Las entrevistas pueden ser bastante intimidantes pero, al final, el éxito depende de estar bien preparado, ser agradable y sentirse confiado. Como un atleta que se entrena para el día del partido, la entrevista es una oportunidad para mostrar toda tu preparación y dejar que brillen tus habilidades. Cuando entres en una sala para una entrevista, nada debería sorprenderte.

Debes estar familiarizado con la empresa y sus objetivos estratégicos, las personas con las que te vas a reunir, así como tus puntos fuertes y débiles. Tu currículum ha impresionado en tu futura empresa, tienes una entrevista y tienes que bordarla para conseguir el trabajo.

Preparación Antes de la Entrevista

Una vez que sabes que vas a tener una entrevista, debes prepararte. Primero, los postulantes deben buscar información sobre la empresa a la que están postulando. Además, prepararse incluye conocer claramente tus fortalezas, habilidades profesionales, debilidades e incluso ensayar lo que se expondrá. También puedes preparar una lista de razones que justifiquen por qué eres un buen candidato.

1. Investigación Profunda de la Empresa

Has iniciado el proceso de investigación con una solicitud personalizada, ahora es el momento de subir la apuesta: averigua la misión, hitos y logros de la empresa. Averigua la misión, hitos y logros de la empresa. Los canales de redes sociales son mucho más que una lectura obligada para conocer los perfiles de la industria, la competencia y la persona con la que te vas a entrevistar. Cuanto más sepas, con más autoridad y seguridad te sentirás.

2. Vestimenta Apropiada

La ropa para la entrevista debe parecer profesional, ser cómoda y hacer que te sientas con confianza. Averigua cómo es la cultura de la empresa y cómo se viste la gente antes de decidir lo que vas a llevar puesto (piensa en un traje si es un banco, en algo profesional informal si es una agencia de publicidad, etc.). Y recuerda que si nunca llevas traje y quieres llevar uno a la entrevista, practica antes llevando uno (de lo contrario, podrías acabar pareciendo y sintiéndote incómodo). No olvides hacer que tus zapatos estén relucientes y asegúrate de que no te hacen ampollas antes de salir por la puerta.

3. Domina las Preguntas Iniciales

Puedes apostar dinero a que tendrás que contarle al entrevistador cosas sobre ti, por qué deberían contratarte y cuáles son tus metas profesionales. Practica las respuestas, pero que no suenen como un disco rayado. No te limites a memorizar tu currículum y simplemente leerlo cuando te pidan que hables de ti. Es útil usarlo como punto de referencia, ya que es probable que el entrevistador lo tenga delante, y mencionar hechos o puntos clave cuando sea apropiado, solo tienes que asegurarte de que tus respuestas añaden algo interesante a lo que tu currículum ya cuenta.

4. Preparación para Preguntas Difíciles

¿Por qué no me habla sobre sus debilidades? Así es como puedes sumar puntos con preguntas complicadas como esta: escoge una debilidad y conviértela elegantemente en una fortaleza relacionada con el trabajo. «Soy un poco impaciente, pero es simplemente porque a mí me gusta terminar los proyectos a tiempo y no interrumpir el flujo de trabajo de todo el equipo». La clave es ser honesto y no responder nunca: «No tengo debilidades».

5. Prepárate para Algunas Pruebas de Ingenio

Si fueras un utensilio de cocina, ¿cuál serías y por qué? Estas preguntas no surgen siempre, pero si lo hacen, trata de estar relajado y confiado cuando respondas. Son para probar tu capacidad de pensamiento crítico y cómo reaccionas sobre la marcha. Asegúrate de resaltar tu personalidad con tu respuesta y haz que tus respuestas sean tan interesantes y divertidas como sea posible (sin que sean inadecuadas, por supuesto). Y ¿qué utensilio de cocina entonces? Considera una respuesta como esta: «Soy un abrelatas». Aunque no es el primer utensilio de cocina que nos viene a la cabeza, puede ser crucial para cada plato de la comida.

6. Pide un Tiempo de Espera Cuando Sea Apropiado

Si no sabes la respuesta a una pregunta o te sientes un poco presa del pánico, respira profundamente y pregunta calmadamente y con confianza si puedes retomar esa pregunta más adelante. Evita parecer incoherente y no dejes que se muestre tu miedo. Es mucho mejor que refuerces tu confianza con otras preguntas (más fáciles) y, después, retomes la difícil. (Quién sabe, de todas maneras, ¡el entrevistador podría olvidarse al final de hacerte esa pregunta!). Advertencia: no confíes demasiado en esto y sáltate las preguntas solamente si es absolutamente necesario; pedir pasar de demasiadas preguntas puede hacer que parezca que no estás preparado.

7. Sé Honesto

Los espacios o desviaciones en tu currículum no son motivo para ponerte nervioso. Después de todo, tienes una entrevista, así que claramente les gustó tu perfil y quieren conocerte mejor. Sé honesto y explica qué es lo que has aprendido durante ese tiempo ausente (cualquiera que sea la razón) y la forma en que te beneficiará para el puesto que estás solicitando; incluso un período de desempleo se puede convertir en una ventaja si se utiliza ese tiempo para desarrollarse de alguna manera y se busca trabajo de una forma activa.

Durante la Entrevista

Quienes tienen claro cómo enfrentar una entrevista de trabajo, saben que durante la misma, no solo transmite lo que se dice, sino también la forma cómo se dice. En las circunstancias actuales, donde muchos encuentros son online, saber cómo enfrentar una entrevista de trabajo de manera remota es fundamental, aunque esto no signifique que sea más fácil.

8. Evita Errores Comunes

No te retrases, seas grosero ni hables mal de tus antiguos jefes o compañeros de trabajo. Mentir, contar demasiado, hacer bromas inapropiadas o dominar la conversación son también buenas maneras de causar una mala impresión. Comer un bocadillo con cebolla o un pan con semillas antes de la entrevista también podría tener el mismo efecto. Si llegas a tiempo, tienes un aspecto impecable y das la impresión de ser agradable y sociable, tendrás garantizado un buen comienzo.

9. Siempre Ten una Pregunta Preparada

Las preguntas son fáciles de preparar así que no dejes pasar la oportunidad de mostrar tus aptitudes de pensamiento crítico con joyas como «¿Qué está en contra de mi contratación?». Si hay alguna duda o vacilación, esta es tu oportunidad para aclarar algo sobre el trabajo que se ofrece y proporcionar más información acerca de ti.

10. Haz que Sea una Pregunta Ingeniosa

Introduce la pregunta con un poco de información personal y mata dos pájaros de un tiro elegantemente: «Enseño programación a niños en un campamento de verano. ¿Me permitiría mi puesto participar en proyectos que hagan algo por la comunidad?».

Después de la Entrevista

11. Haz un Seguimiento Profesional

Por último, pero no menos importante, haz siempre un seguimiento con un correo electrónico o incluso una tarjeta manuscrita agradeciendo la oportunidad al entrevistador. Es una buena oportunidad para mencionar rápidamente, una vez más, por qué serías adecuado para el puesto y lo mucho que te gustó conocerlos a todos. Que sea breve, agradable y amable, y recuerda enviarlo dentro de las veinticuatro horas siguientes a la entrevista.

Consejos Adicionales

  • Muestra, no sólo cuentes: Lleva una carpeta con tu trabajo, aunque no te lo hayan pedido. Si vas a realizar una entrevista para un puesto de mayor nivel, quizá puedas llevar también un borrador de un Plan de 30-60-90 días.
  • Atención al lenguaje corporal: Si no muestras confianza y profesionalismo durante la entrevista, perderás una ventaja competitiva.
  • Practica con simulacros: Lo más probable es que el centro de orientación profesional de tu universidad disponga de servicios para realizar un simulacro de entrevista de trabajo.
  • Conoce tus fortalezas y debilidades: Prepara ejemplos concretos de cómo has aplicado tus fortalezas y cómo estás trabajando en tus debilidades.

Preguntas Comunes en Entrevistas

Primero, debemos ser conscientes, que al menos un 85% de las preguntas que se realizan en las entrevistas laborales, podemos predecirlas. Algunas preguntas las hacen casi todos los entrevistadores.

Hay varios tipos de preguntas con objetivos específicos, algunas relacionadas con la formación y experiencia, otras con el perfil personal del postulante. Para moverse con soltura, entrenarse para las preguntas más frecuentes resulta de mucha ayuda.

Los entrevistadores quieren ver si has considerado tus metas a corto, mediano y largo plazo.

  • Fortalezas: Revisa la descripción del trabajo y elige tres ejemplos de cualidades que el reclutador busca.
  • Debilidades: Puedes exponer las medidas que has tomado para intentar corregirlas (cómo cursos de capacitación, por ejemplo).

Muestra por qué sería beneficiosa tu contratación para la empresa, lo que te diferencia de otros candidatos y dónde se encuentran tus mayores fortalezas. Conoce sus valores, misión y productos. Debes evitar mencionar el salario (a menos que se te pregunte).

Da una respuesta breve, destaca los logros claves en tu experiencia profesional. Comienza con una visión general y luego comenta tus trabajos anteriores.

Si se trata de la primera opción, intentarán descubrir si el motivo está relacionado con el desempeño o la integridad. Prepara tu respuesta según sea el caso. No divagues en esta respuesta, no inventes excusas.

Utiliza un ejemplo cuyo resultado haya sido favorable a todos y no haya generado impactos importantes sobre el negocio/trabajo/compañeros.

Nunca, en ninguna circunstancia, se debe hablar mal de los antiguos jefes ni de los compañeros.

Las respuestas dependen de cada persona y de su situación. Si hubo algo negativo, se puede comentar con una visión optimista de los resultados.

Este tipo de preguntas no son habituales, pero a veces se hacen para desconcertar al entrevistado y ver su capacidad de improvisar. Estas interrogantes valen también para saber la disponibilidad de viajar.

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