Atrás quedaron los días en los que un empleo estable y un salario sólido eran los principales motores de satisfacción laboral. Sin lugar a dudas, el clima laboral se ha transformado hoy en un factor crucial para el éxito de cualquier organización. En efecto, un ambiente de trabajo positivo y colaborativo es esencial para aumentar la productividad de los trabajadores.

Transformación en la Búsqueda de Empleo

La búsqueda de empleo entre los jóvenes ha experimentado una transformación significativa en los últimos años, impulsada por una preferencia creciente por la flexibilidad, el bienestar emocional y el crecimiento personal. Esta nueva generación de trabajadores está más interesada en el desarrollo personal y la realización emocional, privilegiando su evolución como personas. Para esto, buscan entornos laborales que fomenten la creatividad, la innovación y la autonomía.

Flexibilidad y Bienestar como Prioridades

Además, los jóvenes son conscientes de la importancia del equilibrio entre la vida laboral y personal. Valorar su tiempo fuera del trabajo es tan importante como el tiempo que pasan en el trabajo mismo. En este caso, la flexibilidad laboral se ha convertido en una de las principales prioridades para los jóvenes.

El Salario Emocional

El salario emocional también juega un papel significativo en las decisiones de carrera de los jóvenes. Más allá del salario monetario, valoran el reconocimiento, las oportunidades de aprendizaje y crecimiento, y un ambiente de trabajo positivo y colaborativo.

El Clima Laboral como Factor Clave

Se trata de un elemento que va más allá de la simple percepción de los colaboradores sobre su entorno de trabajo, pues es una pieza determinante que influye en la productividad, la retención de talento y la reputación de una empresa o institución. Es decir, un clima laboral positivo fomenta la motivación, creatividad y compromiso de los trabajadores, lo que contribuye a un ambiente laboral más saludable y a un mayor rendimiento.

Productividad y Ambiente Laboral

Cuando los colaboradores sienten que son apoyados y valorados, son más propensos a dar lo mejor de sí. Adicionalmente, un clima laboral favorable disminuye el estrés y la ansiedad, lo que se traduce en una mayor concentración y eficiencia en las tareas.

Retención de Talento

En un mercado laboral altamente competitivo, retener a los colaboradores talentosos es clave para que una organización marque una diferencia con el resto. En este contexto, un clima laboral adecuado genera un ambiente en el que los trabajadores se sienten a gusto y apreciados, lo que reduce la rotación de personal. Lo anterior, junto con ahorrar costos vinculados con la contratación y formación de nuevos trabajadores, además permite conservar el conocimiento y la experiencia dentro de la empresa o institución.

Creatividad e Innovación

A la vez, un clima laboral positivo impulsa la creatividad e innovación. En la medida que los miembros de una organización se sienten seguros y respetados, están más dispuestos a proponer nuevas ideas y soluciones. Esto último puede traducirse en mejoras significativas relacionadas con la oferta comercial y procesos de la compañía, y en un incremento de su ventaja competitiva en el mercado.

Compromiso de los Colaboradores

Desde el punto de vista del compromiso de los colaboradores, un clima de trabajo favorable es un elemento fundamental para el éxito de una organización a lo largo del tiempo. Y es que en la medida que los trabajadores están comprometidos, muestran una más alta dedicación y motivación hacia sus funciones y responsabilidades. Lo anterior se traduce en un mejor servicio al cliente, una mayor calidad en el trabajo y una cultura organizacional más sólida.

Impacto en la Reputación

Finalmente, el clima laboral tiene un impacto directo en la reputación de una organización. Los trabajadores felices y satisfechos se convierten en embajadores de la marca, pues comparten sus experiencias positivas con amigos, familiares y en las redes sociales. Por el contrario, un clima laboral negativo genera malas críticas y afecta claramente la imagen pública de una compañía o institución.

Estrategias para Cultivar un Buen Clima Laboral

Algunas estrategias para cultivar un buen clima laboral son, por ejemplo, potenciar la comunicación, impulsar el desarrollo profesional, fomentar un entorno de trabajo inclusivo, recompensar el buen desempeño y promocionar un equilibrio entre la vida personal y profesional.

La Digitalización en el Entorno Laboral

La digitalización está provocando una revolución en el entorno laboral del país, con la adopción de tecnologías que van desde la Inteligencia Artificial hasta el análisis de datos, pero ¿su impacto será inmediato o gradual? ¿Qué habilidades marcarán una diferencia a la hora de buscar trabajo? Chile no está exento de este cambio de paradigma.

De alguna manera, ya estamos viviendo los efectos de esta era a propósito de las últimas tecnologías más generativas. Valentina Quiroga, gerente de Desarrollo Humano de Fundación Chile, cree que aún hay muchas preguntas por responder de cara al 2030, con mucho trabajo por hacer.

Marcelo Mendoza, académico del Centro Nacional de Inteligencia Artificial en Chile (CENIA), analiza que una proyección del modelo que podría insertarse en los distintos rubros tendrá un formato híbrido. Francisco Guzmán, presidente de la Asociación Chilena de Empresas de Tecnologías de la Información (ACTI), agrega que, si bien hay industrias como la banca, la minería o la salud que ya ocupan exitosamente sistemas inteligentes, no toda la industria verá los mismos beneficios de inmediato.

Lo cierto es que el 57,8% de los trabajadores de Chile enfrentan una alta probabilidad de automatización de sus tareas a partir de la incorporación de tecnologías de Industria 4.0 de aquí al 2048, según la Estrategia de un Chile Digital 2035, donde la probabilidad de automatización de empleo disminuye con el nivel educativo de los trabajadores. A eso se incluyen otros factores como las brechas de género, socioeconómicas y etarias, que ya son una condicionante en la actualidad.

Habilidades Clave para el Futuro Digital

Valentina Quiroga, de Fundación Chile, propone tres miradas para pensar en cómo avanzar hacia el futuro. Para este grupo, las claves diferenciadoras serán las “habilidades no directamente digitales” como la resolución de conflictos, el pensamiento crítico, el trabajo en equipo, la comunicación, entre otras. Sin embargo, la adaptación al cambio ante la velocidad con la cual van apareciendo las herramientas implica que existan esfuerzos en educar aún más habilidades de alfabetización digital, seguridad en la interacción con esta tecnología, comunicación digital y usabilidad de esta.

Marco Regulatorio y Educación

Otro aspecto serán los límites de las herramientas y su regulación. Lo fundamental para el académico "es buscar en ese marco regulatorio un justo balance, que no se frene la innovación pero que existan ciertas normas mediante el cual esta tecnología no traspase ni dañe a la privacidad de las personas". Por último y no menos importante, el rol de la educación para las actuales y futuras generaciones marcará la forma en cómo su uso impacta no solo el trabajo, sino en otros aspectos de la vida.

Lejos de cualquier escenario apocalíptico, todos los trabajos verán un cambio cultural. La Inteligencia Artificial se hará cada vez más indispensable, pero debe crecer en complementación de los seres humanos y las tareas que cumplan en un mundo con desafíos donde mente y tecnología serán las dos caras de la moneda.

Desafíos del Mercado Laboral Chileno

Discutir sobre el actual mercado laboral no es sólo un asunto de alzas o bajas de cesantía, sino también de la calidad de esos trabajos y las características de quiénes los ejercen. Si bien en Chile no existió un incremento en las tasas de pobreza durante 2014-2019, ha habido una fuerte desaceleración en el crecimiento de la producción estableciendo un panorama laboral complejo y frágil frente a la irrupción de la pandemia. Esto se reflejó en el incremento de las tasas de desocupación, como también en la creación de empleos de baja productividad caracterizados por la presencia de precarias condiciones laborales.

Este aumento de tan solo un punto porcentual representa un aumento en casi 180 mil personas que buscan activamente empleo y no logran encontrarlo. Si ampliamos la definición e incorporamos a todas las personas que trabajan en horarios part-time y desearon trabajar más horas pero por razones ajenas a su voluntad no logran hacerlo, la tasa de desocupación promedio entre 2014 a 2019 se eleva del 7% al 16%. Esto implica que el sistema económico no solo ha sido incapaz de crear los puestos de trabajo necesarios para la población dispuesta a trabajar, sino que adicionalmente no ha sido capaz de crear las horas de trabajo requeridas por los trabajadores ya empleados.

Empleo por Cuenta Propia vs. Empleo Asalariado

Durante el sexenio 2014-2019 el tipo de empleo que creció con más fuerza en Chile fue el trabajo por cuenta propia (en promedio, a 3,8% anual), mientras que el empleo asalariado creció en menos de la mitad (1,6%). Esto tiene implicancias directas en la composición del empleo, ya que podemos evidenciar un aumento en la participación del trabajo por cuenta propia en el empleo total en dicho periodo. La situación se vuelve más preocupante si es que consideramos que el empleo asalariado privado creció solamente en 1,1% en promedio durante dicho período vs. un 4,3% del empleo asalariado público.

Informalidad Laboral

Sin embargo, la existencia de una relación asalariada de trabajo tampoco garantiza condiciones laborales decentes ni acceso a la protección social. El promedio de empleados informales en Chile en 2017 a 2019 fue de un 29%. Esto implica que casi uno de cada tres trabajadores en Chile no cuentan con cotizaciones de salud ni con previsión social (en el caso de los trabajadores asalariados), o que sus actividades no están registradas en el Sistema de Impuestos Internos (para los trabajadores por cuenta propia). La informalidad laboral también impacta a los grupos más vulnerables como a las mujeres, que tienen tasas de informalidad más altas que los hombres.

Sectores de Crecimiento del Empleo

El empleo total de la economía creció en promedio casi 2% por año durante 2014-2019. Los sectores económicos que explican este crecimiento son principalmente las actividades de Hotelería y Restaurantes que representan un 17% de dicho crecimiento, el comercio (16%), la construcción (10%) y servicios de enseñanza y salud (28%). Adicionalmente, son estos tres sectores: comercio, construcción, hotelerías y restaurantes justamente los que cuentan con las tasas de ocupación informal más altas de todos los sectores económicos.

Impacto de la Pandemia en el Mercado Laboral

La pandemia ha generado la crisis económica más grave y generalizada que haya sufrido Latinoamérica desde que existen registros estadísticos. En términos generales existió en Chile una destrucción de casi dos millones de empleos entre el último trimestre de 2019 al segundo trimestre de 2020. Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Latinoamérica y el Caribe fue la región con la mayor pérdida de horas de trabajo en todo el mundo (en relación con las horas totales trabajadas en 2019) con una reducción del 16% anual vs. una pérdida mundial de 8.8%. Chile tuvo una reducción anual del 17% lo que equivale a una pérdida anual de 1.373.000 empleos de jornada completa.

Los empleos asalariados formales, que están asociados a mejores condiciones laborales e ingresos, fueron la categoría de empleo menos afectada por la pandemia. Los tipos de empleos más afectados fueron aquellos asociados a peores condiciones laborales y menores ingresos.

Según datos del INE, un 28% de los ocupados declaró una reducción de sus ingresos laborales durante 2020 (casi dos millones de trabajadores). De hecho, la masa salarial pasó de $5,4 billones en 2019 a $4,8 billones en 2020, lo que implica una reducción de 11%.

Recuperación Económica y Estancamiento del Empleo

Una de las principales características del proceso de recuperación económica es que desde el último trimestre de 2020 Chile logró recuperar y mantener los niveles de producción pre-pandémicos. Sin embargo, este no ha sido el caso del empleo y la fuerza de trabajo, los cuales se han mantenido por debajo de sus niveles previos a la pandemia. De hecho, existió una recuperación de los indicadores laborales durante el tercer y cuarto trimestre de 2020; pero desde entonces los niveles de empleo se han estancado.

En el gráfico 6 podemos ver que los niveles de empleo cayeron más que los niveles de producción en Chile. La pérdida masiva de empleos durante la pandemia no se vio reflejada en incrementos en las tasas de desempleo; de hecho, está se elevó a un 11% de la fuerza de trabajo durante 2020.

Cambios en el Gasto y la Producción

La caída en los ingresos laborales y los consecuentes incrementos en los niveles de pobreza y desigualdad durante 2020 han tenido repercusiones en la composición del gasto total de la economía alterando tanto la composición de la demanda agregada como de la producción total de la economía. Estas variaciones en el gasto y la producción explican, en parte, la brecha entre la recuperación del PIB y el empleo durante 2021.

No solamente existió un cambio en la participación del consumo en el gasto total, sino que los componentes del consumo también sufrieron un cambio, especialmente en el consumo de servicios y en el de bienes durables (autos, electrodomésticos, etc.). Esta última categoría ha sido la más dinámica en el proceso de recuperación económica. De hecho, el crecimiento anual del consumo real (aislado del incremento de los precios) de los bienes durables ha sido de un 50% y un 130% en el primer y segundo trimestre de 2021, respectivamente.

Inactividad Laboral y Razones Familiares

Como se ha destacado anteriormente, una de las características principales de esta crisis es que la destrucción masiva de empleos se tradujo en una fuerte contracción de la fuerza de trabajo. La crisis económica-sanitaria incrementó la inactividad de mujeres por razones familiares de 1,3 millones a 1,6 millones. Por ende, tenemos que recalcar el hecho de que la pandemia tensionó y sobrecargo el trabajo no remunerado de millones de mujeres, y que este nuevo escenario crea la necesidad de repl...

El Equilibrio entre la Vida Laboral y Personal: Una Prioridad Global

El equilibrio entre la vida laboral y personal ha dejado de ser un lujo para convertirse en una prioridad fundamental para los trabajadores a nivel global. Un informe reciente de Randstad, una destacada empresa internacional de reclutamiento, reveló que, por primera vez en sus 22 años de historia, este factor supera al salario como principal motivador para los empleados. Este hallazgo, reportado por The Guardian, evidencia un cambio notable en las prioridades laborales.

El 83% de los encuestados consideró el equilibrio entre su vida profesional y personal como un factor clave, igualando la importancia de la seguridad laboral y superando ligeramente al salario (82%). Según Sander van ’t Noordende, “el trabajo hoy día se trata de más que un cheque de pago. El talento global busca espacios laborales que se alineen con sus valores personales, aspiraciones y circunstancias”.

Diferencias Generacionales

El informe también destaca diferencias generacionales significativas en las prioridades laborales. Para los trabajadores pertenecientes a la generación Z (nacidos entre 1997 y 2012), el equilibrio entre la vida laboral y personal es una prioridad indiscutible: el 74% de ellos lo clasificó por encima del salario (68%). En contraste, para los “baby boomers” (personas de entre 61 y 70 años), el equilibrio también es importante (85%), pero el salario sigue siendo ligeramente más relevante (87%).

Flexibilidad y Comunidad en el Trabajo

De acuerdo con los resultados, el 65% de los empleados informó contar con horarios flexibles, mientras que el 60% destacó tener libertad en la ubicación de su trabajo. La investigación reveló que el 83% de los trabajadores valoran que su empleo les ofrezca un entorno que fomente la conexión y el sentido de pertenencia. Esta tendencia resalta cómo la experiencia del empleado está evolucionando para incluir elementos más cualitativos. No se trata solo de dónde o cómo se trabaja, sino también de cómo los empleados se sienten en su entorno laboral.

Los resultados del estudio de Randstad subrayan una transformación fundamental en las expectativas laborales. Además, esta tendencia no muestra signos de revertirse. La demanda de flexibilidad y equilibrio continuará creciendo, especialmente entre las generaciones más jóvenes, que eventualmente representarán la mayor parte de la fuerza laboral.

Las empresas enfrentan ahora el desafío de adaptarse a este nuevo paradigma. Aquellas que adopten prácticas más inclusivas y centradas en el empleado no solo atraerán al mejor talento, sino que también crearán entornos laborales más sostenibles y productivos.

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