«El principio de la Meditación Trascendental es simple, el Ser es dicha en su naturaleza, es la felicidad infinita. La mente siempre se dirige hacia una felicidad mayor, es la experiencia de cada uno» - Maharishi Mahesh Yogi
La mediación se ha convertido en una práctica imprescindible para cualquier persona que quiera desarrollar su capacidad de bienestar. La vida interior está llena de pequeños problemas que tratamos de eliminar por todos los medios: estrés, ansiedad, problemas de concentración… ¡La lista es larga!
El ajetreo del día a día, el trabajo, los estudios, los cuidados del hogar, entre muchos otros, son todos factores que llevan a una persona a vivir en constante tensión, lo que con el tiempo puede acarrear diversas enfermedades. En este sentido, buscar opciones que nos permitan trabajar nuestro lado espiritual es esencial para llevar una vida emocional equilibrada y sana. Existen muchas alternativas, muchas de ellas de carácter milenario.
Para hacer frente al estrés, la meditación aparece como una solución potencial. Existen diferentes maneras de llevar a cabo una práctica cada vez más popular en este mundo lleno de presiones cotidianas, pero de las miles de prácticas de meditación existentes, la meditación trascendental destaca entre las demás. Con sus seguidores y sus detractores, se merece que nos interesemos por ella.
¿Qué es la meditación trascendental?
Hay miles de técnicas de meditación, desconocidas para la mayoría de nosotros desde hace varios años. Entre ellas, la meditación trascendental es más alternativa. De hecho, a menudo se presenta más como una técnica mental de desarrollo de la consciencia, asociada con la relajación.
El proceso se realiza sin esfuerzo, y es efectivo a corto plazo y aprobado por la mayoría. En teoría, la idea es desarrollar esta técnica mental dos veces al día durante veinte minutos. En silencio, participamos positivamente en nuestra coherencia emocional, nuestra autoestima y, paralelamente, aprendemos a relajarnos con tranquilidad. ¿El principio? Repetir un mantra internamente, sentado en la postura de loto, con los ojos cerrados.
Este mismo mantra lo enseña de forma personal un instructor formado por la organización de Maharishi, el fundador de la Meditación Trascendental. Aprender esta tecnica para apaciguar nuestros pensamientos es el objetivo de la disciplina; cómo usar las técnicas de relajación para aprender a meditar; cómo usar la meditación mindfulness para liberar mental y profundamente nuestros pensamientos. No requiere concentración, ni contemplación; en resumen, no necesita esfuerzo ni ninguna técnica especial.
Aunque no está destinada para ningún estilo de vida en particular, encaja perfectamente en el marco de una vida diaria activa o incluso sobrecargada.
Orígenes e historia de la meditación trascendental
La meditación viene, ante todo, del deseo de ser consciente de uno mismo, de comprender lo que sucede dentro de ti y de combatir el estrés y la depresión. Son objetivos que la meditación trascendental promete obtener, en combinación con los notables beneficios físicos.
Introducida en Occidente en 1955 por Maharishi Mahesh Yogi, la meditación trascendental está inspirada en una tradición espiritual india. Maharishi la da a conocer tras el renacimiento de la meditación india y las tradiciones en este dominio. El desarrollo de la meditación espiritual hindú surge como una cristalización de otras tradiciones y mitos muy antiguo de esta religión.
Busca, en pocas palabras, a través de muchas técnicas de acercamiento espiritual, llegar a la «Devoción al Señor». Esto se lleva a cabo mediante diversas técnicas de trascendencia y purificación. La meditación hindú, en este sentido, considera a la vida como un ciclo inagotable en el que se nace, se vive y se muere a través de la reencarnación, la que nos permite ir purificándonos.
Cuando hablamos de meditación trascendental, están involucradas unas seis millones de personas a las que se les habría enseñado esta técnica en el mundo. Un número que, a pesar de las pequeñas polémicas, sigue siendo representativo del entusiasmo y de la voluntad de ser feliz. Sumérgete en esta técnica para encontrar el equilibrio espiritual y emocional.
En base a estas técnicas, Maharishi Mahesch Yogi (literalmente: Gran vidente, Gran señor y Divino) popularizó y dio a conocer la meditación trascendental. Nacido en 1917 y fallecido en 2008, se convirtió en el símbolo de la contracultura estadounidense, y su imagen se popularizó, especialmente tras aparecer en la portada del Time.
Maharishi adquirió gran importancia dentro de la cultura popular occidental. De hecho, una de las bandas musicales que hacían historia en los escenarios del mundo en ese momento, Los Beatles, luego de haber pasado una larga temporada practicando la meditación trascendental, decidieron, influidos por este gurú religioso, seguirlo a su retiro que llevaba a cabo en Rishikesh. El grupo que venía pasando por una difícil etapa tras la muerte de uno de sus representantes más emblemáticos, Brian Epstein, con el fin de poder relajarse y buscar un equilibrio espiritual.
Aunque sus detractores asocian su técnica con el nombre de «secta», Maharishi fundó una universidad, escuelas e institutos en diferentes países. Cosechó un éxito que se debe a la facilidad de la técnica, que hizo furor entre algunas celebridades.
El origen y desarrollo de la meditación trascendental
Maharishi inició su enseñanza de la meditación trascendental de manera pública que aprendió gracias a Brahmananda Saraswati, su maestro. Conocida originalmente como «trascendental meditación profunda», con esta técnica Maharishi inició a miles de personas, tras lo que decidió organizar un programa de formación con el fin de masificarla y llevarla a más partes del planeta. De hecho, comenzó a llevar a cabo diferentes giras alrededor del mundo para promoverla.
La primera versión de estos tours internacionales que llevaba a cabo este líder tuvo como destino Rangún en Birmania, lo que actualmente se conoce como Myanmar, quedándose por esos lugares por un semestre entero en el que se dedicó a difundir sus conocimientos respecto a estas técnicas que cada vez adquirían más adherentes.
Pero fue a fines de la década de los 50 cuando llegó a nuestro continente, en Estados Unidos, enseñando y difundiendo todo lo que él sabía sobre esta actividad en importantes lugares como Hawai, Los Ángeles, San Francisco, así como en Europa, en ciudades de Alemania y en Londres. El equilibrio espiritual y emocional son algunos de los principales objetivos de quienes se interesan por esta practica.
Fue en estos viajes donde surgieron las primeras organizaciones relacionadas con esta técnica para relajarse, como el Movimiento de Regeneración Espiritual que fundó en Los Ángeles, estableciendo una oficina en 1959 que se convirtió en el único espacio del país norteamericano donde se enseñaba oficialmente Meditación Trascendental hasta el año 1965.
Ya en 1960 el líder que se movía por el planeta llevando los saberes que conlleva esta técnica a todas las partes de la Tierra, especialmente en Occidente decidió funda la Sociedad Internacional de Meditación. Fue en esta institución de donde se formó el primer maestro de esta tradición, el inglés Henry Nyburg, quien se transformó en su representante personal en el continente europeo. Además, este maestro recibió la facultad de enseñar la esta tecnica de reflexión.
Pero fue un año después cuando el Maharishi decidió dictar, en una localidad cercana a Rishikesh, la primera versión del Curso Internacional de Formación de Profesores (TTC), al que se inscribieron más de 60 personas provenientes de diverentes países, como Canadá, el Estados Unidos, Dinamarca, Gran Bretaña, Alemania, Malasia, Noruega Australia, Greica, India, Antillas y Bahamas.
Los maestros que se formaron en esta instancia se dedicaron a difundir todo lo que aprendieron alrededor del mundo y ya 1978 solo en Estados Unidos habían más de 7 mil maestros. Por esos mismos años, Maharishi ya se había convertido en toda una celebridad, apareciendo en importantes medios de comunicación, como cuando estuvo en la misma BBC y en el Royal Albert Hall de Londres en una conferencia que otorgó a una miltitud de más de 5 mil persona.
A pesar de contar con varias críticas, esta técnica se ha fortalecido por los múltiples beneficios que entrega. Incluso, durante la década de los 60 y los 70 comenzaron a surgir diferentes estudios científicos que validaban esta técnica, dándole un impulso que la hizo reconocida hasta en los rincones menos esperados del mundo. Se estima que ya en los primeros años de este siglo millones de personas habían pasado por una formación en esta técnica para reflexionar, lo que pemitió al Maharishi liderar una gran organización de carácter planetario.
Una de las organizaciones actuales más importantes relacionadas con esta actividad es el País Global de la Paz Mundial, a través de la que se busca promover la educación y la construcción de edificios por la paz en algunas de las ciudades más grandes del planeta. Esta institución es actualmente liderada por Tony Nader, el sucedor de Maharishi.
Meditación trascendental: los beneficios
Esta técnica es un tipo particular de meditación. Una técnica que parece sencilla, sí, pero ¿cuáles son sus efectos? En general, la mayoría de los practicantes están de acuerdo en que la meditación trascendental reduce el estrés, mejora la calidad del sueño y reduce la fatiga. Concentrarse día tras día, despejar la mente sobre lo que está sucediendo, hacer que el cerebro esté más atento, ser cada vez más consciente de uno mismo… En resumen, la práctica diaria ha demostrado que la meditación trascendental mejora considerablemente nuestra calidad de vida.
«En esta meditación, no nos concentramos, no buscamos controlar la mente, sino que dejamos que la mente siga su instinto natural para ir hacia una mayor felicidad. Va hacia el interior y gana la consciencia-felicidad en el Ser» - Maharishi Mahesh Yogi
La práctica de la meditación trascendental, según Maharishi, tendría la facultad de desarrollar el estado de vigilia en reposo, lo que daría lugar a una relajación de la tensión y la ansiedad. Una autoconsciencia que, día tras día, promovería el control del estrés y nos haría más atentos a lo que está sucediendo. También se habla de una reducción de la hipertensión arterial o una disminución notable del estrés. Además, revitaliza el cuerpo y mejora el sistema nervioso. Es una disciplina completa, que mejora el bienestar desde un punto de vista global.
De hecho, este es el principio y el mensaje que transmite la meditación trascendental: es una práctica diaria que promueve un bienestar global, del cuerpo y la mente. Sin embargo, no hay evidencia de que esta técnica funcione mejor que otras prácticas de meditación.
Si resumimos, por lo tanto, la meditación trascendental permitiría:
- Reducir la ansiedad
- Meditar sin esfuerzo
- Tomar consciencia de uno mismo y del propio cuerpo
- Mantener una práctica diaria
- Resolver o reducir muchas molestias físicas potenciales
Si no conoces este tipo de meditación, te recomendamos que la practiques, aunque ten en cuenta que al ser la meditación trascendental un tipo particular de meditación, solo se puede practicar con la presencia de un profesor. El profesor tendrá el papel de instructor, de iniciador, de guía hacia el conocimiento de la meditación transcendental, un papel crucial si tenemos en cuenta que para mucha gente la práctica de la meditación es una herramienta para el desarrollo personal.
Practicar la meditación trascendental con un profesor
Esta meditación es, por lo tanto, una técnica de relajación y desarrollo personal un poco diferente de las demás. De hecho, no hay necesidad de esfuerzo o concentración. Basta con la disposición a practicarla diariamente, además de una breve formación para realizarla correctamente.
La práctica se basa en la paz interna consciente de nuestro cuerpo, donde simplemente centraremos nuestra atención en un mantra y lo recitaremos en silencio. Un mantra es una palabra o una idea, que evocará el profesor de forma individual. El principio es, por lo tanto, repetir este mantra, esta palabra, según las enseñanzas de un instructor, que debe formarse en la organización de Maharashi Mahesh Yogi. Conlleva un mensaje un poco más detallado que el de la meditación de atención plena o la meditación Zen, que es casi como una reivindicación, por lo que algunos no dudan en darle un carácter sectario.

