Este artículo explora la capacidad humana de "viajar en el tiempo" a través del lenguaje, contrastándola con la comunicación limitada de las abejas. El escrito aborda, desde una perspectiva muy aggiornada de la indagación psicológica, diversos ángulos de esa sensación tan contemporánea de desorientación y ansiedad vital.

Ello, en un mundo que recién se empieza a recuperar de dos años de pandemia, sumergido en transformaciones económicas, sociales, identitarias, culturales y ecológicas que nadie ha sido capaz de dilucidar hacia dónde exactamente se dirige.

Pasado, Presente y Futuro: El Viaje en el Tiempo Humano

Todos somos viajeros en el tiempo, cambiando nuestro enfoque entre el pasado, el presente y el futuro. Y esto afecta nuestra forma de pensar. Centrarse en el pasado puede dar sentido a la vida, reducir la soledad y aumentar los sentimientos de conexión.

Pero los recuerdos son falibles, obsesionarse con los errores puede abrumarnos y fetichizar una especie de edad dorada también puede hacernos más conservadores y menos abiertos a nuevas formas de pensar.

Centrarse mucho en el presente, por otro lado, puede ayudar a llenar la vida con nuevas y ricas experiencias. Pero viene con un costo potencial. Su 'sesgo de actualidad' inherente significa que la mayoría de nosotros optará por una recompensa inmediata más pequeña en lugar de una mayor más adelante. También puede ponernos en peligro.

Centrarse en el futuro podría aumentar nuestras posibilidades de una jubilación cómoda. Pero también puede atraparnos para que renunciemos a los momentos que hacen que la vida sea memorable y significativa.

La capacidad humana de Viajar en el Tiempo, esto es, la posibilidad de rememorar el pasado o de proyectar el futuro, es desde hace mucho una de las habilidades del homo sapiens más celebradas.

Un simple ejercicio de escritura puede ayudar. Para apreciar mejor y aprender del pasado, escribe un recuerdo al día. O para estar presente, enumere las cosas por las que está agradecido ahora. Y para cultivar un ojo hacia el futuro, elabore un plan de cinco años.

El Lenguaje como Máquina del Tiempo

La capacidad de despegarse del aquí y del ahora que parece ser tan esencial para la existencia humana, sin embargo, se halla potenciada por otra capacidad, cual es la de comunicarse por medio del lenguaje.

Karl von Frisch fue un etólogo austriaco que en la década de los 1920 estudio con detalle el sistema de comunicación de la danza de las abejas. De acuerdo con Adrian Akmajian y colaboradores, el hallazgo del etólogo correspondía a que, “cuando una abeja libadora descubre un aprovisionamiento abundante de alimento, y regresa al panal, es capaz de comunicar a sus compañeras un mensaje sorprendentemente complejo.

El mensaje transmitido es, en realidad, un mecanismo de reclutamiento, que indica a las compañeras de panal hasta qué distancia hay que volar, en qué dirección hay que volar y el tipo de alimento que hay que buscar. ¿Cómo se lleva a cabo esto? El mensaje de la abeja exploradora es comunicado a través de pautas de movimiento, llamadas danza, en las paredes verticales del panal. Dependiendo de la situación de la fuente de alimento con respecto al panal, se dan dos tipos de danza: la danza en círculo y la danza de la cola. Si la fuente se encuentra a una distancia comprendida dentro de diez metros a la redonda del panal, la abeja ejecuta la danza en círculo. Para distancias que superan los 100 metros, la abeja ejecuta la danza de la cola”.

Von Frisch diseñó toda una serie de pruebas para dilucidar los significados de la comunicación de las abejas y sus danzas, como dejar una fuente de alimento y luego, mientras la abeja que la había detectado, volvía al panal, cambiarlo de posición: teniendo como resultado que tras la ejecución de su danza, las abejas llegaban al lugar original y no al nuevo, en búsqueda de su alimento. Ello indicaba que se guiaban por el mensaje de la danza y no por la ubicación real del alimento.

El austriaco recibió por este hallazgo el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1973, el que compartió con Konrad Lorenz y Nikolaas Tinbergen.

Muchas veces las y los profesores de Comunicación o de Lingüística dan este ejemplo del extraordinario lenguaje de las abejas en clases. Pero, a renglón seguido, hablan del aquí, del ahora y de lo de más allá.

Les señalan a quienes son estudiantes que las abejas pueden, con exquisita precisión, comunicarse (hablar) del polen actual, que es como decir: “Miren, hay polen hacia allá, a tal distancia y mucho”. Pero ninguna abeja nunca ha usado su danza para decir: “¿Se acuerdan cuando la semana pasada encontramos polen allá?”, o “Me gustaría que hubiera polen en tal dirección”, o “Me imagino que hay polen en ese lugar”, ni menos “Soñé que hay polen por este lado”. No. Las abejas solo pueden “hablar” del aquí y del ahora y nada más.

O sea, las abejas no pueden 'hablar' ni del pasado, ni de los deseos sobre el futuro, ni de la imaginación, ni de los sueños. Las lenguas humanas, en cambio, sí pueden hacer eso. Son no solo Máquinas del Tiempo, sino que son también Máquinas de Sueños y de Imaginación.

Nadie probablemente ha ilustrado ese desacople entre el lenguaje y el aquí y el ahora que el lingüista Charles Hockett en un texto clásico llamado El puesto del hombre en la naturaleza”: “Unos pocos sistemas semánticos, entre los que se cuenta el lenguaje y sistemas derivados, como la escritura, tienen la propiedad de que aquello a que se refiere la comunicación puede estar alejado en tiempo y espacio del momento y lugar en que se establece la comunicación”.

Las consecuencias de esto no solo corresponden a que se puede hablar del pasado o del futuro, sino que incluso de asuntos que no están ni en el pasado ni el el futuro, sino que, como se solía decir en los años 70 y 80, en otros mundos posibles. Es esto lo que permite, sin más, la existencia de la literatura y de la creatividad.

Es cierto que las abejas sí pueden desplazar su mensaje. Hay un intervalo entre el encuentro de la fuente de alimento y el mensaje.

Tabla Comparativa: Comunicación Humana vs. Comunicación de las Abejas

Característica Comunicación Humana Comunicación de las Abejas
Referencia Temporal Pasado, presente, futuro, posible Presente
Abstracto Sí (imaginación, sueños) No (solo información concreta)
Flexibilidad Alta (diversidad de temas) Limitada (ubicación y tipo de alimento)

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