El emplazamiento de la ministra del Trabajo, Jeannette Jara, al mundo empresarial para mejorar los salarios que se pagan en el sector privado, abrió un debate intenso y de múltiples derivadas. Las palabras de la secretaria de Estado levantaron el debate no sólo en torno las diferencias de ingresos entre los trabajadores que permanecen en la informalidad y aquellos que tienen un cupo laboral formal, sino también sobre el nivel del salario mínimo y las remuneraciones pagadas en distintas áreas de la economía.

La propia Jeannette Jara ya había protagonizado dos días antes una disputa con el presidente de la Confederación de la Producción y del Comercio (CPC), Ricardo Mewes, quien había acusado un “un sesgo ideológico antiempresarial de una parte del gobierno”. En medio de este nuevo capítulo de tensión entre el gobierno y los empresarios, el propio Presidente Gabriel Boric sorprendió esta semana al llamar al sector privado a “abandonar la soberbia paternalista, que lleva a emitir juicios denigratorios a gobiernos que obedecen a la voluntad popular”.

Si bien la respuesta del mundo empresarial fue inmediata, la reacción más punzante a los dichos de Jara fue la del exvicepresidente del Banco Central, el socialista Manuel Marfán. Los tres economistas coincidieron entonces en tildar las declaraciones de la ministra como “voluntaristas”.

Análisis de los Salarios en Chile

El más reciente estudio de Fundación SOL “Salarios al Límite: Desposesión salarial en Chile. Asimismo, “Salarios al Límite” detalla que el problema de la desigualdad en los ingresos que existe en Chile a nivel de hogares, también se puede apreciar en la distribución salarial. Al observar estas cifras Kremerman señaló que: “Este panorama es similar al observado en los primeros estudios realizados por Fundación SOL hace más de una década, y ha sido incorporado cíclicamente en el debate público, dependiendo de la coyuntura política y social por la que ha atravesado el país.

La investigación presenta además, una visión comparación según categoría ocupacional, donde se concluyó que los salarios más bajos se encuentran en las categorías de Servicios Domésticos y el trabajo por Cuenta Propia. Adicionalmente, se destaca que entre las personas asalariadas del sector privado el 70% gana menos de $700.000 líquidos y en particular en el mundo de las grandes empresas (aquellas que tienen 200 o más trabajadores/as), sólo el 30% gana más de $1 millón líquido. Al analizar los salarios según tamaño de empresa, se concluyó que la mediana en las empresas que tienen entre 10 y 49 trabajadores asalariados es sólo $200.000 más baja que aquella que se observa en las grandes empresas.

Respecto a los datos recopilados Marco Kremerman, co-autor del estudio e investigador de Fundación SOL, agregó que “resulta pertinente precisar que, los ingresos máximos capturados en la CASEN, están sub-representados, ya que las personas más ricas en general no contestan encuestas en el hogar. En tanto, el informe identifica tres mecanismos de formación de salarios que en Chile se mantienen como vías secundarias y que impactan en los bajos salarios: el salario mínimo, cabe mencionar se ha reconocido el efecto faro del salario mínimo. Otra vía es el reajuste del sector público, en donde también se puede apreciar el efecto faro en la interacción entre el sector público y privado. Respecto a este último factor, Durán señaló que “la negociación por rama provoca efectos distributivos agregados.

El estudio para países seleccionados de la OCDE, América Latina, Asia, Oceanía y África, posiciona a Chile en el lugar 32 de 59 naciones con US$1.051 mensuales a poder de paridad de compra (PPP, por su sigla en inglés). En la actualidad Chile tiene un salario mínimo de $ 460 mil (US$997 a PPP), con lo que se ubica en el lugar 35.

“Los datos muestran que si bien el salario mínimo es un parámetro político, en general los países con mayores niveles de PIB per cápita y productividad laboral también tienden a tener mayores salarios mínimos en dólares ajustados por PPP. La evidencia muestra que países en donde el salario mínimo está muy por sobre parámetros asociados a la productividad laboral, tienden a tener tasas de ocupación informal mucho más altas”, sostiene Juan Bravo, autor del estudio y director de OCEC-UDP.

El análisis de la UDP también revela que el ingreso promedio de los asalariados formales del sector privado a jornada completa es de $876 mil mensuales, lo que supera a los $294 mil de los trabajadores que están en el sector informal. El mismo análisis muestra que los mayores ingresos del sector formal a jornada completa se concentran en los trabajadores de las grandes empresas. Por contrapartida, el ingreso de los empleados formales que trabajan en las microempresas llega a $605 mil mensuales en promedio. El sector donde se obtienen mejores ingresos es el de actividades financieras y seguros, con $1,4 millones en promedio.

Según estadísticas de la Superintendencia de Pensiones, el ingreso promedio imponible de los trabajadores dependientes que cotizan en el sistema de AFP es de $1.240.484. Si se toman en cuenta los cotizantes al seguro de desempleo, la remuneración imponible promedio de los trabajadores con contrato indefinido es $1.306.582. Mientras los hombres registran ingresos promedio por $1.418.699, las mujeres anotan remuneraciones promedio por $1.150.004.

Formalidad vs. Informalidad

“La ministra (Jara) sugirió que una de las causas de la informalidad en Chile son los bajos sueldos que entrega el sector formal. El ingreso promedio del sector formal es el doble al ingreso percibido por el trabajador promedio en el sector informal”, afirma Cabezón. “Son pocos los casos en que las personas participan del sector informal por decisión propia. Lo que sugiere la evidencia es lo opuesto: las personas en el sector informal no tienen acceso a los empleos formales que entregan mejores salarios, seguridad social y les permite participar del crecimiento de la economía”, añade la especialista de la fundación que preside Bernardo Larraín Matte.

Según datos recientes del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en Chile hay casi 2,5 millones de trabajadores informales (tasa de 27%), los que están concentrados en el sector comercio y construcción. Las estadísticas del INE revelan también que la informalidad es más acentuada en mujeres, en personas de menor nivel educativo y quienes se definen como trabajadores por cuenta propia.

“Dentro de la disciplina, una gran mayoría cree que el sector informal es mucho más push out, es decir, que son gente que no logra encontrar trabajo en el sector formal y que terminan en el sector informal. Y en ese caso subir los sueldos en el sector formal si hay algo que terminaría generando es más informalidad, porque las firmas tendrían que contratar menos y, al contratar menos, enviaría más trabajadores al sector informal que no pueden encontrar trabajo”, sostiene Lafortune.

Al analizar el ingreso mediano, distinguiendo por formalidad del empleo, se observa que los salarios de los ocupados formales doblan el monto de los informales, siendo la diferencia mayor en el caso de las mujeres, donde el salario de las ocupadas en empleo formal es 2,7 veces el de aquellas que son informales. En hombres, el salario formal equivale a 1,7 veces el salario de los informales”, sostiene la investigadora de Libertad y Desarrollo.

El Sector de la Construcción

Un capataz podría llegar a recibir hasta 900 mil pesos al mes. Dentro de la mano de obra, los maestros son los que más ganan en la construcción. Los jornales, por otra parte, ganan un sueldo más reducido, aunque siempre tienen la posibilidad de aprender y capacitarse. La carpintería es una de las labores más requeridas dentro de la construcción. Según explicó a LUN Carlos Herbach, gerente comercial de Boetsch, los maestros carpinteros son los encargados de “las tareas relacionadas con la preparación y colocación de moldajes de distinto tipo.

El Sector Minero

Porque en realidad, la situación laboral de la minería en Chile, en particular las compañías grandes, sigue contando hasta hoy con estándares superiores a los de otros rubros, no sólo en términos de remuneraciones sino también de beneficios, que hace que las empresas que participan de ella sean la aspiración de muchos profesionales y técnicos. Según estadísticas que exhibe mensualmente el Consejo Minero, gremio que agrupa a las empresas más grandes del sector, los salarios de la minería (que incluye grande, mediana y pequeña) están, en promedio, por sobre todo el resto de los rubros productivos en Chile. A partir de datos de la Superintendencia de Pensiones del 2023, el informe dice que si en la minería el ingreso imponible mensual promedia los $2,31 millones, el sector que lo sigue, electricidad y gas, alcanza a $2,005 millones, es decir, un 15% menos.

De acuerdo a la consultora especializada en recursos humanos MyDNA Digital, dentro de una misma empresa los sueldos pueden variar hasta en 15 veces. Un ejecutivo de una minera explicita esta situación: "el conductor de un camión minero, aquellos gigantescos, es de tal especialización que es necesario pagarle un salario alto, acorde a esa especialización, que no es fácil de encontrar en el mercado.

Allí plantea que un gerente de operaciones de mina o de planta obtiene como sueldo bruto (sin bonos, beneficios u otras formas de compensación) entre $7.727.177, si se trata de un candidato nuevo en el puesto o que aún está desarrollando habilidades relevantes en el primer caso, hasta $11.298.145, cuando tiene más experiencia que el promedio, cuenta con todas las habilidades relevantes para el trabajo, además de especializaciones y certificaciones. "La minería es una de las áreas donde encontramos un alto nivel de remuneraciones.

Lo que en ningún contrato colectivo falta, eso sí, es un seguro de vida y un seguro complementario de salud, que puede ser financiado mayoritaria o completamente por la empresa. Eso sí, Codelco, a diferencia de otras mineras, cuenta con una isapre propia que financia la empresa, por lo que sus trabajadores no deben pagar por su cobertura sanitaria. Todos los contratos ofrecen también varios tipos de bonos de desempeño, tanto por producción, cumplimiento de metas de sustentabilidad u otros, que pueden cobrarse trimestral, semestral o anualmente.

Algunas mineras establecen directamente una modalidad a todo evento, es decir, que si el trabajador renuncia o es despedido, puede acceder a su indemnización legal total de 11 sueldos de hasta 90 UF. En Escondida, es a todo evento, pero con un máximo de 22 sueldos mensuales, y en Los Pelambres de Antofagasta Minerals tiene un tope de 25 sueldos.

Salarios Mínimos en América Latina y el Caribe (2024)

En algunos países de América Latina y el Caribe, el sector laboral ha inicio de enero de 2024 ha experimentado un incremento en el salario mínimo, mientras que para otros aún no se ha concretado y se anuncian incrementos progresivos y para otros países simplemente no tendrán tal incremento, según un informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), el escaso incremento evidencia pérdida recurrente en el poder adquisitivo de los trabajadores, más por las altas tasas de inflación y las del interés. Los constantes salarios bajos y la perdida permanente del poder adquisitivo de los trabajadores en América Latina y el Caribe, tiene como principio básico garantizar que los trabajadores puedan recibir en símbolos monetarios una cantidad de dinero como pago por la venta de su fuerza de trabajo y este emolumento mínimo que reciban puedan satisfacer sus necesidades elementales que necesitan para la sobrevivencia propia, de su familia y su reproducción.

La teoría neo liberal, sostiene que los salarios son inflacionarios, por ello hay que mantenerlos bajos, salarios altos mayor inflación y menor empleo, salarios bajos menor inflación y mayor empleo, lo que implica que según esta teoría, entre más de miseria son los salarios, menor será la inflación y se creará mayor empleo; aquí está la explicación para los salarios bajos en América Latina y el Caribe.

A continuación, se presenta una tabla comparativa de los salarios mínimos en diversos países de América Latina y el Caribe, expresados en dólares estadounidenses:

PaísSalario Mínimo Mensual (USD)Incremento en 2024
Venezuela3.61Sin incremento
Argentina152Sin incremento
República Dominicana24519.5%
Perú227Sin incremento
Brasil2916.97%
Panamá326Sin incremento
Honduras329Sin incremento
Colombia33512.09%
Bolivia342Sin incremento
El Salvador365Sin incremento
Paraguay367Sin incremento
Guatemala4173.06%
México44020%
Ecuador4602.07%
Chile521Incremento estimado
Uruguay5705.5%
Costa Rica6871.83%

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