La reforma previsional ha sido un tema central en el debate político y social en Chile, reflejo de la profunda preocupación de la ciudadanía. Recientemente, el oficialismo y la oposición firmaron un protocolo de acuerdo para avanzar en la tramitación del proyecto que continuará su discusión en el Senado, con miras a una votación en enero próximo. Aunque se han logrado consensos importantes gracias al apoyo técnico, todavía persisten desafíos en el diseño de la reforma, además de incógnitas por resolver.

El ex Presidente Sebastián Piñera envió a la Mandataria Michelle Bachelet sus propuestas para mejorar el actual sistema de pensiones, en un documento que preparó junto al equipo de la fundación Avanza Chile. Este documento es un complemento al llamado “Libro Blanco”, de 91 páginas, el cual había sido enviado a la Subsecretaría de Previsión Social en marzo de 2014, respondiendo así a los dichos del vocero de Gobierno, Marcelo Díaz, quien había indicado que la Presidenta Michelle Bachelet no había recibido ninguna propuesta.

En el documento de 10 páginas con propuestas, el ex Mandatario hace un diagnóstico desde los inicios del actual sistema previsional y señala «que el principal desafío es mejorar las pensiones de todos los chilenos, especialmente de los sectores más vulnerables y la clase media». A juicio del ex Presidente “las medidas propuestas apuntan a incrementar en forma significativa los montos de las pensiones, tanto la de los trabajadores activos como la de aquellos que ya jubilaron”.

“Para lograrlo, lo que hoy se requiere es perfeccionar y fortalecer nuestro sistema mixto de pensiones, a partir de una estrategia que combine el esfuerzo y compromiso, gradual pero significativo, de los cuatro grandes actores del sistema: Empleadores, Trabajadores, Estado y AFP», indica el ex Mandatario.

Principales Propuestas de la Reforma de Pensiones de Piñera

El resumen con las principales propuestas:

Empleadores

  • Aumentar la tasa obligatoria de cotización entre 3 y 4 puntos porcentuales, de cargo exclusivo del empleador. Esta medida implicaría a largo plazo un aumento de los montos de las pensiones entre un 30% y un 40%.

Trabajadores

  • Estimular la extensión voluntaria de la vida laboral de los trabajadores; igualar gradualmente la edad de jubilación entre hombres y mujeres; e indexar la edad legal de pensión a las expectativas de vida (se excluye de las últimas dos medidas a quienes estén próximos a la edad de jubilación).

Para generar incentivos a la permanencia voluntaria en el mercado laboral se propone:

  • Aumentar el Aporte Previsional Solidario de vejez cuando se postergue la edad de jubilación, manteniendo el nivel calculado al momento de cumplir 65 años para quienes opten por postergar su retiro.
  • No considerar los ingresos laborales de pensionados que trabajen, para efectos de acceso al Pilar Solidario, de manera de evitar los desincentivos al trabajo formal de los pensionados del sistema de pensiones solidarias.
  • Crear un subsidio al empleo de los adultos mayores, similar al existente para jóvenes y mujeres.
  • Igualar la edad de jubilación entre hombres y mujeres significaría un incremento de la pensión promedio de estas últimas del 48%. Adicionalmente, se estima que cada año adicional de postergación de la edad de jubilación podría aumentar el monto de la pensión en un 5,65%.

Estado

  • Incrementar los aportes estatales al sistema solidario de pensiones, desde el actual 0,7% del PIB a una cifra que supere el 1%, en un plazo gradual, de forma de aumentar la PBS y el APS en un 30-40%.
  • También se propone aumentar la Pensión Máxima con Aporte Solidario a lo menos hasta $350 mil e igualar el cálculo del Aporte Previsional Solidario de Invalidez y Aporte Previsional Solidario de Vejez.

AFP

  • Mejorar la competencia, gobernanza y alternativas de inversión de los fondos de pensiones, de forma de reducir costos, bajar comisiones e incrementar la rentabilidad de los fondos de pensiones:
    • Introducir mecanismos que faciliten el traspaso de los afiliados entre las AFP.
    • Crear espacios institucionales que permitan una mayor participación de los afiliados en las decisiones de las AFP.
    • Evaluar mecanismos que permitan compartir los riesgos y pérdidas de la gestión de los fondos entre los afiliados y las administradoras.
    • Posibilitar nuevas opciones de inversión para los fondos de pensiones en activos de mayor rentabilidad, como obras de infraestructura y otros instrumentos financieros.

Otras medidas que sugiere implementar:

  • Establecer mecanismos que aceleren y faciliten la incorporación de los trabajadores independientes y a honorarios al sistema previsional, incluyendo un aumento gradual de la retención de los honorarios brutos, del 10% al 17%, de forma de cubrir adecuadamente las necesidades previsionales de los trabajadores independientes.
  • Fortalecer subsidios al empleo de jóvenes y mujeres vulnerables, elevando la edad y cobertura del beneficio, y haciéndolo imponible.
  • Crear un subsidio de desempleo para el pago de las cotizaciones previsionales.
  • Limitar los componentes no imponibles de la remuneración, incorporando gradualmente aquellas asignaciones que hoy se encuentran excluidas de la obligación de cotizar.
  • Modificar la licitación del Seguro de Invalidez y Sobrevivencia diferenciando por edad (lo que permitiría aumentar la tasa efectiva de cotización en un punto porcentual adicional).
  • Masificar el Ahorro Previsional Voluntario Colectivo, incorporando mecanismos de «matching funds» estatales para fortalecer los esquemas de ahorro entre empresas y trabajadores. Asimismo, se propone permitir el retiro de hasta un 25% del ahorro, por una sola vez, por cada relación laboral del trabajador.
  • Crear una «Libreta de Ahorro del Hogar», suplementada por el Estado a través de «matching funds» cuando los aportes a la libreta se destinen a las pensiones de los adultos mayores del grupo familiar o a la educación de los hijos.
  • Estudiar la creación de un seguro de dependencia física para los adultos mayores, o bien, diferenciar la PBS por edad, en función de sus mayores carencias y necesidades. Según la Casen 2013, en Chile hay 320 mil personas mayores de 65 años con dificultades para desplazarse o realizar sus actividades mínimas en forma independiente, lo que equivale a poco más del 15% del total, cifra que se eleva hasta el 32% en el caso de los mayores de 80 años.
  • Recalcular la rentabilidad del Bono por Hijo a partir del año 2009, de forma de incrementar las pensiones de aquellas mujeres que cotizan al final de su periodo activo únicamente con el fin de obtener el beneficio.
  • Incentivar la educación previsional para los afiliados al sistema informando a cada trabajador en forma mensual -y adicionalmente a la cartola cuatrimestral- el monto de sus ahorros, la pensión proyectada y las alternativas disponibles para mejorar la pensión.

«Finalmente, un aspecto central para mejorar las pensiones a mediano y largo plazo es recuperar la capacidad de crecer de la economía chilena, lo que pasa a su vez por la recuperación de la inversión, la productividad y las expectativas, factores que se han visto severamente deteriorados en los últimos dos años», establece el documento elaborado por Piñera y la Fundación Avanza Chile.

Análisis de las Tasas de Reemplazo

A principios de este año, la Superintendencia de Pensiones (SP) junto con la Dirección de Presupuesto (DIPRES) publicaron un informe en el que se calcularon las tasas de reemplazo del sistema previsional chileno, con proyecciones basadas en distintos escenarios futuros (SP y DIPRES 2024). Este indicador resulta clave para medir uno de los objetivos principales del sistema de pensiones: mantener un nivel de consumo estable al pasar de la vida laboral a la jubilación.

Los resultados reafirmaron lo que se había señalado previamente: las tasas de reemplazo en Chile no son bajas (Ugarte y Vergara 2022), sobrepasando el 100% en los sectores de ingresos más bajos. Para aquellos jubilados más recientes, que se retiraron entre 2015 y 2022 con salarios más altos, en un contexto marcado por la crisis económica y los retiros de los fondos previsionales, la tasa de reemplazo promedio es del 63% (62% para mujeres y 65% para hombres; ver gráfico siguiente).

Sin embargo, el estudio también revela una tendencia preocupante: debido a la PGU, las tasas de reemplazo disminuyen a medida que se acumulan más años de cotización, con una reducción más pronunciada en el caso de las mujeres. La Comisión Técnica de Pensiones (2024) calculó que los pensionados con 10 o más años de cotización tienen tasas de reemplazo cerca de 20 puntos porcentuales menores al grupo con menor participación en el sistema.

A nivel internacional, Chile registra tasas de reemplazo relativamente elevadas. Aunque son proyecciones teóricas, sirven como referencia para comparar las prestaciones en países desarrollados. En estos países, la tasa de reemplazo promedio en relación con la última remuneración bruta es del 52% para quienes cotizan un salario promedio durante toda su vida laboral, y del 73% para quienes ganan la mitad de dicho salario. Con el valor actual de la PGU, Chile exhibe tasas de reemplazo notablemente superiores al promedio de la OCDE, sobre todo para los trabajadores con menores ingresos.

Desafíos Demográficos y Edad de Jubilación

En la última década, ha quedado claro que enfrentar los desafíos de una población que envejece rápidamente requiere una revisión integral de las políticas de pensiones. Un factor clave ha sido el notable aumento de la esperanza de vida: En 2022, la esperanza de vida a los 65 años en los países de la OCDE promedió 83 años para los hombres y 86,2 años para las mujeres.

En la evidencia comparada, una de las reformas más recurrentes para garantizar la sostenibilidad del sistema, en un contexto de envejecimiento poblacional y aumento de la esperanza de vida, es el aumento progresivo de la edad de jubilación según la cohorte de nacimiento (Leitch, Sánchez y Villena 2020b). Además, algunos de los países con los mejores sistemas de pensiones, según el Índice Global de Pensiones Mercer CFA Institute (Ranking CFA), han comenzado a indexar la edad de jubilación a la esperanza de vida.

La Tabla 1 presenta una comparación de los países de la OCDE que ocupan los primeros puestos en el ranking CFA de 2023, evaluando la edad de jubilación actual y futura. Para esta comparación, se considera la esperanza de vida restante proyectada a los 65 años tanto para hombres como para mujeres. En Chile, la edad de jubilación es de 65 años para los hombres y 60 años para las mujeres, ubicándose entre las más bajas del grupo de países desarrollados.

A diferencia de países como Dinamarca y los Países Bajos, que han proyectado aumentos significativos en la edad de jubilación futura (74 y 70 años, respectivamente), Chile enfrenta el desafío de ajustar su sistema previsional a las nuevas realidades demográficas.

Tabla Comparativa de la Edad de Jubilación en Países de la OCDE (Ranking CFA 2023)

País Edad de Jubilación (Hombres) Edad de Jubilación (Mujeres) Esperanza de Vida a los 65 (Hombres) Esperanza de Vida a los 65 (Mujeres)
Dinamarca 67 (Futuro: 74) 67 (Futuro: 74) 83 86.2
Países Bajos 66 (Futuro: 70) 66 (Futuro: 70) 83 86.2
Chile 65 60 83 86.2

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