Con el fin de mejorar las condiciones laborales, un grupo de parlamentarios está impulsando un proyecto de ley para consagrar el "confort térmico" en el lugar de trabajo. La idea es que las personas no experimenten la sensación de calor ni frío; y que la temperatura, humedad y movimiento del aire sean favorables a la actividad que se desarrolla.
Ulloa argumentó que "en la actualidad no existe ninguna normativa relativa a proteger el bienestar de los trabajadores si de la temperatura se trata. Por eso ingresé esta iniciativa que busca consagrar el bienestar térmico en nuestra legislación laboral. Hay experiencia comparada de avances en esta materia, como por ejemplo en España y tenemos que avanzar en esa línea".
"El conflicto térmico es muy recurrente en espacios de trabajo que de por sí se ubican en zonas geográficas donde las temperaturas o altos índice de humedad son constantes y rutinarios; así las zonas extremas de nuestro país tienen un alto índice de trabajadores expuestos a temperaturas que tanto en su mínima como máxima están fuera de los parámetros recomendables para un buen desempeño laboral de los trabajadores", agregó.
En particular, la iniciativa dice que los empleadores deberán garantizar que en los lugares de trabajo cerrados, deberán cumplirse las siguientes condiciones: En primer lugar, la temperatura de los locales donde se realicen trabajos sedentarios propios de oficinas o similares estará comprendida entre 16 y 25º C.
Uno de ellos fue España, que en 1997 emitió un decreto donde -entre otras cosas- se fijaban las condiciones de climatización de los lugares de trabajo.
Desde la institución apuntan que “es necesario aclarar que el confort térmico en el área de trabajo no sólo se relaciona con la temperatura. En ese sentido, comentan que “en los espacios de trabajo generalmente coexiste un grupo diverso de personas y alcanzar el confort para todos ellos es prácticamente imposible.
La temperatura percibida, además de los componentes ambientales, tiene relación con también con otros factores. Otro punto a tener en cuenta, afirman, es que “en las oficinas generalmente la actividad física es baja durante la jornada”. Por ello, aunque la temperatura exterior en verano sea muy alta, “no es necesario ni recomendable” que la interior sea muy baja, y lo mismo al revés.
Un elemento clave para climatizar la oficina es el uso del aire acondicionado. Desde la organización recomiendan, en primer lugar, que se regule la temperatura según la estación del año y las características del trabajo. Al mismo tiempo, instan a evitar bajar y subir bruscamente la temperatura de las instalaciones y a apagar el aire al vaciar el área.
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