Entre 1925 y 1929 Chile vivió un periodo de prosperidad económica inesperado, gracias al ciclo de crecimiento post Primera Guerra Mundial y la fuerte expansión del gasto público del gobierno de Carlos Ibáñez del Campo (1877-1960), que utilizó la política de "patrón oro" del Banco Central como herramienta de financiamiento y control monetario. La creciente inversión fue destinada a modernizar la infraestructura productiva del país y al salvataje de la industria del salitre, principal pilar de la economía nacional. Dicho ciclo llegó a su fin con la crisis económica internacional, que comenzó en octubre de 1929 con el derrumbe de la Bolsa de Nueva York.
La Gran Depresión y sus Efectos en Chile
El impacto se dejó sentir con fuerza entre 1930 y 1932. Un informe de la Liga de las Naciones (World Economic Survey) estimó que Chile fue el país más devastado por la Gran Depresión. Las exportaciones de salitre y cobre se derrumbaron, lo que provocó graves consecuencias sobre la economía interna, ya que desde fines del siglo XIX se había generado un encadenamiento productivo entre la agricultura, la ganadería, la industria de combustibles y manufacturas con la minería de las regiones del norte, mientras que esta última dependió constantemente del comportamiento del comercio exterior.
A mediados de 1931, la situación económica del país pareció tocar fondo. La caída del régimen de Ibáñez en 1931 dio paso a una grave crisis política, sucediéndose en poco más de un año varios gobiernos, entre ellos la breve "República Socialista". Dentro de los círculos políticos e intelectuales, la crisis estimuló el pensamiento crítico sobre el sistema económico liberal, planteándose la necesidad de avanzar hacia el social-productivismo y el nacional-desarrollismo que implicaban un cambio en el rol del Estado como un ente interventor y proteccionista.
La sociedad chilena se vio fuertemente sacudida por los efectos de la crisis. Miles de cesantes recorrieron las calles de las ciudades y los campos; cientos de obreros salitreros volvieron sin recursos desde el norte. El retorno a la normalidad política y la reactivación económica comenzó con la llegada al poder de Arturo Alessandri Palma (1868-1950) en octubre de 1932 y la designación de Gustavo Ross Santa María (1879-1961) como Ministro de Hacienda.
Desempleo Estructural en Chile
Para los economistas que siguen de cerca el mercado laboral, el hecho de que la tasa de desempleo se mantenga sobre 8% por 28 meses podría estar generando un cambio de nivel estructural del desempleo, es decir, este sería el nivel más permanente que podría estar la tasa de desempleo dada las condiciones macroeconómicas del país. Pero esta situación para los expertos no es algo normal ni a lo que el país se tenga que acostumbrar, sino que todo lo contrario. Por ello, urgen por medidas que impulsen la reactivación del mercado laboral.
Patricio Rojas, economista de Rojas y Asociados, afirma que el país tiene “un problema de desempleo estructural. La tasa de desempleo en Chile está estabilizada en un nivel sobre 8% y lamentablemente no se ven señales que la puedan hacer disminuir, sino más bien con tendencia a seguir elevándose. Hoy estamos en 8,8%, en un mes donde no hay estacionalidad, por lo que se espera que no sea el más alto del año. Es probable que en julio-agosto la tasa podría superar el 9%”.
Alejandro Fernández, economista de Gemines, menciona que “si estamos en un problema estructural del desempleo, pero lo importante es que este desempleo estructural ha subido respecto del existente antes de la pandemia. La situación es particularmente grave porque la tasa de participación sigue siendo inferior a la normal antes de la pandemia, lo que indica que, a pesar que hay menos personas participando en el mercado laboral, la tasa de desempleo es persistentemente más alta que la que había antes de 2020”.
Carmen Cifuentes, economista de Clapes, indica que “Lo que estamos observando es una señal clara de un problema estructural: la economía no está generando suficientes empleos formales de calidad ni logra absorber de manera adecuada a la fuerza laboral disponible”.
Impacto de la Pandemia en el Empleo
La pandemia ha generado la crisis económica más grave y generalizada que haya sufrido Latinoamérica desde que existen registros estadísticos. En términos generales existió en Chile una destrucción de casi dos millones de empleos entre el último trimestre de 2019 al segundo trimestre de 2020.
Según datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Latinoamérica y el Caribe fue la región con la mayor pérdida de horas de trabajo en todo el mundo (en relación con las horas totales trabajadas en 2019) con una reducción del 16% anual vs. una pérdida mundial de 8.8%. Chile tuvo una reducción anual del 17% lo que equivale a una pérdida anual de 1.373.000 empleos de jornada completa.
Si bien no se observaron diferencias entre sexo, sí se constatan diferencias importantes según nivel educacional. La masa salarial pasó de $5,4 billones en 2019 a $4,8 billones en 2020, lo que implica una reducción de 11%.
La pérdida masiva de empleos y de ingresos laborales durante la crisis implicó un aumento en los niveles y tasas de pobreza sin precedentes en las últimas décadas en Chile.
Medidas Propuestas para Mitigar el Desempleo
Tomando como plataforma la propuesta de los economistas en la instancia convocada por el Colegio Médico, el ministro de Hacienda, Ignacio Briones, recientemente, convocó a sus autores y a otros diez economistas para conformar un nuevo grupo técnico de expertos. El grupo transversal de economistas presentó, el 10 de junio, un documento con propuestas enfocadas en tres grandes ejes de acción: marco fiscal, emergencia y reactivación. Sugieren crear una nueva estructura legal que permita implementar, de forma transitoria y flexible, un programa fiscal adicional de hasta un máximo de 12.000 millones de dólares para financiar medidas de apoyo a personas y empresas en un plazo máximo de 24 meses.
Nicolás Ratto, jefe de la División de Políticas de Empleo del Ministerio del Trabajo y Previsión Social, comenta que “sin estar satisfechos, el mercado laboral ha mostrado capacidad para crear puestos de trabajo, aun cuando sigue sin poder absorber todo lo que se le requiere por parte de los buscadores de empleo”. En ese punto entrega un par de cifras: “La participación laboral ha aumentado en casi tres puntos desde inicios del gobierno, lo que se traduce en que más de 700 mil personas han ingresado al mercado laboral. De estos nuevos participantes, tres cuartos han encontrado trabajo y 160 mil lamentablemente no han podido. Ese es el desafío, poder generar las condiciones para que el mercado laboral produzca esos puestos de trabajo”.
Ratto dice que “con o sin desempleo estructural”, el gobierno está avanzando en medidas para el mercado laboral importantes y que por lo mismo esperan que cuenten con apoyo transversal. Ahí menciona el proyecto de ley de Subsidio Unificado de Empleo, “que devuelve la potencia y suma nuevas poblaciones beneficiarias a las herramientas de subsidio ya existentes”.
Tendencias Recientes del Desempleo en Chile
El desempleo en Chile no afloja y sigue con su tendencia al alza, la que se ha consolidado con un decimosexto incremento anual consecutivo. El Instituto Nacional de Estadísticas (INE) ha informado este jueves que la tasa de desocupación nacional que corresponde al trimestre diciembre de 2023 -febrero de 2024 ha alcanzado un 8,5%. La cifra significó una subida del 0,1 puntos porcentuales en doce meses.
El reporte del organismo estadístico chileno ha explicado que el incremento en la desocupación se debe a que el alza de la fuerza de trabajo -que está definida como las personas en edad de trabajar que tienen la capacidad de ser ocupados o desocupados- alcanzaron un 3,2%, un número superior al presentado por las personas ocupadas, que marcaron un 3,1%. Esta variación se mantenido en los últimos informes, en donde también se ha observado una presión de la fuerza de trabajo por sobre la capacidad de ocupación del mercado laboral.
Las personas desocupadas aumentaron a un 4,9%, cifra que fue incidida por el 4,5% de personas cesantes y del 8,5% de quienes buscan empleo por primera vez.
Respecto al mismo periodo del año anterior, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 62,3% y 57,0%, creciendo 1,4 puntos y 1,2 puntos respectivamente. Por otro lado, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 2,7%.
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 9,0%, sin presentar variación en doce meses, producto del aumento en igual proporción de la fuerza de trabajo y las ocupadas (4,2%). En los hombres, la desocupación fue de 8,1%, con un alza de 0,2 puntos. en doce meses, a raíz del incremento de 2,5% de la fuerza de trabajo, mayor al 2,3% registrado por los ocupados, al mismo tiempo, los desocupados aumentaron 5,5%.
Los sectores que contribuyeron al alza de la ocupación durante el trimestre analizado fue el comercio (8,3%), las actividades de salud (4,9%), las enseñanza (4,3%) y el alojamiento y el servicio de comidas (5,1%), en tanto que, por categoría ocupacional, el incremento se observó en personas asalariadas formales (3,0%) y trabajadoras por cuenta propia (3,0%).
La ocupación informal -el trabajo que no está resguardado por la legislación laboral chilena- ha alcanzado un 27,4%, con un alza de 0,1 puntos en un año. Las personas ocupadas por esta vía de empleo aumentaron 3,3%, incididas tanto por mujeres (5,1%) como por los hombres (1,9%). Los sectores más asociados a la informalidad fueron el comercio (8,8%) y agricultura y pesca (9,6%).
En la Región Metropolitana, en donde se ubica la capital Santiago de Chile, la tasa de desocupación alcanzó un 9,3%, con un descenso de 0,4 puntos en doce meses. En el mismo período, la estimación del total de la población ocupada creció 2,2%. El comercio (12,2%), enseñanza (4,7%) y suministro de agua (50,7%) fueron los sectores que más aportaron en la ocupación regional.
El Debate sobre el Mercado Laboral
Discutir sobre el actual mercado laboral no es sólo un asunto de alzas o bajas de cesantía, sino también de la calidad de esos trabajos y las características de quiénes los ejercen. Dos investigadores ponen lupa sobre los últimos años de empleo en nuestro país y llegan a conclusiones reveladoras.
El empleo total de la economía creció en promedio casi 2% por año durante 2014-2019. Los sectores económicos que explican este crecimiento son principalmente las actividades de Hotelería y Restaurantes que representan un 17% de dicho crecimiento, el comercio (16%), la construcción (10%) y servicios de enseñanza y salud (28%).
Adicionalmente, son estos tres sectores: comercio, construcción, hotelerías y restaurantes justamente los que cuentan con las tasas de ocupación informal más altas de todos los sectores económicos.
El crecimiento del empleo en Chile durante 2014-2019 se ha basado en la creación de empleos en sectores de baja productividad, con altas tasas de informalidad y concentrando principalmente a población vulnerable en determinados sectores productivos.
Tabla Resumen de Indicadores del Mercado Laboral Chileno
| Indicador | 2013 | 2019 | 2020 | 2023-2024 (Diciembre-Febrero) |
|---|---|---|---|---|
| Tasa de Desocupación Nacional | 6,2% | 7,3% | 10.9% (promedio) | 8,5% |
| Crecimiento del Empleo Asalariado Privado | N/A | 1,1% (promedio 2014-2019) | N/A | N/A |
| Ocupación Informal | N/A | 29% (promedio 2017-2019) | N/A | 27,4% |

