Los modelos de intervención social se configuran como propuestas intencionadas para modificar alguna situación social que por algún criterio se juzga problemática o no deseada y que afecta a una comunidad o grupo de individuos.
Es posible sostener que existe intervención desde el momento en que se interpreta cierta situación, lo cual puede variar según quién o quiénes lo hagan y la forma en que se aproximen a los contextos sociales (Saavedra, 2015; Matus, 2002). Para iniciar se revisan las definiciones de intervención social interdisciplinar e intersectorial que guían el análisis.
Cabe señalar aquí los aportes del maestro Ander Egg (1995), quien señala que la intervención social es el conjunto de actividades realizadas de manera más o menos sistemática y organizada, que permiten actuar sobre un aspecto de la realidad social con el propósito de producir un impacto determinado. A esto se puede agregar el aspecto socioeconómico y los conflictos de intereses involucrados en el actuar de la intervención, ya que se construye desde una perspectiva sociopolítica que no es aislada.
Como consecuencia de lo anterior, Matus (2002) señala que en los procesos de intervención social no se trabaja con individuos en cuanto tales, sino más bien con categorías que componen el fenómeno de intervención. Más adelante se explicará quiénes son los estudiantes beneficiaros del programa.
Luego se analiza el Programa de Acompañamiento y Acceso Efectivo a la Educación Superior PACE desde sus orígenes, vinculado con la perspectiva intersectorial. Más adelante se releva el componente PEM y se profundiza en el análisis interdisciplinar del funcionamiento del equipo profesional.
- Se parte de la base de que la intervención tiene que ser transformadora, desde una perspectiva sociopolítica que también tiene relación con las instituciones que la realizan y sus propósitos. Por esto, cuando hablemos de intervención social en este artículo, no se estará haciendo referencia a los aspectos caritativos, asistenciales o simplemente no-sociopolíticos, sino a la transformación de las estructuras en menor o mayor grado.
Así, una primera delimitación conceptual indica que una intervención sociopolítica es realizada por el Estado y las ONG, de manera que estas se posicionan a partir de las políticas gubernamentales y del modelo de desarrollo del país, con discursos y acciones explícitas de aprobación o rechazo.
Interdisciplinariedad e Intersectorialidad en la Intervención Social
La interdisciplinariedad surge con apoyo de agencias internacionales como la OCDE y la Unesco, en torno a temas de educación superior y el rol de las ciencias sociales. Cuatro académicos fueron clave en su gestación: Edgar Morin, Basarab Nicolescu, Erich Jantsch y Jean Piaget (Uribe, 2012). En la década de 1970, movidos por una profunda preocupación por la fragmentación del conocimiento y lo que ellos percibían como nefastos efectos para el futuro de la humanidad, estos intelectuales comienzan a hablar sobre la necesidad de la interdisciplinariedad.
En el ámbito de la intervención social, trabajar interdisciplinariamente requiere interpretar desde distintos puntos de vista las problemáticas sociales, comprendiendo las acciones de los sujetos en las distintas dimensiones que influyen en su vida y anteponiéndose a los posibles impactos de la intervención. Implica colaboración, trabajo en equipo, encuentro en torno a una problemática.
En este sentido, es importante que se pueda llegar a una base común respecto de la interpretación del fenómeno que se desea abordar, ya que cada disciplina tiene sus códigos y lenguaje propios, lo que dificulta su entendimiento para el resto. Sin embargo, muchas veces el trasfondo o comprensión del fenómeno es similar, entendiendo que no hay espacios donde una disciplina puede intervenir y la otra no, sino que todo forma parte de la intervención, ya que la totalidad de los aspectos considerados en la discusión son parte del fenómeno. Cada disciplina aporta con sus conocimientos, instrumentos y metodologías.
¿Qué implica trabajar interdisciplinarmente?
Por su parte, la intersectorialidad es un modelo de gestión que se sustenta en la coordinación y maximización de la acción bajo lógicas de organización entre distintos sectores, siendo lo contrario la sectorización, la cual distingue “entre el sector público, el sector mercantil, el sector privado no mercantil o las comunidades. En ese marco, la intersectorialidad alude a las relaciones entre tales sectores y cubre el estudio de las diferentes modalidades de asociación público-privada” (Cunill-Grau, 2013, p. 6).
La intersectorialidad fue impulsada originalmente por el sector de la salud, ya que se visualiza que los determinantes sociales que inciden en la salud de la población deben estar presentes en todas las políticas y no solo en las específicas de ese sector. Luego, el sector de educación también manifiesta preocupación por el trabajo intersectorial, de manera que la necesidad de políticas integradas ha ido tomando fuerza desde la década de 1990. Así, ya no se trata de vincular las instituciones por medio de la conformación de una autoridad para elaborar agendas en común.
Por el contrario, hoy la noción de intersectorialidad ha renovado su importancia bajo el imperativo de una visión holística del gobierno. La intersectorialidad implica que los diversos sectores involucrados entregan a un mismo público específico los servicios que son propios de cada uno, pero de manera articulada, para así atender necesidades sociales o prevenir problemas que tienen complejas, diversas y relacionadas causas.
Los distintos sectores deben ponerse de acuerdo para actuar conjuntamente en relaciones no jerárquicas y no contractuales. En síntesis, un modelo de gestión intersectorial responde a una política pública que lo impulsa, pero también a una concepción de que el problema en cuestión requiere de un abordaje más amplio. Entendamos la política pública como una intervención social, ya que sustenta las acciones de los gobiernos toman o no para lograr un determinado objetivo de carácter público, ya sea un problema para solucionar, una oportunidad a aprovechar o un derecho a garantizar, buscando servir como punto de transformación social (Urquieta; Labraña y Salinas, 2020).
De modo que implementar intervenciones sociales pertinentes obliga a revisar los criterios y orientaciones que sirven de base a los programas sociales.
El Programa PACE como Estrategia Interventiva
- El PACE se inserta como estrategia interventiva dentro de la política educativa chilena a partir de 2014, cuyos términos de referencia, es decir el marco que orienta su accionar, emanan desde el Ministerio de Educación a 31 instituciones de educación superior, estatales y privadas, para que lleven a cabo la implementación del programa.
En Chile, la lógica general ha sido comprender al Estado y sus políticas como el centro regulador de las operaciones estructurales de la sociedad, buscando que quienes están marginados puedan integrarse al modelo de desarrollo estatal a través de la intervención social. Cabe destacar que este modelo de desarrollo ha cambiado con los años.
Para estudiantes provenientes de contextos vulnerables el ingreso a la Educación Superior supone un desafío de adaptación y aprendizaje de nuevos códigos prácticos y simbólicos (Espinoza y González, 2016), poniéndolos en desventaja respecto de otros estudiantes que cuentan con un mayor capital cultural.
Para describir el origen del PACE es necesario remitir a la crisis de la educación pública chilena, la cual fue visibilizada por los y las estudiantes a través de movilizaciones y protestas que hicieron ver a la clase política y a la sociedad en su conjunto la precariedad de algunos establecimientos educacionales, la desigualdad que enfrentan estudiantes en el acceso a la educación superior y, por ende, la calidad de la educación pública chilena.
El PACE fue anunciado en 2014 y se enmarcó en la propuesta de reforma educacional que impulsa el Gobierno de la presidenta Michelle Bachellet. El programa es de financiamiento completamente estatal, a través del Mineduc. Así, las Instituciones de Educación Superior (IES) ofertan cupos adicionales al sistema regular de acceso, a los que los estudiantes postulan con un puntaje basado principalmente en los resultados académicos de su trayectoria secundaria (NEM y ranking).
Para este efecto, el programa establece requisitos mínimos para acceder a postular a los cupos ofertados, siendo el filtro de mayor relevancia pertenecer al 15% de mejor rendimiento de la generación u obtener un ranking de notas sobre 740 puntos. Las IES tienen la facultad de definir el número de cupos que se ofertarán en cada una de sus carreras de manera autónoma.
En este sentido, la oferta académica PACE es variada a lo largo de todo el territorio nacional, brindando cupos y acompañamiento a nivel universitario. En conjunto con los cupos, cada IES implementa acciones de preparación, apoyo y acompañamiento a las comunidades de estudiantes de tercero y cuarto medio de los Establecimientos Educacionales (EE) asignados.
El Mineduc selecciona los EE que tengan los indicadores de vulnerabilidad escolar más altos (principalmente de administración municipal o corporaciones de administración delegada). Estos indicadores miden, en escala ascendente, condiciones de pobreza y riesgo de fracaso escolar.
Dichas condiciones se identifican como obstaculizadores para el acceso y permanencia en la educación superior. Evidentemente, los EE con alto Índice de Vulnerabilidad Escolar concentran estudiantes de los primeros deciles de ingresos económicos de la población del país, clasificación que se realiza mediante el Registro Social de Hogares, por lo que en el escenario descrito se intersectan dos medidas implementadas dentro de la reforma educacional: a) estudiar en un EE PACE y acceder a la educación superior mediante un cupo alternativo y b) acceder a beneficios de financiamiento como la gratuidad, que brinda la posibilidad de estudiar financiado por el Estado a estudiantes cuyos hogares están clasificados en los 6 primeros deciles de vulnerabilidad social.
En relación con lo anterior, los propósitos que orientan el programa, se vinculan con establecer medidas que restituyan el derecho a la educación superior a estudiantes destacados de sectores vulnerados, por lo tanto, es una política focalizada, dirigida a grupos de estudiantes con determinadas características socioeconómicas y logros académicos mínimos.
Sin embargo, los términos de referencia 2021 también dan cuenta de que el programa se enmarca en un plan educativo nacional que busca el desarrollo de “competencias/habilidades transversales, cognitivas, intrapersonales e interpersonales en todos los estudiantes de tercero y cuarto medio, además de sus docentes, equipos técnicos y orientadores de los EE en convenio” (Términos de referencia PACE, 2021, p.
El Mineduc propone trabajar el desarrollo de estas competencias transversales a través del marco de entendimiento que brindan las Habilidades para el Siglo XXI 2, las cuales también han sido incorporadas en Chile en las bases curriculares nacionales para tercero y cuarto medio a partir de 2020. De este modo, se observa otra política educativa que se intersecta con las dos nombradas anteriormente, relevante para el análisis de la intervención del PACE: bases curriculares para tercero y cuarto medio y el desarrollo de habilidades para el siglo XXI.
Intersectorialidad en el Programa PACE
La intersectorialidad se observa en la participación de IES del sector público y privado. Para efectos de territorializar el análisis de la intervención, en la región Metropolitana son 9 instituciones de educación superior las que participan en el programa, cuatro de ellas son públicas y cinco privadas. La Tabla 1 detalla el número de cupos ofertados por las IES en la Región Metropolitana según el sector económico al que representan, dejando en evidencia la mayor apertura que tienen las IES públicas en ofertar cupos de acceso universitario.
Las instituciones del sector público disponen del 61,6% del total de la oferta académica del PACE, mientras que el sector privado oferta el 38,4% de los cupos (Oferta 2021).
| Sector | Porcentaje de Cupos Ofertados |
|---|---|
| Público | 61.6% |
| Privado | 38.4% |
Las asociaciones público-privadas han experimentado en las últimas décadas un crecimiento explosivo, tanto práctico como teórico, fundamentalmente bajo el impulso del movimiento de reforma que preconiza las virtudes de la prestación de servicios públicos por entidades privadas.
De todos modos, no podemos profundizar en el análisis del modelo intersectorial, ya que la oferta de cupos PACE es lo más cercano que encontramos a este modelo de gestión, cuyo financiamiento no es compartido entre ambos sectores, sino totalmente público, ya que el Mineduc es quien transfiere recursos, tanto a las instituciones públicas como privadas, para que lleven a cabo sus intervenciones.
Componentes del Programa PACE
Para llevar a cabo los objetivos propuestos, el programa se divide en dos líneas interventivas. Por un lado, el subcomponente orientado al apoyo de estudiantes los dos últimos años de enseñanza media, denominado Preparación en la Enseñanza Media (PEM). Para efecto de realizar un análisis más...
La presente monografía se realiza con el interés de dar a conocer el intervenir del profesional en la práctica; iniciando desde conceptos básicos de crisis, luego los tipos de crisis a su vez que si una crisis no es tratada a tiempo puede evolucionar a sus distintas fases; Aquí es donde nace el proceso de intervención del Trabajador Social en el Modelo de Intervención en Crisis, para esta investigación citamos distintos autores entre los más destacados tenemos a: Viscarret Garro, Rapoport, Howard Parad, Naomi Golan, O’ Hagan, Escatin, Carballeda, Johnsson, etc.
Tambien se ha recopilado informacion mediante encuestas y entrevistas a distintos profesionales en Trabajo Social en varias areas como: Area de Salud tenemos a el Hospital Vicente Corral Moscoso , UNIREAS, Centro de Salud Pumapungo, Area Laboral Prefectuar del Azuay y China Geuzhoba, Area Educativa al Colegio Benigno Malo y Unidad educativa Sig Sig y Area de Promocion Social Casa Maria Amor y Corporacion Mujer a Mujer, con la intenciòn de saber como actua e interviene con los usuarios en estado de crisis.
Howard Parad fue uno de los primeros en realiazar la intervencion en crisis en Trabajo Social que conjuntamente trabajaba con un marco teòrico de la Psicologia; haciendo incapie a esto y llevandolo a la pràctica del quehacaer del profesional de Trabajo Social tiene mucha relaciòn ya que el Trabajo Social siempre esta trabajando con un equipo multidiciplinario de profesionales de distintas ramas pero en especial con la psicologìa ya que esta estudia los procesos psìquicos de la conducta y la personalidad, es de allì de donde nacen los eventos que causan los estados de crisis de los individuos.
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