trabajadores que reciben una remuneración entre 0.9 y 1.25 ingresos mínimos mensuales; jóvenes, mujeres, trabajadores con menos años de escolaridad y aquellos que se desempeñan en sectores como el comercio o construcción, han sido afectados de manera negativa. La pandemia está afectando principalmente el empleo de estos grupos.

Según datos del Seguro de Cesantía, es posible concluir que proporcionalmente se destruyen más empleos entre los trabajadores que reciben una remuneración entre 0.9 y 1.25 ingresos mínimos mensuales que en aquellos trabajadores con ingresos superiores a éste. Lo anterior se ha visto agravado durante la crisis sanitaria. Los mismos datos reflejan que el porcentaje de empleos destruidos, para trabajadores que ganan entre 0.9 y 1.1 ingresos mínimos mensuales, es 4 puntos porcentuales mayor (6%) que aquellos trabajadores que ganan una cifra mayor a 1.25 ingresos mínimos mensuales (2%).

Con el objetivo de ayudar económicamente a los trabajadores de menores ingresos, como Gobierno hemos generado mecanismos de apoyo económico, tales como: la ley N° 21.218 que Crea un Subsidio para alcanzar un Ingreso Mínimo Garantizado; la ley N°21.230 que concede un Ingreso Familiar de Emergencia; la ley N° 21.323 que establece un nuevo bono clase media y un préstamo solidario para la protección de los ingresos de la clase media; la ley N° 21.227, que faculta el acceso a prestaciones del seguro de desempleo de la ley N° 19.728, en circunstancias especiales, entre otras iniciativas que se presentan como una herramienta para alcanzar estos objetivos.

Estos instrumentos se han ido perfeccionando durante el año 2021, en función de la realidad de nuestro país y del uso que le ha dado la población. Finalmente, debemos recordar que uno de nuestros principales objetivos como Gobierno es proveer estabilidad económica para nuestros compatriotas, lo que creemos se logrará de forma permanente a través de la creación y mantención de empleos formales.

Reajuste del Ingreso Mínimo Mensual (2021)

Considerando los antecedentes señalados, proponemos un reajuste del ingreso mínimo mensual de acuerdo a la evolución del Índice de Precios del Consumidor, con el objetivo que mantenga su poder adquisitivo. Esto quiere decir, que el monto del ingreso mínimo mensual se incrementa a $337.000, de acuerdo con la variación acumulada entre septiembre de 2020 y hoy, que, de acuerdo con datos disponibles (incluyendo las proyecciones para abril de 2021) es de 3,1%. A su vez, el ingreso mínimo mensual para los trabajadores menores de 18 años de edad y mayores de 65 años de edad se eleva a $251.394 y el ingreso mínimo mensual para efectos no remuneracionales a $217.226.

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