El trabajo en equipo es una actividad que se desarrolla entre varias personas.
Características esenciales del trabajo en equipo
A diferencia del trabajo en grupo, donde puede haber una suma de partes trabajadas individualmente sin coordinación, en el trabajo en equipo los objetivos se definen en conjunto.
Es decir, todos deciden, no solamente una persona. Para ello, es central que exista una comunicación fluida que permita una adecuada comprensión de los objetivos a lograr y basada principalmente en el respeto a las opiniones de todos sus miembros.
Se deben escuchar todas las miradas e ideas y, en base a ello, se recomienda darse el suficiente tiempo para llegar a consensos entre todos, acerca de los elementos a incluir en el trabajo.
Por eso, es vital expresar lo que necesitamos, lo que esperamos o aquello que nos molesta, siempre hablando en primera persona, comunicando de forma calmada, respetuosa y sin pasar a llevar a nuestro interlocutor.
Liderazgo participativo y roles definidos
Al trabajar en equipo, se recomienda contar con un liderazgo participativo que permita dividir roles y tareas entre todas/os.
Cada miembro se hace responsable de su trabajo autónomo y contribuye al logro de los objetivos comunes.
La principal ventaja de este tipo de liderazgo dice relación con evitar conductas autoritarias de alguno de los miembros que conlleve en la toma de decisiones en base a la opinión de unos pocos, sin considerar las ideas o puntos de vista de los demás y que permita visibilizar posibles presiones de grupo que impliquen que ciertos miembros sientan no tener el derecho de dar su opinión.
Existiendo este tipo de liderazgo, lo más relevante es que el proceso de trabajar sea experimentado por cada miembro como algo agradable y en la medida que eso se cumpla, será posible lograr los resultados esperados.
Resolución de conflictos y comunicación asertiva
Para lograr resolver conflictos al interior del equipo de trabajo de manera sana, se recomienda consultar a cada miembro qué identifica como un problema, siendo central tener la disposición de escucharse unos a otros para lograr reconocer las causas del problema en conjunto.
Aprender a expresar directamente lo que se necesita o aquello que molesta y verlo como una oportunidad de crecimiento, es esencial para el trabajo en equipo.
Si evitas mencionar lo que necesitas con tal de no incomodar y sin aclarar lo que esperas del otro, es un estilo de comunicación pasiva. Si respondes desde la rabia, impulsividad y molestia, es muy probable que eso conlleve una reacción defensiva de parte del oyente y constituye un estilo de comunicación agresiva.
La comunicación asertiva, en cambio, permite plantear directamente lo que necesito y espero de otra persona, con respeto y de forma calmada y clara.
Aceptación de errores y aprendizaje continuo
Es muy importante comprender que el resultado a lograr es responsabilidad del equipo y de cada miembro, para lo cual se hace necesario aprender a comprender que es posible que se cometan errores y que ello es parte del proceso de aprendizaje.
Es bueno recordar que la perfección no existe y que pretender alcanzarla, sin permitirse fallar, puede conllevar gran frustración para quienes integran el equipo.
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