La iluminación en el entorno laboral es un factor clave que influye directamente en la productividad, el bienestar y la salud de las personas. La cantidad y calidad de iluminación en el trabajo permiten tomar decisiones a partir de las imágenes sensoriales percibidas para luego realizar la acción laboral. Cualquier trabajo implica un intercambio de información entre el mundo exterior al trabajador (entorno, máquinas, piezas, herramientas, etc.) y su mundo interior, en el que toma conocimiento de su situación, que le permite realizar el proceso de ejecución de la operación correspondiente. Y si bien dicho intercambio de datos se lleva a cabo mediante los sentidos (oído, tacto, visión), se considera que la información manejada por el trabajador en este proceso proviene en casi un 80% del canal visual.
Actualmente, la mayor parte de las actividades laborales se realiza en espacios interiores o en horas o condiciones en que la luz natural no existe o es insuficiente, por lo que la iluminación artificial se hace necesaria para el desarrollo de los procesos visuales que deben acompañar las actividades laborales.
Desde el punto de vista de la Ergonomía, el objetivo no es diseñar un sistema de iluminación, sino el análisis para la adaptación de las condiciones de iluminación y de las necesidades del trabajador para realizar adecuadamente su tarea en su lugar de trabajo. En este sentido, no se trata únicamente de si hay “luz suficiente”, sino más bien se debe considerar el proceso visual de las personas, de modo que les permita realizar su trabajo de manera cómoda, segura y eficiente.
¿Cómo afecta la iluminación a la salud mental en el lugar de trabajo?
La mala iluminación a menudo se pasa por alto en el lugar de trabajo, ya que hablamos de salud mental y bienestar; el enfoque está firmemente en crear lugares de trabajo más felices y saludables. Pero la mala iluminación está asociada con una variedad de efectos sobre la salud, tanto físicos como mentales, como fatiga visual, dolores de cabeza, fatiga y también estrés y ansiedad en entornos de trabajo con más presión.
A medida que navegamos los días más oscuros (y más cortos) del año, el 40% de los trabajadores de oficina están luchando para trabajar con poca luz todos los días. Esto tiene un efecto negativo en su productividad y bienestar.
Según un nuevo informe de investigación, mirando el impacto de la iluminación en el lugar de trabajo. Este es un informe de investigación reciente de la compañía británica Staples, donde se realizó una encuesta en línea de 7,000 empleados de oficina en octubre de 2018. El 80% de los trabajadores de oficina dijo que tener una buena iluminación en su espacio de trabajo es importante para ellos, y dos de cada cinco (40%) tienen que lidiar con una iluminación incómoda todos los días. Un tercio (32%) dijo que una mejor iluminación los haría más felices en el trabajo.
Sin embargo, cuando el acceso a la luz solar natural es tan limitado en el invierno, muchos se sienten estresados y sufren de trastorno afectivo estacional (SAD), y a menudo pasan largas horas en sus escritorios, que a veces es su único acceso a la luz durante el día. A menudo, solo 13-15 minutos de exposición a la luz natural son suficientes para desencadenar la liberación de endorfinas u «hormonas felices».
No existen niveles legales de iluminación en el lugar de trabajo en el Reino Unido. La Regulación 8 de Salud, Seguridad y Bienestar en el Lugar de Trabajo (WHSW) simplemente requiere que la iluminación en el trabajo sea «adecuada y suficiente» y que, cuando sea posible, los lugares de trabajo estén iluminados por luz natural. El énfasis en la iluminación natural y otras investigaciones relacionadas refleja el consenso de que la luz del día es la mejor forma de luz. Pero, en partes del hemisferio norte, la luz del día por sí sola no proporcionará suficiente iluminación en un área de trabajo.
La investigación de Staples recomienda proporcionar lámparas SAD a los empleados y tener una iluminación de tono frío con alta iluminación por las mañanas para una productividad máxima. Las opciones de iluminación personalizadas pueden ayudar a crear entornos de trabajo más inclusivos. Una de esas formas es el uso de iluminación biodinámica que luego puede ajustar la iluminación durante el día para el tono y la iluminación según los niveles de luz natural al aire libre, y también los requisitos individuales del usuario.
Algunos diseñadores de iluminación han recomendado un énfasis en temperaturas más frías y diurnas, por ejemplo, agregando más azul a la mezcla. Un ensayo realizado por el centro de investigación del sueño de la Universidad de Surrey sugiere que ciertas longitudes de onda de luz azul suprimen la hormona del sueño que regula los ciclos de sueño / vigilia. El ensayo comparó los niveles de alerta entre el personal que trabaja en la luz azul enriquecida con los de un piso de control. Descubrió que a primera hora de la mañana y a la hora del almuerzo, los niveles de alerta eran los mismos en ambos pisos. Pero otra medida justo antes de que el personal se fuera a casa encontró una alerta significativamente mayor en el piso de prueba.
Influencia de la Luz
De acuerdo a la norma ISO 8995 (“Principles of visual ergonomics - The lighting of indoor work systems”), los principales parámetros que influyen en el rendimiento de los trabajadores en un determinado ambiente visual son:
- Atributos de la tarea
- Tamaño/distancia de los elementos esenciales de la tarea.
- Contrastes entre el fondo y los elementos de trabajo.
- Características de las superficies (reflexión de la luz).
- Tiempo y movimiento (frecuencia de visualización de objetos).
- Color del entorno y del área de visualización puntual.
- Características individuales de los trabajadores
- Limitaciones oftalmológicas (miopía, hipermetropía o astigmatismo).
- Edad.
- Capacidad de adaptación visual.
- Capacidad de percepción de profundidad.
- Percepción de los colores.
- Características de la iluminación
- Iluminancia (nivel de iluminación).
- Variaciones de luminancia (brillo).
- Distribución espectral de energía (potencia vs longitud de onda).
- Deslumbramiento (glare).
- Parpadeo (flicker).
- Variables del espacio de trabajo
- Restricciones del campo visual.
- Restricciones posturales.
- Requisitos de seguridad.
Cada actividad laboral tiene exigencias visuales propias que determinan las condiciones necesarias de iluminación, respondiendo a la fiabilidad (capacidad de apreciar visualmente todos los objetos necesarios), y a la facilidad (que la tarea no exija un esfuerzo excesivo que pueda generar situaciones de incomodidad y fatiga). Naturalmente, la luz del sol es la que más nos acomoda y se debe privilegiar, pero no siempre es posible contar con ella en el lugar de trabajo; además, su variabilidad diaria hace necesario complementarla con iluminación artificial.
Las deficientes condiciones de calidad y cantidad de iluminación no solo pueden tener efectos en la seguridad en el trabajo o en la productividad, sino también la salud, en particular en relación a la fatiga visual. Esto se produce por el esfuerzo requerido para interpretar señales poco claras o ambiguas, tamaño y forma de la señal, posición, color y reflectancia de los detalles y el entorno.
Las consideraciones anteriores permitirán realizar un acondicionamiento de la iluminación en los puestos de trabajo, con el objeto de favorecer la percepción visual y asegurar así la correcta ejecución de las tareas, y la seguridad y bienestar de los trabajadores.
La Iluminación como factor de accidentabilidad
Por Luis Reyes Jaque, Encargado de la Unidad de Vigilancia de Riesgos Ocupacionales del Instituto de Seguridad Laboral (ISL).
La importancia de la iluminación en los lugares de trabajo radica en el hecho de que para realizar cualquier labor se debe ver lo que se hace. Esto puede resultar obvio, pero no lo es, pues ese “ver lo que se hace” debe responder a características que aseguren, por una parte, la integridad del trabajador (evitando situaciones que puedan conllevar la generación de accidentes) y, por otra, el confort del mismo (lo que indudablemente tiene una alta componente individual, relacionada con las percepciones personales).
De esta forma, se dispone de un cuerpo legal que aborda el tema de la iluminación con el propósito de asegurar principalmente que los trabajadores no se accidenten, definiendo valores mínimos aceptables de iluminación (Decreto Supremo Nº 594, de 1999, del Ministerio de Salud), que dependen principalmente del nivel de detalle que requiere cada tarea a realizar. Por ejemplo, un pasillo de circulación (que no requiere discriminación alta de detalles) necesita un valor mínimo de iluminación de 150 Lux, mientras que una mesa para intervenciones quirúrgicas requiere niveles de 20.000 Lux.
Elementos a considerar
Una primera premisa a considerar en los lugares de trabajo es privilegiar la iluminación natural por sobre la artificial, pues posibilita mejorar el bienestar de las personas (debido a que permite mantener contacto con el mundo fuera del lugar de trabajo) y obtener un considerable ahorro energético. Al considerar la iluminación natural, es importante que se cuente con los medios que aseguren el no ingreso de Radiación Ultravioleta de Origen Solar y de las altas temperaturas por medio de persianas o cortinas tipo “blackout”.
En aquellos lugares donde la iluminación natural no permita obtener los valores mínimos requeridos en la normativa legal, se requiere de sistemas de iluminación general de forma homogénea en el área que lo requiera. En aquellos puestos donde la iluminación que se necesita sea superior a los 1.000 Lux, dicho reglamento permite el aumento en zonas puntuales de trabajo por medio de iluminación localizada, como puede ser la colocación de lámparas muy cercanas al puesto de trabajo (ejemplo, en máquinas o herramientas).
Al complementar la iluminación natural con iluminación artificial (general y/o localizada), es importante evitar que el foco de iluminación se encuentre expuesto a la visión directa del trabajador, por lo que se recomienda que sea colocado en luminarias que las oculten. Ahora bien, también es importante colocar dichas luminarias en una disposición que no incida directamente sobre superficies (de mesas de trabajo). En caso de no ser posible, las mesas de trabajo deben ser colocadas entre las luminarias de manera paralela, con lo que también se asegura la incidencia de forma lateral a la visión del trabajador, disminuyendo los deslumbramientos (encandilarse), así como la sombra generada por el mismo cuerpo.
Otro aspecto a considerar se relaciona con los colores de las superficies iluminadas, ya que además de aumentar o disminuir la eficiencia de la iluminación existente, puede generar reacciones psicológicas en los trabajadores. En este sentido, existen colores que estimulan y otros que “enfrían”, tranquilizan e incluso cansan. Por lo tanto, se debe definir previamente los colores a usar. Por ejemplo, el color blanco es adecuado en condiciones donde no se produce deslumbramiento (encandilamiento) por un exceso de iluminación. En esta línea, se recomiendan tonos pastel claro para las paredes, y en el piso, colores que no generen deslumbramiento.
Por último, es importante tener en cuenta la mantención del sistema de iluminación y de cada uno de sus componentes.
La iluminación es un asunto que debe tomarse con la importancia que reviste, ya que sus efectos inciden directamente en las personas, por lo que siempre será mejor encauzar a que las afecte positivamente y no sumar un nuevo factor de accidentabilidad dentro de una institución.
Recomendaciones para niveles de iluminación en interiores según actividad
A continuación, se presenta una tabla con recomendaciones para los niveles de iluminación en interiores según la actividad:
| Actividad | Iluminación (lux, lumen/m2) |
|---|---|
| Zonas comunes con entornos oscuros | 20 - 50 |
| Orientación sencilla para visitas cortas | 50 - 100 |
| Zonas de trabajo donde tareas visuales se realizan sólo ocasionalmente | 100 - 150 |
| Bodegas, Casas, Teatros, Archivos | 150 |
| Trabajo de oficina sencillo, Clases | 250 |
| Trabajo de oficina normal, Trabajo de computador, Biblioteca, Compra de Comestibles, Show Rooms, Laboratorios | 500 |
| Supermercados, Talleres Mecánicos | 750 |
| Trabajo de Dibujo Normal, Talleres Mecánicos de trabajo detallado, Pabellones de operación | 1000 |
| Trabajo de Dibujo Detallado, Trabajos Mecánicos muy detallados | 1500 - 2000 |
| Realización de tareas visuales de bajo contraste y tamaño muy pequeño durante períodos prolongados de tiempo | 2000 - 5000 |
| Realización de tareas visuales muy prolongadas y exigentes | 5000 - 10000 |
| Realización de tareas visuales muy especiales, de contraste extremadamente bajo y pequeño tamaño | 10000 a 20000 |
Medición de los Niveles de Lux
Medir los niveles de lux, que indican la cantidad de luz que llega a una superficie, es esencial para garantizar un ambiente de trabajo óptimo. Una iluminación adecuada puede incrementar significativamente la eficiencia de los trabajadores. Niveles de lux bien ajustados reducen la fatiga visual y mejoran la concentración. Por ejemplo, contar con 500 lux en áreas de lectura y escritura facilita el enfoque y disminuye la necesidad de pausas frecuentes.
La iluminación insuficiente o excesiva puede provocar fatiga ocular, dolores de cabeza y estrés, afectando tanto la salud física como el estado de ánimo de los trabajadores. Medir los niveles de lux garantiza un entorno saludable, promoviendo el bienestar general.
Para medir con precisión los niveles de iluminación en el lugar de trabajo, se utiliza un instrumento llamado luxómetro. Este dispositivo es fundamental en una auditoría lumínica, permitiendo identificar áreas que requieren ajustes en la iluminación. Cumplir con estas normativas no solo es una obligación legal, sino que también asegura un ambiente seguro y cómodo para los trabajadores.
Medir y ajustar los niveles de lux puede identificar áreas con iluminación excesiva, permitiendo reducir el consumo energético. Esto se traduce en ahorros significativos en las facturas de electricidad y contribuye a prácticas más sostenibles.
Cada área de la oficina tiene requerimientos lumínicos específicos. Las salas de reuniones pueden necesitar iluminación ajustable, mientras que las zonas de trabajo requieren luz uniforme. Medir los niveles de lux con un luxómetro adecuado permite adaptar la iluminación a las necesidades de cada espacio, mejorando la funcionalidad y comodidad.
Medir los niveles de lux en la oficina es esencial para crear un ambiente de trabajo saludable, productivo y en cumplimiento con el Decreto Supremo N° 594. El uso de un luxómetro adecuado es fundamental en este proceso, permitiendo realizar una auditoría lumínica precisa y efectiva. No solo protege la salud visual de los empleados, sino que también contribuye a la eficiencia energética y a la optimización del espacio laboral.
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