Los salarios están contra las cuerdas. La destrucción de empleo y la recesión obligan a la contención, pero los precios no dan tregua, se han disparado y dejan atrás a los sueldos a marchas forzadas. Consecuencia: los asalariados pierden poder adquisitivo como no lo habían hecho desde hace décadas.
Según el Ministerio de Empleo, los salarios pactados en convenios crecieron un 1,3% hasta septiembre; en el mismo mes los precios aumentaron un 3,4%. A comienzos de año, la recaída económica llevó a sindicatos y empresarios a firmar un pacto para congelar los sueldos en 2012 y 2013. UGT y CC OO se comprometieron a llevarlo a las mesas de negociación y plasmarlo en los convenios. A cambio, CEOE y Cepyme asumieron recomendar a sus huestes moderación en el reparto beneficios para contener los precios. Poco a poco, con el retraso que acompaña siempre a la negociación colectiva en España, eso se está dando. Tanto el Gobierno como los agentes sociales perseguían un mismo fin: la devaluación interna.
Es decir, a falta de una política monetaria propia y de una moneda que devaluar para que las empresas ganaran competitividad, había que contener salarios y precios. La primera parte de la ecuación se cumple. Incluso, a tenor del análisis de varios expertos, puede que se esté cumpliendo más allá de lo que dicen los datos ya que los trabajadores que no tienen su convenio en vigor no se pueden beneficiar de revisión salarial anual alguna, según las normas laborales. Este año la negociación colectiva avanza a un ritmo lentísimo. La segunda parte de la ecuación es la que hace aguas. Los precios se han disparado y amenazan la devaluación interna.
La inflación se ha disparado en los últimos meses y amenaza con echar por tierra la anhelada devaluación interna. El Banco de España, uno de los órganos más críticos con la estrecha relación que suelen mantener en España el IPC y salarios, ya ha reclamado en reiteradas ocasiones a los empresarios que contengan sus beneficios. Sin ir más lejos, la semana pasada lo hizo el director de su servicio de estudios. No falta quien reclama más reformas que acentúen la competencia y rebajen los precios.
“Con estas reformas las víctimas son los salarios. Pero además de los beneficios empresariales, también las subidas de impuestos han tirado al alza de los precios. La subida del IVA, el copago sanitario o el aumento de las tasa sanitarias han llevado el IPC hasta el 3,4%. Habrá que esperar hasta final de año para saber si la grieta se agranda. Pero la tendencia mantenida en los últimos meses tanto en el conjunto de convenios registrados como en los nuevos hace pensar que difícil mente pueda revertirse. Y tampoco que las cláusulas de revisión salarial sean suficientes para estrechar mucho la brecha.
Salario Mínimo en Chile: Un Caso de Estudio
Chile volverá a discutir sobre el monto del salario mínimo para los trabajadores. La legislación vigente establece que durante el mes de mayo se reajustará la cifra de acuerdo a la variación del Índice de Precios al Consumidor (IPC), el parámetro que mide la evolución de la inflación registrada entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2024. Esta modificación se analizará mientras los principales sindicatos exigen al Gobierno de izquierdas del presidente Gabriel Boric que fije un salario vital, una cifra básica que, de acuerdo a sus cálculos, permitiría que los empleados de todo el país puedan cubrir sus gastos básicos.
La actual Administración ha avanzado en el incremento paulatino del sueldo mínimo. En mayo de 2023 el monto alcanzaba los 440.000 pesos (466 dólares), y alcanzó los emblemáticos 500.000 pesos (530 dólares) en julio de 2024. El 1 de enero de 2025 el salario ha alcanzado por 510.636 pesos (536 dólares). La ley laboral vigente establece que el reajuste al salario mínimo se define de manera automática a partir de la variación del IPC. Para el próximo incremento se considerará la evolución de la inflación registrada entre el 1 de julio y el 31 de diciembre de 2024.
La normativa señala que durante el mes de abril de 2025 el presidente de la República deberá enviar al Congreso Nacional un proyecto de ley que proponga un nuevo reajuste al monto del ingreso mínimo mensual. La iniciativa debe avanzar en la sede legislativa para estar despachada a inicios del mes de mayo.
La Central Unitaria de Trabajadores (CUT), la principal organización multisindical de Chile, ha manifestado su postura frente al inminente reajuste salarial. Los representantes sindicales han instalado el concepto de un salario vital para los trabajadores. De acuerdo a las estimaciones de la CUT, este sueldo mínimo debería alcanzar los 725.000 pesos (768 dólares), una cifra que de acuerdo a los representantes de los trabajadores es óptima para la cobertura de todas las necesidades básicas. El Ejecutivo se ha abierto a revisar esta propuesta.
Reajuste Salarial por IPC en Chile
Con el fin de año, muchas empresas se reestructuran. En algunas hay despidos, en otras renovaciones de contrato y, generalmente, se reajustan ciertos temas financieros. Así, un buen número de chilenos podrá ver reajustado su sueldo en base al porcentaje que se entrega por el IPC. El aumento de sueldo por el Índice de Precios al Consumidor se efectuará en enero del 2023. La propuesta se entregó tras analizar los balances entre diciembre 2021 y noviembre 2022.
El aumento de sueldo por el IPC corresponde a los funcionarios públicos. Eso sí, si en tu empresa estás contratado, es posible que esté consignado dicho aumento en tu contrato o que sea política de empresa. Una de las principales demandas que tienen los trabajadores son mejoras en sus salarios y por ende año a año esperan ese reajuste, pero que no siempre llega.
Para conocer la situación de las empresas, Mercer realizó una encuesta a 152 empresas sobre los incrementos salariales 2024, donde se puso el foco en las modificaciones a las políticas de incrementos, preguntando si se reducía, mantenía o aumentaba el personal.
Entre los principales resultados, se muestra que un 47,4% de las empresas tiene una política de IPC garantizado y una evaluación por mérito o mercado. Asimismo, el 25%, realiza una revisión por mérito y/o mercado tomando como referencia el IPC, pero sin garantizarlo. Un 11,8% dice que realiza una revisión por mérito que no considera en absoluto IPC.Más atrás sólo con un 11,2% de las empresas dice que realiza alza salarial únicamente por IPC y sólo el 4,6% no tiene una política establecida y las revisiones se hacen caso a caso.
Así, en suma, el 83,6% de las compañías contempla el IPC dentro de sus prácticas de incrementos salariales, ya sea garantizándolo o presupuestando un monto cercano. El alza promedio salarial total es de 5,6%, que se descompone entre 3,8% promedio por IPC, y 3,8% promedio por incremento por Mérito y/o mercado 2024.
En caso de que la empresa entregue reajuste por IPC, un 39,3% lo tiene pactado en instrumento colectivo y se extiende al resto de la organización; en segundo lugar, con un 24% lo tiene pactado en los contratos individuales. Más atrás, con un 8% no se encuentra formalizado y un 4,5% lo tiene pactado por instrumento colectivo y solo aplica al personal sindicalizado. Con 2,2% lo tiene pactado en Contratos Colectivos e Individuales y un 2% está documentado en la política de compensaciones o manual de beneficios.
Frecuencia de Incremento por IPC
Ante esa pregunta, la mayoría de las compañías respondió que lo hace de manera anual con un total de 48,3%. Le sigue la modalidad semestral con 39,3% y trimestral con 12,4% y cuatrimestral 1,1%.
Otra de las preguntas que realizó esta encuesta es sobre las perspectivas de contratación para este año. Y entre las opciones el 14% de las compañías encuestadas ha definido aumentar su dotación durante 2024; 9% reducir su dotación durante 2024 y 66% mantener personal.
Entre los principales desafíos para este año, las empresas mencionaron mejor el clima laboral como una prioridad (55%); actualizar y/o mejorar los beneficios y su comunicación (47%); ajustar la estructura organizacional (45%); desarrollar o actualizar políticas y prácticas en materia de Diversidad (41%); actualizar la política de compensaciones (30%) y gestión de talento (2%).
Agustina Bellido, líder de Carrera de Mercer Chile, sostuvo que “el año pasado, la proyección de la inflación o el presupuesto para incrementos por IPC siempre estaba muy por encima de la proyección del Banco Central sobre cómo terminaríamos el año en materia de inflación. Este año, lo que vemos es que los presupuestos son muy similares. De hecho, en el último informe de política monetaria, la proyección fue de un 3,8%, lo cual coincide con este incremento promedio. Esto demuestra una mayor confianza en las cifras oficiales y las proyecciones”.
Asimismo, dice que el alza salarial total del 5,6%, se compone, por un lado, de un incremento por IPC, el cual está garantizado y asociado a la variación de la inflación, el cual puede estar pactado por contrato colectivo, contrato individual o definido en una política de compensaciones. Por otro lado, tenemos los incrementos por mérito y/o mercado, donde no hay porcentajes garantizados.
Panorama General de los Salarios en 2025
Las economías mundial y chilena viven momentos turbulentos. Sin embargo, las empresas en el país han mantenido su política de entregar reajustes salariales a sus trabajadores este 2025. Así lo refrenda una encuesta realizada por Mercer en marzo pasado a 130 empresas.
De acuerdo al sondeo, el 86% de las compañías consultadas contempla la aplicación del IPC dentro de sus prácticas de aumentos salariales, ya sea garantizándolo o presupuestando un monto cercano. Por otra parte, 4% de las empresas no tiene una política de incrementos establecida.
En el desglose, la encuesta muestra que el 39, 2% tiene una política de IPC garantizado y revisión por mérito y/o mercado. Asimismo, otro 39,2% hace una revisión por mérito y/o mercado tomando como referencia el IPC, pero sin garantizarlo.
Mientras que un 10% realiza una revisión por mérito, pero no considera en absoluto IPC. Más atrás, con un 7,7%, están las firmas que dicen realizar un ajuste solo por incrementos de IPC. Y finalmente un 3,8% responde no tener una política establecida.
Agustina Bellido, Líder de Carrera de Mercer Chile afirma que “la inflación en Chile se ha ido controlando y está dentro de los parámetros normales para un país en desarrollo. Es verdad que sigue dentro del rango máximo establecido por el Banco Central, pero en cierta forma es un proceso lógico acorde con el contexto internacional”.
En ese sentido, explica que “las compañías están proyectando incrementos salariales un poco por encima de la expectativa de IPC, aumentando los salarios en forma real. Es importante destacar que la proyección de incrementos ha ido bajando, llegando a una mediana del 5% y con percentiles 25 y 75 muy cerca uno del otro (4,1% y 5,6%, respectivamente), denotando menos heterogeneidad o un contexto más controlado”.
Otra de las preguntas que se hace en esta encuesta es si el incremento por IPC está pactado en un instrumento colectivo, y si además el personal sindicalizado recibe otro tipo de incremento.
Al respecto las respuestas son variadas: un 39,1% señala que son parte de la revisión mérito y de mercado, otro 39,1% recibe un incremento que se define durante la negociación colectiva y un 21,8% solo recibe IPC.
En cuanto a la fecha en que se realiza este reajuste, la mayoría lo hace en enero, con un 48,4% de las respuestas, seguido por julio, con un 30,6%.
Sobre la modalidad de trabajo en las empresas, se menciona que 83,1% mantiene el sistema hibrido y sólo el 2,3% de manera totalmente remota.
TAG: #Sueldo

