Cuando identificas una problemática que te interesa investigar y formulas una pregunta de trabajo, inherentemente puede surgir una respuesta preliminar para esta en base a los antecedentes que has revisado. Esta idea o propuesta es lo que conocemos como hipótesis.
Definición de Hipótesis
La hipótesis puede definirse como una predicción o explicación provisoria a un fenómeno. Una hipótesis relaciona dos o más variables entre sí o explica causalidad entre ellas. Formular una hipótesis de trabajo nos permite delimitar las variables del problema que queremos resolver.
Características de una Hipótesis
Si revisamos las características más básicas de las hipótesis encontraremos una muy buena referencia para bajar la probabilidad de cometer errores:
- Carácter afirmativo: Las hipótesis deben plantearse con un carácter afirmativo. No se formulan como pregunta, ni tampoco resulta práctico establecerlas como una negación.
- Precisa: Una hipótesis debe ser clara y precisa, tan clara que no permita ambigüedades.
- Específica: Debe ser formulada para un problema particular y específico. Si nuestra hipótesis cuenta con generalizaciones, será muy difícil lograr buenas conclusiones.
- Relevante al problema: Una hipótesis es una guía para la identificación y eventual solución del problema, por lo tanto, debe guardar plena relación con el problema que estemos abordando.
- Consistencia y armonía: Nuestra hipótesis y las variables que la componen deben estar libres de conflictos y contradicciones entre ellas.
- Testeable: Una buena hipótesis debe permitir que sea probada empíricamente. Lejos la característica más importante en el trabajo con experiencia de usuario.
Tipos de Hipótesis
Como hemos visto, la hipótesis se configura como un enunciado que describe el comportamiento de las variables que queremos estudiar.
- Hipótesis descriptivas: Hacen predicciones o estimaciones sobre las características de una variable en base a casos comparables o la teoría subyacente.
- Hipótesis correlacionales: Establecen relaciones entre dos o más variables. De esta forma, proponen que dos variables se comportan de forma similar u opuesta, que difieren o son iguales en su magnitud o si siguen o no un mismo comportamiento, entre otras posibles relaciones. Si la hipótesis indica que dos o más variables se relacionan, se correlacionan o siguen la misma tendencia, también estamos hablando de una hipótesis correlacional.
- Hipótesis de causalidad: Además de establecer una relación entre las variables, indican causalidad entre ellas. Así, sugieren qué variable es causal (variable independiente) y cuál es la variable efecto o respuesta (variable dependiente).
Ejemplos de Hipótesis
A continuación, se presentan algunos ejemplos de hipótesis:
- Hipótesis: Al final del flujo de pago, los usuarios como Felipe Domínguez (arquetipo definido por el equipo) confunden la etiqueta “cancelar” con “pagar”.
- Hipótesis: Los usuarios que llegan al homepage desde la red display (dando click a un banner) rebotan más que los que llegan de forma orgánica.
El Proceso de Prueba de Hipótesis
La hipótesis es una afirmación que puede ser “testeada” experimentalmente. Recuerda que debes ponerla a prueba, por lo que debe ser observable y estar dentro de tus posibilidades metodológicas y logísticas. En algunos casos, el fenómeno que quieres probar puede no ser observable. En esta situación, la hipótesis debe vincularse a referentes de la experiencia, es decir, definir parámetros que ayuden a observar el fenómeno.
El método científico nos dice que la hipótesis es una suposición de algo posible o imposible para sacar de ello una o más consecuencias. Esta idea es de alto valor en la medida que reconocemos que su aporte tiene que ver con la capacidad de establecer relación entre los hechos y permitir entender el por qué se producen.
Back to the basics. Si revisamos las características más básicas de las hipótesis encontraremos una muy buena referencia para bajar la probabilidad de meter la pata:
Errores en las Pruebas de Hipótesis
Frente a dos posibilidades reales, no hay diferencias (H0) o bien sí las hay (H1), las pruebas de hipótesis pueden dar dos resultados: rechazar o aceptar H0. En estas circunstancias, en forma análoga a lo que sucede con los exámenes de laboratorio diagnósticos, las alternativas son cuatro.
- Se rechaza H0 cuando ésta es falsa, una diferencia verdadera es declarada estadísticamente significativa.
- Se acepta H0 cuando ésta es verdadera, no hay una diferencia estadísticamente significativa y en realidad no la hay.
- Se rechaza H0 cuando ésta es verdadera, concluyendo que hay una diferencia que en realidad no existe, un falso positivo. Se ha cometido un error que se denomina de tipo I (α).
- Se acepta H0 cuando en realidad es falsa, un falso negativo, concluyendo que no hay diferencia cuando en realidad existe. Este es el error tipo II (β), que la mayoría de las veces se debe a un tamaño insuficiente de la muestra.
Estos dos errores deben ser considerados al evaluar el resultado de un trabajo de investigación que haya empleado pruebas de hipótesis, considerando la posibilidad de un error I cuando los resultados son significativos y de un error tipo II cuando son no significativos.
Consejos para Formular una Hipótesis
Para formular la hipótesis de la manera correcta, ten en cuenta estos aspectos:
- Se trata de una formulación original, no es posible que se repitan las hipótesis en los trabajos de investigación. Por tanto, debes ser creativo y, para eso, acude a tu costado intuitivo.
- Otro punto importante es confirmar que existen fuentes bibliográficas y de consulta para dar marco teórico a tu trabajo.
- Formula la hipótesis considerando que podrás modificarla con posterioridad. Lo importante es que pueda ser contrastada y que responda de manera delimitada al problema de investigación.
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