La música, en cualquiera de sus dimensiones, ayuda a desarrollar las habilidades de lenguaje, memoria y atención. Cantar, tocar un instrumento, oír cuentos musicales o divertirse con juegos y disfrutar de la música. Todas estas son actividades de positiva influencia en el desarrollo infantil: la música es capaz de afectar positivamente la actividad cerebral y, a partir de esto, los patrones cognitivos.

El Impacto de la Música en el Desarrollo Cognitivo

Cuando comienza la etapa preescolar, y luego la escolar, es fácil ver las influencias de la exposición a la música. “Si desde la primera infancia hay un vínculo cercano con este arte, se permite un buen desarrollo de la escritura y la lectura.

Fabiola Fariña, educadora de párvulos y psicopedagoga, creadora de un centro de apoyo psicopedagógico en Ñuñoa, especifica que la música mejora la concentración y el rendimiento escolar, incluso en aquellos pequeños con déficit atencional, hiperactividad o algún trastorno de aprendizaje. La especialista agrega que la música también facilita el conocimiento de la cultura, permite adquirir técnicas de respiración y relajación, mejora la comprensión y también el aumento del vocabulario.

Desarrollo del cerebro: los estímulos musicales facilitan las conexiones neuronales, además de mejorar la memoria al hacer recordar sonidos, ritmos y melodías.

Estudios y Evidencia Científica

Los antecedentes vienen de estudios ampliamente difundidos, por ejemplo, de la investigación de la Universidad de Münster, Alemania, publicada hace un par de años por Thomas Blank y Karl Adamek, en colaboración con el Departamento de Salud Pública de esa misma ciudad. Otra investigación, esta vez de la Universidad de Northwestern, EE.UU., indicó que los escolares que tocan un instrumento musical son más exitosos al momento de incorporar patrones de sonido cuando aprenden un nuevo idioma. Otro resultado fue que los alumnos que reciben entrenamiento musical tienen un vocabulario más amplio, además de mayor capacidad de lectura. La potenciación cognitiva que surge a partir de la música se puede explicar como un incremento de la velocidad de procesamiento y elaboración de la información.

El Efecto Mozart: ¿Mito o Realidad?

Una de las primeras personas en difundir el Efecto Mozart fue el músico, pedagogo, escritor y profesor Don Campbell. También se hizo conocido cuando investigadores de la Universidad de Texas advirtieron que los niños que oían música de Mozart tenían mayor capacidad de memoria, mejor retención y un incremento en el coeficiente intelectual. No obstante, no hay estudios contundentes que demuestren que la música de Wolfgang Amadeus Mozart tenga un valor terapéutico por sí misma. Entre los argumentos a favor se afirma que el músico trabajó especialmente los tonos agudos, sonidos que al escucharse generan mayor cantidad de sinapsis o conexiones cerebrales.

¿Cómo Utilizar la Música para Mejorar tu Productividad?

Cuando se decide utilizar la música como potenciador del aprendizaje, hay que determinar qué es lo que se quiere lograr, porque de eso depende el tipo de música, la clase de instrumento, así como la velocidad y frecuencia de la melodía que se utilizará.

“Los sonidos de alta frecuencia (más agudos) son los que más se relacionan con beneficios pedagógicos. “Cuando se trata de niños preescolares, la música que se usa debe ser de melodías ordenadas, que tengan una secuencia clara, como el Minueto 1 de Mozart.

El profesor Egidio Contreras explica que cuando se trata de la estimulación a través de la música, importa más la calidad de la pieza que se usa que la cantidad de tiempo que se aplica.

Recomendaciones Musicales

Uno de los usos más simples y difundidos de la música es la regulación del estado de ánimo. Algunas obras estimulantes son:

  • De Wagner: La gran marcha de Tannhauser
  • De Mozart: Minueto Don Juan
  • De Borodin: El príncipe Igor

Obras relajantes pueden ser:

  • De Beethoven: Minueto y Para Elisa
  • De Bach: Concierto de Brandemburgo

Personalidad y Tipo de Tarea: Claves para Elegir la Música Adecuada

La personalidad tiene una influencia clave sobre si la música de fondo puede aumentar la productividad o distraer en el lugar de trabajo, lo que se relaciona con el nivel óptimo de alerta mental y la preparación del cerebro para procesar nueva información. Una investigación de 2014 indica que en condiciones de un nivel óptimo de alerta mental, la música de fondo como estímulo externo, puede mejorar el rendimiento y la productividad.

Los introvertidos necesitan poca estimulación musical externa para funcionar a su nivel óptimo. En los introvertidos, la música de fondo podría llevarlos a superar su nivel óptimo, probablemente reduciendo la productividad. Los extrovertidos, por otro lado, tienen niveles iniciales más bajos de alerta mental y de preparación del cerebro para procesar nueva información interna, por lo que necesitan más estimulación externa para funcionar a su nivel óptimo. En los introvertidos, la música de fondo puede reducir la productividad en comparación con los extrovertidos, especialmente cuando la música es muy excitante.

Las investigaciones han demostrado que la naturaleza de la tareas que se están llevando a cabo, puede tener efectos significativos en presencia de música de fondo. Debido a conexiones en el cerebro entre la música y el lenguaje, intentar leer y escribir al mismo tiempo que escuchar música compleja, especialmente música con letra, puede resultar particularmente difícil, según un estudio de 2010 que analizó los efectos de la música en la comprensión de lectura de alumnos de secundaria en los Estados Unidos.

En las tareas sencillas o repetitivas, como las que realiza un data entry, puede mejorarse el rendimiento con música alegre y compleja de fondo. Pero si estás realizando una tarea sencilla o repetitiva, o una tarea manual, tener música en segundo plano puede ayudar especialmente a mejorar el rendimiento, en particular si esta es alegre y compleja. En estos casos, los efectos de la música de fondo en nuestro cerebro sirven para motivarnos y mantener la atención, a la vez que activan redes de recompensa en el cerebro.

Música para Tareas Complejas

Si bien, cuanto más compleja o exigente sea la tarea, más distraerá la música de fondo, se recomienda aprovechar los efectos motivadores de la música para ayudar con la productividad en las tareas, reproduciendo música antes de comenzar el trabajo. Ello mejorará el estado de ánimo y la atención en los momentos previos a comenzar una tarea laboral, lo que podría conducir a una mayor productividad.

Entonces, si estás a punto de hacer una tarea cognitivamente exigente que implica leer y escribir, y sientes que la música puede distraerte si se toca al mismo tiempo, intenta escucharlo justo antes de realizar la tarea. Esto puede potenciar las habilidades lingüísticas en particular, como lo ha demostrado una investigación de 2023 que estudió los efectos benéficos de hacerlo con chicos que presentan trastornos de desarrollo del lenguaje.

La Música como Herramienta Personalizada

La música puede ser útil o perjudicial para la productividad en el lugar de trabajo o de estudio, dependiendo de muchas características personales o grupales. Por eso lo mejor es experimentar con diferentes tareas y diferentes tipos de música para descubrir cuál funciona mejor.

Parafraseando al músico argentino Astor Piazzolla: “La música es el arte más directo, entra por el oído y va al corazón”, podríamos agregar que también potencia nuestro intelecto.

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